Cuando las primeras notas acompañaron la voz de Esther , Claudia y Maca se miraron, empezaron a entender porque era tan importante para ellos esa canción en concreto pero, lo que mas les sorprendió fue la voz rasgada de Esther acorde con las notas de la guitarra, lo vivía, veian como disfrutaba, como cerraba los ojos y sentía cada nota , cada palabra de la canción como si lo estuviesen viviendo en ese momento y Javi solo ensanchaba su sonrisa y la miraba casi con devoción, con la admiración de un hermano mayor. Ambas empezaron a entender los lazos que les unian, habían conseguido crear un vínculo más fuerte si cabe a raíz de la traición de Vicky. Ninguna pudo pronunciar
esa voz rasgada y grave muy dentro de ellas, voz que les recordaba su propia historia y Maca, por primera vez, pudo entender que se había equivocado con esa mujer y que, a partir de ese momento se iba a proponer hacer todo lo posible para llevarse bien con ella.
Cuando la canción acabó Tina comenzó a aplaudir como loca, tanto Javi como Esther no se dieron cuenta de su presencia hasta ese momento por lo que se volvieron sorprendidos.
Javi. Vaya – dijo algo mas serio , temeroso de la reacción que pudiera tener Esther – parece que tenemos público. Esther: si – dijo algo más seria- y esto no estaba dentro de la penitencia, Javi, creo que esta vez ha sido un precio excesivo.
Tina: yo les dije de entrar tita, hacia tanto tiempo que no te oia cantar, anda, cántame una a mi, si? Cántame esa que nos gusta tanto a la abuela Teresa y a mi, por favor tita, anda.
Javi: Cariño, en otro momento si? Ahora no creo que Claudia. Lo siento chicos – dijo levantándose de donde estaba y encaminándose hacia la puerta – no queríamos importunaros, si eso ya nos vamos.
Esther. No pasa nada, Claudia, a veces me pongo un poco ogra con eso de cantar, anda siéntate, si mi niña quiere otra canción tendrá otra canción, no solo Anna va a disfrutar de la música verdad?
Maca: eso es lo que haceis todas la tardes en tu casa? – dijo casi en un susurro – perdona, no quería ser impertinente pero
Esther. Si, eso es lo que hacemos, te parece mal? – dijo ya a la defensiva
Maca: no para nada, solo tenia curiosidad – contestó de forma suave al ver que Esther, de nuevo, erguía sus murallas frente a ella, iba a ser una batalla bien dura si quería ganarse su confianza.
Tina: venga tita, canta la canción por favor , anda
Esther. Esta bien pequeña chantajista - dijo dejando una pequeña caricia en la punta de su nariz – pero solo si me prometes que mañana te vas a portar bien con los abuelos cuando papa y yo salgamos a esa fiesta. Y si cantas el estribillo conmigo.
Tina. Lo prometo – dijo cruzando los dedos en forma de cruz y besándolos – ahora tocala para mi , tita
Claudia y Maca se miraron y sonrieron a la vez, asi que ese era el pacto, ir a la fiesta de Vero juntos para evitar cualquier acercamiento de esta hacia Esther, Maca se acercó al oído de Claudia y le susurró:
Maca: Me parece que ya tienes acompañante y si de paso la niña se nos arranca y le canta el temita anterior a Vero ya es que le pido disculpas por mis borderias hasta de rodillas si es necesario.
Claudia: Anda boba – dijo también en susurros mientras le daba un golpe en el brazo – cállate y déjame escuchar la canción que le encanta a mi sobrina que tengo que
aprenderme todos sus gustos para ganármela un poco aunque Esther me lo pone bien dificil eh?
Canción: ABBA: CHIQUITITA
Vieron como Tina se sentaba al lado de Esther , a medida que la canción iba sonando se daban cuenta que esa
canción tenia mucho significado para la pequeña, Javi se sentó junto a ellas mirando emocionado a su hija. Su hermana le acarició el brazo y este solo pudo sonreírle.
Javi: Cuando Tina dejó de hablar y regresé a California, Esther me pidió que le llevase la guitarra, no se las veces que las he visto sentadas en la cama de Esther escuchando esta canción, hasta que Esther no aprendió a tocarla no paró. No entendía la obsesión por el dichoso tema hasta que un dia mam me hizo escucharla con calma, era una forma de hacerle entender a Tina que no estaba sola, que podía seguir hacia adelante, que se dejase ayudar. Cada semana Tina llegaba a casa de Esther, cogia la guitarra y esperaba con paciencia a que llegase de trabajar para que le tocase su canción. Despues vino la terapia con los
caballos, sus primeras palabras y un “tita Esther canta mi canción para mi”, creo que para ella fue el mejor momento de su vida, se había dado cuenta que todo el empeño que había puesto no había sido en balde y Tina la había estado escuchando. No me extrañaría que estuviese usando la misma táctica con Anna.
