Las explico siempre en mis terapias de Biodescodificación. Al menos la persona ya sabe cómo voy a trabajar y con qué filosofía. La más importante es la primera.
a. El Otro no existe15. En mi realidad biológica, el otro no existe, todo es yo.
Esto abre
la puerta a todos los conflictos de Identificación. Nos identificamos con el resentir supuestamente vivido por el otro: podemos identificarnos con alguien que no siente el mismo resentir.
Ejemplos :
• Niño perdido y papá con un tumor en el pulmón
• Paciente con cáncer de pulmón y amiga que coge el mismo cáncer.
• Mujer con cáncer de hígado e hija que se muere de hambre (sentido figurado)
• Hijo que suspende una asignatura y le queda para septiembre y papá con distensión en el cuello.
• Hombre que viaja a la India y coge un tumor de hígado.
b. Es atemporal. Todo es al momento. La experiencia fue vivida hace tiempo y es como si lo viviésemos en este instante. Solamente existe el presente. El consciente puede que no ligue un síntoma con su causa, pero sí que lo hace el inconsciente.
c. Real es igual virtual. El ser humano tiene una gran capacidad: la imaginación.
Nuestro inconsciente no puede separar lo que ocurre con lo que nos imaginamos que ocurre. Todo lo que llega a través de los sentidos, o del pensamiento, lo imaginario, se traduce de manera biológica y provocará un síntoma. Haz la prueba: imagínate que te estás comiendo un limón.
La biología solamente conoce situaciones biológicas de referencia arquetípicas.
Ejemplos :
• Escuchar algo verdaderamente desagradable y tener acidez en el estómago un instante después.
• Podemos llorar con una película y sabemos que es una
ilusión.
• Podemos vivir un viaje contado por nuestro
amigo.
• Puedo imaginarme que mi hijo está en peligro y tener un ataque de
ansiedad.
• El miedo es un ejemplo típico. Tomamos el objeto que provoca el miedo como si fuera real.
d. Es inocente. Todo es relativo, el concepto del bien y el mal estará en función de nosotros y nuestros programas. Tú decides cambiar tus creencias o vivir en otras. Lo que para una cultura está bien, para otra está mal.
Para la biología todo es verdad. Todo soy yo, todo es en el instante, ya sea para enfermar o para curarse.
C
onf l i c t o d e Id e n t i f i cac i ón Desde el punto de vista de la Biodescodificación quiere decir que yo tengo la capacidad de empatizar con la otra persona y hacer mío su problema.
Por ejemplo: la señora con cáncer de hígado, cuando le digo que el
conflicto es por miedo a morirse de hambre se ríe y me dice que es millonaria. Yo le digo que esto es consciente y le pregunto si no tiene un ser querido que piense que lo está pasando muy mal o que se puede morir de hambre y, al decirle esto, se pone a llorar y me dice: “mi hija, que se ha casado con un muerto de hambre”.
El otro no existe, la hija puede estar muy bien con su “muerto de hambre” y la madre está viviendo la carencia, la emoción. Y el inconsciente reacciona a la emoción, a la que supones, no a la que es. Por esto, el otro no existe.
Otro ejemplo, como el hombre que es millonario, viaja a la India y ve
que la gente se muere de hambre. Le da un shock y tiene un cáncer de hígado. Porque ha vivido la situación como si fuera propia.
Podemos ver al otro y ser como un espejo. El psicólogo Carl G. Jung nos dice: si queremos saber si lo que estamos recibiendo del otro es una proyección nuestra o algo que me envía el universo es muy fácil. Por ejemplo:
un amigo me dice algo y otra persona me dice que esto que me ha dicho el amigo es mentira. Hay dos formas de reaccionar: una es decirme que a partir de ahora vigilaré que me dice mi amigo. La otra es que me disguste, me enfade, me sienta engañado, que ya verá cuando lo encuentre…
Por lo tanto, la primera es información, la segunda es proyección. Lo que me está diciendo el Universo a través de la mentira del amigo es que “yo me miento”. No que yo digo mentiras, sino que me miento a mí mismo, siempre es la polaridad contrapuesta.
¿Cómo me miento? ¿Cuando me miento? ¿Para qué me miento?
Yo me miento cuando digo si y quiero decir no, cuando voy y no quiero ir, cuando hago y no quiero hacer, yo me estoy mintiendo. Por lo tanto el otro no existe porque el otro, lo que hace es hacerme de espejo de aquella parte de mi mismo que yo no puedo reconocer.
CONFLICTO
REPROGRAMANTE
El conflicto reprogramante es, como dice la misma palabra, un conflicto que nos re- programamos, que no necesita un evento exterior, sino que es la misma persona la que, con sus creencias, con su forma de percibir la realidad, se auto-crea un conflicto que se auto-alimenta a sí mismo, como si fuera un bucle.
La reprogramación es muy frecuente y hemos de darnos cuenta de cómo nuestras creencias se retroalimentan.
Característica s:
• No requiere una estimulación externa
• Es el propio síntoma el que me causa el conflicto
• Creo un segundo bio-shock debido al síntoma
• Es nuestro propio cuerpo el que nos está agrediendo
• Comporta conflictos en bucle. La persona se mete dentro de un ciclo de pensamientos
• Las personas con este conflicto tienen un divorcio entre ellas y su cuerpo.
Por ejemplo, cuando se biodescodifica una persona con pólipos en el intestino, la fase vago tónica es un sangrado. Si no se le avisa de que puede pasarle esto, se puede asustar y darle otro bio-Shock. La persona puede ir corriendo al médico y este decirle que hay que operarla de urgencias,… me pasó con una paciente a la que se me olvidó decírselo.
