I. ENFERMEDAD DE CHAGAS
4. Transmisión de la Enfermedad de Chagas al ser humano
La transmisión de la EC al ser humano puede darse a través de diferentes mecanismos que se pueden clasificar en mecanismos de transmisión vectoriales y mecanismos de transmisión no vectoriales.
4.1. Transmisión vectorial
La transmisión de T. cruzi a través de la picadura del insecto vector es el mecanismo de transmisión más importante, ya que el 80% de los nuevos casos de infección se dan a través de este mecanismo. La transmisión es llevada a cabo por chinches hematófagas de la familia Reduviidae, subfamilia Triatominae, Han sido identificadas más de 130 especies de chinches capaces de transmitir el parásito, las cuales muestran una distribución geográfica específica a lo largo del continente Americano (Figura 3). Sin embargo, de todas las especies identificadas, sólo unas pocas son importantes en la transmisión del parásito al hombre. Las tres especies más significativas en la infección humana son Triatoma infestans (Figura 2), Rhodnius prolixus y Triatoma dimidiata, todas ellas endémicas del continente americano.
La característica que distingue a estas especies es que han evolucionado para adaptarse al ambiente doméstico, principalmente en construcciones de zonas rurales empobrecidas.
Históricamente, Triatoma infestans ha sido el vector más importante, y el principal vector en las regiones endémicas sub-amazónicas. R. prolixus ha sido identificado principalmente en el norte de Sudamérica y en América central y T. dimidiata ocupa regiones similares al anterior, pero también se extiende hasta regiones de Méjico (Figura 3).14,15
El insecto triatomino suele ocupar grietas y hendiduras de las construcciones de adobe de las zonas rurales empobrecidas y durante la noche, las personas son picadas mientras duermen. El insecto, preferiblemente se alimenta de sangre de la mucosa oral, nasal o conjuntival, aunque también pueden alimentarse sobre piel intacta. En la zona de la picadura deposita sus heces, las cuales contienen el parásito. El parásito, a través de la lesión provocada en la piel o a través de las mucosas penetrará en el organismo, normalmente ayudado por el rascado involuntario por parte de la persona infectada, y provoca la infección.16,17
Figura 2. Triatoma infestans. Fuente: http://www.padil.gov.au/pests-and-diseases
Figura 3. Distribución geográfica de los principales vectores triatominos vectores de la EC Fuente: Heredity (2012) 108, 190–202; doi:10.1038/hdy.2011.71.14
4.2. Transmisión no vectorial:
La transmisión de la EC sin la participación del insecto vector también es muy importante. Esto implica que esta enfermedad tenga una importancia cada vez mayor en países no endémicos donde no se encuentra el insecto vector. Los principales mecanismos de transmisión en orden de importancia son los siguientes:
Transfusiones de sangre y trasplantes de órganos provenientes de donantes infectados crónicamente:
La probabilidad de adquirir la infección tras una transfusión de sangre contaminada es del 10-20% y depende de numerosos factores. Se convirtió en la principal fuente de transmisión en regiones urbanas de países endémicos y en los países no endémicos, aunque su incidencia en los últimos años ha disminuido mucho debido a los estrictos controles impuestos sobre los bancos de sangre. La transmisión por trasplantes de órganos tiene una menor incidencia, ya que, para que ocurra, en los órganos donados deben haber células hospedadoras que contengan la forma
Transmisión congénita de la madre infectada al feto:
La transmisión tiene lugar por vía transplacentaria y puede ocurrir en cualquier fase de la enfermedad materna y en cualquier periodo de la gestación, siendo más probable en el último trimestre de embarazo y durante el parto. La existencia de la transmisión congénita de T. cruzi ha sido bien caracterizada por diferentes investigadores en países endémicos y numerosos estudios mostraron que entre el 1 y el 10% de los recién nacidos con madres con infección crónica también mostraron la infección.22,23 Esta variación se debe a diferentes factores que todavía no
son bien conocidos, pero presumiblemente se piensa que pueden estar implicados el grado de parasitemia en la madre, la cepa parasitaria implicada, el estado inmunológico de la madre y factores placentarios. Este modo de transmisión ha adquirido importancia en los países no endémicos debido a los flujos migratorios.
Transmisión oral:
La transmisión oral puede darse por la ingestión de alimentos altamente contaminados conteniendo el parásito o excrementos del insecto vector. Se trata de un mecanismo de transmisión esporádico y circunstancial que aparece en forma de brotes que afectan a un número escaso de personas en lugares determinados. Clínicamente se manifiesta de diferente modo al resto de mecanismos de transmisión, presentando una infección aguda severa que provoca una miocarditis grave. El grado de mortalidad es muy elevado, principalmente en niños.24
Dentro de la transmisión oral se incluye también la infección de lactantes por la presencia del parásito en la leche materna. Se han detectado parásitos en leche humana de madres con infección aguda y han sido descritos diferentes casos de este tipo de transmisión.25
Transmisión por accidentes de laboratorio:
El cultivo de la forma infectiva de T. cruzi en laboratorio es sencillo, lo cual implica la posibilidad de infección a través del contacto con las mucosas o pequeñas heridas en la piel. Este mecanismo de transmisión puede darse también por contacto con heces infectadas de triatominos o con sangre proveniente de personas infectadas.26