Conversar es como hacer hermosa música juntos, como bien lo decíamos en
capítulos previos, muchas personas están preocupadas por qué decir para ganar la atención de esa persona que tanto ha llamado su atención, ansiosas por saber cuál es el mejor tema de conversación para despertar maravillosas emociones y obtener su afecto.
El mejor tema para entablar conversación puede ser el clima, el desarrollo de alguna película o la ciencia espacial. Más importante que lo que se dice es cómo se dice. Tú necesitas encontrar y presionar el botón que hará esta conversación memorable para él o ella, y enseguida te presentaremos algunas técnicas que te ayudarán a lograrlo.
Conversar es como hacer el amor
Una buena conversación es como hacer el amor por primera vez, tú no sabes si tus caricias en ciertas zonas le resultarán agradables a tu pareja, si besar o chupar determinada parte de su piel le hará estremecerse de placer o experimentar incomodidad. La única forma de saberlo es a través de la retroalimentación que tu pareja te envía a través de palabras, de miradas, de gestos y gemidos.
Algo similar sucede cuando estás conversando con alguien por primera vez, tú aún no le conoces bien y no sabes si el tema que estás trayendo a la conversación es de su total agrado e interés o le parece tan aburrido que sólo espera la menor oportunidad para despedirse y salir corriendo. Es la retroalimentación que te envía, a través de miradas, de palabras y de expresiones corporales, las que te dirán si estás yendo por buen camino o es el momento de cambiar la temática. Si estás buscando que te admire, que nunca olvide este momento y que sienta deseos de volver a verte una vez más, no lo lograrás sólo hablando por hablar. Necesitas ser sensible y estar atento(a) a su retroalimentación; es decir, más que
hablar necesitas mirar, sonreír, tocar, y sobre todo escuchar. La atención que pongas a esta primera conversación es importantísima, diría que vital para una primera comunicación amorosa y sexual juntos. Es de importancia fundamental porque todo lo de más que esperas difícilmente llegará si esta primera conversación no se dirige correctamente ahora.
Conversar es como vender
Cuando te encuentres conversando con tu presa recuerda que tu labor es similar a la de un vendedor, por lo tanto debes estar muy al pendiente de sus reacciones. Presta particular atención a sus expresiones faciales involuntarias, los movimientos de su cabeza, la rotación de su cuerpo, la posición de sus manos, e incluso sus movimientos oculares. Como todo vendedor profesional aprende a interpretar todas las señales que te envía y planea tu estrategia con base en ello. Tu presa puede no decir con palabras lo que realmente piensa o siente, incluso decir lo contrario; pero sus señales son un lenguaje claro y pulcro, incapaz de mentir.
Observa muy detalladamente los siguientes aspectos:
Observa su cara:
Durante el desarrollo de la conversación es posible que tú sientas que estás tratando un tema de mucho interés y por lo tanto continúes charlando exaltadamente sobre dicho tema. Pero si el rostro de tu presa se torna plano ten por seguro que el tema no es de su interés, para ella es aburrido hablar de ello, así que introduce un comentario neutral y cambia de tema inmediatamente.
Por el contrario, puedes notar que durante la conversación en algún momento su rostro se torne vivo y se dibujen en él expresiones de un claro interés, cuando esto sucede has dado en el blanco al tocar un tema que le resulta candente, agradable e interesante; no cometas el error de cambiar de tema, al contrario, muestra un auténtico interés en dicho tema y harás que ella o él encuentren muy agradable el charlar contigo.
Una chica me contactó hace unos meses por email para preguntar qué podía hacer respecto a un chico que le gustaba, él era demasiado inteligente en tanto que ella aceptaba con toda honestidad que a duras penas alcanzaba el siete en la mayoría de sus materias. Ella tenía la impresión de que también le gustaba a él y quería acercarse para conversar, pero temía no estar a su altura en la
conversación, es decir los temas que ella consideraba le agradarían a él ella consideraba dominarlos en un nivel mínimo e incluso algunos no dominarlos en absoluto.
Le respondí que estuviera tranquila, para sostener una conversación interesante con alguien no necesitas ser experto en física cuántica, economía internacional o ingeniería genética. Puede incluso ser mejor dominar sus temas a un menor nivel porque eso le ayudará a lucirse y alimentará su ego. Lo importante no es que domines los temas que a tu presa le agradan sino que muestres un interés genuino en ellos a través de las preguntas. Las preguntas te dan el control de la conversación, ayudan a que la otra persona hable más y demuestran cuánta atención e importancia le concedes.
