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Capítulo Veinte Me desperté de nuevo cuando Ashley se removió.

"Wow, ¿qué hora es?" preguntó ella mientras rodaba lejos de mí.

Miré el reloj de la mesilla. "Alrededor de las diez. De la mañana." Le di una sonrisa maliciosa. Ella me devolvió la sonrisa, pero se levantó de la cama y se dirigió al cuarto de baño.

También me levanté, necesitaba ese destino también. "Tomemos una ducha juntas", anunció cuando terminó.

Ella ya estaba bajo el chorro de agua para cuando terminé de hacer pis. Me reuní con ella. Fue en parte una ducha y mayormente hacer el amor.

Hicimos una pausa el tiempo suficiente después de la ducha para pedir un servicio de almuerzo a la habitación. La cafeína y la comida eran necesarias para mantener el sexo vivo.Lo cual hicimos después de comer. La cama estaba en un alto estado de deterioro para cuando terminamos.

"Tenemos que dejar entrar a la mucama" señalé después de una segunda ducha, más prosaica. Ella estuvo de acuerdo y nos vestimos.

Yo todavía llevaba lo que había vestido la noche anterior, arrugada y sucia por la pelea. Me detuve el tiempo suficiente en mi casa para cambiarme y coger una bolsa de viaje con las cosas extras en caso de que no volviera antes de mañana.

Pasamos el día juntas de la forma en que la gente enamorada debería. Almorzamos juntas. Un paseo a través del lago para aprovechar el sol brillante del día. Caminamos alrededor del parque durante la puesta de sol. Cenamos en el Abita Brew Pub. Conduje a través del lago, tomadas de la mano, las estrellas brillaban en el cielo.

A medida que nos acercábamos a su hotel, le pregunté, "¿Quieres mi compañía o debería dejarte?"

"¿Estás cansada de mí?"

"No en lo más mínimo. Pero yo no quiero abusar de tu bienvenida".

"De ninguna manera", dijo ella, pasándome la mano por la V entre mis piernas. "Cuidado, estoy conduciendo," le dije.

"Entonces será mejor que vayamos a mi habitación de hotel." Nosotras hicimos el amor y otra vez la mayor parte de la noche.

El domingo siguió el mismo patrón, una mañana tranquila, el brunch, un paseo por el parque Audubon, un almuerzo tardío cerca de allí, seguido de un viaje en coche hasta el río por las plantaciones. Ella estaba aquí, al menos debería echar un vistazo. Después una agradable cena cerca del hotel y de regreso a su habitación para otra noche de amor.

Me desperté al amanecer, Ashley se acurrucó junto a mí, con el rostro relajado en el sueño. Una mejilla tenía un gran moretón, pero el resto de su cara estaba pacífica, feliz. O tal vez yo quería ver eso.

Tal vez porque yo era más feliz de lo que había sido en mucho tiempo. Tal vez incluso más feliz de lo que nunca pensé que podría ser. Ashley me apreciaba, parecía ver a la persona que yo quería ser, podía ver suficiente de lo bueno para perdonar mis pecados. Ella me había llamado su héroe, palabras que había estado anhelando oír durante mucho tiempo, palabras que demostraban que yo

podía ser mejor de lo que había sido.

¿Cómo pude haber considerado a Emily con su desconfianza y sus preguntas difíciles? Ella era el pasado. Nunca la besaría de nuevo, o siquiera lo consideraría. Esta investigación terminaría, ella se daría cuenta que yo no estaba involucrada, que incluso estuve de su lado todo el tiempo. Sin embargo, sería demasiado tarde.

Incluso Cordelia era pasado. Ahora yo tenía un futuro que no la incluía a ella, no tenía necesidad de ella. Estaba limpia de los errores que había cometido con ella.

Ashley se agitó, adormilada se inclinó y besó mi pecho. Se sacudió y dijo: "¿Qué hora es?" "Un poco antes de las siete, el sol acaba de salir."

