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COMO ENCENDER EL INTERRUPTOR SEXUAL

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En esta, la quinta parte del libro Secretos Para Enamorar, hablaremos de sexo. El objetivo fundamental en esta etapa del libro es proporcionarte técnicas que te ayuden a estimular la mayor zona erógena de tu pareja, que por cierto no son los órganos genitales, sino el cerebro.

En capítulos anteriores hemos hecho mención a las diferencias existentes entre el hombre y la mujer, diferencias genéticas incrementadas por la socialización. Sin embargo, si existe un aspecto donde dichas diferencias se aprecian en su mayor extensión, es justamente en la sexualidad.

Las fantasías del hombre y la mujer

Para entender el porqué es en la sexualidad donde se aprecian con mayor exactitud las diferencias entre ambos géneros, observemos el entorno en que se desarrollan los niños y las niñas durante una etapa de definición, que es aproximadamente entre los cinco y los ocho años. Al hablar del mapa del amor, en las primeras páginas del libro, mencionamos dicha etapa como la más importante para el desarrollo de dicho mapa.

¿Cómo es la relación de una niña de dicha edad con sus padres y familiares? Ellos la colman de cariño y de atenciones, constantemente recibe besos y abrazos, es muy normal que su padre la siente en una de sus piernas mientras la mima. No así el niño, que también recibe cariño y atenciones, pero de una manera diferente, a él se le educa para ser fuerte, se le enseña que los hombres no lloran, sólo recibe besos y abrazos de su madre, pero muchos niños se incomodan ante tales manifestaciones de afecto. “Ma, no me beses, ya soy

grande”, o “¡Ya, mamá, que hay mucha gente y nos están viendo”, son

comentarios comunes en un niño ante los mimos y caricias de su madre.

¿Cómo juegan los niños a esa edad? En grupos de chicos, gustan de los juegos rudos que involucren gran actividad física, así como de videojuegos y otras actividades similares. Ni de broma se tocan entre ellos, eso estaría muy mal visto

y generaría burlas de sus compañeros, que incluso los dejarían fuera de su grupo.

En cambio los juegos de las niñas son más sutiles, hablan mucho, gustan de expresar sus sentimientos, se tocan, se abrazan, existe contacto físico entre ellas. Estas conductas permanecen hasta más tarde. Ayer, mientras pasaba frente a una escuela preparatoria cerca de mi casa observaba a tres chicas, de unos diecisiete años cada una, que salían de dicho colegio bromeando y riendo, abrazadas entre ellas. Esa actitud no causa sorpresa a nadie, es algo normal entre las mujeres; sin embargo, nunca he visto a dos o más hombres caminar abrazados, a menos que estén sosteniendo a uno de ellos que se ha excedido en el consumo del alcohol.

Por ello, no es de extrañar que en sus deseos y fantasías sexuales las mujeres experimenten un deseo innato de ser abrazadas y besadas, de escuchar palabras dulces y plenas de romanticismo durante el acto sexual. El hombre, por el contrario, no necesita de tales actitudes en su pareja para disfrutar hasta el delirio.

Las fantasías sexuales de la mujer son mucho más complejas que las del hombre; sin embargo un hombre difícilmente conocerá las fantasías sexuales de la mujer porque ellas no encuentran muy agradable confesarlas, el hombre disfruta compartiendo con su pareja sus fantasías sexuales, pero ellas no.

¿Porqué son más complejas las fantasías sexuales de la mujer?

Porque ellas dan mucha importancia a los detalles, a los preludios, al entorno. Por ejemplo, una mujer fantasearía con una playa, de noche, alumbrándose con velas, visualizarían todos los detalles del rostro y el cuerpo de su galán, que con una voz fuerte les colma de caricias y besos mientras les susurra al oído “te amo”, “te necesito y no

puedo vivir sin ti”, “eres mi mayor felicidad”, “ámame”.

En cambio, un hombre no presta tanta atención a los detalles y va directo a la acción. Para el hombre el escenario no es lo importante, tampoco los preludios, tampoco las palabras. El hombre fantasea con algún tipo de mujer difícil de

encontrar en el mundo real, mujeres ardientes como la enfermera mala, la colegiala traviesa o la ama de casa infiel, en su fantasía ella le pide que la posea y él accede de inmediato, no hay muchas palabras, sólo gemidos de placer y una agradable sensación de dominio.

La regla de oro que no aplica en el sexo

Hemos escuchado en muchas ocasiones una regla de oro que es vital para lograr relaciones personales sanas, la regla es “Trata a los demás como deseas ser

tratado”. No olvides esta regla pues su uso te ayudará a comportarte mejor en

sociedad y ser un buen ciudadano, pero no funciona en el sexo.