Maca. Ojala – dijo mirando como ambas disfrutaban de la canción dejando de lado a los demás, si tenían un vínculo muy especial y, con cada minuto que pasaba se daba cuenta de lo injusta que había sido con ella. Sería capaz ahora de romper las defensas que ella misma se había levantado?
12.
Llegó el sábado de la fiesta, el dia había sido tranquilo para Esther, sin guardia en el hospital, era el primer fin de semana en tres meses que le dejaba disfrutar Fernando desde que llegase y suponía que Vero y su fiesta tenían algo que ver, se había dedicado a ir a la playa con las niñas. Si, había pedido permiso a Jero, que estaba liado con un nuevo proyecto de las bodegas para llevar a Anna a la playa junto a Tina. Tenia dos razones para juntarlas: Tina necesitaba una amiga en España y ambas eran de la misma edad, Anna podía encontrar en Tina un ejemplo claro para
salir de su aislamiento y Tina podía empezar a relacionarse con más niños ya que irían juntas al cole, además que la playa en buena compañía era mucho mas amena y ella adoraba a los niños. Sobre todo a esas dos pequeñas tan especiales. Asi pidió prestado a su padre el todoterreno que tenia en el garaje y decidió pasar un estupendo dia de
playa con los dos terremotos, no se había equivocado,
habían disfrutado como niñas pequeñas, habían jugado con la arena, se habían bañado y hasta se habían reido con mas de un niño que se unio a sus juegos de agua, luego tocó dejar a Tina en casa de los abuelos ya que Javi llegaría para comer con la niña y para la casa , se les había hecho algo tarde del horario habitual al que comia la pequeña y no quería que Jero se enojase. Entraron en la casa riendo, tanto Jero como Maca y hasta el propio Pedro se volvieron hacia las risas de ambas.
Pedro: es Anna la que se esta riendo? – dijo algo dubitativo, le chocaba un cambio tan abismal en la niña, le había
sorprendido que se fuese sola con Esther, nunca había salido de la casa sin su padre, su tia o el mismo ya que se sentía insegura rodeada de gente desconocida y se había vuelto tan introvertida que había acabado dejando de lado a sus amigos del cole, desde la muerte de su madre solo su familia mas directa, sus muñecas y los animales que tenían en la casa habían sido su compañía.
Jero: Parece que si – dijo mas serio de lo habitual
Maca le miró extrañada, era como si su hermano no se alegrase del pequeño avance que había dado su hija, incluso podía casi asegurar que le molestaba. Desde la muerte de su cuñada había intentado que esa niña volviese a sonreir, que viese en ella el referente que había perdido, ¡cuantas veces le había pedido a Vero que le echase un vistazo¡, nunca era lo suficiente importante y esa reticencia de su mujer, sus continuos caprichos, su negativa a tener hijos y su carácter egocéntrico que, poco a poco fue
mostrando, hicieron que la brecha que Anna y su
tratamiento había instaurado entre ellas fuera cada vez mayor hasta acabar con un sonoro divorcio. Si Esther era capaz de conseguir ese pequeño milagro, ¿Por qué había sido tan inflexible con ella?¿porque había dejado que su desconfianza y el miedo a que hiciesen de nuevo daño a su familia ganase a darle una oportunidad real a Esther? Una vez mas su miedos le habían pasado una mala jugada. Salieron a la terraza como dos niñas pilladas en falta, el pelo revuelto, vestido playero, el de Esther excesivamente corto y escotado según su padre, y una inmensa sonrisa. Esther. Disculpadnos por la demora, pero al tener que dejar a Tina en casa se nos ha hecho un poco tarde , aunque hemos tomado un aperitivo para que a Anna no se le
pasase el estómago – dijo guiñando un ojo a la pequeña lo que provocó que esta soltase una pequeña risilla.
Jero: Por lo que veo no solo llegas tarde sino que varias el horario de comidas y las costumbres de mi hija y eso es ser para ti responsable? – dijo molesto.
