Comparaciones con estudios anteriores sobre el CNA
3. Comparación con estudios anteriores sobre el CNA
Para comparar los resultados obtenidos sobre PP en el procesamiento del CNA 2002 con estudios previos disponibles sobre el Censo Nacional Agropecuario del año 1988, se siguieron dos caminos, de acuerdo a lo analizado en los antecedentes volcados en el Capítulo II de este documento.
Uno de ellos es comparar con la metodología de 'Minifundio'17
, que es definido centralmente por la extensión de superficie de la explotación, según regiones. El segundo camino es la comparación con los resultados de la aplicación de la metodología de 'Pequeñas Explotaciones Agropecuarias' (PEAP)
de Gónzalez y Pagliettini18
, que presenta una definición de pequeño productor bastante cercana a la adoptada en el presente estudio.
Las comparaciones con ambas metodologías (Minifundio y PEAP) fueron realizadas departamento por departamento (ver Grupo 1, Anexo de Resultados), a fin de facilitar esta referencia para los usua- rios.
En el conjunto, esta comparación estaría evidenciando un cierto fenómeno de permanencia/resis- tencia en el campo de los pequeños productores en el período 1988-2002. La diferencia en el núme- ro total es del 10,6% más que la medida con la metodología "Minifundio" y del 10,9% menos que la medida con metodología "PEAP".
De ser aceptada la hipótesis de permanencia de los PP, el fenómeno resulta llamativo en un con- texto global de caída de las explotaciones totales (-20%) y mantenimiento de la superficie bajo explo- tación (-1,5%). Aunque no está dentro de los propósitos de este estudio realizar análisis causales, puede sugerirse como hipótesis a comprobar que esta caída de las EAP totales se alimentaría princi- palmente de los sectores no PP, y estaría denotando una tendencia a la concentración de la tierra, en un marco de ocurrencia de procesos de reconversión/modernización en determinadas zonas (de cul- tivos industriales, agricultura ligada a agroindustrias de exportación, expansión de la soja, etc.). En cuanto a la permanencia de los PP podría atribuirse a una estrategia de "resistir" en el campo frente a la falta de otras oportunidades de empleo en el sector agropecuario o industrial urbano. A continuación, se presenta un análisis más detallado por regiones (Cuadro 9), res- tringiendo la comparación a la metodología "PEAP". Debe recordarse, sin embargo, que aún cuando su definición se acerca más a la adoptada en este estudio, la comparación es aproximada. Además, en regiones como la Puna o Chaco Seco, donde se presentan muchas explotaciones sin límites definidos, principalmente entre los PP, la comparación intercensal de superficies es incierta.
La excepción más marcada al panorama general de cierta permanencia de PP entre Censos, está constituida por la región Pampeana: en ésta, en 2002 se registran 17.600 explotaciones de PP menos que las
17La metodología de 'Minifundio' fue elaborada por el Grupo de Trabajo de Sociología Rural de la entonces Secretaría de
Agricultura y Ganadería (SEAG) en 1977 ("El Minifundio en la Argentina. Primera Parte", Caracciolo Basco, M. y Rodríguez Sánchez, C.) y actualizada en 1991 por Borro, M.C. y Rodríguez Sánchez, C., Dirección de Desarrollo Agropecuario, SAGPyA. Según la misma, el minifundio es la superficie que permite dar empleo hasta dos personas en forma permanente, variando el corte para cada departamento en función de las características productivas dominantes. Los resultados de la aplicación de esta metodología al CNA 1988 están disponibles en Tsakoumagkos, P. et al. "Campesinos y Pequeños productores en las regiones agroeconómicas de Argentina.". PROINDER, op.cit, 2000.
18
La metodología de PEAP utiliza los siguientes criterios: i. el productor dirige directamente la EAP, ii. no utiliza trabajado- res remunerados permanentes, y iii. no dispone de tractor o éste tiene una antigüedad superior a los 15 años. González, M. del C., L. Pagliettini (coord.). Op. Cit. 1996.
1. Puna 2. Valles del NOA 3. Agric. Subtr. NOA 4. Chaco Seco 5. Monte Árido 6. Chaco Húmedo 7. Mesopotamia 8. Patagonia 9. Pampeana 10. Oasis Cuyanos 11. Valles Patagónicos TOTAL 3.393 18.737 13.796 4.661 27.770 27.879 44.945 6.972 76.374 18.393 2.586 245.506 4.541 20.053 12.892 6.164 25.222 22.893 42.129 6.918 58.733 17.108 2.215 218.868 34 7 -7 32 -9 -18 -6 -1 -23 -7 -14 -11 REGIONES PEAP (CNA 1988) Nº PP(1) (CNA 2002) Nº Diferencia %
Fuente: IICA con datos del INDEC.
(1) PP: pequeños productores según la definición del presente estudio.
