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Causas y efectos jurídicos y políticos del transfuguismo en el Congreso de la

El único medio en Guatemala por el cual un ciudadano puede optar a una curul en el Congreso, es a través de un partido político, es decir, el ciudadano tiene que estar enlistado en un partido para luego ser proclamado como candidato a diputado. En el momento de elegir diputados al Congreso se vota por un partido político, el cual tiene registrado a sus diputados por listado nacional o por distrito electoral.

Según como sean colocados los candidatos numéricamente en ambas listas, es así como tendrán oportunidad de obtener un curul, es decir, los primeros en la lista tendrán más oportunidad de ingresar al Congreso que los últimos. Esto, dependiendo de los puestos o curules que el partido haya adquirido con relación al número de votos obtenidos en las elecciones generales del Organismo Legislativo.

Se considera que “si un diputado es elegido al Congreso a través de un partido político, es antiético que después de un tiempo el diputado decida cambiar de agrupación política. Este fenómeno se conoce mundialmente como “transfuguismo político”, y se presenta cuando un político cambia de partido para acceder o no perder una posición de poder.”55

Las principales razones por las cuales un diputado cambia de partido son: “el hecho que el partido por el cual fue elegido vaya en declive perdiendo popularidad, buscando su reelección en otro partido con más fuerza u oportunidades de ganar en la futura elección; el tener conflictos y diferencias irreconciliables con el resto del partido; el tener demandas y denuncias en el Organismo Judicial en su contra tan bien documentadas que el mismo partido los ha retirado de sus filas, buscando asilo en otro para no perder su inmunidad; o simplemente, porque resulta más barato el precio de una candidatura a diputado en otro partido en caso deseen reelegirse para un nuevo período.”56

Asimismo, varios autores han buscado las razones o justificaciones que utilizan lostránsfugas como argumento aunque estas “siempre se prestan a la simulación política.”57

Se pueden dividir en causas políticas y subjetivas.

55Cerezo Bregni, Juan Carlos. Ya empezó el transfuguismo

político.http://www.elperiodico.com.gt/es/20071021/6/44808/ (recuperado: 13-05-2013)

56Ibid.

57De Estebán, Jorge. El fenómeno español del transfuguismo político y la jurisprudenciaconstitucional.

Las causas políticas suelen estar asociadas a la dinámica partidista. Lamultiplicación de alternativas producto de la fragmentación de la sociedadproduce un efecto “no deseado” que induce ante mínimas o máximastensiones dentro del partido de origen el cambio de orientación ideológicadel mismo. También se vinculan con cuestionamientos acerca de lademocracia interna del partido, las sanciones que se imponen a los afiliadoso la disolución de un partido durante la legislatura, que obliga a losmilitantes a cambiar de organización. Las subjetivas obedecen a un sin fín de motivaciones personales, entre las que se pueden señalar, siguiendo a De Esteban, “el oportunismo o búsqueda de mejores posiciones políticas” como la causa más común para cambiar departido, “puesto que la negociación con otra organización le ha hecho ver que su carrera política mejoraría sustancialmente con su entrada a ella. Naturalmente, en estos casos, el paso de un partido a otro se lleva a cabo cuando el nuevo detenta una parcela de poder.”58

Para el constitucionalista Carlos Fayt, “este fenómeno tiene que ver con lapérdida de legitimidad de los partidos políticos y de los candidatos frente a la población, por lo que los políticos se sienten cada vez menos obligados apensar en la sociedad que en sus propios intereses.”59

El transfuguismo político es un fenómeno político que existe en todas partes del mundo, y en algunos países se ha considerado la necesidad de prohibir mediante la ley que los diputados que han sido electos por propuestas de un partido político, una vez que se encuentren en ejercicio de sus funciones se pasen a otro partido. En España, todos los partidos con representación parlamentaria, con excepción del partido vasco Herri Batasuna, suscribieron en 1998 un compromiso de honor para impedir el transfuguismo político.

58Ibid. Pág. 11

Si un diputado cambia de partido político da a entender a la ciudadanía o a sus electores que no hay consistencia en su actuar, y en la mayoría de casos, que buscan intereses personales únicamente. Llegan inclusive a cambiar de un partido con tendencia de derecha a uno de izquierda o viceversa, mostrando claramente que no poseen un lineamiento político firme o estable. Por lo tanto, si existiera la prohibición de cambiar partido político durante el período legislativo por el cual fueron electos, los electores no se sentirían defraudados, los diputados tendrían que orientarse o ubicarse con más detenimiento antes de enlistarse a un partido, y la misma agrupación política estudiaría a fondo a los candidatos que desean representarla.

Actualmente, no existen en el ordenamiento legal guatemalteco disposiciones específicas represoras ni preventivas del transfuguismo político, razón por la cual debe actualizarse la Ley Electoral y la Ley Orgánica del Organismo Legislativo con el fin de cubrir este vacío legal que afecta la institucionalidad y la democracia.

Es claro que lo que buscan un buen número de diputados con esta práctica es un beneficio y provecho propio, olvidándose totalmente del bienestar y los intereses de la Nación, y peor aún, de la confianza depositada por sus electores.

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