Ante la voz de seriedad de su padre, Anna dejo de reir y agachó la cabeza, se sentó en la mesa al lado de su abuelo mirando al plato y no volvió a levantar la mirada, ese gesto a Esther le sacó de sus casillas, llevaba mas de un mes para conseguir sacar una sonrisa a la pequeña, para que
confiase en ella y la dejase presentarla a Tina y no entendia que mosca le había picado a Jero.
Esther. Se puede saber que coño te pasa?- dijo con voz dura y algo cortante. Pedro dejó el tenedor sobre la mesa y la miró, sin duda alguna Esther tenía el físico de su madre pero el carácter y temperamento eran todo suyo y parecía que estaba a punto de descubrirlo.
Jero: A mi, nada – dio en el mismo tono – solo digo lo
no es nada tuyo, debes atenerte a los horarios de esta y no a tus caprichos.
Esther. Te preocupas mas de mi pequeño retraso que de felicitar a tu hija por haber venido tan feliz y contenta de su paseo a la playa? De interesarte por lo que ha hecho o con quien ha estado?. Esto es increíble – dijo dejando la bolsa apoyada en el suelo de malas maneras y cruzando los brazos sobre el pecho.
Jero. No quiero saber nada porque si me entero que has estado utilizando esa psicología barata tuya con mi hija me voy a cabrear y mucho contigo.
Esther. Que es lo que te jode, Jero, que tu hija sea capaz de avanzar o que no seas tu el que la este ayudando.
Jero. Me jode que una niñata que no nos conoce de nada venga a imponer sus ideas a esta casa cuando nadie le ha pedido su ayuda, que se crea con todo el derecho del
mundo a conseguir que mi hija ria a carcajadas cuando igual a mi, que soy su padre, le parecía bien que se
quedase como estaba, eso es lo que me jode. Que juzgues lo que no conoces y que te involucres en la vida de
personas que nada tienen que ver contigo.
Esther. Pues sabes lo que me jode a mi – dijo poniéndose frente a él echando fuego por los ojos – que seas tan
sumamente egoísta que no quieras que tu hija pase pagina por cualquier absurda razón que solo esta en tu cabeza mientras tu te permites la licencia de seguir hacia delante, porque no haces tu lo mismo y escondes la cabeza como los avestruces? Te lo digo yo, porque tu eres adulto y puedes hacer lo que te venga en gana y a ella no le queda más cojones que hacer lo que tu dispongas. Madura de una vez, chaval y demuestra que no solo se es padre por dejar
embarazada a una mujer o porque un papel asi lo dictamine, se es padre tomando las decisiones mas acertadas para nuestros hijos aunque nos aterren, si no
estas preparado para superar tus propios miedos poco podrás ayudarla a ella. Puede que yo me halla inmiscuido en un terreno que no debía, es cierto no somos nada para tomarme esas licencias ni tu me lo has pedido. te pido disculpas por ello pero tu has tenido tres años para intentarlo y sin embargo has omitido el tema y con tu bravata de hoy acabas de joder el pequeño paso que se había logrado. Ahora si me disculpáis – dijo cogiendo la bolsa del suelo.
Pedro. Esther – dio rompiendo el tenso silencio que se había formado en la terraza, se sentía tan orgulloso de ella, había dicho a Jero todo lo que él y Maca no le habían dicho por miedo a hacerle daño – no quieres comer algo?
Esther. No te preocupes Pedro, se me han quitado las ganas , a fin de cuentas, no soy nadie para permanecer en tan agradable reunión familiar. Si me disculpas.
La vieron alejarse con paso seguro y firme hacia su casa, lo que no sabían era que las lágrimas corrian por sus
mejillas, lágrimas de impotencia, ¡ dios, le hubiera partido la cara al niñato de su hermano¡ . Sabia que no podría ayudar a Anna si su padre se negaba a ello y eso le dolia y mucho porque, aparte de Pedro, era con la única persona de la casa con la que había tenido un acercamiento sincero.
13.
En la terraza las cosas no pintaban mucho mejor, Anna apenas probó bocado ni volvió a levantar la vista del plato, cuando acabó de comer, arrastro la silla hasta alejarla de la mesa y, sin mirar a su padre, se retiró a su habitación.
Cuando la niña se hubo marchado lo suficientemente lejos la tormenta estalló.
