1. INTRODUCCIÓN
1.5 Metodología para un análisis de la arqueología de la producción, distribución y
1.5.2 Caracterización de la arqueología del consumo
Dielter (2005) considera que hay que tener en cuenta cuatro elementos fundamentales, que están enmarcados en los estudios de la historia de vida de los productos para determinar el consumo: “el
43 contexto de consumo (es decir, dónde se encuentran los objetos, los contextos en los que se recuperan); patrones de asociación (es decir, bienes asociados entre sí); representación cuantitativa relativa dentro de los sitios y a través de las regiones; y distribución espacial de bienes específicos (es decir, examinar sus patrones de distribución a través del espacio)” (Dielter, 2005, p. 66). Por este motivo, para el análisis de estos se propuso:
I. Contexto del consumo: Se analizaron los contextos domésticos, militares y religiosos con el fin de caracterizar la presencia de material hallado en las excavaciones que suponen la presencia de material proveniente del Tejar San Bernabé. Además, se revisaron las colecciones del Pasaje Dager (Del Cairo, 2014b) y Navío colonial de Bocachica (Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural, 2019; Fundación Terra Firme, 2017). Es determinante el contexto doméstico porque allí se reflejan las normas culturales, procesos de migración y otros factores de la sociedad. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el consumo en las unidades domésticas se puede ver afectado por factores como la presencia de niños, asalariados secundarios, adultos mayores, entre otros (LeeDecker, 2010, p. 346). El contexto militar es importante porque estos afectaban y condicionan las dinámicas de Cartagena, al ser esta ciudad un puerto y estar expuesta a constantes ataques. El contexto religioso es de interés porque esta ciudad era sede de la Santa Inquisición y de órdenes religiosas como los Dominicos, los Franciscanos y Jesuitas. Inicialente se había propuesto analizar el sector administrativo (Therrien et al., 2013) y abarcar más sitios dentro de cada contexto (Del Cairo et al., 2009; Oyuela, 1992; Therrien, 2007b; Uprimny, 2001; Uprimny & Lobo Guerrero, 2007; Urrego, 1994). Sin embargo, no fue posible debido a que en los informes arqueológicos, la información sobre la cerámica se presenta en proporciones y no en frecuencias, o las
44 investigaciones fueron realizadas previas al catálogo (Therrien et al., 2002) por lo cual no se pudo realizar la comparación.
II. Patrones de asociación: para esto se tomó en cuenta los elementos arqueológicos (restos de fauna, metales, vidrio, etc) que estaban asociados los materiales cerámicos del Tejar que puedan ayudar a entender el uso de esta cerámica (para cocinar, servir, almacenar, transportar, decorar, etc) de acuerdo a la información de los informes arqueológicos de los que provienen estas evidencias.
III. Representación cuantitativa y cualitativa: se realizaron comparaciones de las proporciones de las formas y tipos cerámicos (Cartagena Rojo compacto, Mayólica de Cartagena) entre los sitios, los contextos y los hallazgos del Tejar de San Bernabé. Sin embargo, hay que tener en cuenta dos problemas: el primero es que, el registro arqueológico tiende a mostrar más los patrones de descarte que los comportamientos de adquisición (Spencer-Wood, 1987); y el segundo, que al tomar muestras de diferentes investigaciones pueden existir sesgos por las diferentes metodologías de la recolección del material.
IV: Distribución espacial de bienes específicos en los sitios: para ello, se realizó una base de datos con la información de los tipos cerámicos por sitio. Posteriormente, se realizaron mapas de distribución de los sitios de Cartagena de porcentajes de los tipos y formas cerámicas halladas en las investigaciones arqueológicas. Esto se realizó para dar cuenta de la diferenciación social que no sólo estaba mediada por el estatus y la riqueza, sino también por las identidades culturales, ideologías dominantes y su resistencia, entre otros. (Cook et al., 1996; Mullins, 2004 en (Mullins,
45 2011) Finalmente, se relacionaron y contrastaron las evidencias encontradas en la unidad de excavación y en la recolección superficial con las de los diferentes contextos, para ver si las tendencias de producción que se encontraron en el Tejar son correspondientes con las presencias de material arqueológico que podría determinar a unas tendencias de consumo o si estas tendencias varían en cada uno de los contextos.
1.5.3 Organización del trabajo de grado.
El texto se organiza entonces de la siguiente manera: en el primer capítulo se analizan los elementos de la producción partiendo del complejo técnico del Tejar de San Bernabé. En este sentido, se estudia la producción a través de los recursos naturales, la infraestructura, la vivienda, las fuentes de energía y las redes de transporte. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos componentes están mediados por la vida de los seres humanos.
En el segundo capítulo se abarca la distribución de la cerámica del Tejar de San Bernabé (a nivel local). Para ello, se analizan primero otros sitios de producción cerámica en Cartagena y la interacción del Tejar con ellos. Posteriormente se analizan los sitios de comercio en Cartagena (pulperías, tiendas, etc.), caracterizando zonas donde pudo haber sido posible que se ejerciera el comercio de la cerámica producida en Tierrabomba por los Jesuitas.
En el tercer capítulo, se abarca el consumo de la cerámica del Tejar de San Bernabé. Para ello, se dividieron los contextos de consumo en domésticos, religiosos, militares y administrativo. En cada uno de ellos se realiza una pequeña caracterización de acuerdo con investigaciones arqueológicas e históricas previas que dan cuenta del capital (económico, social, simbólico y