Capítulo 2: Marco teórico 25
2.6. Hallazgos a partir de investigaciones educativas 82
2.6.1. Concepción sobre el proceso de evaluación formativa en Colombia 86
cuales ratifican la emergencia educativa del sistema educativo, ante lo cual manifiesta siete aspectos prioritarios para su atención: la inversión en educación como contribución al progreso y desarrollo de la nación, articulación entre cobertura y calidad, evaluación por competencias y no por logros, articulación entre excelencia y equidad, enseñanza de la convivencia, la ética, la moral y la ciudadanía con la religión; motivación hacia las áreas de poco interés por los estudiantes; por último la transición entre la educación secundaria y media con la superior y el empleo.
De acuerdo al autor la cobertura educativa en Colombia debe estar asociada a la calidad de la misma, pues de lo contrario, se producen múltiples factores negativos que afectan el proceso de aprendizaje como el déficit en dotación de los colegios(pupitres, libros, computadores), ubicación geográfica de los mismos en las áreas rurales, falla en los procesos de apoyo a los planes de mejoramiento de los colegios, la falta de maestros comprometidos con la educación de sus alumnos por remuneraciones inadecuadas, falta de capacitación continuada, ubicación geográfica que no favorece su sentido de pertenencia e incumplimiento en las formas de contratación; la deserción estudiantil es otro factor a tener en cuenta, secundaria en muchas ocasiones a la percepción de inutilidad y aburrimiento por parte de los estudiantes inmersos en un proceso de formación monótono y no acorde a sus perspectivas(empleo digno, reconocimiento social, entre otros).
La situación de conflicto armado que sufre el país aumenta los niveles de deserción escolar debido al desplazamiento forzoso y las dificultades económicas y de
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adaptación a las que se enfrentan las familias de los estudiantes, a su vez saturan los colegios en el área urbana, haciendo que los cupos en escuelas y colegios sean deficientes para afrontar esta problemática.
En este documento se cree en la educación para el cambio y la transformación para la sostenibilidad de los sistemas educativos que brinden a sus estudiantes procesos formativos acordes a su realidad, entorno y necesidades como lo es la formación para el trabajo. Para ello, un primer paso es reflexionar sobre lo que la evaluación formativa plantea como funciones: dosificar y regular adecuadamente el ritmo del aprendizaje, retroalimentar el aprendizaje con información desprendida de los exámenes, enfatizar la importancia de los contenidos fundamentales, dirigir el aprendizaje sobre las vías de procedimientos que demuestran mayor eficacia e informar a cada estudiante acerca de su particular nivel de logro.
Dentro de los retos que tiene que enfrentar el país es la capacitación del maestro en la forma de enseñar para el desarrollo de competencias en sus estudiantes, pues el ministerio y los diferentes entes educativos se han centrado en la difusión de los estándares básicos de competencias y la aplicación de pruebas masivas basadas en estas (saber pro, Ecaes, entre otras), sin tener en cuenta que un gran porcentaje de maestros tienen el marco teórico pero no el práctico para poder llevar a cabo su puesta en marcha y evaluación, detectando así las deficiencias y fortalezas de los estudiantes y lograra un adecuado direccionamiento.
Dentro del documento se plantea la dificultad entre la articulación de la educación secundaria media y la universidad por diferencias culturales entre la vida en el colegio y la universidad, los problemas psicosociales de la adolescencia o el shock de pasar del
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área rural a la urbana para tener acceso a la educación superior, donde deben afrontarse problemas de aceptación social, retos económicos, cambio de costumbres entre otras, llevando así a deserciones en los diferentes niveles de escolaridad, aplazamiento del proceso formativo o combinar el estudio y el trabajo.
En el documento del Banco Mundial Colombia, Oficina Regional de América Latina y el Caribe. (2008), muestra como en Colombia se han venido trabajo varias estrategias dirigidas a mejorar la calidad educativa a través de un sistema de desarrollo profesional enfocado a crear competencias básicas en los maestros en el uso de tecnologías de información y comunicación para llegar a más lugares sobretodo en el área rural y permitir adaptar la enseñanza a los retos de los estudiantes de estas zonas e igualmente en programas que fomenten los buenas prácticas evaluativas en función del quehacer presente y futuro del estudiante para su desempeño desde las perspectivas profesionales y ocupacionales.
El desempeño de Colombia para el 2006 en pruebas internacionales como PISA (Programa para la evaluación internacional de alumnos), no ha sido el mejor, pues en promedio el 74% de los estudiantes no tienen las habilidades mínimas para desarrollarse en la sociedad del conocimiento, mostrando un desempeño débil, estando por debajo de la media entre los países de América Latina y el Caribe con ingresos per cápita similares.