Por lo tanto, cuando se ha tocado un tema que ha hecho iluminarse el rostro de tu presa y descubres que ella o él domina el tema mejor que tú, hazle preguntas sobre dicho tema, y a medida que el tema se desarrolla sigue haciendo más preguntas hasta agotarlo. Es un hecho que en el arte de la comunicación las preguntas son sin duda lo que mejor funciona.
Observa la posición de su cabeza:
La posición de su cabeza es otro aspecto importante que debes observar. Cuando una persona está aburrida busca un escape y lo muestra inconscientemente moviendo su cabeza hacia afuera, es decir, mira hacia otro lado y no hacia ti. Si, por el contrario, esa persona está interesada en la conversación o en algo que haces no tiene razón para desviar la cabeza hacia otro lado sino que estará de frente a ti.
Al observar la posición de su cabeza puedes determinar si el tema es apropiado o no. Si su cabeza está frente a ti mantén atención e interés en el tema de conversación y trata de alargarlo con preguntas, pero si su cabeza ha rotado es momento de cambiar de tópico.
Observa la posición de su cuerpo:
Cuando estás en un situación aburrida con una persona, antes de que expreses verbalmente una disculpa para retirarte tu cuerpo ya expresa el deseo de marcharte. ¿Cómo?, dando un paso atrás y moviendo tu torso hacia afuera.
Si estás en una conversación con esa persona que tanto te ha gustado y notas que su torso está posicionado hacia afuera, de lado en vez de estar de frente a ti, está aburriéndose y dando el primer paso lejos de ti, no tardará en decirte que debe irse si no haces algo por evitarlo. Abandona el tema de la charla, llámale por su nombre y haz una pregunta enfocada en él o ella; así recapturarás su atención y le sacarás del estado mental en que se encuentra.
Acabo de mencionar algo que es muy importante: su nombre. En cuanto te diga su nombre por primera vez guárdalo en tu memoria y úsalo siempre que puedas. Dale Carnegie, autor del mayor best-seller sobre relaciones humanas titulado “Cómo Ganar Amigos E Influir Sobre Las Personas” escribió:
“Para cualquier persona, su nombre es el sonido más dulce en cualquier idioma”.
Piénsalo bien, el nombre es lo más personal que tienes y lo has llevado durante toda tu vida; en
cuanto escuchas mencionar tu nombre irremediablemente volteas, aún cuando sea sólo para darte cuenta de que es un desconocido llamando a otro desconocido que tiene la fortuna de llevar el mismo nombre que tú. La mayoría de las personas defiende su nombre a capa y espada. “Me llamo Manuel” decía un amiguito cuando un vecino para hacerlo refunfuñar le llamaba simplemente
“chamaco”; una compañera de secundaria que era realmente hermosa ignoraba
por completo a quien pretendía llamar su atención con un chiflido o un grito,
“Tengo nombre” decía, “y si no lo mencionan no volteo”. El director de una
importante revista publicó hace tiempo un editorial en que se quejaba por las cartas que uno de sus lectores le había enviado, las cartas en ningún sentido ofendían al director, ni a alguno de los editores, ni a la revista; lo que motivaba la queja del director era la forma en que el remitente había alterado sus dos nombres y su apellido; una prueba más de que el nombre es sagrado para cualquier persona.
En definitiva no existe mejor forma de capturar la atención de alguien que llamándole por su nombre, aplica el consejo cuando sientas que la atención de tu presa ha decaído y su posición corporal indica que está próxima a alejarse: Llámale por su nombre y hazle una pregunta sobre sí misma(o) o sobre algo que sea de su interés.
El caso opuesto sería cuando tu pareja potencial está de frente a ti, atendiéndote, incluso inclinándose hacia ti ligeramente, en actitud receptiva; si esto ocurre es porque has capturado su atención y disfruta de tu compañía. Es un buen
momento para cerrar y llevar a cabo tu movimiento final agendando una cita, obteniendo su número telefónico, o sugiriendo que continúen esta conversación mientras toman un café o una copa.
Observa sus manos:
Otra parte de su cuerpo que no debes dejar de observar son sus manos, los labios pueden mentir, pero las manos no. Aprende a leer las manos, y con esto no me refiero a que acudas con una gitana y le pidas que te enseñe a interpretar las líneas del destino, sino a la naturaleza de los movimientos que tu presa realiza con ellas.
Por ejemplo, si mueve uno de sus dedos sobre la orilla de la copa, este gesto expresa atención o contemplación, tu presa está pensando en lo que dices por lo que este es un buen momento para detenerte a respirar y guardar silencio; manteniendo el contacto visual.
