ción III. Ordenamiento Financiero, donde se introducen severas modificaciones al régimen de compras del Es- tado, y en particular, a varios ar tículos del Texto Orde- nado de Contabilidad y Administración Financiera. Al respecto insistimos ante las delegaciones del Poder Ejecutivo, respecto a la inconstitucionalidad manifiesta de incorporar normas de carácter perma- nente, violentando el inciso segundo del ar tículo 216 de la Constitución de la República, donde se establ- ece: “No se incluirá ni en los presupuestos ni en las leyes de Rendición de Cuentas, disposiciones cuya vigencia exceda del mandato de Gobierno ni aquellas que no se refieran exclusivamente a su in- terpretación o ejecución.”
Si bien en la práctica, esta norma constitucional ha sido violada reiteradamente en diversas leyes de presupuesto y Rendición de Cuentas, bueno sería que por respecto a si mismo, el parlamento de la República exigiera su cabal cumplimiento. En tal sen- tido, sugerimos al Poder Ejecutivo, que el contenido del citado capítulo sea enviado en un proyecto de ley de urgencia de acuerdo a lo establecido en el numeral 7º del ar tículo 168 de la Constitución de la República. Lamentablemente, en los hechos, se rehusó recorrer ese camino que hubiera permitido un análisis respon- sable y exhaustivo de las normas propuestas, que hubiera posibilitado su consideración por la Cámara de Senadores al tiempo que la Cámara de Diputados continuaba con la Rendición de Cuentas.
En consecuencia, el abordaje de este tema ha sido deficitario, y salvo el análisis parcial realizado por algu- nos Ministros del Tribunal de Cuentas, no hubo posibi- lidades de recabar el asesoramiento especializado que requiere un cambio normativo como el propuesto. En el mismo sentido, las apreciaciones vertidas en sala por el Presidente del Tribunal de Cuentas Dr. Siegbert Rippe, no dejan lugar a dudas sobra la incon- veniencia de la aprobación de esta norma:
“Como aclaraciones previas, adviértase que es- tamos tratando un tema que no es estrictamente
presupuestal. No es un tema vinculado con suel- dos, gastos e inversiones, no es un tema normal- mente propio de una ley de presupuesto o de una ley de rendición de cuentas. Tiene particularidades que exceden el ámbito presupuestal en varios sen- tidos. Por un lado, es un proyecto de ley en la ma- teria que excede ampliamente los plazos propios de la Legislatura. En segundo lugar, es un sistema que, en definitiva, implica modificaciones sustan- tivas a un régimen actual, que hubiera requerido ese mayor tiempo al que yo hacía referencia. Y ad- viértase que, en la medida en que esto está inserto en un proyecto de Rendición de Cuentas y Bal- ance de Ejecución Presupuestal, este mismo está sometido a plazos constitucionales, y, por lo tanto, muy cerrados. Es nuestra primera impresión que una ley de estas características hubiese ameritado un tratamiento mucho más extenso, mucho más dedicado y mucho más trascendente que el que se puede hacer en una instancia de este tipo. En tercer término, en nuestra impresión ‑acá yo lo per- sonalizo en mí, no quiero comprometer al Cuerpo‑, esto debería haber sido desglosado del proyecto presupuestal ‑llámese Presupuesto o Rendición de Cuentas‑ y hubiera ameritado, insisto, lo que es propio de una ley de contabilidad y administración financiera, que no es estrictamente una ley presu- puestal.
Hecha esta primera aclaración, quiero hacer otras dos adicionales. En primer lugar, uno tiene que considerar que esta normativa que se propone tiene relación y afecta cometidos y funciones fun- damentales del Tribunal de Cuentas. Hace a los co- metidos del Tribunal de Cuentas, hace a su espe- cialidad y hace a su propia especialización, tanto en términos de cometidos constitucionales y legales como en términos vinculados con su propia activi- dad. Por lo tanto, estimamos y agradecemos la opor- tunidad que se nos da de poder hacer este análisis preliminar, pero siempre hay que considerar que es indispensable disponer de la opinión del Tribunal de Cuentas en una normativa que lo compromete, lo afecta, influye y, en definitiva, lo condiciona.
Aprovechamos la oportunidad, pero tal vez esto habría ameritado que el Tribunal de Cuentas hu- biese participado en el propio proceso de elabo- ración de la norma. Esto sería dar cumplimiento a disposiciones constitucionales en la materia, y yo debo aclarar que el Tribunal de Cuentas no fue consultado al respecto, no tuvo oportunidad de participar en la elaboración, simplemente porque no fue invitado a participar en este proceso de elaboración. Una cosa es que el Tribunal de Cuen- tas supiera, por información diversa, que existía un
proyecto. Otra cosa muy diferente es no haber po- dido tener oportunidad de participar en el proceso mismo y ser simplemente consultado o escuchado cuando el proyecto está prácticamente elaborado y en un período tan corto como al que estamos haci- endo referencia: cuarenta y ocho horas.