Dentro de los factores que parecen determinar el aprendizaje en Colombia se tienen, los familiares relacionadas con los ingresos y los niveles educativos de los padres, pues se cuenta aún con niveles de analfabetismo altos, sobretodo en el área rural y sectores de extrema pobreza que obliga a la familia a que todos sus miembros ingresen
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tempranamente al campo laboral sin instrucción educativa(trabajo infantil); los factores escolares se asocian a la accesibilidad a las escuelas en relación a la distancia de la mismas, la falta de dotación e inadecuada infraestructura y servicios sanitarios(agua, luz, alcantarillado), la calidad de los profesores pues esta se encuentra entrelazada al desempeño estudiantil y motivacional del estudiante.
El factor institucional en Colombia se enmarca en las diferencias entre las escuelas públicas y privadas, en estas últimas, por ejemplo la duración del día escolar es más largo y es mejor aprovechado el tiempo curricular y extracurricular del estudiante en el desarrollo de sus habilidades individuales, los niveles de autonomía son distintos al igual que los incentivos que reciben por sus muestras a nivel regional de mejores rendimientos escolares.
Finalmente, Colombia ha reconocido la necesidad de mejorar la calidad de la calidad de la educación con base en cuatro estrategias: fortalecer el sistema de garantía de la calidad, brindar formación continuada a sus profesores y personal administrativo, apoyar a través de la creación de programas el desarrollo de las competencias estudiantiles y fomentar el proceso evaluativo de programas y la misma política educativa.
En el documento Evaluar es valorar en (Anónimo, 2008), se habla sobre la amplia disparidad entre los maestros acerca de la evaluación del desempeño escolar, donde para algunos es un asunto de relevancia en la formación del estudiante, mientras que para otros es un simple requisito para disciplinar al estudiante o dar cumplimiento a un requisito institucional, lo que hace que los maestros comprometidos con dicha evaluación sean creativos en la construcción y aplicación de la misma mediante normas
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técnicas y confiables, y otros las hagan de forma repetitiva, poco estimulantes para el estudiante y mal planteadas, haciendo a su vez que el estudiante se sienta frustrado con la calificación y el ejercicio efectuado.
A su vez en el documento relacionan el desempeño de estudiante con la cultura de la institución educativa, planteando entonces dos versiones, donde unas estimulan la creatividad y el liderazgo, permitiendo el perfeccionamiento de talentos personales, individuales y a su vez las disciplinas académicas, mientras que otros asocian el rendimiento escolar con el desarrollo de las áreas disciplinares convencionales con el objetivo de mantener un estándar alto a nivel externo (pruebas masivas).
En la población colombiana, los colegios tienen una gran heterogeneidad entre sus estudiantes, desplazados con dificultades emocionales, discapacitados por el conflicto armado, niños y jóvenes trabajadores, reinsertados, entre otros, donde los criterios de adaptación, persistencia escolar y de progreso son dispares por lo tanto, el proceso educativo y de evaluación del desempeño escolar varía y se debe tener en cuenta con mayor énfasis las diferencias individuales, pues cada uno tiene características propias y por ende distintas formas de aprender.
Así mismo, en lo relacionado con la evaluación del aprendizaje, se resalta que para muchos maestros, familias y el mismo alumno es más importante el resultado final que la forma como se adquirió el conocimiento, olvidando que el proceso implica experiencias, motivaciones individuales y colectivas, la personalidad, entre otros. Para remediar esto, destacan a su vez la importancia de la evaluación desde la perspectiva de identificar en cada estudiante la forma como aprende, explicarle sus dificultades y fortalezas con el fin de buscar en común estrategias que le permitan abordar los
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aprendizajes y se sientan seguros de su capacidad de aprender, siendo significativo el trabajo colectivo de los maestros para el intercambio de experiencias pedagógicas en cuanto a conocimiento y formas evaluativas, entre otros.
En cuanto a los procedimientos de evaluación del rendimiento escolar, el documento menciona como la enseñanza de algunas asignaturas se basa en la memoria, en la obtención y retención de una gran cantidad de información, por lo tanto el proceso evaluativo y sus resultados se dan en términos de acierto y error, dejando un poco de lado la capacidad del estudiante para relacionar, apreciar y valorar el conocimiento sobre la realidad que acontece a su alrededor. Concluyen que para evaluar cada maestro debe tener en cuenta los objetivos de aprendizaje, las competencias básicas, el conocimiento sobre la temática a tratar y las estrategias pedagógicas dando lugar a que tanto el maestro como el estudiante aprendan del resultado de la evaluación.
Finalmente, indican que para muchos maestros innovadores, es difícil colocar una nota o calificación a las actividades propuestas, lo que hace que continúen presentando una serie de evaluaciones repetitivas y monótonas, pues tienen claridad de como llevarlas o expresarlas en números, los autores aluden que el centro del proceso evaluativo no es asignar una nota, sino la verificación de como se lleva a cabo un proceso y el progreso del mismo, por lo tanto, los resultados se pueden expresar de diferentes formas.
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