Para tener relaciones sexuales tan maravillosas que tu pareja no pueda dejarte ir debes emplear una modificación de esta regla y “tratar a tu pareja como desea

ser tratada ella, o como desea ser tratado él; no como deseas ser tratado(a) tú”.

Ahora hablemos de cómo desea ser tratada tu pareja potencial:

Las mujeres desean, más que un encuentro sexual, una experiencia; esta experiencia involucra el entorno, detalles románticos, estimular sus cinco sentidos. Una iluminación con velas, una música de fondo, un perfume agradable, una habitación bellamente decorada..., todo ello contribuye a elevar su nivel de intimidad y excitación. Desean ser acariciadas con paciencia, y escuchar de los labios de su pareja palabras que les hagan sentir amadas. A la mujer le es difícil, aún en una relación casual, separar el sexo del amor.

El hombre, en cambio, tiende a separar el sexo del amor. Le gusta fantasear y muchos hombres fantasean aún mientras sostienen relaciones con su pareja. Para el hombre lo importante, más que el entorno y los detalles, es su pareja. Sueñan con una mujer hermosa y sexy, no les importa el decorado de la habitación ni la música de fondo, sino el cuerpo de la dama, su rostro, su expresión. Escuchar de su pareja palabras de amor tampoco eleva su excitación, por el contrario, los distrae debido a que, como ya dijimos, ellos tienden a separar el sexo del amor.

En un estudio llevado a cabo por la Universidad Estatal de Louisiana, Estados Unidos, un psicólogo leyó a un grupo de hombres y mujeres una historia erótica (la misma historia para todos), y posteriormente se les preguntó cuál era la parte más candente que recordaban de la historia que acababan de escuchar. Los

hombres recordaron la parte en que la mujer “clavada en su compañero

extendió sus piernas alrededor de él”, mientras que las mujeres recordaron

como la parte candente de la historia las escenas donde “ellos se miraron

fijamente dentro de los ojos del otro”.

Desde luego, cada sexualidad es particular, y las generalizaciones que hagamos no necesariamente se ajustarán al ciento por ciento a los deseos de tu pareja. Pero conocer lo que ambos géneros desean en la intimidad, de manera general, es un gran comienzo.

Técnica No. 55

Más que una relación, una experiencia [Para Hombres]

Caballeros: Hagan el amor de la forma que a la mujer le gusta, enfóquense en hacer del acto, más que una relación, una experiencia agradable a todos los sentidos.

Para la mujer es muy importante el entorno, el preludio, los detalles y las frases románticas. Haz que tu mujer se sienta amada, y ella pensará que eres el mejor amante del mundo.

Técnica No. 56

Separa el sexo del amor [Para Mujeres]

Chicas: Los hombres tienden a separar el sexo del amor, esto no significa que él no te ame, simplemente que prefiere mostrar su amor de otras formas.

Por lo tanto, amiga, separa el sexo del amor. Más que preocuparte por el entorno y los detalles preocúpate por lucir hermosa y sexy para él, y durante el encuentro no le digas que lo amas ni expreses ninguna palabra que aluda a sentimientos. La experiencia para el hombre es más física, mientras que para la mujer es casi cien por ciento emocional.

Lecciones prácticas de sexo, para hombres

En los párrafos previos se ha mencionado la importancia de conocer los deseos y fantasías sexuales del sexo opuesto, son grandes las ventajas que obtiene el hombre que hace el amor a la mujer como ella desea, y lo mismo podemos decir de la mujer que hace el amor al hombre como él lo desea.

La mujer desea convertir el sexo en una experiencia que involucre todos sus sentidos, adora los detalles previos, presta gran importancia al entorno, el romanticismo es fundamental, desean escuchar de su pareja palabras que las hagan sentir amadas y protegidas. El hombre separa el sexo del amor, para él lo más importante es su pareja, que esta luzca hermosa y sexy, que se entregue a la pasión con profundo frenesí, las palabras románticas no son tan importantes para él como las eróticas. Creo que eso ha quedado claro.

Nuestro propósito en esta parte del libro es ayudarte a convertirte en el o la mejor amante del mundo haciendo el amor a tu pareja como lo desea ella o él. Pero este libro tiene una limitación, ¿recuerdas cómo aprendiste a andar en bicicleta? Seguramente no leíste un libro que te mostrara cómo hacerlo. Primero debiste observar a tu instructor cómo lo hacía, pusiste atención a sus lecciones, finalmente te montaste y comenzaste a pedalear, pero aún así debiste caer varias veces antes de equilibrarte y dominar la bicicleta por completo. Un proceso similar sucedió cuando aprendiste a conducir un vehículo.

