En este capítulo se desarrolla el análisis de la información obtenida del periódico El Tiempo, en el lapso del primer trimestre de 2008, en el que se realizó una observación y revisión de las noticias publicadas respecto a temas del conflicto armado entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. El trabajo de observación se hizo con base en la información consignada en el Manual para el Cubrimiento del Conflicto Armado y Terrorismo, desarrollado por la CEET y en las categorías de observación que se utilizaron como referentes de dicho manual.
En el Cuaderno de Análisis titulado “El conflicto armado en las páginas de El Tiempo”, en su “Parte dos”, titulada: “Una mirada al cubrimiento del conflicto armado y al proceso de paz en el periódico”, se reúnen los resultados del seguimiento que le hizo el equipo designado por las directivas del periódico a sus propias publicaciones noticiosas sobre el conflicto53.
Igualmente, como se mencionó en la introducción de este trabajo, en la parte cuatro: “Conflicto armado y terrorismo. Manual de cubrimiento”, se presentan las reglas que según el comité de observación, después de varias sesiones de análisis de la información obtenida, deberán guiar el comportamiento de los periodistas encargados del conflicto, en el ejercicio del oficio.
A continuación se hace una breve alusión a cada una de estas reglas del periodista al servicio de El Tiempo con relación al cubrimiento del conflicto, y, simultáneamente se examinan con respecto a los resultados de la observación que se hizo del diario en este trabajo durante el primer trimestre del año en curso.
La independencia es la primera de éstas. Un precepto importantísimo para el ideal de periodismo. Un ideal que es inalcanzado hasta el momento y cuyo descuido refleja grandes implicaciones sociales; “(…) el periodismo contribuye al desarrollo del conocimiento de la realidad. Las informaciones diarias son un primer elemento que, cuando se procesa mediante la crítica, la contextualización, los antecedentes y la proyección del hecho, la confrontación de fuentes y las aplicaciones del hecho, convierten la información en conocimiento”54.
Fuentes
El tipo de fuentes más consultadas por los periodistas a la hora de cubrir temas de conflicto armado hacia el año 2002, cuando fue hecho el primer seguimiento del periódico, permite notar una prevalecía de tres de ellas sobre las demás. Estas son: Gobierno, Fuerzas militares y víctimas, en el mismo orden. Cabe anotar que la cantidad de consultas hechas al gobierno, dobla la participación que le dan los medios a las FFMM en las noticias concernientes a la guerra. Esta tendencia prevaleció en los cuatro meses del seguimiento55.
Las fuentes son un indicador bastante revelador a la hora de evaluar la independencia con que se trabaja en un medio de comunicación, según afirma Jineth Bedoya, periodista encargada de los temas de orden público en el periódico. Ella maneja fuentes tanto en las FFMM, como en la guerrilla y en otros grupos armados.
Sin embargo, los registros obtenidos de versiones de primera mano durante el seguimiento demuestran que la relación con las FFMM es mucho más estrecha y sobre todo, demuestran una relación totalmente ajena con las FARC. Esta última fuente es
54
RESTREPO, Javier Darío. Consultorio Ético, 2008. Disponible en: www.fnpi.org/ consultorio/ respuesta.asp?PREGUNTA=849&Semana=278
citada de forma muy escasa y generalmente a través de información obtenida por agencias de prensa o por otros medios diferentes a la entrevista directa.
“En las necesarias relaciones que en el ejercicio del periodismo se mantengan con los poderes públicos o los sectores económicos, se evitará llegar a una connivencia tal que pueda repercutir en la independencia y la imparcialidad del periodismo”56. En este trabajo hemos visto cómo las tendencias hacia las fuentes más frecuentemente tenidas en cuenta se han mantenido, pero no se deben perder de vista algunos cambios positivos.
Una de los más positivos resultados es que las víctimas ocupan el primer lugar entre los actores que más participación tuvieron en este periodo de tiempo (Enero a Marzo de 2008). La vocería a la población civil y las víctimas (12%) fue una de las recomendaciones que se hizo en el manual, en este caso sobrepasó la cantidad de intervenciones del gobierno (8%), el cuál llevaba antes una ventaja suficientemente grande frente a todos los demás actores de la sociedad.
