FONDOS SEDIMENTARIOS
CARIBE PACIFICO Infauna
Moluscos Bivalvia (almejas) Nucula sp, Nuculana sp, Macoma sp, Solen sp, Tellina spp
No se conocen
Crustáceos Amphipoda Ampelisca sp., Liljeborgia sp, Harpinia sp
No se conocen
Isopoda Serolis sp, Apanthura sp,
Gnathia sp ? Decapoda (camarones y cangrejos) Lucifer sp, Automate sp, Nikoides sp, Cheramus sp, Axiopsis sp No se conocen Sipuncúlidos Golfingia sp
Echinodermos Ophiurida (estrellas quebradizas)
Amphiodia sp, Amphioplus sp Spatangoida (erizos de mar) Brissopsis sp
Epifauna
Moluscos Bivalvia Pecten chazaliei, Laevicardium spp, Pitar albidus, Tellina spp
Pinna rugosa, Mitrella elegans
Gastropoda (caracoles)
Strombus puglis, Calyptrae centralis, Murex olssoni, Latirus infundibulum, Turbinella angu- lata, Clathrodillia minor, Polystira albida
Strombus galeatus, Oliva spicata
Cephalopoda (pulpos
y calamares)
Octopus vulgaris, Loliguncula brevis, Pickfordiateuthis pulche- lla
?
Crustáceos Isopoda Rocinela sp, Cirolana sp ?
Decapoda (camarones
y cangrejos)
Penaeus duorarum, P. schmitti, P. notialis, P. brasiliensis, Trachypenaeus spp, Sycionia spp, Portunus spinicarpus, Calli- nectes sapidus, Lupella forceps, L. anceps, Calappa sulcata
Collodes gibbosus, Paradasygyius depressus, Stenorynchus debilis, , Penaeus occidentalis, P. vannamei y P. stylirostris, Xiphopenaeus riverti Callinectes arcuatus
Stomatopoda Squilla obtusa ?
Echinodermos Ophiurida (Estrella de mar) Astropecten stellatus, Luidia superba, Ophiolepsis plateia
Faltan aún muchos estudios taxonómicos y una revisión detallada de la literatura existente para conocer con certeza la presencia de endemismos tanto a nivel nacional como mundial. Se puede resaltar la presencia del Calamar Pigmeo Pickfordiateuthis pulchella, el cual sólo se conoce de los fondos del área de Santa Marta (Arango y Díaz 1996) y de un cangrejo de la familia Portunidae Charybdis helleri hallado exclusivamente en fondos caribeños (Gómez y Martinez-Iglesias 1990).
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Diversidad ecosistémica
En términos generales se puede señalar que de acuerdo al tipo de sedimento se van a encontrar diferentes comunidades de organismos. García y Sandoval (1983) encontraron dos comunidades de infauna diferenciadas en el área de Santa Marta, cada una dominada por un grupo determinado de especies (Solen y Nucula). Arango (1996) describió dos asociaciones (comunidades) principales: una de fondos someros (< 30 m) y otra de fondos profundos (60 m). Ciertos sectores de la plataforma Caribeña se caracterizan por arenas gruesas y nódulos o conglomerados de organismos, tal es el caso de algunos fondos de la plataforma somera de la Guajira, Golfo de Salamanca, Parque Tayrona, cuyos fondos de relieve irregular aumentan el número de organismo asociados y cambian las características de la biota (Corpes 1992; Bula-Meyer y Díaz-Pulido 1995). Se conoce muy poco acerca de los paisajes sedimentarios. Entre los ecosistemas vecinos e interactuantes están arrecifes coralinos, pastos marinos, playas rocosas y arenosas. Las interacciones son estrechas (Ogden 1983), pero su estudio en el país ha sido mínimo.
Necesidades de información y prioridades de investigación
Estudios taxonómicos de grupos de invertebrados comúnmente asociados a fondos blandos, especialmente Amphipoda, Isopoda, Polychaeta y equinodermos y peces. Existen otros grupos que se encuentran de manera frecuente como son Turbellaria, Nudibranchia, Tunicata, Pycnogonida, entre otros, para los cuales no existen estudios básicos de taxonomía del Caribe ni del Pacífico colombianos.
Estudios cualitativos y cuantitativos del bentos del Pacífico ya que no hay información disponible para caracterizar faunísticamente los fondos sedimentarios de la plataforma continental del Pacífico colombiano.
Estudios piloto que permitan estandarizar técnicas y métodos de muestreo de las comunidades bentónicas y así hacer posible la comparación de estos ambientes en áreas tropicales con los estudios realizados en zonas subtropicales y templadas.
Estudios de caracterización de comunidades bentónicas tanto de la infauna como de la epifauna, cubriendo áreas extensas para explorar los patrones de distribución de las especies.