CUADRO 9. Comparación de cantidad de EAP
de Pequeños Productores en el CNA 2002 y en el estudio PEAP sobre el CNA 1988
PEAP de 1988, lo que explica -junto con una caída de 5000 EAP en Chaco Húmedo- buena parte de la diferencia (27.600 EAP) a nivel de todo el país entre esas dos mediciones. Este resultado es coincidente con las conclusiones de estudios de caso y opiniones calificadas sobre los procesos ocurridos en ambas regio- nes.
Una visión adicional surge de considerar las variaciones en el número de PP (comparando el Censo 2002 con el estudio PEAP) en el con- texto de las variaciones intercensales en la cantidad total de EAP (Cuadro 10). Como ya se señaló en el punto IV.1.1, en el conjunto del país, el total de explotaciones disminuyó en una proporción importante (20%), con esca- sos cambios en superficie bajo explotación (-1,5%), lo que estaría denotando, a primera
vista, un proceso de concentración de la tierra en el sector agropecuario. Dentro de ese contexto glo- bal, las explotaciones de pequeños productores se habrían reducido en menor medida (un 10,9%, según la comparación con el estudio mencionado).
A nivel de las regiones, las que más interesan por la importancia relativa numérica y económica que han tenido los pequeños productores en su estructura agraria son: Valles y Agricultura Subtropical del NOA, Chaco Húmedo y Mesopotamia, Oasis Cuyanos, Valles Patagónicos, y la región Pampeana (esta última por el peso numérico en el total del país, no tanto a nivel de la propia región).
En el NOA, en la región de los Valles parecería que no ha habido grandes cambios en la cantidad de explotaciones totales (-7%) y de pequeños productores (+7). Pero llama la atención la caída tan importante en la superficie total bajo explotación (-34%, que equivale a un millón y medio de ha), dis- tribuida entre los departamentos de toda la región, aunque acentuándose en zonas tradicionales de concentración de minifundio agrícola (Cachi en provincia de Salta, Tinogasta en provincia de Catamarca y Figueroa en provincia de Santiago del Estero).
En la región de Agricultura Subtropical -donde predominan los cultivos industriales como caña de azúcar y tabaco, y se ha producido un importante avance de los cereales y oleaginosas (soja)- tam- bién se mantendría similar el número de pequeños productores (-7%); en cambio, aparece una importante caída de explotaciones totales (-25%), destacándose sobre todo en los departamentos de la provincia de Tucumán (zona cañera y tabacalera). Asimismo, se produce una disminución aún mayor de la superficie bajo explotación (31%, unas 2 millones de ha menos) que se distribuye entre casi todos los departamentos de la región.
En el noreste del país, en la región de Chaco Húmedo -donde predomina el algodón, cultivo indus- trial cuya superficie sembrada se ha reducido, al tiempo que ha avanzado mucho el área cultivada con soja y cereales- parecen haber disminuido en forma importante las explotaciones totales (-22%) y las explotaciones de pequeños productores (-18%), en un marco de aumento de la superficie bajo explo- tación (+3,8%), unas 500.000 ha. Las diferencias más significativas se presentan en los departamen- tos de la zona algodonera de Chaco y Formosa con mayor peso de pequeños productores, y estarían señalando un proceso de concentración de la superficie bajo explotación.
En la región Mesopotamia, la caída de explotaciones totales (-16%) tampoco es acompañada por la caída de superficie relevada (-4%), en tanto que los pequeños productores parecerían mantenerse en niveles similares o disminuyen muy poco (-6%). Sin embargo, analizando por provincia el panorama se presenta diferente. En la provincia de Corrientes -principalmente en los departamentos de las zonas algodonera y tabacalera con mayor presencia de pequeños productores- la caída de las explotaciones de PP acompaña la caída de las EAP totales, y se registra un aumento de la superficie total bajo explo- tación que estaría señalando también en esta zona un proceso de concentración de la tierra.
1. Puna 2. Valles del NOA 3. Agric. Subtr. NOA 4. Chaco Seco 5. Monte Árido 6. Chaco Húmedo 7. Mesopotamia 8. Patagonia 9. Pampeana 10. Oasis Cuyanos 11. Valles Patagónicos TOTAL PAÍS 16,2 -7,2 -25,3 20,7 -13,1 -22,0 -15,7 -13,2 -30,2 -15,7 -23,7 -20,4 -43,0 -34,0 -31,0 115,0 1,0 3,0 -4,0 2,0 -5,0 14,0 9,0 -1,5 34,0 7,0 -7,0 32,0 -9,0 -18,0 -6,0 -1,0 -23,0 -7,0 -14,0 -10,9 REGIONES Variación 1988-2002(1) Sup. Total Variación PP(2) en % EAP totales
Fuente: IICA con datos del INDEC.
