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COMISION ACCIDENTAL DE CONCILIACION

In document G ACETA DEL C ONGRESO (página 73-78)

Venus Albeiro Silva Gómez, María Isabel Urrutia Ocoró, honorables

Representantes a la Cámara; Luis Carlos Avellaneda, Piedad Córdoba, honorables Senadores Congreso de la República.

Razones legales por las que es abiertamente ilegal reabrir la votación del Proyecto de ley número 130 de 2005, 152 de 2006, “por la cual

se dictan medidas relativas a la protección social de las parejas del mismo sexo”, votado en la sesión plenaria del día de hoy 19 de junio GH´

Problema jurídico:

Algunos Senadores solicitan reabrir la votación del Proyecto de ley número 130 de 2005, 152 de 2006 “por la cual se dictan medidas relati- vas a la protección social de las parejas del mismo sexo”, por haber sido adverso a los intereses defendidos por ellos, en razón a que la votación dio como resultado 34 No - 29 Sí.

Fundamentos de orden legal:

Artículo 161 de la Constitución Política, plasma: “Cuando sur-

gieren discrepancias en las Cámaras respecto de un proyecto, ambas integrarán comisiones de conciliadores conformadas por un mismo nú- mero de Senadores y Representantes, quienes reunidos conjuntamente, SURFXUDUiQFRQFLOLDUORVWH[WRV\HQFDVRGHQRVHUSRVLEOHGH¿QLUiQ por mayoría.

Previa publicación por lo menos con un día de anticipación, el texto escogido se someterá a debate y aprobación de las respectivas plenarias. Si después de la repetición del segundo debate persiste la diferencia, se considera negado el proyecto.

Jurisprudencia

Por remisión analógica se debe aplicar la jurisprudencia que a conti- nuación se transcribe.

La Corte Constitucional, en la Sala Plena celebrada el día treinta (30) de agosto de dos mil cuatro (2004), adoptó la siguiente decisión, en el Expediente D-5121 y D-5122. C- 816, Magistrados ponentes: Doctores Jaime Córdoba Triviño y Rodrigo Uprimny Yepes, declarando inexe- quible el Acto Legislativo 02 de 18 de diciembre de 2003, “por medio GHOFXDOVHPRGL¿FDURQORVDUWtFXORV\GHOD&RQVWLWXFLyQ Política de Colombia para enfrentar el terrorismo”. Por el vicio de pro- cedimiento ocurrido en el sexto debate de la segunda vuelta.

Dice la sentencia “El vicio consistió en la supresión de los efectos

jurídicos y prácticos de la votación realizada en el sexto debate en la segunda vuelta en la Cámara de Representantes del informe de po- QHQFLDHOGtDGHQRYLHPEUHGHODFXDOQRDOFDQ]yODPD\RUtD DEVROXWDUHTXHULGDSRUHODUWtFXORGHOD&RQVWLWXFLyQHQDUPRQtD FRQHODUWtFXORRUGLQDOƒGHO5HJODPHQWRGHO&RQJUHVRSDUDOD aprobación de los actos legislativos en segunda vuelta. Ese día la vota- ción del informe de ponencia se hizo nominalmente y los resultados de quienes votaron a favor y en contra aparecen registrados en la Gaceta

del Congreso  GH  \ QR DOFDQ]DURQ ORV  YRWRV GH PD\RUtD absoluta exigidos por la Constitución y reconocidos explícitamente por los miembros de la Mesa Directiva de la Cámara como necesarios para la aprobación del informe de ponencia, que es un requisito indispensa- ble para poder entrar a votar el articulado mismo.