"Maldita sea", dijo. "Hoy es lunes, ¿no?" "Sí, lo siento, pero es así."

Ella se levantó de la cama y se dirigió al cuarto de baño. Le di un par de minutos, y luego fui a cuidar de mis propias necesidades.

"Lo siento, tengo que trabajar hoy", dijo.

"No lo sientas. Es la forma en que la vida es. Podemos reunirnos en la noche", le dije. "Si tú quieres."

"Por supuesto que quiero." Ella puso su mano entre mis piernas. Tocando sólo el tiempo suficiente para hacerme gemir cuando ella se apartó. "Voy a terminarlo esta noche," dijo con una sonrisa juguetona.

Después de eso nos comportamos, yo sólo había traído unos pocos pares de ropa interior, después de todo.

Ella tenía un desayuno de trabajo a las ocho, así es que la dejé para su día de trabajo y salí en busca de mi propio desayuno, fortificada sólo por una pequeña taza de café en la habitación del hotel.

Como yo sabía que no había nada para comer en casa, hice la visita necesaria a la tienda de comestibles, la que queda en el CDB. No es tan grande como los demás, pero tiene lo suficiente para proveer las necesidades -café y suficiente comida para pasar unos días.

De ahí me fui a casa y tomé unos buenos huevos y salchicha de desayuno con café recién molido y preparado.

También era lunes para mí, aunque un amable y gentil lunes ya que era mi propio jefe y hacía mis propias horas. Yo nunca sería tan tonta como para programar una reunión a las ocho de la mañana del lunes.

Un poco después de las diez, me dirigí a mi oficina. Esta vez ni siquiera recordé traer un bocadillo de pavo para el almuerzo.

Ah, lunes, que cruel perra.

Un pequeño coche negro estaba aparcado fuera de mi oficina. Consideré seguir de largo, pero ella había visto con claridad que yo iba a salir del coche antes de aparcar.

Mi agente favorita del FBI tenía un par de preguntas más. "Ya era hora de que aparecieras," dijo ella.

"Yo trabajo para mí misma, puedo hacer mis propias horas. Puedes llamar y hacer una cita, tú sabes. "

"Yo no sé. Eso funciona sólo si en realidad contestaras tu teléfono".

Oh, sí, lo había apagado, lo recordé. A ella le dije: "Lo siento, lo puse en mi bolsa del gimnasio y s me olvidó sacarlo."

"Así que no contestaste el teléfono en absoluto? Y aquí yo imaginaba que viste que era yo y lo tiraste a través de la habitación."

"No, no es el caso. Hay muy pocas personas por la que yo destruiría un teléfono celular. Tú no eres una de ellas".

"¿Podemos salir del viento y entrar?"

"¿Por qué? Esta va a ser una breve conversación. Te lo dije todo la noche del jueves". "¿Has hablado con tu fuente?"

"Mi fuente?"

"Sí, el que te dio la información sobre la entrega de las mujeres. Ya sabes, el tráfico de personas." "Lo hice. Y ella-- " Maldición, había caído. "Y esa persona no estaba dispuesta a correr el riesgo. Lo siento." Me moví para alejarme de ella.

"Ella, ¿eh?"

Doble maldición, me había atrapado.

"Quizás. Pero ella es una transexual, y utilicé el género que suelo usar con ella".

"Mentira. Entremos y hablemos de esto." Puso su mano en mi espalda, me guió hacia la puerta. Traté de alejarme de ella, pero ella se mantenía cerca.

"Agradable perfume," dijo mientras yo ponía la llave en la cerradura. "¿No pensé que podrías permitirte algo así".

Maldición triple. Algo de la fragancia de Ashley debió transferirse a mí en nuestra apasionada despedida.

"Estás equivocada. Yo no soy el tipo de chica que usa perfume. Una persona sin hogar chocó conmigo fuera de la tienda de comestibles, y ella tenía algo que olía a agua de colonia de a dólar el galón".

