C) Benjamín Mayer 25
2. Teorías previas y estado de la cuestión 26
2.1 El universo de las sensaciones y las percepciones 26
2.1.1 Las Cinestesias 35
Hay grandes semejanzas gráficas y fonéticas entre 3 palabras cuyos significados son totalmente diferentes. Empezamos aclarando la diferencia entre los términos: cinestesia, sinestesia y cenestesia.
La percepción sensorial de la posición y el movimiento de las partes articuladas del cuerpo llamase cinestesia. La percepción del movimiento, peso, resistencia y posición del cuerpo, provocado por estímulos del propio organismo. El término viene del griego kineo, que significa moverse. El sistema cinestésico constituye una fuente de información importante acerca de la posición, postura y dirección del movimiento de nuestro cuerpo en el espacio. Podemos, por ejemplo, percibir y tocar partes específicas de nuestro cuerpo en la oscuridad o subir y bajar escaleras sin mirar directamente a los pies.
Hay personas que pueden oír sonidos al oler un perfume, oír y probar imágenes, ver cada letra del alfabeto como un distinto color o tener otras formas de combinación de sentidos. Estas raras experiencias sensoriales son ejemplos de sinestesias, un fenómeno neurológico que ocurre cuando dos o más sentidos están asociados para generar la percepción. El término sinestesia significa percibir (esthesia) junto (syn) y está usualmente asociado a un defecto neurológico, donde regiones del cerebro que normalmente no se comunican, como por ejemplo los córtex visual y auditivo, señalan lo que se puede definir como “conversaciones cruzadas”. Considerada muchas veces como fantasía, finalmente han probado científicamente la existencia del fenómeno a través de experimentos donde han comparado la actividad cerebral de personas sinestésicas: han detectado actividad simultánea en el área del cerebro responsable por la audición y por la visión de los colores cuando oía una palabra con los ojos vendados. Según los estudios de Harrison (2004) la sinestesia más común ocurre entre los sentidos del oído y de la vista en los individuos sinestésicos.
Cenestesia es el sentido general de la existencia y del estado del propio cuerpo, independiente de los sentidos externos, y resultante de la síntesis de las sensaciones, simultáneas y sin localizar, de los diferentes órganos y singularmente los abdominales y torácicos. Cuando existe una percepción falseada de los órganos internos o del esquema corporal hablamos en Alucinaciones Cenestésicas. En estos casos los pacientes sienten como si tuviesen su hígado revirado, su pulmón vacío, los intestinos arrancados, el cerebro podrido, el corazón roto, etc.
El sistema propioceptivo es aquél que nos proporciona información sobre el funcionamiento armónico de músculos, tendones y articulaciones: participa regulando la dirección y rango de movimiento; permite reacciones y respuestas automáticas, importantes para la supervivencia; interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación de éste, con el espacio, sustentando la acción motora planificada. Otras funciones en las que actúa con más autonomía son: el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso central y la influencia en el desarrollo emocional y del comportamiento.
La percepción kinestésica es la capacidad de saber donde está ubicada cada parte del cuerpo en relación a su propio eje y al espacio inmediato vinculado con los objetos que lo rodean, permitiendo realizar los movimientos necesarios para una actividad. Las posiciones de los huesos, tendones y articulaciones informan al cerebro y éste orienta al cuerpo en el espacio. En ausencia de la visión, la referencia que regula el equilibrio y los movimientos proviene del oído.
El sistema vestibular detecta la posición y el movimiento del cuerpo en el espacio a partir de la información suministrada por estructuras especiales ubicadas en el oído interno. Esta información pasa por lo general, desapercibida, pero resulta básica para los mecanismos que mantienen la postura y la coordinación de los movimientos. En conjunto con el sistema propioceptivo, mantiene el tono muscular, coordina automáticamente el movimiento de los ojos, cabeza y cuerpo, manteniendo un campo
visual estable y es fundamental en la percepción del espacio y en orientación del cuerpo en relación a éste.
En las personas con visión normal se produce una convergencia entre la información vestibular, la cinestésica y la visual. En las personas ciegas los receptores vestibulares tienen una importancia crucial.
Las sensaciones cutáneas se producen por la acción mecánica del objeto sobre la piel y pueden ser: de presión, de vibración, de temperatura, de dolor, de escozor y de contacto. Los órganos receptores de estas sensaciones son los corpúsculos de MEISNER y los de PACCINI que se encuentran en determinados puntos de la piel llamados puntos de contacto. Su distribución varía según la zona del cuerpo siendo más numerosos en la yema de los dedos. Las sensaciones cutáneas de contacto están estrechamente ligadas a las kinestésicas y funcionan unidas a ellas en las manos, combinación denominada tacto. La particularidad del tacto determina que las sensaciones propioceptivas causadas por el movimiento de las manos y su contacto con el objeto nos informe de las cualidades de éste. Los cambios en la tensión muscular, junto con las sensaciones cutáneas nos informan sobre la temperatura, la tensión, la dureza, la rugosidad, etc.
En PNL, o programación neurolingüística, se utilizan los términos “estado cinestésico” o “enfocar la cinestesia de una situación”. Estado cinestésico, en PNL, es el estado donde el individuo está intensamente ligado a lo que siente dentro de si mismo, sea de manera objetiva (su cuerpo, que huele, toca, su sensación de peso, temperatura, tensión muscular) o subjetiva (lo que imagina en este tipo de percepción). Es el estado donde su conciencia está enfocada en las sensaciones proprioceptivas, gustativas, olfativas y táctiles. Enfocar la cinestesia significa orientarse a estos tipos de percepciones, no fijándose solamente en los aspectos visuales y auditivos, o más comúnmente en el límite de la conciencia. Se utiliza el desarrollo del "estado cinestesico” para facilitarse el contacto con el inconsciente y favorecer la intuición.