Ese resultado implicaba en la práctica el hundimiento del proyecto, SRU QR FRQWDU FRQ HO DSR\R VX¿FLHQWH SDUD SRGHU VHU DSUREDGR SRU el Congreso. Y jurídicamente impedía votar nuevamente el informe de ponencia, sin que al menos fuera debatido nuevamente su contenido y eventualmente variada la ponencia, puesto que el informe presentado no había contado con las mayorías necesarias exigidas por la Cons- titución y por el Reglamento del Congreso para la aprobación de los actos legislativos en segunda vuelta. Para la Corte es claro, además, que aún si se admitiera el argumento que no se requería una mayoría FDOL¿FDGDSDUDODDSUREDFLyQGHOLQIRUPHGHSRQHQFLDHQODVHJXQGD vuelta -tesis que la Corte no comparte-, el vicio señalado subsiste por-

que el efecto práctico de la votación habría sido el hundimiento del

SUR\HFWR 6LQ HPEDUJR OD VHVLyQ IXH OHYDQWDGD SRU OD 0HVD 'LUHF- WLYDGHOD&iPDUDVLQUHFRQRFHUHOHIHFWRMXUtGLFR\SUiFWLFRGHHVD votación. Efectivamente en el momento mismo del levantamiento de

la sesión existía un cierto desorden en la sesión, resultado en medida importante de la demora de la Mesa Directiva, que votó integralmente a favor del proyecto, en “cerrar”, según la terminología del Congre- VRODYRWDFLyQ\FHUWL¿FDU\UHFRQRFHUVXUHVXOWDGR(ODUWtFXORGHO 5HJODPHQWRGHO&RQJUHVRFRQ¿HUHDOD0HVD'LUHFWLYD\HQHVSHFLDO al Presidente, la facultad de suspender un asunto hasta la sesión si- guiente, cuando convenga diferirlo por haberse turbado el orden en la sesión. Pero igualmente el artículo 132 del mismo Reglamento del

Congreso establece que si se ha iniciado una votación, esta no podrá interrumpirse salvo que el Congresista plantee una cuestión de orden sobre la forma como se está votando. Estos artículos del Reglamen-

to del Congreso son normas que desarrollan valores esenciales de la Constitución, y en especial salvaguardan la formación de la voluntad democrática de las Cámaras, puesto que buscan asegurar el orden en los debates, pero también la libertad de las votaciones de los Congre- sistas y la intangibilidad de sus resultados. Una interpretación sistemá- tica de esas dos normas reglamentarias permite concluir que sólo en casos excepcionales puede suspenderse una votación por un quebran- tamiento del orden en las sesiones. Pero en el presente caso, un análisis en conjunto de las pruebas incorporadas al expediente, que incluyen el video de la sesión del 5 de noviembre, permite a la Corte concluir que en esa sesión no ocurrió la suspensión de la votación por esas razones excepcionales sino que lo que aconteció fue la supresión del registro

\UHFRQRFLPLHQWRGHORVHIHFWRVMXUtGLFRV\SUiFWLFRVGHXQDYRWDFLyQ TXH\DKDEtDVLGRUHDOL]DGDPDWHULDOPHQWH. Esas pruebas apreciadas

en su conjunto muestran también que la decisión de levantar la sesión y suspender el reconocimiento jurídico y práctico de dichos efectos de la votación no estuvo esencialmente motivada por preservar el orden y la intangibilidad del resultado de esa votación sino precisamente por evitar reconocer sus efectos prácticos y jurídicos.

En las anteriores condiciones, la Corte considera que el anterior vi- cio no fue subsanado por la votación realizada el día siguiente 6 de noviembre de 2003, en donde el informe de ponencia obtuvo la mayoría constitucionalmente requerida, por cuanto precisamente esta nueva vo- tación, lejos de corregir el vicio, es en realidad su materialización. La nueva votación es en efecto la concreción de la supresión de los efectos jurídicos y prácticos de la votación realizada el día 5 de noviembre de 2003, que debió ser respetada, con sus consecuencias jurídicas y prác- ticas, por la Mesa Directiva de la Cámara de Representantes y por esa Corporación.