Giré la llave en la cerradura, abrí la puerta. Tuve que dejar entrar a Emily antes de cerrarla, pero hice lo que pude para mantenerla alejada del persistente aroma de Ashley en mí.

"Conozco la fragancia", dijo mientras me siguió por las escaleras. "Mi ex la usaba todo el tiempo".

"Tal vez eres tú, entonces. Quizás está impregnada en tu ropa." Yo me apuré a subir las escaleras tratando de mantenerme por delante de ella. No estaba funcionando muy bien, teniendo en cuenta lo en forma que ella estaba.

"De ninguna manera", dijo, "era una de las manzanas de la discordia en nuestra relación –lo mucho que ella gastaba en ese tipo de cosas. Llegué a odiar el olor".

Tuve que parar en la puerta de mi oficina para desbloquearla.

Ella fácilmente me alcanzó, se inclinó y tomó una buena bocanada de mi pelo. "Sí, definitivamente el mismo perfume. ¿Me has estado engañando con alguien más?"

Abrí la puerta y entré en mi oficina, crucé hasta detrás de mi escritorio antes de volverme hacia ella. "No te estoy engañando porque no estamos en una relación. Ambas admitimos que fue un momento de embriaguez y de debilidad. Y se acabó."

Ella no dejó que sus labios se movieran, pero sus ojos tenían una sonrisa. Había tenido la intención de provocarme y había tenido éxito. Necesitaba estar fresca y tranquila y era difícil hacer eso con esos recuerdos recientes de Ashley y mi necesidad de protegerla – y a nosotras- de los criminales y los funcionarios corruptos que los instigaban.

"Muy cierto", dijo. "Tienes permitido venir a trabajar oliendo a la mujer con la que pasaste la noche".

"Y se te permite estar amargada, porque lo mejor que pudiste lograr fue una borrachera de una noche entre nosotras".

Eso quitó la sonrisa de sus ojos. Ella replicó: "Huele como el tipo de perfume que tu amiga Desiree Montaigne usaría. Es ahí donde pasaste la noche? Te paga con algo más que dinero?"

"Vete a la mierda. Yo no soy el tipo de mujer que... " ¿Quién dormiría con una mujer así? Las trabajadores sexuales son basura y soy mejor que eso? "Yo no pago por sexo," terminé."Muy bien, así que lo tienes gratis. Desiree no es una mujer fea. Probablemente te podría enseñar algunos trucos".

No vayas allí. "¿Qué quieres, Harris? Tengo cosas que hacer."

"Tratando de echar a perder un caso. Como estoy segura que sabes, el barco desapareció en la noche."

"Yo no lo sabía. ¿Por qué habría de saberlo? " "Cualquier que forme parte de la pandilla lo sabría."

"Yo no lo soy. Conozco suficiente sobre los pantanos para saber lo fácil que es esconderse en ellos. Razón por la cual necesitaban un barco para perseguirlos. El cual ustedes no tenían".

"¿Dónde conociste a los hermanos Guidry?" "No los conozco. Tampoco quiero".

"¿En serio? Pero tú le pasaste su nombre a la policía".

"Investigué, como hacen los buenos detectives privados. Encontré que era el nombre del propietario del Eula May, el barco que mi fuente mencionó. Eso es todo lo que sé acerca de ellos".

"Eso es todo? ¿Quieres decir que no tenías ni idea de que ellos también poseían el almacén donde tan desesperadamente tuviste la necesidad de hacer pis?"

"¿Qué?" Esa era noticia. "No, yo no lo sabía."

"Como dijiste, tú creciste allí. Tal vez eres la conexión entre los citadinos y los chicos del pantano".

Esto no iba bien. Dada la evidencia que ella estaba montando contra mí, yo podría pensar que yo era culpable si no me conociera tan bien a mí misma.

"No, eso no es lo que pasó. No estoy involucrada, no en la forma en que aseguras."

