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Cartas de "amor"

In document Bert Hellinger - Los Ordenes de La Ayuda (página 97-99)

UN PARTICIPANTE Se trata de dos niñas. Tienen 8 años y viven en un centro de acogida. Su deseo sería encontrar una familia de acogida, ir a vivir a otro lugar.

HELLINGER ¿Qué pasa con sus padres?

PARTICIPANTE La niña mayor fue dada en acogida por su madre inmediatamente después de nacer. Según la madre de acogida, la madre biológica dijo que quería matar a su hija. Así la aceptaron en acogida. Antes, la madre de acogida había perdido a un hijo propio de unos cinco o seis meses. Cuando la niña volvió a su casa, la madre

biológica estaba embarazada otra vez, y posteriormente tuvo una niña. Las dos niñas se criaron con la madre de acogida y la madre biológica...

HELLINGER Eso ya es demasiado para mí. Si recibo más información, me confundo. -Tengo una imagen clara, y en un principio, trabajaré con la primera niña. Configuraré a tres personas: la madre biológica, la hija y -la persona que falta.

PARTICIPANTE riendo El padre,

HELLINGER De éste te olvidaste también tú. ¿Cuál es el cambio de lugar que busca la niña? PARTICIPANTE Quiere ir con una familia campesina.

Hellinger se ríe.

PARTICIPANTE ¿Con el padre? No sé si ahora...

HELLINGER sigue riendo Así son los terapeutas maternales: lo más,inmediato se les escapa. PARTICIPANTE El padre de la primera niña...

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Elige a representantes para el padre y para la madre, colocándolos el uno enfrente del otro. Después posiciona a la hija a un lado, a la misma distancia de ambos.

La hija mira primero a la madre, después al padre. La madre se gira y mira al suelo. Hellinger elige a una mujer y le indica que se tumbe en el suelo, delante de la madre.

La hija se aparta y se dirige hacia su padre. Él sale a su encuentro La hija apoya la cabeza en su pecho y ambos se abrazan con ternura.

La madre se acerca a la muerta. Ésta empieza a temblar, se revuelca en el suelo y retrocede al ver que la madre intenta acercarse.

HELLINGER Ésta es una hija que mató. -Ya no hace falta que sigamos. A los representantes Gracias a todos vosotros. Ya hemos terminado. Al representante ¿Está claro para ti?

PARTICIPANTE No.

Los dos se miran largamente.

HELLINGER Tu amor hacia esta niña es muy incompleto. -¿Y cómo se completa? -Si al mirarla, en ella respetas y amas a su padre. Hazlo por un momento. Cierra los ojos. -Siente la fuerza que ganas con ello. -Y siente el amor que la niña tiene para ti después. -Hazlo solamente en tu interior. Así te sitúas en el orden, y desde el orden tienes fuerza. El participante asiente con la cabeza.

HELLINGER Haré otro ejercicio más contigo. Cierra otra vez los ojos.

Imagínate que encuentras la dirección del padre. Pero no hacesnada más que escribirle una carta cada semana, simplemente paracontarle de la niña. Cada semana una carta. ¿Qué cambia en ti y enla niña y en el padre? ¿Sólo escribiendo cartas de este tipo?

El participante abre los ojos y mira a Hellinger.

HELLINGER laniña se te echa al cuello con gran amor. Ambos ríen a carcajadas.

HELLINGER ¿Ahora siestá claro? PARTICIPANTE si, este bien.

HELLINGERDejemos la de esta niña. Creo que has comprendidoalgo esencialy nosotros hemosaprendido algo esencial. Yo tambiénme lo estuve imaginando en los colores más vivos y me alegré deverlo. ¿De acuerdo? PARTICIPANTE SI

HELLINGER al grupo Si se procedeestrictamente según nuestro orden imaginado, exigiendo que el padre asuma responsabilidades ¿que se aporta?

Al participante Es mejor penetrar suavemente en su alma, haciéndole cosquillas, y poco a poco se va abriendo el amor. No es ningún trabajo duro y hace ilusión. Tú eres creativo en lo que le escribes. No hace falta que sea mucho, pero siempre un poco. -Como veo, serás irresistible. Ambos se ríen.

La retirada

UN PARTICIPANTE La cliente está divorciada. Ella tiene a los hijos. El mayor tuvo problemas con la droga, la mediana va haciendo cortes y tiene graves problemas escolares, y la pequeña adora todo lo que sea militar. El padre de la cliente estuvo en la administración nacionalsocialista del distrito de Posen, en Polonia.

HELLINGER Sintonicemos un momento como antes, como lo acabo de hacer con ella.

Cierra los ojos. -Yo te guío en esta meditación. Primero te inclinas ante su padre y sus víctimas -es posible que fueran millones de víctimas -y ante su Führery el poderoso destino detrás de todos ellos. -El destino es el velo ante algo más grande que se halla detrás. -Al mismo tiempo encubre y revela lo divino -más allá del bien y del mal. -Ahora, el padre toma a sus hijos de la mano. La madre está a su derecha, y los hijos, entre ellos. Todos se toman de las manos y se inclinan ante este destino, se tienden de bruces en el suelo, extendiendo las manos hacia delante - llorando. -Y tú te retiras. Los dejas allá, pase lo que pase con ellos.