Lo que estoy tratando de decir es que, si deseas hacer el amor como le gusta a tu pareja, la teoría de un libro como este puede ayudarte, pero es la práctica la que hace al maestro. Afortunadamente las lecciones prácticas de sexo existen, y son muy fáciles de encontrar.

Hombres:

Aún recuerdo una ocasión cuando, en la escuela secundaria, nuestro maestro discutía el tema de la educación sexual. Mi mejor amigo en aquella época, Ricardo, se puso de pié y preguntó “Profesor, en un programa de televisión

dijeron que las películas porno son la mejor forma de educación sexual, ¿qué opina usted?”. El profesor tragó aire mientras meditaba en la respuesta,

finalmente respondió “No, Ricardo; eso es mentira. Cuando ves una película

porno de inmediato surge el morbo, no aprendes nada, lo único que hacen es inquietarte”.

Eramos adolescentes en ese entonces, pero ahora, desde mi perspectiva adulta comparto, en parte, la posición del maestro. De haber dicho que sí habría animado a un grupo de adolescentes de entre trece y catorce años a rentar cintas pornográficas de manera masiva, y si los padres descubrían dichas cintas hubiera sido muy fácil decir “mi maestro dijo que ver películas XXX estaba

bien”, lo que hubiera puesto a decenas de padres ofendidos en contra del

profesor originando su destitución.

Sin embargo, lo que mi amigo Ricardo escuchó en la televisión es cierto. Las cintas porno son una excelente forma de conocer la forma en que hombres y mujeres disfrutan el sexo. Pero por favor espera, esto no es un pretexto para correr al videoclub a rentar tu copia de “Garganta Profunda”. Si deseas descubrir el tipo de sexo que agrada a las mujeres, debes visualizar películas hechas por mujeres y para mujeres. El porno para hombres no funcionará.

El porno para mujeres puede parecer demasiado “suave” para muchos hombres, pero para ellas es la encarnación de muchas de sus fantasías. Son tan “ligeras” que ni siquiera se les conoce como cine porno, sino “erótico”. En muchas de ellas ni siquiera se muestra el pene de los actores.

Si dispones de televisión por cable, los canales Golden exhiben muchas de estas cintas durante la noche. Son dirigidas por mujeres como Gloria Leonard o Candida Royalle. Como ya lo mencionamos, en muchas de ellas ni siquiera se muestra el pene de los actores, ya que en este tipo de cintas la penetración no es lo más importante. A lo que estas cintas dan importancia es a los toques y a las caricias, al humor, a la atmósfera... Son estos los detalles que agradan a la mujer, dado que estas cintas son dirigidas por mujeres, y es de sobra sabido que nadie conoce mejor los deseos de una mujer que otra mujer.

En el porno para hombres la atmósfera es lo menos importante, la escena comienza en una felación, continúa con la penetración y culmina con la eyaculación. Pero el porno para mujeres cuenta una historia que incluye humor y romance, con un poco de tensión y misterio. El escenario puede ser una playa, un elevador, o la habitación de un hotel lujoso, pero siempre es elegido cuidadosamente para estar a tono con la escena.

Otra diferencia importante son los diálogos, estos pueden ser mínimos o incluso no existir en una película para hombres, pero en el cine para mujeres el diálogo lo es todo. En las películas eróticas dirigidas por mujeres y hechas para mujeres los diálogos son abundantes: Entre amigas se cuentan intimidades, con su pareja conversan mucho antes y después del sexo. Definitivamente, una película erótica muda difícilmente alcanzaría un nivel de aceptación decente.

Por tanto, caballeros, si desean aprender cómo hacer el amor de la forma que a su pareja le gusta, dejen que sea una mujer quien les enseñe. Aprendan en la práctica, a través de películas eróticas dirigidas por mujeres, creadas para mujeres, cuyo contenido encierra las fantasías que las damas disfrutan y que tan difícil es para ellas compartir.

Mejor aún, adquiere una de estas películas y mírala en compañía de tu pareja. Notarás que en verdad lo disfruta, a diferencia de las películas de sexo duro hechas para el mercado masculino, que a ella pueden parecer grotescas y de pésimo gusto.

Técnica No. 57

Lecciones de sexo por mujeres [Para Hombres]

Si deseas conocer cómo hacer el amor de la forma en que la mujer desea, permite que sea una mujer quien te lo enseñe. Observa películas eróticas dirigidas por mujeres, en ellas se reflejan las fantasías sexuales femeninas.

El mejor aprendizaje es práctico, y en este tipo de cintas podrás descubrir, en la práctica, cuáles son las caricias que las chicas disfrutan, cómo crear un ambiente apropiado, y todos los aspectos que son de su agrado así como aquellos que no lo son.