En tercer lugar, también como aclaración previa, hay que considerar que desde el punto de vista constitucional tenemos un tema sobre el que este Cuerpo, tal como está integrado y en este año que lleva, no ha tomado posición, y tiene que ver con la interpretación del ar tículo 213 de la Constitución de la República, en cuanto constituye en sí una ob- ligación, eventualmente una facultad del Tribunal, presentar un proyecto de ley en la materia. No lo ha hecho. En definitiva, lo hacen otros órganos del Estado y, eventualmente, hasta podría plantearse una situación de conflicto en esta materia sobre la propia competencia de los órganos, en tanto y en cuanto el Tribunal, una vez más, no ha tenido capa- cidad de iniciativa en esta materia”.
En mérito a lo expresado, recomendamos al Cuerpo votar en forma negativa el referido capítulo.
En segundo lugar, rechazamos las modificaciones introducidas a la Ley Nº 16.021, de 13 de abril de 1989 que cambian sustancialmente requisitos fundamental- es respecto al concepto de avecinamiento establecido en el ar tículo 74 de la Constitución de la República. Al tiempo que esta modificación violenta asimismo el inciso 2º del ar tículo 216 de la Carta Magna, supone de hecho, introducir variantes a lo pacíficamente acep- tado por todo el sistema político, nada menos que en la Sección III de la Constitución, donde se establecen las garantías al ejercicio de la ciudadanía y el sufragio. Las modificaciones introducidas reducen de un año a tres meses la exigencia de permanencia en el país,
al tiempo que se agrega un nuevo literal por el cual se interpreta como voluntad de avecinamiento en el país,
la inscripción en un centro de estudio público o privado. La baja del tiempo de permanencia en el país
y la vaguedad del nuevo literal incorporado, supone una grave vulneración a las normas constitucionales. En tal sentido, recomendamos al Cuerpo votar negati- vamente el ar tículo aprobado.
En tercer lugar, rechazamos las normas aproba- das por la cual se permite, en el Inciso 06 – Ministerio de Relaciones Exteriores, que los funcionarios del es- calafón A Técnico Profesional, puedan ser destinados a desempeñar funciones en el exterior. La modificación propuesta supone afectar sustancialmente la carrera del Servicio Exterior, a la cual se ingresa por concurso después de aprobar un exigente examen. Una vez in- gresados, los funcionarios del Servicio Exterior deben
realizar cursos, durante dos años, fuera de su horario habitual, en que reciben la instrucción necesaria para desempeñarse en la Cancillería. Además, el ascenso de grado se produce también por concurso, lo que muestra el alto grado de profesionalización del servicio exterior. Esta propuesta, que como la anterior, fueron intro- ducidas de mano, por el Ministro de Relaciones Ex- teriores Luis Almagro, significa un daño irreversible al Servicio Exterior de nuestro país, al tiempo que pone en cuestión la responsabilidad del citado ministro de Estado. En consecuencia, recomendamos el voto neg- ativo al referido ar tículo.
Sala de la Comisión, 10 de agosto de 2011. IVÁN POSADA, Miembro Informante PROYECTO DE RESOLUCIÓN
Ar tículo Único.- Recházase el proyecto de ley de
Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presu- puestal ‑ Ejercicio 2010 y la modificación presupuestal que se acompaña.
Sala de la Comisión, 10 de agosto de 2011. IVÁN POSADA, Miembro Informante” ——Léase el proyecto.
(Se lee)
——En discusión general.
Tiene la palabra el miembro informante, señor Di‑ putado Pardiñas.
SEÑOR PARDIÑAS.- Señor Presidente: hemos sido
designados para presentar el informe votado en ma‑ yoría en el seno de la Comisión de Presupuestos inte‑ grada con la de Hacienda, que discutió el proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal ‑ Ejercicio 2010. Este informe recoge la valoración de nuestra bancada en cuanto a lo ejecu‑ tado por el Gobierno nacional en el Ejercicio 2010 y también las propuestas de modificaciones a las normas que se establecen en el proyecto de ley. Del mismo modo, buscando congeniar con esa visión, creemos que recoge los aspectos presentados durante el debate por los miembros de la Comisión que representan a los partidos generalmente denominados de oposición.
(Murmullos.‑ Campana de orden)
——Además, integra la visión y los elementos que vol‑ caron en el debate tanto los representantes del Poder Ejecutivo, en la medida en que fueron compareciendo ante la Comisión y ampliando la información presenta‑ da, como las diferentes organizaciones de la sociedad
civil que fueron recibidas e intercambiaron opiniones sobre el tema en discusión.