La supresión de los efectos jurídicos y prácticos de la mencionada votación es, de conformidad con los artículos 379 y 241 de la Constitu- ción, y con la jurisprudencia uniforme de esta Corte al respecto, uno de aquellos vicios de procedimiento que provocan la inexequibilidad de un Acto Legislativo, puesto que se encuentra inescindiblemente ligado con el requisito de mayoría absoluta exigido por el artículo 375 de la Cons- titución, en armonía con el artículo 119 ordinal 1º del Reglamento del Congreso, para la aprobación de actos legislativos. La Corte no podía sino constatar la existencia de ese vicio de procedimiento y extraer del mismo las conclusiones que la Constitución impone: la inexequibilidad del Acto Legislativo. (El subrayado no es del texto).

CONCLUSION

La solicitud de reabrir la votación u otro argumento, no está motiva- da en preservar el orden y la intangibilidad del resultado de la votación, porque existió perfecto orden en la plenaria al momento de ser votada la conciliación y había quórum decisorio, manifestándose la voluntad de la plenaria, siendo a todas luces la solicitud direccionada a no reconocer los efectos prácticos y jurídicos de la votación realizada.

De reabrirse la votación se incurriría en un vicio de procedimiento, que como la misma Corte dice “La nueva votación es en efecto la con- creción de la supresión de los efectos jurídicos y prácticos de la vota- ción realizada...”.

La Presidencia concede el uso de la palabra al honorable Senador Armando Benedetti Villaneda.

Palabras del honorable Senador Armando Benedetti Villaneda.

Con la venia de la Presidencia hace uso de la palabra el honora- ble Senador Armando Benedetti Villaneda:

Señora Presidenta, mire, yo quiero dejar constancia, señora Presi- denta, mire, en medio de la tristeza que embarga que se haya hundido un proyecto tan importante como este, que se habla de derechos funda- mentales para unas minorías, me embarga otra tristeza aún mayor, que es la que tiene que ver con el Partido de la U., el Partido de la U. tomó esta decisión en Bancada, se votó allá en el Hotel Hilton y se tomó una decisión por el sí, aquí hay varios Senadores del Partido de la U. y a ellos son los que les echo la culpa de que se haya hundido el proyecto hoy en día, que se voltearon o por el contrario están diciendo que hay objeción de conciencia, cuando aquí no hay ningún derecho fundamen- tal de alguno de ellos, en los que se haya vulnerado.

Luego la objeción de conciencia no cabe y si aún sí cupiera señora Presidenta, se ha tenido que haber llevado, si cupiera, se ha tenido que haber llevado a la Bancada del Partido de la U. señora Presidenta, en- tonces, no tenía porqué haber objeción de conciencia repito, porque te- nía que haberse llevado a la Bancada del Partido de la U., dos, hubo un desacato por parte de varios Parlamentarios del Partido de la U. repito, a quien le endilgo y le echo la culpa de que unas minorías en este país no tengan la misma libertad, ni la misma dignidad.

Como yo soy de alguna u otra forma al que le duele esta situación señora Presidenta, he dejado esta constancia porque la Ley de Bancadas es y solo para el comportamiento de las Bancadas, de los Partidos y de los Congresistas en la Plenaria del Senado, por lo tanto esas personas han quebrantado la Ley de Bancadas y por lo tanto haré las acciones pertinentes para que sean sancionados o amonestados según lo dice la Ley de Bancada y el estatuto del Partido de la U., que en buena hora su Presidente hoy no está aquí, ni siquiera para hacerse responsable políticamente de este desorden de Partido, que toma una decisiones en un Partido dentro de una Bancada y llega adentro del Congreso en el mayor desorden, como si esto fuera un carnaval, a partir de hoy este partido no debería llamarse el Partido de la U. sino el Partido del Car- naval de la U. Muchas gracias señora Presidenta.

Con la venia de la Presidencia y del orador, interpela el honora- ble Senador Luis Carlos Avellaneda Tarazona:

Gracias Presidenta, lamentar la decisión de hoy, de haberse aproba- do el proyecto de ley sobre parejas del mismo sexo, el país se hubiera colocado en el campo de la modernidad en el mundo, la negación nos vuelve a colocar en esta materia en el campo de la premodernidad, lo más grave es que en el país se va a seguir violando el artículo 13 Cons- titucional sobre principio de igualdad en relación con parejas del mismo sexo.

