I. ENFERMEDAD DE CHAGAS
6. Etiología de la Enfermedad de Chagas:
6.1 Agente causante: Trypanosoma cruzi
6.1.4. Ciclo de vida
T. cruzi, al igual que otros miembros del género Trypanosoma, se caracteriza por necesitar dos hospedadores, uno vertebrado, donde establece la infección, y uno invertebrado, que actúa como vector de transmisión, para completar su ciclo vital. Dentro de los tripanosomátidos, T. cruzi presenta uno de los ciclos de vida más complejos, el cual, implica diferentes etapas de diferenciación celular en los hospedadores vertebrados e invertebrados. Estas etapas de diferenciación celular variarán en función del ambiente en que se encuentre el parásito, si el hospedador es mamífero o insecto, y en función de si el parásito va a ocupar un espacio extracelular, como la circulación sanguínea, o un espacio intracelular.28,66
El reservorio natural de T. cruzi es una amplia variedad de mamíferos marsupiales y placentarios autóctonos del continente Americano, los cuales, han co-evolucionado con el parásito durante millones de años. La infección es transmitida por insectos hematófagos triatominos de la familia Reduviidae.
Se distinguen dos tipos de ciclo biológico en función del nicho ecológico ocupado por el vector y el hospedador vertebrado. El ciclo selvático, entre los insectos vectores silvestres y mamíferos vertebrados salvajes, y el ciclo doméstico, entre insectos vectores domiciliados y los
murciélagos, zarigüeyas e insectos vectores infectados migran a zonas ocupadas por el hombre.
9,60 La aparición de la enfermedad en el hombre es el resultado de la invasión de los ecotopos
naturales, lo que ha permitido el establecimiento del vector en las viviendas humanas de los medios rurales y por tanto, el hombre ha pasado a ser un reservorio más en el ciclo vital natural de T. cruzi .67
Como se muestra en la Figura 9, los insectos vectores se infectan cuando se alimentan de sangre periférica de un mamífero infectado (1). En la sangre periférica de los hospedadores mamíferos se encuentran formas tripomastigotes y amastigotes del parásito (3). La población de tripomastigotes presente en esta fase del ciclo está formada por una mezcla pleomórfica de dos morfologías que generalmente se describen como “esbelto” y “ancho”. Por lo tanto, las chinches vectores adquieren una población pleomórfica de tripomastigotes circulantes y hasta un 10% de formas amastigotes tras alimentarse de la sangre de un mamífero infectado (2, 3).67-70
Cuando estos parásitos llegan hasta el estómago del insecto, muchos de ellos son lisados. Los parásitos supervivientes pasan entonces hasta el intestino medio del insecto vector. En pocos días, los tripomastigotes se diferencian a la forma amastigote. Una vez formados los amastigotes, en primer lugar prolongan su flagelo para convertirse en esferomastigotes, los cuales se alargan posteriormente y se transforman en epimastigotes (3). Estos epimastigotes continúan alargándose hasta que los nutrientes provenientes de la ingesta de sangre se acaban. Los epimastigotes migran entonces hacia el intestino medio posterior del insecto donde se dividen intensamente (4) y atacan, mediante su flagelo, a través de una interacción hidrofóbica, la cutícula cérea de las células del intestino medio posterior. Este proceso de adhesión parece ser importante para desencadenar el proceso de diferenciación de la forma epimastigote hasta la forma tripomastigote metacíclica, altamente infectiva.71 Este proceso se denomina metaciclogénesis (5).
Estos tripomastigotes metacíclicos (7), tras desprenderse de la cutícula del intestino, son excretados con las heces y la orina del insecto en la zona donde se ha producido la picadura (6). De este modo, finaliza el ciclo biológico del parásito en el insecto vector y comienza el ciclo en el ser humano.67
Los tripomastigotes metacíclicos tienen la capacidad de infectar a un amplio espectro de células nucleadas cercanas al sitio de infección, tanto fagocíticas como no fagocíticas (ejm.: fibroblastos, macrófagos y células epiteliales) (8). Los tripomastigotes metacíclicos invaden la célula a través de un proceso de reconocimiento específico entre el parásito y la célula del hospedador con la participación de un alto número de moléculas parasitarias, entre ellas la cruzipaína y la trans-sialidasa, y filamentos de actina de la célula hospedadora, formando una vacuola parasitófora donde el tripomastigote metacíclico comienza a diferenciarse a la forma amastigote (9).72-74 Los amastigotes lisan la membrana de la vacuola por mediación de enzimas
Figura 9. Ciclo vital de Trypanosoma cruzi. Fuente: Teixeira et al. PLoS Negl Trop Dis 6(8): e1749. doi:10.1371/journal.pntd.0001749 (modificado)58.
Los amastigotes proliferan por fisión binaria en el citoplasma formándose un pseudoquiste (11).75,76 Cuando la cantidad de amastigotes en el interior celular es muy elevada, éstos continúan
con el ciclo biológico y se diferenciarán de nuevo hasta la fase de tripomastigote (12). Esta forma tripomastigote es liberada por la rotura de la célula y puede invadir las células adyacentes o pasar a la circulación sanguínea o linfática e invadir otras regiones del organismo, principalmente bazo, hígado y músculo cardíaco (13, 14, 15a). Extracelularmente, estos tripomastigotes pueden diferenciarse hasta amastigotes que también pueden llevar a cabo la infección de macrófagos (15b). Esta mezcla morfológica presente en la circulación sanguínea puede ser ingerida por un
insecto triatomino que pique a la persona infectada (14). De esta forma el ciclo biológico de T. cruzi se completaría y volvería a comenzar.58,66,67,72