Estudios oceanográficos (p.e. corrientes) y sedimentológicos que permitan evaluar las relaciones de parámetros abióticos con la estructura de las comunidades bentónicas.
Es muy poco lo que se conoce acerca de las relaciones ecológicas entre los componentes de este ecosistema, se requieren de estudios de ecología trófica, y producción secundaria para evaluar interacciones de organismos y ecosistemas.
Desarrollo de programas de investigación interdisciplinarios, con implementación de técnicas de muestreo actualizadas y de análisis estadísticos propios para obtener información biológica y ambiental que pueda ser monitoreada a largo plazo.
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A nivel mundial se estima un valor 4.283 trillones de dólares en servicios por año. Es el ecosistema que mayor valor económico presenta a nivel mundial, con respecto a otros ecosistemas marinos (ver Tabla 6 del capítulo Manglares).
Reciclaje de nutrientes: participan en la regulación y almacenamiento de nutrientes, y participan en la fijación de nitrógeno y otros elementos.
Control biológico: participan en la dinámica trófica de los ecosistemas marinos y en la regulación de poblaciones animales y vegetales.
Producción de alimentos: A nivel nacional este aspecto es considerado de gran importancia debido a la explotación del recurso camarón en ambas costas al igual que peces y crustáceos (Jaibas).
Fuente de materia prima, yacimientos de gas, petróleo. Cultural: gran valor científico.
C. Usos del ecosistema
Usos
Los principales usos que causan deterioro en los ecosistemas de fondos sedimentarios son la sobre- explotación de recursos, actividad industrial: la extracción y transporte de hidrocarburos, transporte de carbón, sedimentación y contaminación (Blanco-Racedo 1994).
Actividad industrial: en algunas regiones costeras del país existe una alta actividad industrial principalmente de empresas petroleras. En el golfo de Morrosquillo y en la ensenada de Pozos Colorados se han construido boyas y tuberías que son para el transporte de hidrocarburos y que son instaladas dragando los fondos sedimentarios. También en la plataforma del sur de la Guajira se construyó recientemente una plataforma para la explotación de gas natural (Invemar 1995).
Pesca de camarón: los fondos sedimentarios de la plataforma continental entre 10-20 y 200 m de profundidad han sido explotados en forma indiscriminada durante muchos años, principalmente en la Guajira (Corpes 1992) y en el Pacífico (Polo et al. 1992), por parte de grandes empresas de pesca comercial de camarón realizando arrastres sobre estos fondos para extraer especies como Penaeus notialis, P. brasiliensis, P. duorarum en el Caribe y P. occidentalis (Camarón Blanco), P. vannamei, P. stylirostris y Xiphopenaeus riverti (Camarón Tití), en el Pacífico.
Procesos de conversión
Hasta el momento no se han llevado estudios adecuados en el país para evidenciar los efectos de deterioro si los hay, de la pesca industrial de camarón, sobre las condiciones biológicas y ambientales de los fondos sedimentarios. En países de regiones templadas se ha demostrado que los arrastres de barcos pesqueros tienen una fuerte influencia sobre los organismos y de hecho sobre las comunidades asociadas a los fondos blandos. Una gran cantidad de especies de la pesca “acompañantes” del camarón son desechadas abordo, consumidas o
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comercializadas sin mayor control. El paso de las redes sobre el sustrato puede dañar organismos frágiles como las estrellas de mar, erizos, crustáceos y peces. Los organismos que quedan atrapados y que de alguna forma escapan, lo hacen en malas condiciones y con seguridad van a morir. Así, las zonas de arrastres frecuentes sobre la plataforma muestran alteraciones o diferencias con respecto a las áreas con pocos niveles de perturbación (Kaiser 1996; Kaiser y Spencer 1995).
Se ha observado cambios en la especies de camarones que se extraen en las pesquerías industriales. El Camarón Blanco de aguas someras anteriormente era la especie más abundante, hoy día predomina en la pesquería el Camarón Tití (Pineda-Polo 1992). Las pesquerías del camarón en la costa Pacífica, desde sus comienzos en los años 50, ha pasado por etapas prósperas. Desde 1968 a 1987 el recurso inicia una disminución en el medio natural, con el transcurso del tiempo, se viene presentando niveles económicos deficientes a causa de la baja producción camaronera y sobre-explotación (Polo et al. 1992). En 1957 se obtenían 22.9 libras de cola de camarón/ barco/ hora, en al año 1988 la producción descendió a solo 1.5.lb / cola/ barco/hora (Pineda-Polo et al. 1992).
Perturbaciones naturales como la de el Fenómeno del Niño 1982-83, afectaron negativamente las pesquerías del camarón en Colombia, por cambios en la distribución y abundancia de las especies. Otros organismos presentaron cambios similares (migraciones, desplazamientos) anómalos (Mora-Lara 1988).