Al cabo de unos instantes, Hellinger posa su mano en la mano del participante. Éste abre los ojos y lo mira. Ambos asienten con la cabeza.

HELLINGER Esto es lo único adecuado.

El asentimiento

UNA PARTICIPANTE Se trata de un hombre de unos 23 años. Nació discapacitado con una parálisis, la espalda abierta y también con una parálisis de vejiga. Tiene brotes psicóticos y actualmente está internado. A temporadas es muy agresivo.

HELLINGER ¿Quién acudió a ti? PARTICIPANTE La madre.

HELLINGER tras unos instantes de reflexión En su corazón ¿qué es lo que quiere este joven? PARTICIPANTE Creo que quiere estar con su madre.

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HELLINGER Quiere morir.

La participante asiente conmovida.

HELLINGER Sí, eso es lo que quiere. Y hay que permitírselo. ¿Está claro para ti? PARTICIPANTE Está claro.

HELLINGER La pregunta es: ¿Cómo tratas ahora a la madre? Porque de hecho, ella es la cliente para ti. ¿Qué puedes hacer cuando vuelva a tu consulta? Eso lo podríamos mirar ahora.

PARTICIPANTE ¿Puedo decir algo más? De hecho, yo tengo un determinado papel en este caso, soy la representante de la entidad tutelar. En esta función acudió a mí.

HELLINGER Bueno, creo que en este caso no hace mucha diferencia. Aquí se trata de un asunto de persona a persona, no de rol a rol. Ahora haremos algo juntos: tú eres la madre y yo soy tú¿de acuerdo? Y tú me dices algo. PARTICIPANTE Ya nolo puedo cuidar; por favor, hazlo tú.

Meditación: "Estoy aquí"

HELLINGER Cierra los ojos. -Ahora miras al niño recién nacido. Luego miras a tu marido, al padre del niño, y le dices: "Es nuestro hijo". '

PARTICIPANTE Es nuestro hijo.

HELLINGER Después miráis juntos al niño y le decís: "Eres nuestro hijo" PARTICIPANTE Eres nuestro hijo.

HELLINGER "Te tomamos como nuestro hijo". PARTICIPANTE Te tomamos como nuestro hijo, HELLINGER "Y te cuidamos como nuestro hijo". PARTICIPANTE Y te cuidamos como nuestro hijo. HELLINGER "El tiempo que nos sea dado".

PARTICIPANTE El tiempo que nos sea dado. La participante se maestra muy conmovida.

HELLINGER Y ahora miras al destino detrás de este niño, a su destino. Y miras a tu destino al lado del destino del niño. Y ahora de inclinas ante él. La cliente se inclina profundamente.

HELLINGER Y ahora pones a este niño en brazos de su destino. Tequedas delante del destino con el niño en sus brazos y le dices:

"Estoy aquí". . PARTICIPANTE Estoy aquí.

HELLINGER "Y me quedo aquí". PARTICIPANTE Y me quedo aquí.

HELLINGER al cabo de unos instantes, cuando la participante abre losojos Yo también me quedo. La participante está profundamente conmovida.

PARTICIPANTE Está bien.

HELLINGER De acuerdo. Bien.

Perspectivas

HELLINGER a Christof Eicke, el organizador del curso Creo que hemos redondeado el trabajo con un poco de felicidad humilde. Simplemente dejaremos que siga actuando.

Al grupo Lo que acabamos de vivir aquí muestra lo lejos que ha llegado este trabajo en su desarrollo.

Al final me gustaría volver sobre el principio. Aquí se muestra algo grande: lo esencial comienza donde termina la diferenciación entre bueno y malo, donde obra el destino. En el fondo, todo esmuy simple en esta actitud, ya que de repente lo grande toma las riendas.

Que insignificante resulta toda teoría, toda intención de tener razón sobre aquello que se considera correcto o equivocado. ¡Qué pequeño! Es como cuando los niños pretenden construir el mundo en la arena. El mundo sigue avanzando, mucho más allá de la arena,

Para terminar os contaré una pequeña historia que resume este desarrollo. Es una historia que escribí hace tiempo. Cuando nos sumamos a este movimiento, seguimos fluyendo con él.

El camino

Al padre anciano llegó el hijo, pidiendo: "Padre ¡bendíceme antes de que te vayas!". Elpadre dijo: "Sea mi bendición que yo te acompañe un primer trecho en el camino del saber".

A la mañana siguiente salieron al aire libre,desde la estrechez de su valle Subieron a una montaña -a un curso de formación-.

El día ya se iba aquietando cuando llegaron a la cima,pero ahora, la tierra se extendía en todas direcciones, Iluminada, hasta el horizonte.

El sol se puso -el curso terminó-.Se hizo de noche. En la oscuridad, empero,Las estrellasbrillaban para todos.

In document Bert Hellinger - Los Ordenes de La Ayuda (página 97-99)