Pedro: se puede saber que coño ha pasado antes? Y no me digas que es porque Esther se ha inmiscuido en algo que no
la corresponde porque no me lo trago. Te tengo que recordar que, quieras o no, te guste o no es tu hermana? Jero. El hecho que tu le pases todas su tonterias porque quieres recuperar el tiempo que no has tenido con tu hija no significa que los demás tengamos que reírle sus gracias. Le deje bien claro que no quería que utilizase ninguna de sus terapias con Anna, no voy a dejar que pase por encima mio.
Pedro: Pasar por encima de ti? – dijo levantando la voz a su hijo – tu estas escuchando la sarta de tonterías que estas diciendo? Si, Esther es mi hija y le paso lo que me da la gana y puede que halla sido la única en mucho tiempo que te halla dicho lo que a todos nos hubiese gustado decirte. Maca: Eres gilipollas – dijo seria- durante tres años has ido de pediatra en pediatra buscando cualquier clavo al que aferrarte para sacar a la niña de su mutismo y ahora que tienes un pequeño avance lo tiras todo por la borda.
Jero. Mi hija no esta loca ni es una cobaya para que la usen en experimentos – dijo fuera de si
Maca. Tu hija es una niña que necesita tener una infancia normal y feliz y tu se la estas jodiendo con tus negativas a que sea tratada. Sabes, en una cosa tiene razón Esther, con que derecho pasas tu página y te planteas una relación con Claudia si niegas esa oportunidad a tu hija? Porque no
haces lo mismo que ella y sigues llorando el recuerdo de Adriana?
Jero: No es lo mismo Maca – dijo ya mas calmado al ver el gesto de cabreo de su hermana.
Pedro. Claro que no es lo mismo. Tu hija tiene toda la vida por delante y esto puede marcar su futuro, su vida, su manera el dia de mañana de enfrentarse a las cosas, que mas da de donde venga la ayuda si te puedes beneficiar de ella. Tu sabes lo que yo he sentido hoy cuando he vuelto a
oírla reir? Sabes lo que ha supuesto para mi?. Vida, Jero y ver un rayito de esperanza al final de un túnel y no pienso dejarlo pasar con o sin tu consentimiento si veo que la niña puede tener un progreso voy a insistirle a Esther para que siga con ella, aunque tenga que pedirle perdón en tu
nombre si es preciso. No me he inmiscuido en tu manera de llevar las cosas con Anna porque tu eres su padre, ahora que sé que puede volver a ser mi niña no voy a dejarte hacer lo que te de la gana – dijo elevando la voz y
visiblemente enojado.
Jero. No me entendéis, aunque os lo intente explicar creo que ni yo mismo me entiendo – dijo mas para si que para ellos.
Maca. Igual si pruebas a explicarte mejor, en vez de juzgarte podemos echarte una mano, no crees? Jamas pensé que mi hermano pequeño, el que era capaz de comerse el mundo, actuase de una manera tan infantil y absurda – se estaba ablandando, no entendía la actitud de su hermano con la pequeña, literalmente se había
autoconvencido que no pasaba nada, que todo estaba bien y que cada persona necesitaba un tiempo para encajar las cosas, su hija se estaba tomando el suyo – Recuerdas lo que me dijiste después de mi fracaso con Vero? Que no solo el tiempo ponía las cosas en su sitio sino que cada persona debía buscar su propio destino y debía ayudarle a
conseguirlo, que si Vero no era mi destino, estabas
convencido que otra seria la destinada para serlo. Porque no empiezas a aplicar los consejos que nos adjudicas a los demás? Que pasa Jero?
Jero. Tengo miedo – dijo reprimiendo las lágrimas – me da pavor que mi hija, en el momento en que comience a hablar me deje de querer y empiecen los reproches, no todo era tan idílico en mi matrimonio, los primeros años fueron buenos pero el nacimiento de Anna trastoco a Adriana y nada volvió a ser como antes, tengo miedo que recuerde
los malos momentos y me eche en cara la falta de su madre.
Pedro: Pero hijo, Anna era muy pequeña cuando Adriana murió, no creo que recuerde nada de lo que sucedió, que tan grave pasó para que te lo echase en cara?- dijo
desconcertado antes las palabras de su hijo, no recordaba grandes discusiones entre ellos, era cierto que Adriana siempre había sido una chica con una personalidad
fluctuante y algo inestable pero nada que no se pudiese corregir con mucha paciencia y ayuda.
Jero. Buff – dio mesándose el pelo con las manos – no todo era tan ideal , papa , ya sabes como soy de reservado, no