• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO

2.2 DESARROLLO HUMANO FAMILIAR

2.2.5 Ciclo de vida familiar

La familia, como ya se ha mencionado, es el contexto principal y determinante del desarrollo físico, emocional e intelectual de cada uno de sus miembros, y como organismo vivo, pasa por fases evolutivas, de curso relativamente predecible, regulado por factores internos, como los biológicos y los psicológicos, así como por factores externos, como las expectativas culturales y las posibilidades sociales. Así, en cada sociedad y en cada cultura, se tienen modelos esperados de conducta, con roles y responsabilidades para cada edad dentro del contexto familiar (Estrada, 1990).

Entonces, la familia es como cualquier ser vivo: dinámico y cambiante, y al igual que el individuo, atraviesa por distintas fases en su desarrollo.

Las familias van pasando por distintas etapas desde su inicio, van cambiando y modificándose desde su formación. El origen de una familia empieza cuando una pareja decide iniciar una familia y a medida que

transcurren los años, la vida de pareja se llena de acontecimientos y circunstancias y todos los miembros de la familia deben adaptarse a esos cambios con el transcurso del tiempo.

El ciclo de vida familiar es un concepto ordenador para entender la evolución secuencial de las familias, las crisis de transición y los cambios por los que atraviesa en función del crecimiento y desarrollo de sus miembros. El ciclo hace referencia a configuraciones repetitivas de eventos que las familias pasan a través de su vida y de las generaciones (Satir, 1991).

Los momentos de transición, por los que pasa una familia, producen tensiones, que exigen cambios en la organización familiar para que así se puedan adaptar a las necesidades cambiantes de sus miembros, como cuando surgen modificaciones por la muerte de alguno de sus miembros, mudanzas, cambios laborales, cambios económicos, cambios sociales, etc.

Por algunas de estas modificaciones, dentro de alguna etapa de la vida, pueden ocasionarse cambios en la dinámica de la familia, un ejemplo de ello puede ser que los límites se relajen o se hagan rígidos, que las reglas y los roles se confundan, que se tengan que replantear las jerarquías familiares, que se revivan conflictos irresueltos en etapas familiares pasadas, que haya modificaciones en la toma de decisiones, etc.

Todos estos momentos pueden convertirse en más o menos estresantes según sea la historia de resolución de las crisis vitales, la cohesión familiar, la adaptabilidad, el afecto, la compresión entre los miembros, los valores que se manejen dentro de la familia, etc.

Por lo tanto, la familia es un sistema en transformación constante que se va modificando y adaptando a las diferentes exigencias de las diversas etapas de desarrollo por los que atraviesa a lo largo de su ciclo vital, ya sea como pareja sola, como familia con un hijo, la entrada a la escolaridad de los hijos, la pubertad, la juventud, la salida de los hijos, la etapa del nido vacío, etc.

Es importante señalar, dentro del ciclo vital, que las familias no tienen un curso lineal; es decir, no empiezan y terminan, sino que se continúan como una espiral, con el nacimiento de algunos miembros y con la muerte de otros.

En la familia se habla de ciclos evolutivos o vitales y pueden ser descritos en una gran variedad de formas y con un número de estadios que varían de entre 4 a 24 fases; sin embargo, es necesario conocerlos para entenderlos.

A continuación se describen algunas clasificaciones del ciclo vital de la familia de estudiosos del tema.

Haley (1985) describe el proceso de desarrollo por el que pasa una familia a través de 6 etapas:

1. Periodo de galanteo: es el periodo en la vida de los jóvenes en donde buscan una pareja del sexo opuesto, los jóvenes deciden abandonar el hogar y establecen vínculos íntimos fuera de su familia.

2. Constitución de la pareja estable: es el acto simbólico de decidir mediante una actitud formal y comprometida el estar juntos, fuera de sus familias de origen y empezar a establecer una nueva; representa ante todo, un acuerdo de que la pareja se compromete mutuamente. 3. El nacimiento de los hijos: se inicia con el nacimiento del primer hijo. 4. Período intermedio: la pareja en esta etapa ya ha estado casada

durante diez o quince años, enfrenta problemas y están alcanzando los años medios de sus ciclos vitales, los hijos ya van a la escuela, los hijos pasan de la niñez a la juventud, las pautas de comportamiento se encuentran ya establecidas y son habituales.

5. Destete de los padres: los hijos comienzan a abandonar el hogar y comienzan a establecer una familia propia, los padres deben aprender a ser abuelos, a elaborar reglas para participar en la vida de sus hijos, y para funcionar solos en su propio hogar. A menudo, en este período tienen que enfrentar la pérdida de sus propios padres.

6. Retiro de la vida activa: es la época de la jubilación y la pareja vuelve a

estar sola las 24 horas del día.