El proyecto avanzaba en temas patrimoniales y en temas de seguri- dad social, y va a dejar al país en el descubierto en el campo interna- cional, muchísimas demandas van a llegar a través del Comité de Dere- chos Humanos de Ginebra, como la noticia que registró hoy El Tiempo, donde el Estado colombiano fue condenado por no proteger de manera adecuada estos derechos.

Creo que el país se sobreconservatiza y de esa manera no damos lu- gar a la ampliación de derechos a estas parejas del mismo sexo, el Polo Democrático Alternativo lamenta la decisión, pero no vamos a cejar en nuestra intención de lograr que Colombia sea una República más incluyente, más libertaria y sobre todo más igualitaria. Gracias señora Presidenta.

Con la venia de la Presidencia y del orador, interpela el honora- ble Senador Juan Fernando Cristo Bustos:

Presidenta como vocero del Partido Liberal también para en primer lugar lamentar la decisión que acaba de tomar la Plenaria del Senado, nos parece que es un mensaje muy negativo el que está enviando hoy el Congreso de la República a la Sociedad Colombiana, de desconoci- miento de unos derechos fundamentales a los que tienen acceso como

cualquier otro colombiano, millones de compatriotas que pertenecen a las minorías sexuales en este país.

Resulta curioso que unas mayorías del Gobierno, funcionan solo para los proyectos en los que tiene interés directo el Gobierno Nacional \ORVSUR\HFWRVGHLQLFLDWLYD/HJLVODWLYDVLQRWLHQHQGHWUiVGH¿QLWLYD- mente la máquina del Gobierno, tienen obstáculos insuperables como el que acabamos de ver hoy en la Plenaria del Senado, el Partido Liberal ha acompañado este proyecto desde el comienzo por una decisión de Bancada unánime se decidió respaldar este proyecto, nosotros quere- mos acá destacar como Partido Liberal además, la tarea que hemos he- cho muchos aquí en el Congreso de la República, la tarea que inició la Senadora Piedad Córdoba con varias iniciativas en ese sentido, la tarea GHYDULRVOHJLVODGRUHV/LEHUDOHVODWDUHDHQHVWDUHFWD¿QDOGHO6HQDGRU del Partido de la U, el Senador Benedetti, a quien lamentablemente su Partido ha dejado solo en este esfuerzo de avanzar en el país, en un res- peto, en una tolerancia que es absolutamente necesaria.

Yo creo que esto es un paso atrás que la Sociedad Colombiana y la opinión pública le van a cobrar muy duro al Congreso de la República, pero es la decisión de las mayorías, es la decisión que todos aceptamos y respetamos, habrá que insistir en estos temas hacia el futuro, pero esto demuestra además, la forma como el Congreso de la República ha venido asumiendo sus mayorías, actitudes que van en contravía de los intereses y de los anhelos de millones de compatriotas.

El Liberalismo lamenta realmente esta decisión y expresa su solida- ULGDGFRQORVPLOORQHVGHFRPSDWULRWDVTXHVHYHUtDQEHQH¿FLDGRVSRU una Ley que iba hablar muy bien del Congreso de la República y que iba hablar también, señora Presidenta, muy bien de su gestión al frente del Congreso en estos temas que son realmente los que le interesan a la mayoría de los colombianos. Muchas gracias Presidenta.