FUENTES 17% 6% 5% 3% 2% 8% 1% 4% 3% 12% 2% 1% 5% 0% 0% 1% 4% 2%5% 1% 4% 1% 1% 2% 1% 11% no FFMM Policia Guerrilla ONG Gob. Int Embajadas Org. Int Ciudadanos Victimas Iglesia Periodistas Otros Medios Gremios empresarios Sindicatos Partidos Pol. Gob. Nal Gob.Local Expertos Universidades Inst. Control No reconocido Documentos Mediadores Otros
Obsérvese la participación de actores secundarios, tales como ONG´s, Academia, Iglesia, Empresarios, etc.; Protagonismo muy marcado del gobierno; y el alto índice de no consulta de fuentes (17%). FUENTES 0 5 10 15 20 25 30no FFMM Policia Guerrilla ONG Gob. Int Embajadas Org. Int Ciudadanos Victimas Iglesia Periodistas Otros Medios Gremios empresarios Sindicatos Partidos Pol. Gob. Nal Gob.Local Expertos Universidades Inst. Control No reconocido Documentos MediadoresOtros Enero Febrero Marzo
La gráfica Fuentes muestra más claramente la participación de cada actor en las noticias concernientes al conflicto armado en las páginas del periódico El Tiempo durante el periodo trimestral estudiado. Debe considerarse que los resultados arrojados por el estudio de ésta y todas las variables, son influenciados por las condiciones del contexto temporal en el que se observan.
Si bien no se puede decir que la relación fuentes- independencia es proporcional, el enfoque que se le da a una noticia si tiene mucho que ver con la participación que se le da a los diferentes actores sociales en esta. El periodista es quien decide a quien le da voz en el conflicto y se convierte en el medio que acerca o aleja al lector de los personajes.
Aunque definitivamente hablar de objetividad total en el periodismo es caer sobre un debate poco fructífero, hay alternativas que permiten acercarse al menos parcialmente a ésta. La confrontación de fuentes, por ejemplo, al menos tres actores que tengan
distintas perspectivas del tema, y una muy buena aproximación a los hechos a través de una minuciosa investigación, denota veracidad en la información.
La relación que establece el periodista con sus fuentes debe ser siempre “profesional”. Aunque no es un factor fácil de manejar para quien busca información de primera mano, pero a la vez busca independencia, en el periodismo como regla de oro “la única lealtad debe ser con el lector y el único compromiso con la verdad”57. Según declara Bedoya, periodista de orden público, la información que se publica en el periódico es totalmente transparente y asegura que no existe la autocensura en el tema que ella maneja.
Un segundo punto importante del manual está precisamente en la diferenciación de los actores del conflicto y hechos o acciones de guerra. No se puede desconocer que la prensa en un país democrático como Colombia es “libre” y que la CEET se identifica como una empresa que funciona dentro de ese Estado de derecho y no en contra del mismo. De igual manera, el periódico debe respetar las creencias y la pertenencia de sus periodistas a diferentes partidos u organizaciones políticas.
Esta presunción no implica de ningún modo que el periodista evada su función de vigilancia tanto de la comunidad, como de los actores armados y del gobierno. Igualmente, la posición dentro del mapa político que tenga la empresa no debe interferir en asuntos de cuidadoso tratamiento como lo es el tema del conflicto. Estereotipar a los diferentes actores armados es un vicio grave para la construcción de paz y es un error que se comete frecuentemente en las salas de redacción.
Lenguaje
Las acciones de guerra deben tener un tratamiento totalmente noticioso, es decir sin lugar a la calificación. El lenguaje que se usa tiene mucho que ver en ello (más
adelante se hace una referencia más amplía a este punto). En pocas palabras, no es menos que aceptable la posición ideológica que asuma la empresa o el periodista frente a los temas relevantes al conflicto. Sin embargo y retomando una frase de Oscar collazos, columnista del diario, hay un paso muy grande en el periodismo de la editorialización, a la opinión: “Nada más ajeno a la inteligencia que las simplificaciones construidas desde el odio”, expresa.
Por otro lado, los actores armados deben ser objeto de un tratamiento periodístico mucho más humano y social. La crónica, por ejemplo, es un género que permite un tratamiento particular para ahondar en el conflicto y sus repercusiones sin buscar darle protagonismo a ninguna de las partes. El ejercicio periodístico no sólo debe limitarse a escribir hechos. La banalización de la información impide mirar la parte humana y sensible de lo que pasa, alejando los problemas de quienes leen, ven u oyen. En el caso del conflicto interno que vive Colombia, los medios se han empeñado en privilegiar la inmediatez de la información sobre la calidad, dentro del llamado “fenómeno de la chiva“.
El resultado es que los lectores terminan por ver el conflicto como un fenómeno ajeno a su cotidianidad y a su entorno. Esa percepción lejana y dramática del conflicto, en la que unos “buenos” y unos “malos” disputan una serie de batallas para lograr un fin, en que la sociedad no tiene papel alguno, es una percepción que se distancia bastante de la que existiría en una cultura de paz.
