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Las causas de la guerra: Las problemáticas que afectan al pueblo colombiano

In document ALTERNATIVAS FEMINISTAS ANTE LA CRISIS (página 84-88)

Una apuesta de los pueblos por la justicia social para Colombia

2. Las causas de la guerra: Las problemáticas que afectan al pueblo colombiano

ACUMULACIÓNDELPODERPOLÍTICOYECONÓMICO

Los poderes políticos y económicos que han dominado histórica- mente en Colombia, desde hace más de 500 años, cuando llegaron los españoles y destruyeron la cultura ancestral que existía en nues- tra región, quienes han heredado el poder se han resistido siempre a construir un modelo distinto al modelo capitalista acumulativo, se han opuesto a cualquier manifestación de cambio y lo han he- cho por medio de la dominación ideológica, la exclusión política y la fuerza militar.

A nivel político, el capitalismo en su dinámica acumulativa ha destruido la integración, la diversidad y la riqueza de nuestros pueblos y el espíritu de nación. Han desarrollado estrategias para la homogenización cultural, han destruido miles de formas de re- sistencia de nuestros pueblos, han doblegado la autoridad colecti- va que garantiza la autonomía y la autodeterminación (CdP 2013). El régimen político que se articula bajo los intereses de las clases en el poder, de las élites, de los terratenientes y de las empresas transnacionales; que se soporta en la desigualdad y la dominación y que ha implementado la guerra y el terror contra el pueblo, tiene a su favor la legislación oficial para conservar los privilegios y garantías, mientras que a las mayorías del país, a las localidades, a las organizaciones se les niega la posibilidad de participar en las decisiones, es decir existe una democracia restringida y acomoda- da a los intereses de las minorías que tienen el poder. Según el congreso de los pueblos: se trata ahora de recuperar el sentido de comunidad y de territorialidad en una nueva concepción de ser nación, sustentada en la diversidad cultural; una nación en donde por fin estén presentes nuestras mitologías, las maneras de sentir y vivir el mundo.

En el origen del conflicto social, se encuentra la desigualdad, la ausencia de garantías para la participación y la organización social en un régimen antidemocrático, por ello afirmamos que la paz se expresa en la democratización del régimen político y la construcción de un país para la vida digna.

INEQUIDADENLATENENCIAYUSODELATIERRA

La propiedad y uso de la tierra siempre han sido motivo de dispu- ta entre pobres y ricos. Entre campesinos, indígenas, afro- colombianos vs terratenientes, empresarios, multinacionales, fa- milias poderosas, militares, paramilitares y narcotraficantes quie- nes han visto en la tierra la forma de acumular económicamente, ejercer control social, político y cultural de los pueblos mediante la dominación territorial. La tierra se ha disputado para ser utili- zada como fuente de poder y riqueza, para la acumulación de ca- pital de una pequeña cantidad de propietarios con grandes exten- siones de tierras de alta productividad, que en el caso de Colom- bia, ha tenido alta presión por las exigencias del mercado interna- cional y la especulación. Actualmente, en el marco del sistema capitalista de la globalización neoliberal, la tierra también se dis- puta para el proceso desarrollista donde la naturaleza en su con- junto es sobreexplotada y mercantilizada. En este sentido, la tie- rra es puesta al servicio de la agroindustria, la extracción de los recursos naturales (agua, minerales, hidrocarburos), plantaciones forestales, grandes monocultivos, los cultivos de uso ilícito, el narcotráfico y la extranjerización. Para el logro de estos objetivos se han utilizado diversos mecanismos que conllevan la expulsión de las poblaciones que ancestral y tradicionalmente la han habita- do: el engaño, el desplazamiento forzado, el despojo, la usurpa- ción, ocupación por grupos violentos quienes imponen otros va- lores y prácticas propias de la dominación.

ENTREGADELASOBERANÍANACIONAL

Se afianza el neoliberalismo, conllevando a que los Estados jue- gan un papel protector y garantes de la entrada, posicionamiento y posterior garantía de ventajas acumulativas para las multinacio- nales, el sistema financiero internacional y en general los intere- ses capitalistas. Actualmente el mundo requiere de los recursos naturales para sostener una dinámica de consumismo y crecimiento económico a nivel global. Las políticas públicas están acordes a los intereses externos incrementando el despojo a las poblaciones del campo y la ciudad, exprimen los bienes ambientales que son

los bienes comunes, transforman las relaciones respecto a la te- nencia de la tierra, destruyen nuestra soberanía alimentaria, ener- gética, económica y cultural, poniendo en peligro la existencia de pueblos ancestrales, campesinas y pobladores urbanos. Esta pe- netración violenta del capital a los territorios con la protección del Estado destruye la autonomía y la autodeterminación de los pueblos y sectores sobre su vida, su territorio y desarmonizan la relación con la naturaleza. Esta situación agudiza el conflicto ar- mado y niega las condiciones para que las comunidades constru- yan sus planes de vida.