Con la venia de la Presidencia y del orador, interpela la honora- ble Senadora Piedad Esneda Córdoba Ruiz:

Señora Presidenta, yo creo que cualquiera de nosotros los progresis- tas que estamos en el Senado de la República, nos hubiéramos imagina- do cualquier cosa, menos que en el día de hoy se hundiera este proyecto de Derechos Civiles, de las parejas homosexuales, o de las parejas del mismo sexo, yo no voy a redundar en las observaciones que ha hecho el vocero del Partido, las comparto plenamente, me duele profundamente, porque uno ve que cada vez es más difícil en este país construir pactos de convivencia, y en muchas oportunidades quienes hemos hecho parte de Comisiones de Paz, o de Comisiones de Derechos Humanos, hemos planteado que cada vez en la cotidianidad en pequeños micro mundos se tejen guerras, que impiden de verdad que aquí haya una ciudadanía plena y en este caso en el tema de los Derechos de los homosexuales.

Yo pensaba que Parlamentarios y Parlamentarias tan importantes como Gina Parody y como Benedetti y otros, pues habrían logrado in- cidir un poco, realmente en el pensamiento, en la concepción que se tiene de parte de lo que formula y conforma el Uribismo, que no es simplemente una alianza electoral, es mucho más que una alianza elec- toral, es mucho más que una alianza electoral, es realmente una línea de pensamiento, es una forma de ver la sociedad, pero lo que es más preocupante, es la manera como una sociedad no se rige por criterios, civiles y por criterios éticos, sino que retrocedemos enormemente, mu- cho, mucho más antes a la era de la ilustración, cuando los países de esa época y las sociedades de esa época eran dirigidos y coordinados por pensamientos de carácter religioso, que no tienen nada que ver con la civilidad, con el avance precisamente posterior al renacimiento, que es ese pacto de derechos civiles sociales y económicos y políticos.

Yo soy de las que pienso que no nos debemos dar por rendidos, en alguna oportunidad el Presidente del Partido, al Presidente Gaviria, y en la noche de ayer lo estaba recordando porque fue tal vez una de las sesiones más iluminantes del Congreso del Senado de la República, el momento en que estuvo aquí el ex Presidente Alfonso López Michelsen, con un grupo muy serio, y muy prestido de intelectuales, planteándole al país porqué era importante incorporar a un segmento de la población TXHFDGDYH]PiVHVWUDWDGRHQXQDVFRQGLFLRQHVTXHGH¿QLWLYDPHQWHQR se compadecen con lo que debe ser una sociedad moderna.

Yo pienso y recojo parte de lo que dijo el Senador Avellaneda, la premodernidad se fundamenta precisamente en la incapacidad que tiene una sociedad de garantizarle los derechos de ciudadanía a los seres que conforman esa Sociedad, por eso, yo aquí planteo que el Partido Liberal no solamente en ese tema, sino en el tema de la posibilidad que tengan las mujeres para alcanzar el pleno derecho de los derechos civiles y políticos a través de las normas que permitan, que puedan llegar con mayor importancia y en mayor número, mejor, a tanto a las Asambleas como Consejos, vamos a plantear que haya una Reforma Política en ese sentido.

Y en segundo lugar, yo voy a volver a trabajar, lo dije al Presidente Gaviria la posibilidad de que se plantee nuevamente y yo quiero llamar la atención de los voceros de las diferentes Bancadas, no para hacer una confrontación en este momento, muy lamentable que gane el oscu- rantismo, pero más importante que los que defendemos la ilustración, seamos capaces de plantearles a ustedes, que lleguemos a un acuerdo para volver a radicar el proyecto Gina, porque yo no creo que la cosa sea darnos por vencidos y no continuar una lucha, que nos compromete con una cantidad de colombianos y colombianas, que hoy los estamos tratando como ciudadanos de décima categoría.

Por eso anuncio de una vez la posibilidad de que lleguemos a unos acuerdos, Senador Gerléin, y nosotros podamos buscar la manera y la forma de que estos hombres y estas mujeres de este país, tengan el derecho a acceder a los derechos a la ciudadanía que les consagra la Constitución de este país, y que además son reiterativos los pactos que el Gobierno colombiano ha suscrito sobre la defensa de los Derechos Humanos, las últimas formulaciones de Naciones Unidas, las últimas formulaciones de la Corte Constitucional, no puede ser posible y por

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