Muy importante observar las palmas de sus manos, si están apuntando hacia ti es una señal inequívoca de su interés. Si están abiertas y hacia arriba indican sumisión, ¡se está entregando a ti!. El momento es propicio para dar un paso más y establecer el primer contacto físico, tocando la palma de su mano o su brazo.
Para las mujeres es muy importante observar el dedo índice en el hombre con el que se encuentran conversando, si en algún momento todos los demás dedos de la mano se encuentran contraídos y este sobresale, incluso al grado de levantarse en el aire, esta señal equivale a una minierección y demuestra que el galán se encuentra excitado por algún detalle particular, se siente increíblemente bien con esto, y es una gran oportunidad para ti; muestra un acuerdo total con él.
Observa sus ojos:
Si mientras te encuentras conversando con tu pareja potencial observas su mirada vaga esto no necesariamente significa que te esté rechazando, simplemente se está aburriendo, es momento de cambiar el tema de la plática o recurrir a la estrategia que ya conoces: decir su nombre y hacer una pregunta. Con tiempo y práctica adquirirás experiencia en la lectura de ojos, a este respecto lo más importante es analizar la extensión de sus pupilas, recuerda que cuando alguien está excitado sus pupilas se expanden, pero cuando se encuentra
aburrido o incómodo sus pupilas se contraen.
Por lo tanto, si descubres que sus pupilas se encuentran contraídas es como si te dijera a gritos “¡Me estoy aburriendo!”, cambia de tema inmediatamente. Pero si sus pupilas se han expandido tu presa está gritando “¡Qué interesante! Háblame
más”, así que explota el tema al máximo.
Técnica No. 9
Observa mientras conversas
Mientras te encuentras conversando con esa persona que es tan importante para ti no sólo te preocupes por lo que dices, observa las reacciones de tu pareja potencial que te darán una clara idea sobre qué tan interesante le resulta el tema de conversación.
No pierdas de vista su cabeza, su cuerpo, sus manos y sus ojos; las señales que te envía pueden expresar total interés, lo que debes aprovechar para extender el tema lo más posible; por el contrario, estas señales también pueden expresar aburrimiento, si esto ocurre necesitas cambiar el tema cuanto antes.
Cómo saber cuáles son los temas que más disfruta tu pareja potencial
Para quienes frecuentemente se preguntan cuál es el mejor tema para hablar con la persona que te gusta, he aquí una forma sencilla pero efectiva de descubrir cuáles son los temas que más disfruta tu presa. La razón por la que es tan efectiva es que no deberás adivinar cuál tema le gusta más a tu presa, sino que será ella misma quien te lo dirá.
Es una forma sencilla, pero su ejecución requiere prestar total atención a lo que tu pareja potencial está diciendo, a fin de identificar cualquier desviación del tema, alguna sutil evocación de algo aparentemente eventual y ajeno, pero que expresa lo que esa persona realmente disfruta. Un ejemplo mostrará mejor lo que estoy tratando de expresar:
Un muchacho camina tranquilamente por la calle, el cielo está nublado y de pronto las primeras gotas de lluvia comienzan a caer. En menos de cinco minutos aquellas gotas se han convertido en una feroz tormenta, así que nuestro
amigo se refugia en una cafetería para cubrirse de la lluvia y disfrutar de un exquisito café recién hecho.
En una mesa cercana nuestro amigo observa a una joven muy hermosa y decide darse una oportunidad, es acertado en hacer su primer movimiento rápido y se acerca a ella. Para romper el hielo dice:
-- ¡Esta tormenta está en verdad terrible! Se está literalmente cayendo el cielo, ¿no es así?
-- Sí, así parece-- responde ella. Su lenguaje corporal indica una actitud receptiva hacia nuestro amigo.
-- ¿Vienes a este lugar frecuentemente? -- pregunta él
-- No, de hecho es la primera vez que vengo aquí, huyendo de la lluvia.
-- Igual que yo – responde nuestro amigo, sonriendo – Esta lluvia parece que no tiene para cuando acabar.
Ahora el rostro de la joven se tornó plano, su vista vaga; todo parece indicar que el tema de la lluvia ya le está resultando aburrido. Así y todo ella sonríe y dice:
-- Bueno, al menos es benéfico para las plantas.
En este momento se terminan las ideas de nuestro amigo, el sonríe nerviosamente y ella responde con una sonrisa fingida; él dirige la mirada hacia una ventana mientras su mente trata de encontrar nuevas palabras, pero es inútil. Sin nada en su mente toma su taza de café y la situación se vuelve incómoda. Así termina lo que pudo haber sido un bello romance.
