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Concepto Antecedentes históricos Desarrollo en Cuba

Plano inclinado Pantalla vestibular Activación Bionator Modeladores elásticos de Bimler Activador abierto elástico (AAE) de Klammt Activador universal Placa activa RE 1: retropulsor-estimulador Reguladores de función (RF) Bimaflex Bloques gemelos Placas planas con pistas de rodaje.

Existe una diferencia muy clara entre los términos ortodoncia y ortopedia dentofacial; ambos representan opciones diferenciadas para la corrección de las anomalías dentofaciales. Por definición el tratamiento ortodóncico va dirigido a corregir irregularidades dentarias, mientras que ortopedia dentofacial es un término que implica mejorar las relaciones dentales y ortopédicas así como perfeccionar el equilibrio facial.

A principios del siglo pasado la filosofía de los ortodoncistas para tratar las anomalías que presentaban sus pacientes dependía del lado del océano Atlántico en que vivían. Norteamérica dominada por la herencia de Edward H. Angle que creía en la corrección total, primero con un tratamiento sin extracciones y después con extracciones; o en Europa, devastada por las guerras mundiales y con una situación socioeconómica precaria, donde prolijearon los aparatos funcionales impulsados por la obra casi simultánea del monoblock de Pierre Robin y el activador de Andresen-Haupl.

En la década del 60, gracias a una publicación hecha por Graber en Norteamérica, de la obra de Martín Schwarz, se comenzó a descorrer la cortina supuestamente inexpugnable que existía entre europeos y norteamericanos. En 1973 hubo un nuevo pedido a Graber sobre el trabajo de Schwarz, pero en esta ocasión recurrió a Bedrich Neumann, de la antigua Checoslovaquia, el que contactó con los principales ortodoncistas europeos para hacer realidad en 1977 la publicación del libro Aparatología Ortodóncica Removible, que no tuvo éxito inmediato por los prejuicios de tantos a ?os hacia los aparatos removibles, pero que en la década de los 90 estaba entre los libros más vendidos de la especialidad.

Por su parte los europeos en la perfección de los aparatos funcionales fueron modificando el rígido activador, y crearon aparatos menos voluminosos que permitían su uso diurno, que no afectaban la fonación y que facilitaba los movimientos de lateralidad. Ellos sabían que no había nada mejor para tratar las disfunciones neuromusculares y las discrepancias esqueléticas; sin embargo, el tiempo les demostró que ellos no podían controlar el movimiento de dientes individuales tan bien como sus colegas norteamericanos.

Hoy día, lo que se ha producido es una convergencia entre las mentes de los ortodoncistas europeos y norteamericanos, pues estos últimos saben que pueden interceptar y corregir desequilibrios funcionales musculares y/o discrepancias esqueléticas intermaxilares con aparatos funcionales, mientras que los primeros emplean los aparatos fijos para mejorar los resultados de sus tratamientos, ya que con estos se logra un control tridimensional exacto de los movimientos dentales. Decidir cuál aparato emplear en cada momento dependerá de un correcto diagnóstico.

La ense ?anza de la Ortodoncia en Cuba por razones históricas, políticas y geográficas se desarrolló bajo la influencia de la escuela norteamericana, y no es hasta la segunda mitad de la década del 70 que se introduce en Cuba la Ortopedia Funcional de los Maxilares, por el profesor uruguayo Indalecio Bu ?o, durante su estancia en el Departamento de Ortodoncia de la Facultad de Estomatología de La Habana. En 1982 se incluye esta temática en el programa de la especialidad de Ortodoncia, lo cual aporta al especialista mayor bagaje en sus conocimientos y un potencial amplio de posibilidades a la hora de establecer un tratamiento.

Para nosotros la Ortopedia Funcional de los Maxilares no es algo independiente ni separado de la Ortodoncia, "es una idea, no un aparato", como se ?aló H ?upl, es un método de tratamiento más con que cuenta el especialista para mejorar, producto de un acertado diagnóstico, el patrón neuromuscular y las variaciones en las funciones que se llevan a cabo en el aparato estomatognático.

El objetivo principal del tratamiento funcional es lograr un equilibrio favorable de las fuerzas musculares que rodean las arcadas dentarias, por lo que está encaminado a determinar la causa de los trastornos funcionales, eliminarlos lo más temprano posible y rehabilitar de forma precoz al individuo.

La función oclusal alterada produce cambios significativos en el crecimiento craneofacial, es por ello que el tratamiento funcional va dirigido a eliminar los factores que producen una guía cuspídea desfavorable y una función oclusal defectuosa, definido por Planas como rehabilitación neurooclusal (RNO).

El restablecimiento de la función oclusal induce una respuesta propioceptiva al nivel de los receptores de estiramiento de los músculos y ligamentos, y de forma secundaria altera el patrón de crecimiento óseo y mantiene un nuevo entorno funcional para la dentición en proceso de desarrollo.

En las anomalías de clase II, cuando se realiza el avance mandibular, se está favoreciendo el potencial de crecimiento mandibular restringido por las fuerzas musculares aberrantes, con lo que se restablece la función oclusal normal; por el contrario, en las anomalías de clase III el tratamiento interceptivo tiene como objetivo reducir la discrepancia esquelética, colocando la mandíbula en una posición correcta y estimulando el crecimiento del maxilar que se encuentra subdesarrollado, en ocasiones por interferencias. De lo antes expuesto podemos resumir que los objetivos del tratamiento funcional son:

_ Lograr un cierre bucal anterior. _ Dar mayor espacio para la lengua.

_ Eliminar la acción negativa de los músculos sobre las arcadas dentarias. _ Restablecer una guía cuspídea favorable.

_ Estimular o restringir el crecimiento según la anomalía.

Indicaciones. Si la anomalía se debe a una discrepancia musculo-esquelética, debemos optar por una solución ortopédica funcional. El tratamiento ortopédico funcional no va dirigido a mover dientes, está ideado para corregir las condiciones musculares aberrantes, modificar la posición de los maxilares para mejorar la relación entre ellos y restablecer el equilibrio facial mejorando la función, por lo que están indicados en: _ Casos de retrognatismo mandibular.

_ Micrognatismo transversal. _ Sobrepase aumentado. _ Mordida abierta.

_ Tratamiento precoz de la clase III.

_ Tratamiento precoz de la clase II, división 2.

_ Como aparato de contención en el tratamiento de algunas anomalías.

No debemos interpretar estas indicaciones como absolutas, sino basarnos en todos los elementos auxiliares del diagnóstico para determinar cuál es la aparatología más indicada en cada caso.

Contraindicaciones. Ya se han explicado los objetivos e indicaciones del tratamiento ortopédico funcional, y ha quedado bien claro las potencialidades de estos aparatos, pero es bueno saber que no pueden ser utilizados en todos los casos, como por ejemplo, cuando es necesario tener un control tridimensional sobre el diente, por tanto, es importante conocer sus contraindicaciones, como son:

_ Tratamiento de una sola arcada. _ Tratamiento de dientes aislados. _ Api ?amientos severos.

_ Clase II, división 1 con prognatismo maxilar o prominencia del mentón. _ Tercio inferior de la cara aumentado.

_ Pacientes de dudosa cooperación. _ Pacientes alérgicos al acrílico.