Lo que pasa en el conflicto reprogramante, es que hay como un divorcio entre la persona y su cuerpo, como si no se llevasen bien, y esto es muy general. Hay un protocolo, sobre la auto-exploración del órgano, es un protocolo maravilloso donde se entra en una hipnosis ligera y lo puede hacer incluso uno solo.
Un conflicto, para mi clarísimo, de reprogramación es el conflicto de silueta: “me sobran diez kilos…, me sobran cinco kilos…, me dan asco mis michelines…, no me gusto…, parezco una vaca…”
Esto crea lo que el Dr. Salomón Sellam llama el conflicto del glucagón. Esta hormona tiene la capacidad de inhibir que el azúcar entre dentro de las células. Automáticamente entramos en hipoglucemia, porque las células de nuestro cuerpo necesitan azúcar. ¿Cuál es la respuesta biológica del cuerpo? Comer… y entramos otra vez en el ciclo. Cuando una persona tiene un conflicto de imagen lo mejor es aceptarse.
Ejemplos
Conflicto de silueta, también llamado conflicto del glucagón. Persona
que se desvaloriza, se da asco a sí misma, La hormona glucagón se activa y evita que entre azúcar en las células, esto produce una hipoglucemia y a la persona le entra un hambre canina.
Niña que se siente agredida por su hermano. Le hace cosquillas
cada día en una zona. Hace una pantalla de protección y al ver el lunar o la mancha, se siente sucia y hace un melanoma debajo.
Una secretaria se desvaloriza porque no llega a las pulsaciones
necesarias o por compararse con las demás compañeras
reumatismo en los dedos. Cuando lo súpera, se produce la fase curativa, que es inflamación, se desvaloriza otra vez porque aún va más lenta.
Una chica joven con acné. Se desvaloriza, con conflicto de imagen.
Cuando lo súpera, la fase curativa es inflamatoria y le salen más granos y más grandes. Pasa a fase de estrés, le disminuyen, lo súpera y le vuelven a salir más
Persona mayor que no puede hacer el mismo trabajo que antes. Se
desvaloriza por ello. Lo súpera, pasa a la fase inflamatoria y le cuesta más hacer el trabajo y se desvaloriza otra vez (fase orto-simpaticotonía).
Es un conflicto muy fácil de resolver en terapia, ya que lo único que le falta a la persona es información. Creo que es importante, en mi opinión, que cuando hagamos una terapia en Biodescodificación, sepamos que le puede pasar al paciente, avisarle que la fase curativa es inflamatoria y puede tener síntomas como … fiebre…, diarreas…, un resfriado…
Pro
t o c o l o T
e r a pi a
• Tener conciencia de la relación que tenemos con él. ¿Cuál es la relación que tienes con tu cuerpo? ¿Es tu gran amigo, lo cuido física y mentalmente? Nuestro cuerpo recibe nuestro rechazo
• Buscar la primera vez. La situación que me creó la desvalorización
• Vivir emocionalmente la comprensión del órgano
• Hay que cambiar la emoción y la relación y darle las gracias
• Hay que hablarle al órgano como si se tratara una persona.
La pregunta que nos deberíamos hacer, ya que en general, a la gente le gustaría verse de otra manera. Lo que recomiendo es tomar conciencia de la relación que tengo yo con mi cuerpo:
• Como lo cuido físicamente, ¿le doy el descanso necesario?
• Si me apetece tomar whisky, por ejemplo, ¿le doy tiempo a que se
recupere?
• ¿Lo escucho? ¿soy capaz de armonizarme con él?
• Cuando me levanto por la mañana con dolor de cabeza, o de una articulación, o tengo el vientre inflamado, ¿me pregunto qué me está diciendo con este dolor?...
• ¿Lo cuido intelectualmente, leo, busco nuevas informaciones?... ¿o siempre estoy alimentando las mismas noticias, viendo las mismas cosas, teniendo las mismas conversaciones…? ¿soy capaz de salirme de mi paradigma?
Tenemos un problema básico y es que creemos que hay emociones buenas y emociones malas. Solamente hay emociones. Si tenemos ganas de matar a alguien, observar estas ganas, podemos hacerlo mentalmente – obviamente-.
Para mi todas las emociones tienen el mismo nivel. Nacemos con unos bagajes emocionales y, cuando yo soy capaz de mirar cara a cara, ojos frente a ojos, aquel aspecto de mí, mi sombra16, yo me integro, yo me sano, yo soy uno, yo estoy en paz.
Las emociones están para servirnos, no para que las emociones se sirvan de nosotros. Cuando soy capaz de aceptar mis emociones, soy un ser libre. Por lo tanto, si se levantan irritados, coléricos o enfadados, preguntaros ¿Qué hay detrás? Como las emociones se manifiestan en un órgano concreto de nuestro cuerpo, vamos a preguntarnos por qué mi inconsciente ha decidido manifestarse en este órgano y cuál es su necesidad biológica no satisfecha.
¿Por qué, un día, después de una cena con unos amigos me levanto con dolor de cabeza,… y otro día no,… y otro día me levanto con dolor de estómago…? ¿…O me encuentro muy estimulado…o muy cansado…?
Cuando uno se da cuenta de esto y encuentra la emoción, el resentir que hay detrás, es cuando hay que buscar el recurso y hacer este cambio emocional. Tenemos que hablar a nuestro órgano como si hablásemos con nosotros mismos. Este dialogo con nuestro órgano es muy importante.