1 ¿Existe una filosofía africana? Precisión de conceptos
4. Una filosofía de liberación
4.1. El concienticismo de Kwame Nkrumah
Este filósofo guineano nace en Nkroful en 1909 y muere en Bucarest el 22 de abril de 1972. Fue bautizado e instruido en la misión católica, y posteriormente realiza sus estudios de magisterio en Achimota. Ejerce como pro- fesor en su país hasta 1935. De 1935 a 1945 continúa sus estudios en Estados Unidos, donde se licencia en pedago- gía y filosofía (en la Universidad de Lincoln), al tiempo que entra en contacto con los medios revolucionarios ne- gro-americanos. Fruto de este contacto adquirirá la idea de que la libertad es el valor supremo que los negros de- ben perseguir. Desde esta clave se entiende que en 1945 dejase Estados Unidos para embarcarse hacia Londres; allí, al tiempo que continúa su doctorado, participa como co-secretario del V Congreso Panafricano de Manchester (octubre de 1945) y, posteriormente, se convierte en el secretario de West African National Secretariat, fundado en Londres.
En 1947 regresa a su país, que entonces se llamaba Gold Coast (fue Nkrumah quien eligió para este país el nombre de Ghana, cuando se proclamó su independencia el 6 de marzo de 1957). En 1948 comienza una lucha política que llevará a su país a la independencia, convir- tiéndose en su primer presidente. Su programa político perseguía la conversión de Ghana en un Estado socialista africano, que fuera ejemplo para toda el África unida. En
1960 amplió sus poderes, proclamó la 1ª República y se hizo llamar Osagyefo (redentor). Jugó un papel muy im- portante en la creación de la OUA. Poco después, en 1964, se autonombró presidente vitalicio y prohibió los partidos políticos, convirtiendo el suyo –el Partido de la Convención del Pueblo– en partido único. Tampoco tuvo escrúpulos en detener a sus adversarios políticos extraju- dicialmente. En aquel momento, se justificó diciendo: «Incluso un sistema basado en una constitución democrá- tica puede necesitar volver, en el periodo que sigue a la independencia, a medidas de corte totalitario».
El padre de la patria y arquitecto de las independen- cias de África tenía sus debilidades. A pesar de promover la austeridad de bienes entre sus ministros, se había hecho construir magníficos palacios y contaba con cuentas mi- llonarias en el exterior a su nombre y al de su mujer. Las contradicciones internas en su propio partido, unidas al alejamiento progresivo de sus partidiarios, hicieron que le fuera arrebatado el poder el 24 de febrero de 1966 por medio de un golpe militar (los militares formaron un Consejo Nacional de Liberación, que presidió el general Joseph Ankrah), que tuvo lugar cuando él se encontra- ba en visita oficial a la China de Mao. Se exilió en Gui- nea-Conakry, donde su amigo Sékou Touré le otorgó el título de co-presidente de la República de Guinea. Mo- tivos de salud le obligaron a ir a Rumanía, donde en- contró la muerte.
Si Nkrumah es un hombre político de primera línea, es también un gran escritor. Recordamos sus principales obras: Hacia la liberación de las colonias (1935-1945, duran- te su estancia en EE.UU.), Lo que yo llamo acción positiva (1939), El Concienticismo. Filosofía e Ideología para la desco- lonización y el desarrollo con una referencia particular a la Revolución africana (1965), El Neo-colonialismo, último estadio del imperialismo (1965), Manual de la guerra revolu- cionaria (1968), La lucha de clases en África (1970), etc.