Dónde adquirir más lecciones

Caballeros: Tal vez no pueden o no quieren ver las películas eróticas que mencionamos en los párrafos anteriores. Quizá no cuentas con televisión por cable, no tienes reproductor de dvd, vives con familiares o amigos y te da pena que puedan verte viendo dichas películas, o cualquier otro motivo que sólo tú

sabes. No te preocupes, existen otras formas de adquirir lecciones de sexo ofrecidas por mujeres.

Me refiero a la literatura erótica dirigida al público femenino, existen variedad de libros y revistas propias del género, aunque sin duda la más rica en contenidos y de distribución internacional es Harlequin.

Harlequin tiene más de veinticinco millones de lectoras fieles tan sólo en Estados Unidos, la mayoría de ellas son mujeres con educación universitaria e ingresos superiores a los 40 mil dólares por año. En América Latina Harlequin también ha tenido gran aceptación y sus lectores son también en su mayoría mujeres con buena educación y altos ingresos.

Cada mes aparecen 150 nuevos títulos de novelas eróticas en varios idiomas publicados por Harlequin. Así que, estimado amigo, ve ahora mismo a tu puesto de periódicos más cercano y adquiere un ejemplar, o toma uno prestado en el cajón del buró de tu hermana.

Técnica No. 58

Lee revistas eróticas femeninas [Para Hombres]

Adquiere una revista erótica femenina y léela de principio a fin. Existe una amplia variedad aunque sin duda una de las mejores es Harlequin, puede causarte risa, pero 25 millones de mujeres, tan sólo en Estados Unidos, no pueden estar equivocadas.

Estas historias te mostrarán los deseos femeninos más ocultos, entonces aplica las técnicas que usan los protagonistas para seducir a sus presas.

Lecciones prácticas de sexo, para mujeres

Mujeres: En las páginas anteriores se instruyó a los caballeros sobre cómo adquirir lecciones prácticas de sexo ofrecidas por mujeres, ahora corresponde a ustedes adquirir lecciones prácticas de sexo ofrecidas por hombres.

Las fuentes de dichas lecciones no difieren mucho de las que a ellos proporcionamos. En su oportunidad recomendamos a los caballeros ver

películas eróticas hechas por mujeres y para mujeres, el consejo para ustedes es el mismo. No será difícil porque más del noventa por ciento de la pornografía está dirigida a hombres, y hasta es posible que hayas visto ya, por error o curiosidad, algún material de este tipo.

Sin embargo, entiendo si no tienes interés en ver esta clase de material, que resulta grotesco y difícil de entender para la mayoría de las mujeres que conozco. En ese caso permíteme describirte una escena común en la mayoría de las cintas de pornografía: Aparecen mujeres candentes, sexys, con una completa e inmediata disposición al sexo. La historia es muy poco elaborada. El escenario puede ser prácticamente cualquier lugar, aunque la mayoría se desarrollan en una cama o en el sofá de una sala. El preludio es muy breve y puede incluir toqueteos y sonrisas, los diálogos son escasos. La pareja se desnuda muy rápido, la mayoría de las películas ni siquiera muestran el momento en que ambos se desnudan. Existe sexo oral, generalmente de ella hacia él, y en algunas ocasiones de él hacia ella. La penetración ocupa la mayor parte del tiempo que dura la escena, en una variedad de entre cinco y diez posiciones distintas; durante la penetración no existe un intercambio de palabras elaborado, sólo se escuchan gemidos, jadeos y las exclamaciones tradicionales “¡Oh, sí!” y “Más”, la escena termina con la eyaculación, casi siempre en la cara, en la boca, o en los senos de la protagonista.

Por eso entiendo si no deseas ver una película de este género. En una ocasión una amiga me platicó la forma en que terminó con un ex-novio: “Éra un

degenerado” dijo ella. Lo que motivaba esta opinión tan pobre del sujeto en

cuestión era que la había invitado a su casa a ver una película juntos, pero cuando miró la película que era se le subieron los colores al rostro: “Terminé

con el estómago revuelto”, me comentó.

Sin embargo, la industria genera miles de millones de dólares cada año. Cada día el número de revistas, películas y sitios de Internet con contenido para adultos se multiplica. ¿Porqué crees que ocurre esto? Porque los hombres la consumen en masa, debido a que representa sus más grandes fantasías.

Hasta ahora quizá me hayas malinterpretado. No estoy proponiendo que hagas lo mismo que hacen las actrices de estas películas, ni que permitas que tu pareja riegue su semen en tu cara. Estas cintas son demasiado exageradas, créeme,

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