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Algunas capacidades que se pueden desarrollar a través el dibujo

2.2 Desarrollo del dibujo en la infancia

2.4. Algunas capacidades que se pueden desarrollar a través el dibujo

No olvidemos que el dibujo es siempre el resultado de una selección. El niño dibuja solamente aquello que actualiza y solo actualiza lo que tiene sentido para él.

(Martínez, 2004) Según Martínez (2004), el dibujo infantil implica una toma de decisiones vinculada a experiencias significativas del niño. En este proceso, como indicara Gombrich (1977), se encuentran involucradas capacidades motoras y perceptivas. Así, para dibujar es necesario contar con ciertos logros motores, alcanzar el control visual de la forma y la orientación espacial de un medio bidimensional, así como el control de los materiales e instrumentos (Martínez, 2004). La percepción cada vez más aguda del propio cuerpo, la percepción del entorno, especialmente de la materia que lo conforma, se convierten en insumos de lo que constituirá la representación simbólica infantil (Barbuy & Saló, 1976).

Como se mencionó, el dibujo, en particular el de la figura humana, implica una determinada conciencia del cuerpo y a la vez la favorece, pues, en el afán de representación, el niño agudiza su percepción y, en la representación misma, reafirma y registra lo que sabe y siente de su propio cuerpo. De esta manera, el desarrollo del esquema corporal condiciona el dibujo y este, a su vez, refleja y enriquece el esquema corporal (Lora, 2008).

La conciencia corporal tiene relación con el esquema corporal. Este se define como el conocimiento del cuerpo, de sus posibilidades y limitaciones. Para un mayor dominio y conocimiento del cuerpo, se necesita la conciencia espacial (para ubicarse), la coordinación motora y visomotora, y la conciencia temporal. Dicho dominio y conocimiento del cuerpo son los pilares a partir de los cuales los niños desarrollan el resto de aprendizajes. Para Piaget (citado en Consejo, 2011), las experiencias motrices permiten elaborar esquemas mentales que están relacionados con el pensamiento. En este sentido, es relevante darles oportunidad a los niños para experimentar con su cuerpo, basarse en su experiencia y hacerla evolucionar hasta la expresión gráfica (Arteaga, Viciana & Conde, 1999; Consejo, 2011).

El dibujo también requiere conciencia espacial, pues la representación se basa en las relaciones entre el niño y los seres (personas, animales, etc.) y objetos de su entorno. Así también, el dibujo favorece dicha conciencia por ser una actividad que implica plasmar en un soporte bidimensional los seres y objetos tridimensionales del entorno, para lo que es preciso una constante toma de decisiones en la búsqueda de soluciones gráficas (Martínez, 2004).

La conciencia de tiempo se favorece con el dibujo en función del uso de diversos materiales. Si bien el dibujo terminado no es temporal, el proceso de la realización del dibujo sí lo es. Cuando los niños dibujan pueden percatarse, por ejemplo, de que ciertos materiales les permiten cubrir superficies con mayor rapidez que otros, especialmente al pintar (Stern & Duquet, 1961). Así, la experiencia de pintar un plano con un plumón grueso o con uno delgado brinda la posibilidad de incrementar la conciencia del tiempo y de establecer una relación entre tiempo, espacio y material o herramienta utilizada.

Por su parte, la coordinación visomotora no solo es un requisito para la realización del dibujo, sino que se ve ampliamente favorecida con la práctica del mismo, tanto por la independización de los segmentos del brazo y la mano, como por la repetición y control del trazo que ejercita (Ramírez, 1989). Es claro que el dibujo es un proceso motor e implica no solo la coordinación motora fina sino también la gruesa, que es necesaria para lograr un control más fino de los movimientos (Lora, 2008), lo cual es indispensable para el aprendizaje de la escritura.

La percepción visual también se ve favorecida con la actividad de dibujar, pues el niño, al querer brindar ciertas soluciones gráficas que le sean convincentes, se otorgará a sí mismo la oportunidad de afinar la percepción de las formas que contrasta con la realidad (Arnheim, 1980). Así también, mediante el dibujo, la niña o el niño encuentra la posibilidad de descubrir sutilezas de línea, de color, de textura y de movimiento.

