Capítulo 2. Revisión de la literatura
2.4 Las competencias para la vida
Con base en lo establecido en el Plan de Estudio de Secundaria (2006), de que “una competencia implica un saber hacer (habilidades), con saber (conocimiento), así como la valoración de las consecuencias del impacto de ese hacer (valores y actitudes)” lo que quiere decir que la competencia revela la puesta en juego de conocimientos, habilidades, actitudes y valores. Lo escrito encierra un cúmulo de beneficios pues como lo rescata Delors (1996), la educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social en un mundo globalizado se vuelve menester lo dictaminado por dicho autor, pues ello es la base para lograr ciudadanos que aprendan a vivir en un mundo compartido y en una sociedad que busque la mejora no solo de unos cuantos sino de todos.
En ese documento el autor comparte que la educación a lo largo de la vida se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser (Delors, 1996, p35), los mencionados son sumamente importante y sobre todo la palabra “pilar” los define muy bien pues ellos sostienen a la educación, que los alumnos conozcan su entorno, que aprendan a realizar labores que los apoyen en su vida en sociedad y que los conocimientos que les brinda la escuela los lleven a encontrar su identidad y a definir formas de ser y actuar.
Es importante también lo que el autor rescata acerca de que: “la educación a lo largo de la vida conduce directamente a la noción de sociedad educativa, es decir, una sociedad en la que se ofrecen múltiples posibilidades de aprender, tanto en la escuela como en la vida económica, social y cultura. (p.38) algo importante de rescatar sin duda en este documento son estas ideas pues apoyan la idea de que la escuela debe brindar el apoyo necesario para lograr una sociedad educativa, con las implementación de la
25
tecnología y de estrategias innovadoras permitir que el alumno logra adquirir
aprendizajes de diversas fuentes, el autor mencionado habla también sobre la misión de la educación de “permitir a todos sin excepción hacer fructificar todos sus talentos y todas sus capacidades de creación, lo que implica que cada uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal” (p14) esto parece muy profundo pues el hecho de hablar de un proyecto a nivel personal implica una formación para la vida no es algo que se quede estancado , sino que brindará frutos, no sólo en uno sino en los alumnos que se tengan a lo largo del tiempo. Se beneficia pues la idea de apoyar a un aprendizaje permanente que apoye no sólo una calificación sino una formación integral.
En el año 2000, en El Foro Mundial de Educación se sugirió una educación básica capaz de satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje de niños, jóvenes y adultos, definiéndolos como aquellos conocimientos teóricos y prácticos, destrezas, valores y actitudes para que las personas puedan encarar sus necesidades básicas en siete frentes:
“1) la supervivencia,
2) el desarrollo pleno de las propias capacidades, 3) el logro de una vida y un trabajo dignos, 4) una participación plena en el desarrollo, 5) el mejoramiento de la calidad de vida, 6) la toma de decisiones informadas, y
7) la posibilidad de continuar aprendiendo” (Torres, 2000, p.16-17)
Sin duda alguna en este Foro Educación para Todos (EpT) se tomaron en cuenta aspectos interesantes, a rescatar el punto siete “la posibilidad de continuar aprendiendo” lo que va de la mano con la formación en competencias para que los educandos puedan acceder de manera autónoma y libre a la educación, en ese documento define una competencia como una construcción social compuesta de aprendizajes significativos que combina conocimientos, actitudes, valores y habilidades para las tareas que se tienen que desempeñar en determinadas situaciones. Se puede observar la necesidad imperante que ha surgido por desarrollar en los jóvenes esas competencias para la vida que le permitan vivir plenamente.
26
En un foro de educación Torres (2000), menciona algunos puntos importantes como lo es: concentrar la atención en el aprendizaje, se aclara que no hay nada nuevo en esto, que es lo que siempre ha hecho el aparato escolar implica poner al alumno en el centro, cambiar los sistemas de evaluación, mostrar resultados efectivos de aprendizaje y hacerse responsable por ellos frente a los padres de familia y la sociedad, se puede
observar que el desarrollo de los alumnos de alguna competencia tiene que ver con varios factores, no sólo el estudiante se verán inmiscuidos, docentes, padres de familia y
sociedad, todo ello a sabiendas de que la preparación que la escuela brinda es para solventar la vida de los jóvenes en el organismo en el cual está inserto.
A este respecto, Montero, Rincón & García (2008), aseveran que “los paradigmas de la educación están cambiando, por necesidad y pertinencia, al ritmo de las
transformaciones socioculturales del orden mundial” (p3) es un hecho que la educación necesito reformarse pues las necesidades de la sociedad fueron otras y debían dar la preparación adecuada a los jóvenes que en ella habitan.
Se realizó un cambio en los programas educativos en el que el docente dejó de ser el centro de la educación para cederle el lugar al alumno, en el mismo documento hacen referencia a Tobon (2006), quien afirma que “cuando en educación se habla de un tránsito del protagonismo del profesor al protagonismo del estudiante, del discurso a la acción constructora del conocimiento de la prioridad de la enseñanza al centro en el aprendizaje de la uniformidad a la diferenciación de los actores del proceso, se requiere de nuevas elaboraciones curriculares y nuevas categorías didácticas” (p.4) , esto tiene que ver con la reforma a la educación secundaria en el 2006, los autores mencionados mencionan que la formación basada en competencias constituye una propuesta que parte del aprendizaje significativo y se orienta a la formación humana integral como condición esencial del proyecto pedagógico. Se hace referencia a que la formación tiene estas características:
Integra la teoría con la práctica; promueve la continuidad entre los distintos niveles educativos y entre estos y los procesos laborales y de convivencia: fomenta la construcción del aprendizaje autónomo; orienta la formación y el afianzamiento del proyecto ético de vida; busca el desarrollo del espíritu creativo, y fundamenta la
27
organización curricular con base en proyectos y problemas para trascender el currículo basado en asignaturas compartimentadas. (p.4)
De importancia a rescatar el tema de la construcción del aprendizaje autónomo, y el espíritu creativo pues son sin duda lo que apoya a la competencia para el aprendizaje permanente.
Todo lo anterior lleva a aseverar que todas las competencias son necesarias a desarrollar pues son una cadena en la cual la falta de un eslabón la haría inservible, sin embargo en este punto parece indicado tratar de ampliar el panorama sobre las
investigaciones referidas a la competencia para el aprendizaje permanente.