(1) Variación % en EAP y Superficie totales según Censos Agropecuarios (2) Variación en cantidad de PP según Estudio PEAP 1988 y CNA 2002
CUADRO 10. Variación en el número de PP,
número de EAP totales y superficies totales según los CNA 1988 y 2002
En cambio, en la provincia de Misiones se presenta una situación distinta, pues en los departa- mentos con mayor peso de pequeños productores -que son los del centro y este sobre el Río Uruguay, donde se produce principalmente tabaco- los PP parecen haber aumentado y también las EAP tota- les, quedando igual o aumentando poco la superficie total, lo que podría estar indicando un proceso de 'resistencia' en el campo de los PP. En tanto, en los departamentos donde tienen menos peso los pequeños productores -en el sur y oeste sobre el Río Paraná, zona tradicionalmente yerbatera y fores- tal-, sí parecería haber sucedido un proceso de concentración, pues han disminuido los PP y las EAP totales aún más, pero no así la superficie que incluso parece haber aumentado en algunos departa- mentos. Por último, en la provincia de Entre Ríos caen los tres guarismos, pero en los departamentos de Colón y Concordia, resulta notable esa disminución.
En las regiones de Oasis Cuyanos y Valles Patagónicos -con predominio de agricultura vinculada a agroindustrias de exportación como la vitivinícola y la frutícola respectivamente- en un contexto gene- ral de disminución de las EAP totales en torno al 20% en ambas regiones y aumento de la superficie total en alrededor de un 10%, estos resultados estarían apuntando hacia la ocurrencia en el período de un cierto proceso de concentración de la tierra bajo explotación, apareciendo más significativa la disminución de PP en los Valles Patagónicos que en Cuyo (-14% y -7% respectivamente).
En el caso de los Oasis Cuyanos, si bien las EAP totales caen en casi todos los departamentos, hay algunos de la provincia de Mendoza que llaman la atención porque las disminuciones son muy impor- tantes y corresponden a la zona de mayor concentración de la actividad vitivinícola, pero en ellos no parecen disminuir los PP en forma significativa, sino que se mantienen y en algunos casos hasta aumentan en el marco de un mantenimiento o aumento de la superficie bajo explotación.
En los Valles Patagónicos, la disminución de EAP totales se concentra en el Departamento de General Roca (más de 1000), al mismo tiempo que allí se concentra también la disminución de PP, en tanto la superficie total aumenta (unas 60.000 ha).
En la región Pampeana aparece una caída importante de explotaciones totales (-30%), la que se pre- senta en todas las provincias pero se acentúa más en la provincia de Buenos Aires y es menos notoria en la provincia de La Pampa. Al mismo tiempo cae la superficie bajo explotación, pero en proporción mucho menor (-5%), resultado que apuntaría a la ocurrencia en el período de una tendencia a la concentración de la tierra en menor cantidad de explotaciones. Por otra parte, si bien el porcentaje de disminución en la superficie es bajo en relación con el tamaño de la región, en números absolutos significa casi dos millo- nes y medio de ha. La caída de la superficie se presenta también principalmente en las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Parecería que en la región también se ha producido una disminución importan- te de pequeños productores (-23%), coincidiendo bastante en los departamentos donde las EAP totales caen en forma significativa; en cambio, en muchos de esos casos la superficie total bajo explotación se mantiene o aún aumenta.
En la provincia de Santa Fe se presenta un panorama particular pues si bien la cantidad de EAP disminuye en la mayoría de los departamentos, la caída no es tan acentuada y la superficie bajo explo- tación aumenta en la mayoría de los departamentos, y los PP también en algunos casos. En cambio, en la provincia de Entre Ríos se presentan caídas importantes de EAP totales y de PP en muchos departamentos, en el marco de un aumento de la superficie bajo explotación. Y por último, en la pro- vincia de La Pampa, si bien en general han disminuido las EAP totales, los PP y la superficie ocupa- da, las diferencias entre Censos no parecen tan acentuadas como en otras provincias de la región.
En las regiones áridas -Puna, Chaco Seco, Monte Árido y Patagonia- parecerían aumentar los PP (caso de Puna +34% y Chaco Seco +32%) o mantenerse más o menos en el mismo nivel que 1988 (caso de Monte Árido -9% y Patagonia -1%), en el marco de un aumento del registro de EAP totales (caso Puna +16% y Chaco Seco +21%) o de una disminución no tan acentuada como en otras regio- nes (Patagonia y Monte Árido, en ambas, -13%). Respecto de la superficie bajo ocupación, no es posi- ble sacar una conclusión dada la cantidad de EAP sin límites definidos que existen en estas regiones.
En cambio, la participación de los tipos en la super- ficie total de los PP es inversa. Los de mayor nivel de capitalización (Tipo 1) abarcan casi el 50% de la super- ficie, mientras que los de menor nivel (Tipo 3) cuentan con el 25%. Los PP de Tipo 2 muestran una notable simetría en su participación en el número de EAP y en la superficie, que, en ambos casos, es del 27%.
Los cuadros 12, 13 y 14 presentan la distribución de cada tipo de PP por regiones, en porcentaje del núme- ro y superficie, ordenados por el peso relativo que tiene ese tipo en cada región. Esto permite apreciar en cuá- les predomina cada tipo.
La distribución de los PP por tipos por regiones, con- firma a grandes rasgos la visión preexistente sobre la distribución geográfica de los pequeños productores más pobres y los más capitalizados.