Por su parte Duvall (1971) muestra en ocho estadios el ciclo de vida de la familia, que se inicia cuando la pareja contrae matrimonio y se encuentra sola, sin hijos; y termina, cuando la pareja nuevamente queda sola, en etapa de retiro y frecuentemente abandonada por los hijos. Durante estas etapas surgen diferentes expectativas, necesidades, crisis y fenómenos psicosociales, las etapas a las que se refiere son:

1. Recién casados: la pareja esta sin hijos, aproximadamente los dos primeros años.

2. Nacimiento del primer hijo: empieza desde que nace su primer hijo hasta aproximadamente 30 meses después.

3. Familia con hijos en edad preescolar: aproximadamente de los 30 meses de edad del hijo mayor, a los 6 años.

4. Hijos escolares: corresponde desde los 6 años del hijo mayor hasta los 13.

5. Familias con adolescentes: de los 13 años de edad del hijo mayor hasta los 20.

6. Época de desprendimiento: corresponde a la separación desde el primer hijo hasta el último.

7. ^ Padres nuevamente solos: periodo que corresponde desde la separación del último hijo hasta la jubilación.

8. Años finales: corresponde a la época de jubilación hasta la muerte, más o menos 50 años después.

Según Ochoa de Alda (1995), las etapas de una familia son: el nacimiento, la crianza de los hijos, la partida de éstos del hogar y la muerte de algún miembro. Asegura que todos ellos producen cambios adaptativos vinculados a las variaciones en la composición de la familia que requieren de una reorganización de las reglas y roles del sistema, así como una modificación de los límites familiares internos y externos. Además de este ciclo vital, existen ciclos alternativos en una familia como sucede en la separación y el divorcio, la muerte

prematura y la incidencia de una enfermedad crónica en el sistema familiar. En estas ocasiones, el ciclo normal se trunca y los miembros de la familia deben adaptarse a la nueva situación para seguir viviendo.

El inicio de todo ciclo vital familiar es arbitrario, ya que mientras una pareja joven decide formar una familia, sus respectivos padres y abuelos se ven en otra etapa de su ciclo.

Ackerman (1976) cuando habla del punto de vista psicológico-social y evolutivo, identifica varias etapas dentro del ciclo de la vida familiar. Las etapas dentro de la familia pueden ser consideradas en tres dimensiones de creciente complejidad:

1. Las cambiantes tareas de desarrollo y expectativas de rol de los hijos a medida que crecen.

2. Las cambiantes tareas de desarrollo y expectativas del rol de los padres, en gran medida complementarias, en su calidad de proveedores, de constructores del hogar, de esposos y de padres.

3. Las tareas de desarrollo de la familia en cuanto familia, que surgen de los imperativos culturales referidos a cada etapa del crecimiento, y las implicaciones que tienen para la familia las necesidades del desarrollo personal de cada niño y adulto.

Lauro Estrada (1990), por su parte, describe 6 etapas en el ciclo vital de una familia:

1. Desprendimiento: es cuando el joven abandona el hogar y sale en busca de un compañero fuera de su familia, implica la separación de los padres y del núcleo familiar, lanzado a la aventura de formar una nueva familia, el hijo se antepone como un ser totalmente autosuficiente y se realiza un contrato matrimonial.

2. Encuentro: se inicia una vida en común como pareja, el formar un matrimonio es la meta de esta fase, aquí cada uno de los integrantes de la pareja tiene que adoptar un nuevo rol: ser cónyuge (esposo o esposa), y renunciar a las ganancias emocionales que le brindaron las

etapas anteriores de ser pretendiente e hijo de familia.

3. Los hijos: este autor sostiene que si una relación profunda entre hombre y mujer no termina en niños, es incompleta. La llegada de los hijos requiere de un espacio físico y emocional, ésto plantea la necesidad de tener que modificar el contrato matrimonial y las reglas que hasta entonces regían al matrimonio; esta etapa implica un mayor número de cambios dentro del matrimonio.

4. La adolescencia: es la etapa en la que los hijos se convierten en adolescentes y los padres muchas veces ya se encuentran en la madurez. El hijo atraviesa por el proceso de formación de su identidad. 5. El reencuentro: Esta fase es generalmente conocida como la del nido

vacío, los hijos ya se han ido a formar otras familias, lo que supone nuevos cambios. La edad de los padres oscila entre los 50, se tiende de la madurez hacia la vejez, la parte biológica tiende a declinar, se crea un espacio físico y emocional para las nuevas familias de los hijos, la aceptación de los nietos, la jubilación, entre otras. La pareja se encuentra como al principio: solos.

6. La vejez: etapa en donde la pareja se encuentra sola, se modifican los roles, surge la dependencia, puede sentir rechazo de los demás y se ve amenazada su individualidad, por lo que pueden llegar a perder la estima, el respeto y aparecen la ansiedad, la tensión y los estados depresivos.

Como se puede observar, al describir estas posturas, la familia tiene una historia natural que la hace caminar por sucesivas etapas durante las cuales sus miembros experimentan cambios y adoptan comportamientos que son previsibles, por atenerse a normas conductuales y sociales preestablecidas.

Estas etapas conforman el denominado ciclo vital de la familia, que se concibe como la secuencia de estados que atraviesa la familia desde su creación hasta su disolución.

Documento similar