La imaginación y la creatividad son también ampliamente favorecidas por el dibujo y esto se relaciona, a su vez, con la función simbólica. El dibujo, como el arte y el juego en general, permite crear mundos. y esto es muy necesario para no ser solo consumidores sino hacedores (Barbuy y Saló, 1976).

Igualmente, el dibujo favorece la iniciativa, la perseverancia y la toma de decisiones. Por lo general, se trata de una actividad espontánea; por ende, es importante que el adulto brinde oportunidades para que el niño cuente con materiales que posibiliten la iniciativa de expresarse mediante el dibujo. La perseverancia se puede evidenciar cuando un niño dibuja con muchos detalles. En el proceso de la realización de un dibujo, en cada trazo y cada iconograma hay una toma de decisión que pone al niño en situación de elección del material a utilizar, de la presión, del movimiento, de lo que va a representar, entre otros aspectos.

El dibujo, como lenguaje, favorece las habilidades comunicacionales tanto en el acto mismo de dibujar (comunicación no verbal) como en la verbalización del dibujo realizado, es decir, en la explicación de la producción gráfica que hizo el niño. Estos dos lenguajes, el icónico y el verbal, se complementan (Martínez, 2004).

Sin embargo, es importante no olvidar que las palabras no explican completamente la complejidad y la profundidad del dibujo (Martínez, 2004). El dibujo expresa y comunica aún cuando el niño no tiene intención de significar. En otro aspecto, y por ser una actividad simbólica y gráfica, el dibujo favorece también el proceso de aprendizaje de la lectura y escritura, aunque a

Es tud io de Ed uc ació n I nicia l: ex plo ra ndo el d ibu jo de n iñ as y n iños de ci nc o a ños de e dad

diferencia del lenguaje de la escritura en el que los signos son convencionales y arbitrarios, en el caso del dibujo la estructura en sí misma tiene un significado (Martínez, 2004).

Por último y no con menos importancia, se puede decir que el dibujo promueve el fortalecimiento de la identidad personal y cultural. El imaginario y la cosmovisión de cada cultura encontrarán un canal para continuar su transmisión de generación en generación. Esto es particularmente significativo en el caso de los pueblos peruanos que son portadores de una gran riqueza iconográfica que se expresa ya sea en bordados, tejidos, mates burilados u otros (Warmayllu, 2007).

ASPECTOS ANAlIzADOS EN

lOS DIbUjOS DE lOS NIñOS

Para este estudio se elaboró una matriz con algunos aspectos, variables e indicadores12 que permitieran analizar las producciones gráficas de los niños. Para elaborar dicha matriz, se utilizaron algunos indicadores propuestos en el estudio del dibujo realizado por Martínez (2004), además de los aportes de otros autores como Luquet (1981), Lurcat (1980) y Estrada (1991).

Cabe señalar que, el estudio no pretende realizar un análisis de los logros de aprendizaje respecto de la expresión y apreciación artística, sino aproximarse a las características del dibujo infantil a los cinco años de edad.

A continuación, se presentan los aspectos correspondientes a cada actividad. Cada aspecto cuenta con variables e indicadores que se presentan en la matriz del análisis de las producciones gráficas. Los aspectos propuestos para la actividad “Yo soy” son los siguientes:

✓ Representación gráfica del esquema corporal ✓ Uso del espacio en el dibujo de la figura humana ✓ Coordinación visomotora

Los aspectos propuestos para la actividad “La tarjeta especial” son los siguientes: ✓ Representación figurativa

✓ Composición y representación gráfica de las relaciones espaciales ✓ Representación de la acción y el movimiento

✓ Color

En el siguiente punto se presenta la fundamentación teórica de cada aspecto señalado.

Para llevar a cabo el análisis de las producciones gráficas de la actividad “Yo soy” se consideraron los siguientes aspectos: representación gráfica del esquema corporal, uso del espacio en el dibujo de la figura humana y coordinación visomotora. A continuación, se presenta la fundamentación teórica de cada aspecto y de sus respectivas variables e indicadores.

12 Véase la matriz con los aspectos, variables e indicadores para el análisis de las producciones gráficas del Estudio de Educación Inicial de las actividades “Yo soy” y “La tarjeta especial” en este documento.

3.1. fundamentación de los aspectos que guían