CAPÍTULO 3. METODOLÓGÍA APLICADA A LAS MANIFESTACIONES
3.1. Registro de los datos: trabajo de campo 45
3.1.2. Cedulas y fichas de campo: conjuntos, rocas y
Tras la cartografía y topografía del conjunto, se continúa con la realización del primer inventario provisional de las rocas (la numeración puede cambiar, inicialmente, en función de los hallazgos), el registro individual y topográfico de cada roca (medidas), el registro de caras grabadas (orientaciones), la numeración de las unidades por roca (lista de figuras), y un croquis de cada roca, donde se plasman los diseños observados. Estos apuntes sirven de apoyo, tanto para las fichas de campo como para organizar el material fotográfico. Además, los esbozos ayudan a subsanar cualquier desacierto que
pueda ocurrir durante el registro, pues es difícil saber cuándo podremos volver a la zona para comprobar, in situ, cualquier problema que surja de la documentación. Todos estos datos se incorporan en las cedulas generales y en las fichas específicas, las cuales permiten configurar la clasificación tipología regional (Figura 3.4).
Para ello se rellenan cédulas de registro general y fichas específicas y particulares, la mayoría en campo, y en donde se recopila la siguiente información:
Cada conjunto contiene los siguientes datos iníciales:
Localización: dentro de un rancho, finca o población.
Termino municipal: al que se adscribe, Caborca y Altar.
Coordenadas: UTM a partir del datum ITRF92, sistema generalizado en
México.
Altitud: en metros sobre el nivel del mar.
Orientación: del conjunto.
Carta topográfica: mapas del INEGI8, para esta investigación se han
utilizado los de escala 1:50000.
Conjunto: se trata del nombre dado al sitio.
Registro INAH: Clave establecida por Beatriz Braniff (Braniff y Quijada,
1978; Braniff, 1992), con el fin de cuadricular y registrar las áreas arqueológicas dentro de una zona geográfica de México. Se trata de una nomenclatura formada por letras y números. Cada yacimiento posee su
propia clave y ésta se encuentra en el Registro Técnico del INAH9. Para
el cerro de El Peñasco su clave comienza por “AZ”, perteneciendo a un cuadrante que está dentro del estado de Arizona (EE.UU.), mientras que el resto de conjuntos se encuentran bajo la nomenclatura “SON”, es decir, dentro del cuadrante de Sonora (México). La numeración que sigue a estas letras hace referencia al registro concreto del sitio (Figura 3.5).
8 INEGI: Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México. 9 INAH: Instituto Nacional de Antropología e Historia de México
Figura 3. 4. Proceso de documentación
Los dibujos de las unidades ayudan tanto a la hora de situar los grabados como para elaborar las reproducciones o calcos
Fuente: A. Rubio
Figura 3. 5. Mapa con la división y claves de Braniff que utiliza actualmente el INAH El recuadro naranja señala el área de El Arenoso-El Sásabe
Datos de cada roca
Situación: de la roca con respecto al resto de rocas con petrograbados.
Características: se describen brevemente el número de caras grabadas y
los rasgos morfológicos, la posición, la orientación, la patinación y algún dato que pueda ser de relevancia. Asimismo se describe la cara o caras grabadas con sus características.
Dimensiones: hacen referencia a las medidas de la roca, estas aparecen
siempre con el ancho primero y después el alto en centímetros.
Unidades: se refiere al número de unidades gráficas que contiene la
cara o caras grabadas y donde se incluyen todas las unidades con numeración correlativa y continua.
Composición: se trata de distinguir entre las rocas con una sola unidad
gráfica y las rocas con unidades agrupadas.
Coordenadas: cada roca conlleva su propia coordenada UTM a partir del
datum ITRF92. En los casos donde existe una alta concentración de rocas grabadas, las coordenadas puede coincidir.
Datos de las unidades gráficas
Cada unidad gráfica es única, presentando características propias y singulares. Las fichas para el registro de los rasgos de estas unidades contienen 12 conceptos, que exponemos a continuación.
Categoría: cada unidad gráfica corresponde a una de las 13 categorías
básicas. Se trata del primer nivel de clasificación que se ha establecido para los grabados de El Arenoso-El Sásabe.
Número y tipo: se trata de la numeración correlativa que, en cada roca
empieza por el número 1, y la nomenclatura del tipo concreto. En ocasiones un número puede hacer referencia a varias figuras o varios números pueden juntar y describir varios tipos similares.
Situación: respecto a la cara grabada.
Características: se indican los rasgos más concretos y característicos de
la figura.
Tamaño: altura y longitud de las unidades, primero el ancho y luego la
Técnica o tipo de ejecución: piqueteado, continuo o discontinuo, vaciado, rayado, raspado, etc.
Asociación: se anotan todos los tipos de unidades representadas en la
cara, con el fin de establecer patrones de asociación; no obstante, la figura también puede estar aislada.
Infraposición: hace referencia a una unidad que está por debajo de otra;
en este caso se indica la que está por encima
Superposición: hace referencia a una unidad que está por encima de
otra; en este caso, se indica la unidad que está por debajo.
Patina: Se lleva a cabo una estimación del grado de patinación del
grabado respecto a la coloración de la roca soporte. Se realiza bajo cuatro conceptos: 0 sin pátina aparente, por lo general son grabados históricos; 1 con tono bajo o medio en relación a la superficie; 2 con tono medio-alto; y 3 con tono del surco igualado al de la superficie de la roca. Sin embargo, el tema de la pátina es complejo, ya que los grabados pueden verse afectados por otros factores medioambientales: deposición de sedimento o polvo en los surcos, que pueden dar lugar a confusión. No obstante, el registro de los distintos niveles, o tonos de patinación de las rocas, tiene la posibilidad de llegar a establecer una cronología relativa de cada conjunto (a la espera de dataciones directas de los surcos por C14 AMS).
Observaciones: solo en el caso que sea necesario hacer alguna
aclaración sobre la roca o el grabado, que ayude a expresar alguna cuestión; aspectos significativos, llamativos a tener en cuenta a la hora de analizar las unidades.
Percepción: término que empleamos para valorar el estado en el que se
aprecia el grabado. En este sentido percepción podría confundirse con conservación, que suele ser el concepto más usual. Sin embargo, no sólo tiene en cuenta su estado de preservación, si no la que percibimos nosotros en relación a otros grabados colindantes. En la ficha se anota el porcentaje de percepción visible o que se ha conservado: 1 figura completa; 2 ha perdido ¼ parte; 3 ha perdido el 50% de la figura; 4 queda una cuarta parte reconocible; 5 restos inclasificables (tiene su propio apartado).