Como bien se anota en el manual como una reflexión de la mesa de trabajo58, el periódico, así como cualquier medio de comunicación, debe asumir que el conflicto armado tiene un origen y una causa y no que es un fenómeno casual. Más aún, debe dejar de asumir que el lector conoce ese porqué del conflicto. Entender el problema como causal implica llegar a una serie de acuerdos que permitan cambiar las dinámicas excluyentes e ilegitimas de la sociedad.
Géneros periodísticos
El uso de los géneros periodísticos que requieren de un mayor acercamiento y conocimiento de los hechos o personajes que son de interés público, tales como la Crónica, el Reportaje o el mismo Análisis noticioso, puede contribuir en buena medida al cumplimiento de estas recomendaciones, creando imaginarios colectivos nuevos y distintos que permitan la construcción de una cultura de paz en el país. La gráfica 859, muestra los indicadores de uso de los diferentes géneros periodísticos en el periódico. A continuación se exponen los resultados arrojados por este estudio, en lo cual no se encuentra ningún avance importante.
Obsérvese la carencia de análisis; el seguimiento de las noticias (64%) en análisis noticiosos o “noticias ampliadas” es muy pobre (10%). Falta de investigación; la generación de noticias y el no limitarse a contar las cosas que pasan, sino buscar e indagar en la realidad, son dos importantes conductas periodísticas que pueden encontrarse en géneros como el informe especial (1%), que es el género que tiene menos índice de uso. Las crónicas (7%) y reportajes (14%) siguen manteniendo un número relativamente reducido.
Géneros Periodísticos 64% 10% 1% 4% 14% 7% Noticias Análisis Noticiosos Inf. Especiales Entrevista Reportaje Crónica
Géneros Periodísticos
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Notic ias Análi sis N oticio sos Inf. E speci ales Entre vista Repo rtaje Crón ica Enero Febrero MarzoLa primera gráfica, Géneros Periodísticos en pastel, muestra el porcentaje aproximado en el que se usan las diferentes opciones de género según este estudio. La segunda gráfica, de Géneros Periodísticos en barras, muestra la misma información
desglosada en número de textos por género, a través de cada uno de los tres meses analizados.
La generación de percepciones sociales optimistas sobre el conflicto y sus actores facilita los acercamientos al diálogo y la reconciliación. “En lo referente a la defensa de los valores democráticos, nadie debe ser neutral. En este sentido los medios de comunicación deben ser factores importantes para prevenir situaciones de tensión, y deben favorecer la comprensión mutua, la tolerancia y la confianza entre las partes en conflicto”60. Entender al otro como un oponente y no como un enemigo es vital para que haya un ambiente propicio para la discusión abierta de ideas.
Es indiscutible la carencia de una verdadera conciencia de las raíces, causas y consecuencias del conflicto armado, lo cual dificulta aún más la comprensión de éste como incompatibilidad posible de resolver. Esto sucede tanto en la sociedad, como en la línea editorial del periódico. Los conflictos armados surgen ante la incapacidad potencial de encontrar soluciones pacíficas a las incompatibilidades que se presentan entre diferentes actores61.
Igualmente, otro factor que contribuye al desconocimiento del trasfondo real del conflicto es que no hay una visión global e interdisciplinar del problema. En el manual se hace esta observación y la recomendación fue trabajar más en la ubicación histórica, geográfica y sociopolítica del lector. Sin embargo, el uso de anexos como artículos, gráficos, mapas, encuestas, etc., que son de gran utilidad en esta tarea, se omite casi totalmente en las noticias relacionadas con política y conflicto. Solo se pudieron encontrar dos registros de encuestas mostradas en gráficos.
60
MPP. Disponible en: www.mediosparalapaz.org/ index.php?idcategoria=773
A propósito de la interdisciplinariedad de los temas relevantes al conflicto se puede anotar que, según la observación de la categoría de secciones del periódico, el análisis de la incidencia del problema en ámbitos como la cultura, la economía o la justicia es muy reducido, lo cual no permite otra conclusión diferente a la falta de perspectivas diferentes y por supuesto de visión global del problema. La gráfica Secciones muestra los resultados.