Mientras el tema de la lluvia funcionaba nuestro amigo se estacionó en una zona de confort, pero no pudo interpretar el mensaje que ella le enviaba de que este tema le estaba resultando aburrido, y se perdió en sus propios pensamientos sin encontrar un nuevo tema cuando descubrió finalmente que el tema que le resultaba cómodo se había agotado.
¿Pudo haberse salvado la situación?
Desde luego, y más fácilmente de lo que parece. Como se mencionó párrafos antes, cualquier desviación del tema o sutil evocación de algo aparentemente eventual o ajeno, expresa lo que tu pareja potencial realmente disfruta. Observa
que la dama mencionó:
“Bueno, al menos es benéfico para las plantas”
Una desviación del tema, una sutil evocación de algo aparentemente ajeno a la lluvia, pero que ella realmente disfruta. Si a ella no le agradaran las plantas no hubiera traído ese comentario a colación. Inconscientemente ella le estaba diciendo a nuestro amigo “Hablemos de plantas”, pero él no supo interpretar ese mensaje, quizá porque estaba más cómodo hablando de la tormenta, o tal vez porque él no conoce nada de plantas. Haber cambiado el tópico de la conversación hacia las plantas hubiera salvado la situación.
Incluso si nuestro amigo no sabe nada de plantas, hubiera bastado con hacer una pregunta sobre el tema que le diera a ella la oportunidad de hablar sobre lo que le apasiona. Él pudo haber preguntado:
“¿Te gustan las plantas?”
Y ella hubiera respondido tal vez:
“Sí, me gustan muchísimo. En mi casa tengo un jardín sembrado con bellísimas rosas rojas, y...”
Él no necesitaba siquiera conocer de plantas, simplemente con preguntar al respecto ella no hubiera parado de hablar, porque definitivamente, el tema le apasiona.
Técnica No. 10
Descubriendo el mejor tema de conversación
Cuando te encuentres conversando con tu pareja potencial presta mucha atención a cualquier desviación del tema o evocación de algo aparentemente sutil y ajeno al tópico del que hablan. Esa pequeña desviación del tema, que puede ser sólo una palabra, te indica que es acerca de ello de lo que tu presa desea hablar.
Cuando lo hayas identificado haz una pregunta sobre dicho tema y abandona de inmediato el tópico que estás tratando, puesto que ya debe de estarle pareciendo aburrido y es por ello que, inconscientemente te está sugiriendo un nuevo tema.
Si la hermosa joven, en vez de responder a nuestro amigo lo que mencionó acerca de las plantas hubiera dicho algo diferente como “esta lluvia ya no me
dejó llegar a la escuela” u “odio que llueva tanto porque no puedo sacar a pasear a mi perro”, él debería entonces cambiar el tema de conversación
preguntando algo acerca de su escuela, o de su perro. ¡Sencillo!, ¿no crees?
Cómo hacer pensar a tu pareja potencial que ustedes dos ya están enamorados
¡Esto es mágico! Imagina que estás conversando por primera vez con esa persona que tanto te ha gustado. Tienen apenas pocos minutos de haberse conocido, están intercambiando sus primeras palabras y sus primeras impresiones. Y sin embargo ¡El o ella piensa que ya se ha enamorado de ti! O mejor dicho: piensa que ambos están ya enamorados y que esto es el principio de algo.
¿Suena imposible? ¡No lo es! Esto es amor a primera vista. Y más sencillo de lo que parece. Déjame explicarte cómo funciona:
Cuando observas a dos personas del sexo contrario juntas, dos personas que nunca antes habías visto y que son totalmente desconocidas para ti. No obstante que no los conoces tú puedes saber con facilidad cuál es el tipo de relación que existe entre ellos: si están recién conociéndose, si son amigos, si son novios... Puedes saberlo porque el nivel de intimidad existente entre ellos delata el tipo de relación que tienen: Van tomándose de la mano, sonriendo y mirándose, son novios; van caminando juntos y platicando, pero no hay demasiado contacto visual, son amigos; están guardando cierta distancia, recién conocidos. ¿No es así?
Para hacer que esa persona tan especial sienta que existe amor entre ustedes aún cuando estén conversando por primera vez no necesitas decir “querido(a)”,
“amor”, ni nada por el estilo; no necesitas humillarte ni tomar la actitud de lo
que algunos llaman “lame-botas”; tampoco necesitas exagerar tu lenguaje corporal, hablar más fuerte, ni realizar ningún cambio visible que más bien podría delatarte y hacer que esta técnica no funcionara tan bien.
¿Cómo entonces funciona?, te estarás preguntando. La respuesta está en el nivel de intimidad. Se ha demostrado que cada nivel de intimidad lleva asociado un