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CARTA PARA CORETTA KING

In document Revista Luz (página 37-41)

De MATILDE ESPINOSA DE PÉREZ

“Con la flauta y el sistro no llega la victoria”.

NZAR KABBANI.

Señora King: en este mismo instante millares de mujeres sienten algo turbio en los ojos. Se interfiere una lágrima entre las letras: "Martin Luther King ha sido asesinado.

Señora King: las mujeres sabemos lo que cuesta la vida y cuánto significa sostenerla dentro y fuera de nosotras mismas.

La pena no tiene color y el crimen se reparte y nos abate, y la tierra, toda la tierra, es una charca oscura.

¿Qué dirán los mártires desde su ceniza iluminada? Lincoln, Kennedy y ahora Luther King y los héroes anónimos caídos sin cesar como la lluvia.

Señora King: con usted lloran las madres y esposas vietnamitas, las surafricanas, las de Colombia, las del Universo atormentado.

La pena no tiene color y no tiene geografía, como sí lo tiene el crimen.

El dolor es uno, uno cruzando Continentes asediados por la violencia, uno enlutando hogares donde hubo ternura y ese amor que predicó y practicó Martin Luther King.

Por eso debía morir.

Detrás de sus párpados caídos están las pupilas más claras y encendidas mostrando el horizonte por donde siempre amanece.

Su voz ha logrado la profundidad de los ríos y de los bosques.

Sus palabras se embarcan en todos los puertos para llegar frescas al corazón de los pueblos. Las rutas aéreas multiplican su imagen y andan por los espacios que fabrican el cielo.

Lo más conmovedor es que él, que tanto amó, está despertando la orquesta de tambores que preside las batallas.

Señora King: he oído decir que ciertas lágrimas no caen al suelo, sino que suben y hacen su atmósfera trágica o jubilosa.

Es un decir solamente.

En todos los confines de la tierra un nuevo huésped adelanta su paso por la paz.

Es el ejemplo de Martin Luther, es el apóstol de color, es el recuerdo de su voz grave y alta que confunde los pregones y las bombas mortíferas.

Es su ancha sombra proyectada sobre la juventud que se sacrifica inútilmente en los campos adversos a la paz.

Es el testimonio vivo del amor sirviendo de apoyo a las cunas errantes, a las madres errantes que bendicen los hijos del hombre paz.

Del hombre amor que repartió estas palabras y las dejó en la mesa de todos, como el pan y el agua. Señora King: Martin Luther se hizo inmortal. Ya nadie matara su nombre.

CIRCULAR

(FRAGMENTO)

Del libro “La Vejez del Padre Eterno"

Dios e Hijo: Bazar del sol: Venta forzada: por la barca de Pedro a Judas consignada, llega un surtido de géneros de estación. ¡Ver y creer! ¡Sorpresa! ¡Atención!

¡Ocasión única! ¡Aprovechad, comprad! ¡Ganancia cierta! ¡Al Bazar del Calvario! ¡Al Nazareno! Alerta:

¡Cristianos! Se liquida la casa. .. ¡Último día!, toda casta de objetos o de quincallería

que tenga relación con la Iglesia, está en venta. Velas de las usadas en días de tormenta: aplacan al instante la cólera divina; sin mal olor y sin mezcla de estearina. Santa Bárbara, a quien todos hacen ofrenda cuando truena, no gasta las velas de otra tienda, ni el concilio de Trento, las conoce mejor: en paquetes de seis. Rebaja, al por mayor. Agua de Lourdes, fresca. En pipas, en botijo o en botella: exigir la marca: —“Dios e Hijo”— y en la etiqueta en sello de lacre —“Providencia”— genuina, no la vende nada más que esta agencia. ¡Diez años justos de éxito! ¡mil millones de curas! Eficaz sobre todo contra las mordeduras

de serpiente, de perro rabioso o de mosquito; hace que crezca el pelo y crezca el apetito; cura los reumatismos y otras molestias variéis, en el acto; a la vez expulsa solitarias

y expulsa los demonios; purga, en todos los casos sin cólico, a la dosis de tres o cuatro vasos.