Destacamos la calidad de la información que brin‑ dó el Poder Ejecutivo al Parlamento nacional. En ese sentido, se remitieron a consideración de los señores legisladores los documentos que integran el Mensaje y el proyecto de ley de Rendición de Cuentas, así como también el informe económico-financiero y la exposi‑ ción de motivos. Estos documentos han dado la posibi‑ lidad de conocer cuál ha sido la ejecución del Gobierno y, sobre todo, cuál es la proyección a partir del Ejercicio 2011 que se está desarrollando y cuáles serán los ajus‑ tes necesarios hacia 2014.
Por otra parte, queremos rescatar que las modifi‑ caciones que se proponen al proyecto de ley de Rendi‑ ción de Cuentas original se sustentan en la propensión por mejorarlo.
Para que se comprenda por qué nos posicionamos de esta manera es pertinente señalar algunos desem‑ peños que ha tenido la sociedad uruguaya en estos últimos tiempos.
En primer lugar, queremos destacar la mejora en las condiciones de vida de los uruguayos, fundamental‑ mente, de los más desfavorecidos. Esta es una marca de identidad que ha plasmado en su accionar el Gobier‑ no que, sin duda, apunta a superar niveles de inequi‑ dad y a mejorar los parámetros de justicia social, que es el desafío permanente que tenemos.
En segundo término, queremos señalar el mante‑ nimiento de una economía en expansión, que ha per‑ mitido que Uruguay hoy tenga acumulado 50% más de riqueza adicional que en 2004. Este desarrollo social del desempeño de la economía se explica por múlti‑ ples factores, de los que queremos señalar tres que entendemos sustantivos para el análisis que estamos realizando.
Uno es la coyuntura favorable de los precios de exportación de los productos de nuestro país, que en el mundo tuvieron un aumento progresivo a partir del deterioro que se generó en el segundo semestre del año 2009, luego de la crisis financiera internacional; la recuperación de esos valores ha permitido generar in‑ gresos significativos por la actividad exportadora. Que‑ remos destacar que Uruguay no solamente se ha visto beneficiado por el incremento de los precios, sino que ha desarrollado un incremento de la productividad muy importante, lo que también explica en gran medida por qué hemos tenido este desarrollo económico.
El segundo aspecto es que en el país se ha produ‑ cido la acumulación de recursos humanos y materiales capaces de generar más producción. En estos pocos años, la relación entre inversión y Producto Bruto ha crecido un 50%. Entre 2005 y 2010 se crearon 234.000 nuevos puestos de trabajo, tanto en el medio urbano como en el rural. En definitiva, queremos destacar que el país sembró una parte de esa riqueza para cosechar‑ la en el futuro. Este desempeño merece un reconoci‑ miento porque es fruto del país y de la nación en su totalidad.
El tercer factor del que queremos hablar es el re‑ ferido al escenario internacional y a la acumulación de recursos productivos. El papel de las políticas activas que hemos desarrollado, la ampliación de los merca‑ dos, el desenvolvimiento del trabajo y el aumento de la producción han sido fundamentales, pero sin lugar a dudas, el mercado por sí solo no asegura el equilibrio económico y, menos aún, aquellos equilibrios que de‑ ben ser el sustento de las políticas sociales. Es por eso que también en esta acción reconocemos el éxito de las políticas que llevamos adelante, y eso es patrimonio colectivo.
Hoy en día volvemos a tener presente las crisis de los países desarrollados, que constituyen el principal factor de riesgo que enfrenta la economía del país. Es por eso que las políticas públicas que impulsa el Go‑ bierno y que se recogen en este proyecto de ley de Rendición de Cuentas están en sintonía con ese factor de riesgo a fin de hacerle frente. El éxito de la política económica y social, incluyendo la política fiscal llevada adelante, es la explicación de este sostenido desempe‑ ño económico y social favorable a la sociedad urugua‑ ya.
Vamos a avanzar en la presentación de este in‑ forme en base a seis capítulos. El primero refiere a la situación económica y social; el segundo, a las caracte‑ rísticas del contexto en el cual se desenvuelve nuestro país, que ofrece oportunidades, pero también riesgos; el tercero, a la política y gestión fiscal; el cuarto, a las prioridades presupuestales que el Gobierno ha defini‑ do; el quinto, a algunos avances relacionados con estas prioridades presupuestales y, por último, voy a hacer algunas referencias muy especiales a algunos elemen‑ tos que contiene el articulado del Poder Ejecutivo.
En primer lugar, me voy a referir a la situación económica y social. Hemos mencionado algo en la in‑ troducción, pero queremos señalar algunos aspectos de mayor relevancia en lo que tiene que ver con el
desarrollo de la economía y la sociedad. Uno de ellos es la evolución del empleo, otro, la distribución de los ingresos y, finalmente, cómo esto ha hecho disminuir la pobreza de nuestro país.