"Ah, sí? ¿Cómo es que una persona como tú tiene más de cincuenta mil en una cuenta bancaria?" "Mi ex ... tenía dinero. Ella me dejó algo." Cordelia había limpiado todas las cuentas que eran suyas, incluso las que tenían mi nombre en ellas para que yo pudiera acceder a ellas si lo necesitase. Pero los ahorros, ella los había dividido a la mitad. "Puedes comprobarlo y ver que ha estado ah desde hace mucho tiempo."

"Confía en mí, lo haré."

"No," dije. "No, a menos que quieras arrestarme tres tramos abajo por las escaleras."

"Yo podría disfrutar de eso. Te ves bastante culpable para mí. Lo suficiente como para hacerte una gran cantidad más de preguntas".

Este día había pasado de la riqueza a la pobreza con demasiada rapidez. Yo no quería pasar la tarde, la noche, el día, o la noche entera siendo interrogada. El reto consistía en narrarle lo suficiente para quitarla de mi cola y no decirle nada que pudiera revelar demasiado.

"Está bien", le dije. "Todavía tengo que proteger la confidencialidad del cliente. ¿Puedes por lo menos entender eso?"

"Yo lo entiendo," dijo ella, cruzando los brazos, las esposas colgando de una mano.

"Estoy trabajando con alguien que sabe algo sobre este caso a través de los agentes del ICE qu ella conoce." Ella tenía que conocer todas las agencias que estaban involucradas, por lo que no cre estar dándole mucha ventaja.Pero Emily miró perpleja. "El ICE no está trabajando en esto. Aún no están involucrados".

De todas las cosas que dijiste que no puedes decirme, Ashley, podrías haberme dicho esto. Me cubrí diciendo: "No es que ellos están trabajando en el caso, pero han oído hablar de algunas cosas. Ella –ellos se lo mencionaron a mi cliente. Y mi cliente está... preocupado por cómo esto podría afectarla. "

"Desiree?"

"Sí", mentí. "Ella quiere saber quiénes son y si ella y su establecimiento están en peligro." "¿Por qué piensa que está en peligro", preguntó Emily. "Ciertamente, en esta ciudad con el Mard Gras y el Super Bowl aproximándose, debe haber un montón de trabajo para todo el mundo".

"Es personal. Ella piensa que es una banda que intentó mudarse aquí hace un tiempo, falló, están tratando de nuevo. Se tomaron su fracaso como algo personal".

"Suena un poco exagerado."

"Ella me dijo que un cliente advirtió a una de sus chicas. Dijo que tenía que salir de la ciudad, de lo contrario terminaría en el río como las otras chicas. Y pásale el mensaje a Desiree".

Emily me miró. "¿Por qué demonios ella no fue la policía? Una descripción de ese tipo hubiese sido de gran utilidad".

"No es fácil para una madame ir a la policía y quejarse de un tipo amenazante," señalé.

"Está bien, entiendo eso. Pero en el futuro si te enteras de cosas como esta, ¿puedes venir a mí dejarme saber? No puedo hacer la vista gorda a la delincuencia, pero me puedo concentrar en las cosas importantes como poner a un brutal asesino y traficante tras las rejas".

"Podemos estar de acuerdo en eso."

Ella puso las esposas de nuevo en su cinturón. "Adviértele a ella –y a ti misma- nadie de ICE est asignado a este caso. No hay mujeres agentes del ICE en la zona".

"¿Dije ‘ella’? Me refería a mi cliente. No tengo idea de quién es el agente del I CE." La miré manteniendo mi expresión neutral. Ella tenía que estar mintiendo. ¿No es así? "Yo sólo soy la intermediaria. Yo no conozco a quienes mi contacto conoce", repetí.

"Dile a tu cliente que se mantenga al margen de esto. Y cuando digo que ella se mantenga al margen, me refiero a ti. Si ella es sólo quien administra un establecimiento de chicas que escogen estar allí, ella no es parte de esto y vamos a dejarla tranquila. Si ella está involucrada, ella está en

problemas. Y tú también".

