1.2. Teorías Implícitas en el ejercicio directivo de un CEBA
1.2.3. Características de las Teorías lmplícitas.
Claxton (citado en Pozo y cols; 1992), propone que los conocimientos e ideas previas de las personas en diversos dominios, constituyen mini-teorías o teorías personales y cuyo nombre más común es Teorías Implícitas, con características representacionales y de aprendizaje que las diferencian de las estructuras lógicas y de los conceptos específicos.
Las Teorías Implícitas como las teorías científicas están constituidas por un grupo de conceptos y de eslabones; que establecen relaciones entre éstos, tienen funciones interpretativas; elaboran explicaciones causales basadas en postulados teóricos; permiten establecer predicciones sobre procesos futuros e incluyen rutinas operativas sobre el modo de actuar (Pozo y cols., 1992). Una de las diferencias entre las teorías implícitas y las científicas, es que estas últimas están abocadas a la búsqueda de la verdad, en tanto que las primeras buscan la utilidad.
Las T.l. (Álvarez Sánchez, 2002) se caracterizan por basarse en información de tipo episódico o autobiográfico, ser flexibles ante las demandas o situaciones en que son utilizadas y presentar normas o convencionalismos en sus contenidos, los que representarán los del grupo social al que pertenece la persona (Rodrigo, Rodríguez y Marrero, 1993).
Lo que implica que la persona no construye su representación en solitario, ni exclusivamente sobre la base de experiencias idiosincráticas, sino que por formar parte de grupos y clases sociales introduce elementos individuales, personales de sus vivencias en el estudio de sus representaciones. De acuerdo con las actividades culturales que el sujeto realice en su grupo, será la orientación de sus construcciones sociales, según el contexto de relación y de comunicación interpersonal que trasciende la dinámica interna de la construcción personal y que están definidas social y culturalmente: juego, estudio, trabajo, profesión, paternidad, entre otras (Álvarez Sánchez, 2002).
Así, el hombre de la calle aplica sus teorías al mundo real, que es su campo de experimentación en donde las situaciones o problemas son ambiguos, plagados de incertidumbre. Sin embargo, en su epistemología, las T.l. deben ser útiles, mientras que las científicas deben ser ciertas. Las T.l. son verdaderas creencias y como tales tienen añadido un valor de verdad.
Su carácter autobiográfico, permite que a un largo plazo las experiencias acumuladas sobre un mismo tema, den lugar a elaboraciones más abstractas de tales experiencias organizando las representaciones, este carácter organizado sobre determinados aspectos de la realidad no implica una concepción global del mundo coherente en su totalidad, por lo que puede haber inconsistencias entre las concepciones que las personas mantienen. Estas pueden tener versiones incompletas y un tanto simplificadas de la realidad y además pueden tener discrepancias entre lo que piensan y lo que hacen. Un aspecto más de las T.I., es su carácter idiosincrático convencional, el que va a depender de considerarlas desde una perspectiva cultural o individual.
La primera se refiere a las teorías como normativizadas y compartidas, debido a la trasmisión social del comportamiento; y la individual alude a las teorías como reflejo
de construcciones que son fruto de la experiencia personal acumulada, lo que les da un carácter flexible- rígido de las representaciones del mundo, el que va desde representaciones normativas hasta las idiosincráticas, pues no sólo hay que explicar el ajuste de las teorías a lo esperado y probable, sino también, a lo inesperado e improbable, por ello adquieren el carácter de representaciones flexibles que permiten adecuarse a las demandas y situaciones que se le presentan al individuo y que son activadas por metas o necesidades específicas de él mismo.
Otras de las características que se atribuyen a las Teorías Implícitas son las siguientes (Pozo y cols. 1992):
-Son diferentes de las representaciones de la ciencia, no son capaces de explicar todos los aspectos de un problema.
-Son implícitas, no están formuladas de manera completa en ningún sitio, ya que no cubren todos los aspectos de la situación, presentan cosas que los sujetos no se han planteado nunca, ni siquiera el sujeto que las utiliza es consciente de ellas. Sin embargo, operan y dirigen su acción, determinan sus actos, su comportamiento frente al mundo y frente a los demás.
-Pueden verse como coherentes o como incoherentes, según los aspectos considerados a explicar.
-Son resistentes al cambio y a la sustitución, las pruebas en contra no llevan al sujeto a modificar sus ideas, sino a adaptarlas, llegando incluso a ser impermeables a la experiencia contraria.
-Pueden cambiar con el tiempo, muchas de esas ideas o representaciones dependen de la posición social del sujeto. Los cambios en la posición social del sujeto pueden llevarle a cambiar sus percepciones sobre su contexto social.
-Son descriptivas de aspectos patentes, salvan las apariencias y dan cuenta de lo más obvio de los fenómenos.
-Tienen una relación con el nivel cognoscitivo del sujeto, el individuo tiene que construir sus representaciones con los instrumentos intelectuales que posee o dispone.
Esas representaciones tienen que ver con otras que se han mantenido a lo largo de la historia de la humanidad, aunque no tengan que coincidir necesariamente en todos los aspectos con ellas (Álvarez Sánchez, 2002). Las TI, no sólo se construyen sobre la base de experiencias simbólicas, sino básicamente sobre experiencias
directas, o bien sobre experiencias obtenidas durante la observación del comportamiento ajeno. El individuo recolecta personalmente ese campo experiencial, pero lo adquiere en el contexto de actividades o prácticas definidas por la cultura tales como: normas de comportamiento, convenciones sociales, usos prácticos de los objetos, se observan actitudes y comportamientos de las personas del entorno, frente a diferentes sucesos.
De ahí que ante situaciones nuevas, las personas, de manera no intencional suelen utilizar esquemas, modelos o teorías que les han sido útiles con anterioridad, estas teorías suelen generar predicciones de la vida cotidiana, con bastante éxito. Y estas teorías las llevan con ellos, aplicándolas en los diferentes roles que estén realizando de acuerdo con el contexto, edad, género, etc.