La ocupación en el Uruguay ha crecido. Por ende, el desempleo ‑uno de los indicadores que preocupa a la sociedad‑ ha disminuido fuertemente. En el Ejercicio 2010 ‑al cual corresponde este Balance de Ejecución Presupuestal‑ el desempleo bajó a un 6,7%. En lo que va de este año 2011, ese guarismo se consolidó y las últimas mediciones de desempleo estarían indicando un posicionamiento del orden del 5,5%, lo cual es un éxito importante en las políticas de empleo que se vie‑ nen desarrollando.
Esa mayor ocupación ha mejorado en lo que tiene que ver con la calidad del empleo. Eso lo vemos, funda‑ mentalmente, a través del incremento de trabajadores registrados en el Banco de Previsión Social, ya que en el Ejercicio 2010 hubo 1:350.000 cotizantes ‑es decir 400.000 cotizantes más que en el año 2004‑ y se es‑ pera que en este año, 2011, este aumento ronde los 97.000.
Por su parte, el poder de compra de los salarios se ha incrementado un 25,5%, lo cual también tiene efec‑ to directo en la capacidad de compra de los jubilados, la franja de mayor edad.
Las políticas de formalización de la economía y la formalización salarial han contribuido a este resultado. Por eso, la ronda del Consejo de Salarios que ha fina‑ lizado marcó y verificó esta tendencia, que no deses‑ tabilizó la economía; por el contrario, condujo a una economía más vigorosa. Por ejemplo, los indicadores sobre la distribución del ingreso muestran a Uruguay en un avance importante, con disminución del índice de Gini o de Theil ‑indicadores utilizados en esta materia‑, y se destaca la relación entre el decil de personas in‑ tegrantes de nuestra sociedad que perciben el ingreso más alto y el decil de los que perciben el ingreso más bajo; esa brecha ha disminuido.
La distribución del ingreso marcha favorablemen‑ te, impulsada por la política salarial y por los ajustes en las jubilaciones y pensiones como fruto del incremento del salario medio, sustentada en la política tributaria a aplicar y en la provisión de bienes y servicios públicos y transferencias que recoge el proyecto de ley de Rendi‑ ción de Cuentas, al igual que el Presupuesto Nacional.
En este marco, podemos decir que ha sido exitosa ‑aunque esto no es para complacernos y quedarnos
quietos‑ la disminución del índice de pobreza, que en 2004 era de un 39,9% y que en el Ejercicio 2010 tenía un valor de 18,7%. Así también, los indicadores de in‑ digencia se han reducido a la cuarta parte, lo que en cierta manera muestra la eficacia de las políticas lleva‑ das adelante.
Un segundo aspecto son las características del contexto, que es importante tener presente hoy a raíz de todo lo que está pasando en el mundo. En ese senti‑ do, las consideraciones que hoy tiene esta Rendición de Cuentas están enmarcadas en lo que ha sido la elabo‑ ración del Presupuesto Nacional 2011‑2015, donde se sostuvo que la economía mundial crecería a un 4,5% anual, con una identidad de los países emergentes en un crecimiento de algo más del 6%.
Sin lugar a dudas, este escenario planteaba condi‑ ciones favorables para la economía uruguaya. Si bien el escenario más probable es este, hoy debemos tener en cuenta algunas señales de incertidumbre que se mane‑ jan a nivel de la economía mundial: algunos desequi‑ librios fiscales y financieros y el lento crecimiento de los países desarrollados. Precisamente, esto nos lleva a adoptar la posición de que esta propuesta debe ser considerada en ese marco.
La incertidumbre proveniente de la economía ex‑ terna es atendida en el proyecto de Rendición de Cuen‑ tas que se presenta a la Cámara de Representantes; se reafirman las áreas prioritarias -que se enumeran en el Presupuesto Nacional‑ y se hace un esfuerzo para concentrar los equilibrios macroeconómicos imprescin‑ dibles para mantener este rumbo en la economía. Se opta por aceptar dos factores que nos colocan de me‑ jor forma ante esta situación de riesgo. Uno de ellos es mantener elevados índices de liquidez, cuya conse‑ cuencia es un mayor déficit. El segundo factor refiere a mantener líneas contingentes abiertas con los orga‑ nismos multilaterales de crédito que permitan al país acudir a estos en caso de ser necesario.
En el Ejercicio 2010 la economía uruguaya creció por encima de lo estimado en el Presupuesto Nacional: dos puntos por encima del PBI estimado. Para el Ejer‑ cicio en curso, 2011, se estima que la economía va a crecer seis puntos; quiere decir que también tendrá un crecimiento por encima del esperado. Esto indica que hay un mayor dinamismo, caracterizado por un alto ni‑ vel de las importaciones y un menor nivel de las expor‑ taciones, lo que genera un déficit en la cuenta corriente que se financia con la inversión extranjera directa. Más adelante veremos el importante aporte que ha repre‑