Sobre el tema del narcotráfico se reconoce la relación del esta- do colombiano con una economía mafiosa que se ha construido sobre el despojo de los territorios, el acaparamiento de tierra, el recrudecimiento de la guerra y la eliminación sistemática de los pobladores del campo y de los luchadores del pueblo (Congreso Tierras, Territorios y Soberanías, 2011). Por otro lado, la firma de los tratados de libre comercio atenta contra la economía nacional, destruye la producción nacional y enfrenta a los pequeños pro- ductores al capital internacional, quienes al no poder competir deben desplazarse de sus tierras a engrosar las filas de miserables que hoy llenan las periferias de las ciudades sin la posibilidad de vivir dignamente. Esta aguda problemática pone en riesgo la so- beranía nacional, la subsistencia como nación, puesto que destru- ye toda manifestación de dignidad y de construcción de un pro- yecto de país libre y soberano.

MILITARIZACIÓNDELOSTERRITORIOSYLAVIDADELAPOBLACIÓN

En Colombia existe un conflicto armado donde la fuerza pública (Fuerzas militares y Policía), y grupos ilegales (paramilitares y bandas criminales), y las guerrillas (FARC y ELN) se enfrentan diariamente en los territorios en campos y ciudades poniendo a la población en la mitad de un conflicto que ha sacrificado miles de vidas, el desplazamiento de millones de personas y el terror gene- ralizado en la población. La existencia de este conflicto armado, ha justificado y enmascarado la militarización de la vida del pue- blo, la pérdida de las libertades de las personas y sus organizacio- nes civiles. Los grupos armados se han posicionado violentamen-

te y hacen de la población un blanco para debilitar a su conten- diente, ganar la guerra mediante la victimización de las mujeres, jóvenes, hombres y niños, quienes deben estar al servicio del ac- cionar militar, como permitir la utilización de las viviendas y si- tios comunitarios, suministrar alimentos, información, servicio doméstico. Se obliga al encubrimiento y el servicio incondicional al actor armado, quien al ser dominante conlleva a la pérdida de la autonomía. Con la presencia de los actores armados legales e ile- gales, llega también el narcotráfico, los cultivos de uso ilícito, reclutamiento de jóvenes, la persecución a los líderes y lideresas, el ataque a la autoridad colectiva ejercida por los movimientos sociales, quienes históricamente han sido señalados, acusados, estigmatizados, asesinados y judicializados bajo la acusación de ser parte o tener el apoyo de la insurgencia. En la actualidad avan- za con mucha fuerza la estrategia de carácter cívico-militar, que consiste en darle a las fuerzas militares las tareas de las institucio- nes civiles que han sido creadas para garantizar los derechos a la población (salud, educación, seguridad alimentaria, infraestruc- tura vial, etc.), hoy día dicha tarea está en manos de las fuerzas militares, quienes en el desarrollo de estos proyectos dominan ideo- lógica, cultural, económica y socialmente a la población y ejercen un total control sobre la vida de la comunidad. Colombia es uno de los países donde hay más alto índice de violaciones de los de- rechos humanos, derecho a la vida, a la libre expresión, organiza- ción y asociación. Los miles de casos que han sucedido donde los actores armados legales e ilegales están comprometidos permane- cen en la impunidad, en la actualidad existe una alta tasa de revictimización de quienes hacen el ejercicio de reclamación de los derechos a la verdad, la justicia, la reparación los cuales han sido señalados, perseguidos, encarcelados y/o desplazados o des- terrados nuevamente.

Además de lo anterior, la alta inversión de los recursos del Estado para sostener una estrategia militar disminuye sustan- cialmente los recursos destinados para la inversión social, dismi- nuyendo ostensiblemente la posibilidad de que la población tenga acceso a los derechos a la salud, la educación, la vivienda, el em- pleo, entre otros.

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