Caminó alrededor de la mesa para mirarme. Ella estaba tan cerca que podía oler su champú. "Me gustaría creerte" ella dijo.

"¿Por qué? Porque dormimos juntas?"

"Yo no creo que seas ese tipo de persona. Sólo dormí contigo porque pensé que, no serías de otra manera".

"Qué amable de tu parte." "Yo podría estar equivocada." "No es tan amable de tu parte."

"Me gusta pensar que mis instintos son buenos. Eso no significa que no voy a verificarlos y volver a verificarlos".

"Verifica todo lo que quieras."

"Lo haré." Ella puso su mano en mi mejilla. No me moví.

"Me gustaría mucho besarte." "No va a suceder."

"No, no va a suceder," ella estuvo de acuerdo, giró y volvió caminando alrededor de m escritorio.

"Te llamaré si surge algo, ¿de acuerdo?", Le dije.

"Más te vale. Mejor aún toma unas largas vacaciones y mantente lejos".

Ella otra vez me miró como si midiera si estaba diciendo la verdad. Mantuve mi cara tan en blanco como podía. Deje que leyera lo que quisiera en ella.

"Voy a pensar en eso."

Se fue sin decir nada más.Me senté en mi escritorio, mirando fijamente. Entonces, rápidamente me levanté y cerré la puerta. Realmente me habría gustado besarla también. Con Ashley en mi vida, ella debía irse de m cerebro. Me molestó que no se hubiera ido, que yo pudiera recordar fácilmente la suavidad de sus besos, su cuerpo contra el mío, y sentir el calor.

Voy a ser la clase de detective privado que sólo busca caniches perdidos. Esto se estaba poniendo más allá que complicado. Ashley era del ICE, pero Emily afirmaba que no había agentes femenino cerca. Ashley me habían advertido sobre Emily y ahora Emily me estaba advirtiendo sobre Ashley.

No había suficiente café, vodka, y aspirina en el mundo para ayudar a resolver esto.

Para distraerme, hice las rutinas habituales, revisar los mensajes de correo electrónico y de voz, pero no encontré ninguna distracción. En mi desesperación, empecé a limpiar mi cafetera.

Mi celular sonó. Respondí sin mirar el número.

"Hola, soy Bianca. O ese es el nombre que te di. Yo dudo que recuerdes--” "Por supuesto que te recuerdo. Gran té", le dije. "¿Qué pasa?"

"Dijiste que te llamara si notaba algo, ¿verdad?" "Sí, ¿qué pasa?"

"Hay una chica dos habitaciones abajo. Yo sé que se ven cada día más jóvenes, pero ella es demasiado joven para estar haciendo esto."

"No considero a la policía mi amigo. Podrían decidir arrestarme también. Además, ella está custodiada por un hombre musculoso grande, tatuado y él no se ve amigable con la gente como yo".

"¿Has probado invitarlo a tomar el té?"

"Uno de los tatuajes es una cruz gamada. Yo no invito a ese tipo de gente." "Ah. Te entiendo".

Músculos y tatuajes sonaron un montón de campanas, ninguna de ellas buena. "¿Dónde están ellos ahora?", Le pregunté.

"Durmiendo, es lo mejor que te puedo decir." "¿Cuál es el número de la habitación?"

"Sería veintiséis si los números no se han caído." "Muy bien, gracias. Haré lo que pueda. "

"Déjame saber si la policía podría estar visitando. Para esfumarme". "Haré lo mejor que pueda."

Momento de dirigirme al hotel de prostitutas.

Sólo sería ir y mirar, me dije. Pero yo quería algunas fotos. Yo no había conseguido un gran mirada del hombre que nos atacó en el CBD, pero yo lo reconocería si lo viera de nuevo. Me llevé m mejor cámara de alta potencia y el cargador para coche del teléfono móvil. Nunca es bueno tener una batería baja cuando podría tener que llamar a la policía.

Y mi pistola.

Me metí en mi coche, cuidadosamente en busca de cualquier cosa que pudiera ser del FBI o d