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Comunidades autónomas

Actores en los proyectos CTM

5.3.2. Comunidades autónomas

Prácticamente todas las comunidades autónomas que ocupan la franja costera de nuestro país poseen en la actualidad un Plan de I+D+I propio. Dichos planes han sido gestados con notable desigualdad temporal. Así, Andalucía, Asturias y Cataluña lo establecieron en el periodo 1987-1993 (tabla 5.3.3.), mientras que Canarias y Cantabria lo han llevado a cabo en el 2003 y 2006, respectivamente. Dado que el proceso autonómico en España se desarrolló a principios de la década de 1980, es de destacar que incluso los primeros en dar el paso lo hicieron con casi 10 años de retraso. Algunas comunidades han tardado más de 20 años en sacar a la luz sus planes de investigación. El proceso, en general, ha sido excesivamente lento.

La financiación de la investigación se realiza generalmente a través de las consejerías de Educación o de Investigación (por ejemplo, Cataluña y Andalucía) de las comunidades autó- nomas o de las direcciones generales de universidades e investigación (p.e., Canarias y Galicia). En algunas comunida-

des, la financiación se realiza a tra- vés de sociedades y fundaciones como ocurre en Cantabria y As- turias. También existen convoca- torias de las consejerías de Indus- tria o de Agricultura y Pesca.

En relación a las ciencias y tec- nologías marinas, la falta de planes específicos ha sido la tónica gene- ral. Sólo Andalucía y Galicia han mostrado planes en esta materia. Las demás comunidades, por el contrario, presentan líneas priori-

tarias o bien mencionan las ciencias y tecnologías marinas como parte de sus objetivos. Sin embargo, llaman la atención las cuantías destinadas a la financiación de grupos de investiga- ción. En general, estas cantidades suelen ser insuficientes para el desarrollo de la investi- gación marina dado su alto coste en infraestructuras y utilización de buques oceanográficos y/o pesqueros. Así, existen comunidades donde la máxima financiación competitiva es de 18.000 euros (Baleares), 30.000 euros (Valencia) o 60.000 euros (Canarias), y otras donde esta cifra se eleva a cantidades más razonables como el caso de los 240.000 euros de An- dalucía, los 180.000 euros de Asturias o los 120.000 euros de Galicia (ver tabla 5.3.3.).

En algunas comunidades la financiación más cuantiosa se realiza mediante convenios o proyectos no competitivos otorgados por los gobiernos autónomos y sus distintas conseje- r í a s . En algunos casos, dicha financiación es de 10 a 100 veces superior a la asignada a los proyectos competitivos. Ésta es una situación que debe cambiar en el sistema estatal de la investigación pues, sin duda, no es la filosofía ni del Estado ni de la Unión Europea asignar

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financiación de forma no competitiva. Ésta parece ser una importante laguna en el desarro- llo de un sistema integral de investigación en este país.

En relación a la seriedad y profesionalidad de la política científica, es de destacar que la dife- rencia entre comunidades es importante. Así, mientras que en Galicia la percepción es que prác- ticamente la dotación presupuestaria dedicada a investigación entra en el sistema competitivo de asignación, en otras comunidades como Canarias y Baleares no lo es tanto. Particularmente, en Canarias los cuantiosos fondos I n t e r r e g de la UE tuvieron, y tienen, una asignación nada acor- de con los baremos estándar utilizados a nivel nacional o de la Unión Europea.

La inversión en centros de investigación marina en las distintas comunidades ha sido impor- tante. Así, salvo Valencia, Murcia y Cantabria, todas las demás comunidades han apostado por la creación de sus propios centros de investigación marina (ver apartado 4.3. y tabla 5.3.3.), aún teniendo centros importantes de investigación de gestión estatal. Es de destacar Galicia, donde existen tres centros propios de la Comunidad (CIMA, CETMAR e INTECMAR) que con- juntamente con los centros oceanográficos de A Coruña y Vigo del IEO, el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo del CSIC, la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Vigo, diferentes grupos de investigación en las universidades de Santiago de Compostela y A Coruña, ANFACO-CECOPESCA y el Laboratorio Europeo de Referencia en Biotoxinas Marinas conforman una de las mayores apuestas por las ciencias y tecnologías marinas en el país. Igualmente existe una concentración significativa de instituciones de investigación marina de la Comunidad Autónoma de Andalucía en la provincia de Cádiz. A la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales hay que añadir el Centro Andaluz de Ciencia y Tecnologías Marinas así como el Centro de Investigación y Formación de Producción Acuícola “El Toruño”. A estas tres instituciones de gestión autonómica se les unen otras de ámbito estatal como el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía del CSIC o las dependencias que el centro Oceanográfico de Fuengirola del IEO tiene en Cádiz. Además, el Ministerio de Defensa tiene localizados en la provincia al Instituto Hidrográfico de la Marina y al Real Observatorio de la Armada. En su conjunto, esta batería de instituciones suponen una importante concentración de efectivos dedicados al estudio del mar, algunos de ellos con historia centenaria y otros de reciente crea- ción. En el lado opuesto podemos considerar al País Vasco, el cual no posee centro pertene- ciente al Gobierno Autónomo. La Fundación AZTI es privada y no accede a las ayudas a la investigación de su Comunidad tal y como hacen las universidades vascas.

En resumen, el único factor común en la investigación tutelada por las comunidades autónomas es la creación de los distintos Planes de I+D+I, en general con bastante retraso en relación al proceso autonómico. Con respecto a las líneas prioritarias en ciencias y tecnolo- gías marinas son pocas las comunidades que las han establecido. La financiación competiti- va es extraordinariamente variable y en la mayoría de los casos absolutamente deficiente para abordar los problemas de la investigación marina. Se percibe entre la comunidad científica de algunas autonomías que existe una importante porción de la financiación que no entra en el sistema competitivo de la ciencia. Por último, existe una notoria diversidad de centros de investigación marina a nivel autonómico, mostrando una importante apuesta de determina- das comunidades por esta línea de investigación.

RECURSOS PARA LA INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS Y TECNOLOGÍAS MARINAS EN ESPAÑA