El cogito de la supervivencia en un primer momento le llevó a luchar por la independencia del país, pero su lucha no acabó aquí. Tras la constatación de los problemas que emergían de la independencia y la unidad del continente africano, no cesó de luchar por una independencia econó- mica real y por sostener los movimientos de liberación na- cional. Rechaza el socialismo árabe de Nasser y el socialismo africano de Senghor para elaborar un sistema ideológico original, destinado a despertar la conciencia de los africa- nos en aras de una Revolución del África entera. En su primera obra, escrita en América del Norte –Hacia la libe- ración de las colonias–, expresa con claridad su deseo de ver las ideas del panafricanismo hechas realidad. En el momen- to en que Ghana adquiere su independencia, Nkrumah se da cuenta de que el nacionalismo, que había ocupado du- rante más de diez años el ideario político, no puede reali- zar la ideología panafricana. Por ello, se adentra en el socialismo como medio de luchar contra el imperialismo
capitalista, al tiempo que como vía de acceso a la libera- ción de África y al establecimiento del panafricanismo verdadero. Lo que aprecia del socialismo leninista es la idea de un socialismo de igualdad (de igualdad de razas). Su socialismo se aproxima con claridad al socialismo cien- tífico (marxista), pero sin designarlo abiertamente. Su divi- sa es que «África debe unirse», y ello no puede realizarse más que gracias a una doctrina de aplicación universal.
Nkrumah se da cuenta de que este sueño es difícilmen- te aplicable, puesto que el socialismo científico no tiene ninguna raíz en la cultura africana. Por ello, en 1962, el presidente de Ghana buscará de manera personal y crítica una doctrina que convenga verdaderamente a toda África. Esta doctrina será el Concienticismo, que consiste en una filosofía destinada a elaborar un mensaje socialista univer- sal (a nivel de África) y a justificar este mensaje en el pasa- do africano. En otras palabras, se trata de una disposición estratégica de fuerzas que permita a la sociedad africana acoger las aportaciones occidentales, islámicas y cristianas, conservando la originalidad de la personalidad africana.
La obra mayor de Nkrumah, El Concienticismo21, tiene
que ser leída críticamente ya que ha conocido un cambio
21 Esta obra inaugura toda una escuela filosófica. En 1973, un año
después de su muerte, la revista Présence Africaine dedica un número especial a su pensamiento, y especialmente al Concienticismo. Mar- cien Towa no disimula su entusiasmo al afirmar que esta obra/tesis marca la edad filosófica del África moderno. A su parecer se trata de
de contenido en función de la irrupción de nuevos pro- blemas (o, si se prefiere, de las diferentes fases de la Revo- lución africana). Al ser clave en la historia de la filosofía africana la analizamos, aunque sea brevemente:
–La evolución de la obra: en su primera edición se afirmaba la singularidad de las sociedades tradicionales africanas, caracterizadas por su espíritu comunal. La adopción del socialismo no niega la dignidad del africano, al contrario, se entendía como culminación de las tradi- ciones africanas organizadas de modo igualitario. En este primer texto cree en la reforma –entendida como lucha no violenta– como vía de liberación de África de la servi- dumbre colonial.
En su segunda edición, quedan profundamente modifi- cados los pasajes donde se habla de la originalidad de las sociedades africanas y su grandeza comunitaria, para afir- mar que el comunalismo pertenece al pasado. Ahora se afirma que África pertenece al mundo y no se puede com- prender su historia y su dinamismo más que en función de
la primera obra de filosofía africana, ya que establece el debate a nivel del concepto.
Ese mismo año, Okomba-Otshuidiema, afirma: «Fundar la ideolo- gía social sobre una filosofía social ha sido el destino de Nkrumah. Pero sería erróneo reducir todo su pensamiento a una simple ideología o a una filosofía rigurosa. Nkrumah nos ha dejado una filosofía política».
Un año antes, Paulin Hountondji había afirmado que Nkrumah era uno de los más grandes africanos de este siglo.
lo universal. Así, las leyes que rigen las sociedades africa- nas son las mismas que gobiernan todas las sociedades del mundo (no existe una especificidad absoluta en las socie- dades africanas). Es necesario rechazar el concepto de Tercer Mundo, puesto que es una manera de expulsar a ciertos países (los incluidos en esa lista) de la dinámica global. Ante esta constatación, la lucha de clases es una realidad inexcusable en África.