Contaminación: es necesario tener en cuenta la creciente influencia de la contaminación continental que reciben los mares colombianos. El río Magdalena es la principal fuente de descarga de contaminantes al Caribe, recolectando alrededor de un 70% de los desechos de origen industrial y doméstico del país. Esta razón permite pensar en que la franja del Caribe y todos sus ecosistemas marinos debe estar siendo afectada. Igualmente, en determinadas áreas se observa un impacto local de las actividades humanas, como es el desarrollo de centros industriales en Cartagena y Barranquilla, o por actividades de explotación, transporte y comercialización de los recursos naturales. A lo largo de la costa pacífica también se han identificado numerosas fuentes de contaminación, la mayoría de ellas producto de la explotación de recursos naturales como minería, procesos agroindustriales y explotación de madera. Las descargas contaminantes se localizan en las dos grandes áreas urbanas, Buenaventura y Tumaco (Campos 1996).
Los contaminantes una vez descargados al medio acuático sufren una serie de procesos que alteran de una u otra forma su capacidad tóxica, pueden ser biológicos, químicos y físicos y finalmente van a ser acumulados en el ambiente sedimentario. En el primer taller del Programa de monitoreo de contaminación en la costa Caribe y Océano Pacífico de Colombia (Campos 1996), se identificaron 4 tipos de contaminantes: plaguicidas, hidrocarburos del petróleo, metales traza y contaminación microbiológica. Todos estos agentes después de sufrir los procesos antes mencionados llegan a concentrarse en invertebrados, peces y a acumularse en los fondos sedimentarios y posiblemente en otros tipos de sustrato. García y Salzwedel (1991) encontraron en el golfo de Morrosquillo, comunidades faunísticas alteradas debido a la influencia de hidrocarburos del área.
Capacidad de recuperación
Se conoce muy poco acerca de la capacidad de recuperación del ecosistema ante eventuales o continuos impactos -perturbaciones-, pero se puede inferir que éstos recobran en un plazo de varios meses su estado anterior,
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desde luego si las perturbaciones no continúan. La naturaleza inestable del sustrato y el continuo aporte de sedimentos determina que los organismos que habitan allí estén adaptados a un régimen de perturbación moderado, cuya recuperación es muy factible. La recuperación de las poblaciones de camarón parece ser posible. El recurso mostró una considerable mejoría durante la veda de 1991-1992, pasando de rendimientos de 1 libra de cola de camarón por barco por hora a más de 3 lb/cola/barco/hora durante la veda (Pineda-Polo 1992).
Estado de conservación
Es difícil evaluar el estado de conservación de los ecosistemas de fondos sedimentarios en Colombia ya que no se tienen o son insuficientes las bases de conocimiento general descriptivo de las comunidades, y aún no existen los estudios de referencia para evaluar impactos de las perturbaciones sobre estos sistemas (excluyendo las pesquerías). Sin embargo el ecosistema no parece estar en peligro inminente.
El recurso camarón de aguas someras del Pacifico se encuentra en critica situación, debido al sobre- esfuerzo y la explotación indebida de juveniles en bocanas y criaderos. La explotación comienza en el ano de 1956 en la ensenada de Tumaco, creciendo rápidamente la flota de siete embarcaciones en 1957 a 138 en 1974, y se continúa en la actualidad (Pineda et al. 1992).
Areas protegidas
Estas áreas protegidas de fondos blandos se ubican bajo diferentes categorías de manejo que incluyen cinco (5) Parques Nacionales Naturales, dos (2) Areas de Manejo Especial, seis (6) Zonas de Reserva para la Pesca Artesanal, una (1) Zona Especial de Reserva (Tabla 2). A excepción de las áreas declaradas como Parque, para los cuales la protección, según la legislación, es estricta con todos los ecosistemas marinos comprendidos, en las demás categorías de reserva y manejo no hay claridad respecto al uso y manejo de los fondos sedimentarios, ni tampoco existe la legislación pertinente. Adicionalmente, no han tenido como objetivo de su declaratoria la protección de la biodiversidad marina, sino más bien, como es el caso de las Zonas de Reserva para Pesca Artesanal, fueron declaradas para proteger áreas donde se facilitan y priorizan el desarrollo de la pesca artesanal.
Tabla 2. Zonas de protección y manejo que incluyen áreas con fondos sedimentarios en Colombia. PNN: Parque Nacional Natural; SFF: Santuario de Flora y Fauna, AME: Areas de Manejo Especial, ZER: Zona Especial de Reserva, ZRPA: Zona de Reserva Para la Pesca Artesanal.
AREAS DE PROTECCIÓN CON FONDOS SEDIMENTARIOS DEPARTAMENTO