Ciegos de nacimiento y tísicos: la cura, llegando a tiempo, puede tenerse por segura. Una pierna amputada en muy pocos instantes se unta y vuelve a quedar mucho mejor que antes. En un dolor de muelas como en un panadizo es bebería y quedarse sin dolor. No hay hechizo que resista. Una vez se le inyectó a una muerta y levantóse, alegre como el que despierta. Prevenimos con todo al público difunto que casos como éste, no pasarán en junto,

de veintiséis. Evita caries e inflamaciones, cura callos, reduce verrugas y flemones, marca la ropa y sin daño y sin mal olor, toma a barba y cabellos al antiguo color. Reliquias. Gran surtido. De todas las llamadas de apóstoles, hoy día las más acreditadas, es increíble el número que la casa posee: cabezas de San Juan, sólo al verlo se cree, ¡once mil! ¡once mil! y se dan sin ganancia. (los precios son según la clase y la importancia). Y desde ahora conviene que una afirmemos: huesos de imitación aquí no los tenemos. Lo prueban atestados corrientes y legales. Se ofrece un San Cristóbal de formas colosales (ocho metros de anchura; más de ochenta de altura) que, como así, por junto, no es de venta segura, liquidamos desde hoy, en porciones iguales, al detalle: regalo: el kilo, dos reales.

El público hallará siempre en este bazar de cualquier santo, aún del menos popular, un esqueleto o dos en venta. Sin embargo, deseando partida mayor, se hacen de encargo. Descuento, en relación con el precio y el peso. Garantizamos siempre la solidez del hueso que empleamos. A todo esqueleto montado en la casa, acompaña, claro está, un atestado, escrito en pergamino, por el propio sujeto a quien vivo pertenecía el esqueleto, que dice: "Juro a Dios y a sus devotos píos que estos huesos cual tal están eran los míos!” Aviso: algunas piezas dobles son convenientes; por lo menos un sacro, la nariz y unos dientes. Encuéntrase también sueltas las más sencillas, homoplatos y coxis, peronés y costillas, tibias o tarsos. En fin, toda la letanía,

que se halla en un manual de santa osteología. En dedos del Destino hay un buen ejemplar, el mismo que escribió antaño a Baltasar, el día del festín la sentencia famosa: por diez pesetas esta plumilla misteriosa. Del Destino tenemos el ojo verdadero también; tallado en vidrio o cristal duradero; por docenas, por miles; obra buena y barata,

engastadas en oro, níquel u hoja de lata. Hoy están a la moda; la Casa los ha hecho con destino a gemelos o alfileres de pecho. Además poseemos miles de toneladas de cráneos sin valor y osamentas quebradas que los viles gusanos han convertido en cisco, por ejemplo, diez mil brazos de San Francisco, etcétera. Estos huesos (que ya no tienen venta) se ceden para estiércol y guano, a buena cuenta. Vera-Cruz. Calidad espléndida, extra-fina, lo mejor de este género que manda Palestina. En polvo, en cerraduras, en hojas, en astillas, o en formas para el uso desde camas y sillas, desde el piano de Erard con rueda en cada pie, hasta el báculo y hasta el steek del crevé. Trabajada y pulida en mil objetos varios; en lápices, en corta-papeles, en rosarios, en imágenes de Papa, en boquillas, en perchas, en candelabros, pesebres de Belén, bandejas para té; agnus-dei, crucifijos, lavamanos.. . Rebaja colosal. Precios fijos. Como estamos provistos de sierras al vapor vendemos igualmente la cruz del Redentor, en postes, en maderos o en vigas colosales para mueblistas y construcciones navales. ……….. ……….. Como hoy este negocio no da de ningún modo, se traspasa el Bazar del Calvario con todo su almacén. Escríbanos, fijando ya el dinero, calle de las Intrigas, 5, piso primero.

GUERRA JUNQUEIRO (Tomado de “LA BALANZA” Nº 85, Buenos Aires, Julio 1º de 1936)

In document Revista Luz (página 37-41)