–El Concienticismo como filosofía de unidad ideológica: el subtítulo de la obra reza así: Filosofía e Ideología para la descolonización y el desarrollo con una referencia particular a la Revolución africana. Nos preguntamos: ¿Filosofía e Ideología son sinónimos? A pesar de ser una cuestión capital, en la obra del filósofo ganeano no está claro. El congolés Elungu interpreta el empleo de los dos términos como el estudiado deseo, por parte de Krumah, de propo- ner una filosofía política no solo teórica sino también prác- tica. Se trata en suma de una filosofía de la acción, y si el objetivo es transformar la sociedad africana, esta transfor- mación ha de venir precedida de una teoría bien reflexio- nada (recordemos que «la práctica sin teoría es ciega, y la teoría sin práctica vacía»). El cogito de la supervivencia de la que emanaba esta filosofía revolucionaria tenía que condu- cir ante todo a la emancipación del hombre, de suerte que el concienticismo teórico es la filosofía que tiene que soste- ner una revolución social. Desde aquí se entiende la perti- nencia de hablar de filosofía y de ideología.
La tesis concienticista parte de que en la sociedad afri- cana cohabitan tres ideologías rivales: la tradicional, la eurocristiana y la musulmana; la coexistencia de las tres ha engendrado «la crisis de la conciencia africana». Para salir de esta crisis es necesario elaborar una nueva ideolo- gía capaz de establecer una síntesis de las tres ideologías rivales: el concienticismo.
Esta unidad ideológica pretende ser la teoría general de la praxis africana (conocimiento y acción), capaz de con- ducir a la unidad de todo el continente y a la consolidación de la dignidad africana. Es una teoría general del ser que implica una epistemología, una ética y una teodicea. Se trata de un concienticismo materialista que afirma que los hombres son iguales en virtud de la unidad fundamental de la materia. Y, en virtud de este objetivo igualitario, es necesario combatir el colonialismo (sistema de explotación económico, donde el otro es tratado como un medio y no como un fin en sí mismo). Para asegurar este desarrollo igualitario a todos en la sociedad, el concienticismo, pro- pone (frente al imperialismo colonialista) la planificación del desarrollo económico (de inspiración marxista).
– El imperativo de independencia total de África: a través del partido político que dirige, el CPP (Convention People’s Party), el presidente ganeano lucha contra el colonialismo y el neocolonialismo, puesto que buscaban los intereses de los países extranjeros antes que los de los pueblos afri- canos independientes, soterrando al mismo tiempo la base
de su independencia política, ya que una independencia política sin independencia económica es una mera ilu- sión. Nkrumah denuncia esta indigna situación al tiempo que afirma que no es posible esperar nada de las antiguas colonias, puesto que son incapaces de ayudar al pueblo africano a desarrollarse; es más, tanto en el terreno políti- co como en el económico, los nuevos pueblos indepen- dientes tienen la obligación de no guardar ningún vínculo con la antigua colonia si quieren salvaguardar su indepen- dencia. La ruptura con las potencias colonizadoras es justa, puesto que si se puede gobernar contra la metrópolis jamás se debe hacer contra el interés del pueblo.
Nkrumah para proteger a su pueblo apuesta por una acción positiva (que representa la suma de fuerzas que intentan establecer la justicia aboliendo la explotación y la opresión de una oligarquía –potencia extranjera–) frente a la acción negativa (la suma de fuerzas que intentan pro- longar la sujeción y la explotación colonial). Mientras la acción positiva es revolucionaria, la negativa es reacciona- ria. Este filósofo considera que la acción positiva tiene que estar armada por una ideología (el socialismo, en cuanto partido político nacional); esta esclarecerá todos los aspectos de la vida del pueblo africano.
–Concienticismo y materialismo: esta doctrina es por esencia una metafísica materialista que afirma la anteriori- dad de la materia sobre el espíritu, aunque ello no quiere decir que la materia sea la sola realidad. Tan solo afirma
que la materia es la realidad original y todas las demás realidades son derivados de ella. Esta derivación se ope- ra por conversión categorial: proceso por el que una reali- dad dada engendra otra realidad de categoría superior. Es así como el espíritu es derivado de la materia, y Dios comprendido como una forma superior de la materia. La doctrina de este filósofo es una forma de materialismo con la originalidad de que no excluye la existencia de Dios de su sistema.