Secciones
3% 50% 0% 1% 0% 0% 34% 0% 0% 0% 0% 6% 0% 5% 1% Primer Plano Nación Bogotá Internacional Política Justicia Opinión Gente Económicas Deportes Cultura Info. General Panorama Acontecimiento OtrosObsérvese la cantidad de artículos de opinión referentes a temas relacionados con el conflicto armado (34%), así como el sesgo de ubicación en los temas de Nación (59%). Neutralidad, imparcialidad, independencia
Un cuarto punto importante que menciona el manual es la imparcialidad y neutralidad de quien escribe, sin importar sus creencias u opiniones personales de las cuales se debe cuidar de plasmar en las líneas del periódico. Obviamente esto tiene que
ver con el punto número uno, sobre la independencia, y por lo tanto los resultados sobre las fuentes que se consultan también son un buen indicativo de qué tanta parcialidad se ejerce desde el medio de comunicación o, por el contrario, qué nivel de protagonismo se le dé a un actor del conflicto sobre los demás.
Poner en común de los temas que se tratan, consultar a otros sobre la conveniencia de lo que se dice o la simple confrontación de diferentes puntos de vista, son buenos ejercicios para no actuar de manera errada en el ejercicio periodístico. En la entrevista realizada a la única periodista encargada de conflicto armado en el periódico, ella respondió a la pregunta sobre si existen mecanismos de debate en los que se ponga a consideración de otros la información que se publica con respecto a temas de alta importancia, diciendo que ese ejercicio sólo se realiza a nivel de editores con el periodista encargado.
La imparcialidad, dice el manual, se logra únicamente mediante “la presencia física del periodista en el lugar de los hechos” o en su defecto, con la “verificación directa de los acontecimientos, el uso de múltiples fuentes, el estudio a profundidad de los temas y el esfuerzo sistemático por no servir de vocero unilateral a los protagonistas”62.
Sin embargo, se observa cómo la confrontación de las versiones sobre los hechos o las posiciones de los actores del conflicto frente a diferentes temas es muy pobre. El promedio de fuentes consultadas por noticia es de 0,85. La gráfica Fuentes Por Tema, indica la vocería que se le da en los medios a las fuentes más comúnmente consultadas en los diferentes temas en los que se clasificaron las noticias y artículos en este trabajo. El tema en el que mayor participación se le da a diferentes fuentes es el de las Dinámicas de guerra, muy por debajo de los indicadores por tema Sin Fuente.
Obsérvese acerca del protagonismo de gobierno y víctimas en el tema del secuestro; la falta de intervención en el tema de los pronunciamientos internacionales y de los actores armados con respecto al secuestro.
Fuentes por Tema
0 5 10 15 20 25 30 35 40 Gobi erno Víct imas FFM M Guer rilla No Acciones Oficiales de Paz Dinámicas de Guerra Pronunciamentos Internacionales Acciones Civíles de Paz Secuestro
Las conclusiones a las que se puede llegar a partir de este resultado es que la ley de la verificación es inoperante. En la mayoría de los casos, el periodista se ocupa de comunicar los hechos y cerciorarse de que realmente sucedieron, pero muy pocas veces se encargan de mirar las diferentes caras de la moneda. El periodismo debe funcionar bajo el precepto cartesiano de dudar de todo hasta no haberlo comprobado, e incluso cuando parezca ser totalmente cierto. El seguimiento de noticias, análisis noticiosos o ampliación de las mismas, todos los cuáles requieren de estudios más profundos que el de la noticia escueta, continúa siendo precario en las páginas de El Tiempo.
En el estudio realizado por el equipo del diario se registró que sólo un 14% del total de artículos corresponden a éste tipo de cubrimiento, tal como se observó en los resultados de la gráfica anterior sobre Géneros utilizados.
Información
Un quinto punto que destaca el manual se refiere al uso de la información. Hay tres reglas básicas que miden el buen uso de ésta: 1. El privilegio de la población civil y las víctimas del conflicto sobre los actores armados; 2. El rechazo al sensacionalismo como ley para atraer las lectores; y 3. La investigación y búsqueda de la noticia, no solo la retransmisión de comunicados de prensa.
Tal como se mencionó antes, es evidente que el contexto sociopolítico del país y los hechos sucedidos en el transcurso del seguimiento realizado, afectan de manera importante sus resultados. En especial, variables sometidas a estudio como el carácter de las fuentes o los temas tratados y el tipo de cubrimiento que se le da a éstos, son variables que se ven vulneradas por los cambios en la realidad del país. Ello se prueba, por ejemplo, en el aumento en el número de intervenciones de Víctimas como fuente en las noticias. Igualmente, puede verse en el énfasis que se le da a temas como el secuestro o las acciones civiles de paz, que en otras épocas era mucho menos visible.
Por otra parte, está el sensacionalismo o la llamada “prensa amarilla”, un error grave en el que ocasionalmente incurren los periodistas. Éste ha sido un tema muy criticado y debatido en torno a la ética profesional pues, sobre todo en asuntos delicados como son los del conflicto, la propensión a pasar la línea entre lo que se debe contar y lo