• No se han encontrado resultados

El sistema aduanero colombiano se encarga de controlar y vigilar el tráfico de mercancías, fiscalizando el buen funcionamiento de las operaciones de comercio exterior. Por ello, se debe resaltar que la “Ley Macro de Aduanas” de 1971 es la regulación jurídica del comercio exterior y aduanero en Colombia que está acorde con los lineamientos de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) a la que el país hace parte, y a su vez, obedece a los requerimientos de los acuerdos y tratados comerciales que el país ha firmado. Dentro de éste marco normativo se encuentran el Estatuto Aduanero de 1999 (Decreto 2685) y el Nuevo Estatuto Aduanero 2016 (Decreto 390).

Los acuerdos y tratados comerciales generan una apertura de oportunidades, retos y nuevos escenarios en materia de comercio exterior; sin embargo, ya que Colombia ha presentado falencias en su infraestructura de transporte y dificultades en el funcionamiento de las operaciones comerciales a nivel nacional e internacional, el Gobierno Nacional y el Congreso de la República percibieron la necesidad que tiene el país de fortalecer su infraestructura en esta materia y mejorar sus operaciones comerciales para poder responder a estas nuevas dinámicas que surgen a nivel internacional.

En cuanto a las falencias en infraestructura de transporte, el país se ha caracterizado por tener una carencia en el transporte multimodal ya que los diversos medios (terrestre, fluvial y férreo) se encontraban desconectados, impidiendo así una operatividad conjunta entre estos. A su vez, se debe tener en cuenta que el Nuevo Estatuto Aduanero presenta modificaciones significativas frente al anterior estatuto ya que el Decreto 2685 de 1999 si presentaba la normatividad jurídica como eje principal para el comercio pero esta era densa en gran parte de los títulos y artículos, y además, no presentaba figuras normativas particulares frente a el transporte fluvial.

En consecuencia, el Nuevo Estatuto Aduanero (Decreto 390) surgió con el objetivo principal de armonizar y simplificar los regímenes aduaneros (que estaban estipulados en el anterior estatuto de 1999), creando así una nueva legislación que actualiza el lenguaje, los procesos y procedimientos mediante la implementación de nuevos elementos que facilitan las operaciones comerciales y disminuyen los costos de las formalidades aduaneras.

64

Teniendo en cuenta que el Magdalena es río más importante como medio de transporte fluvial, los nuevos elementos que están en el estatuto aduanero 2016 que son claves para impulsar el tránsito de mercancías por este medio son: los centros de distribución logística, el transporte combinado, las Infraestructuras Logísticas Especializadas (ILE), el transporte multimodal, los declarantes y las formalidades aduaneras; ya que estas permiten que el país cuente con corredores logísticos articulados que generan una reducción de costos de transporte y mejoran el tránsito de mercancías debido a que el transporte multimodal opera con un único contrato.

En breve, el Nuevo Estatuto Aduanero 2016 presenta la nueva legislación aduanera que incorpora las figuras normativas claves en el transporte fluvial que hacen que el tránsito de mercancías por el Río Magdalena aumente y sea más eficiente, potencializando su alta capacidad de carga frente a los demás medios de transporte, operando en forma conjunta con los demás modos facilitando la operatividad comercial en el territorio colombiano, en mejoría del comercio interno y exterior del país.

El comercio en Colombia experimentó fluctuaciones durante los siglos xix y xx, lo cual generó la necesidad de hacer mejoras en la infraestructura logística del país para el transporte de mercancías dentro del territorio nacional, aunque el río Magdalena fue uno de los principales medios de transporte en el país por ser la fuente fluvial más importante debido a su ubicación geográfica que interconecta el norte y sur del país, ésta fue perdiendo protagonismo al incorporarse y posicionarse el transporte de carretera como medio de transporte principal para las operaciones de comercio exterior, sin embargo, y como se mencionó en apartados anteriores el transporte fluvial en comparación con otros medios ofrece ventajas significativas en disminución de costos y tiempo, ofreciendo efectividad en la logística de transporte en el medio fluvial.

Dado lo anterior, es pertinente afirmar que la recuperación en la navegación del rio Magdalena permite reducción de tiempos de acceso y de espera, además la calidad del servicio mejoraría junto con una reducción en los costos operativos y reducción de la congestión y escasez de infraestructuras; que son aspectos a tener en cuenta en los beneficios de la economía del transporte.

65

La revitalización y el mejoramiento de las operaciones de comercio en el Río Magdalena, no solo implica la recuperación de la navegabilidad del rio en los aspectos de los proyectos de encauzamiento y dragado del río, también es adecuado hacer una interconexión de los diferentes medios de transporte e implementando el transporte multimodal como lo proyecta La Corporación Autónoma Regional del Rio Grande de la Magdalena.

En definitiva, la recuperación del rio genera un impacto positivo en materia de transporte, siendo una de las mejores estrategias para el desarrollo económico colombiano que junto con la nueva normatividad aduanera reflejada en el Nuevo Estatuto Aduanero, Decreto 390 de 2016 con el que se busca simplificar una serie de procesos y procedimientos, reducir tiempos y trámites, reducir costos y finalmente hacer más eficiente el sistema para el comercio exterior en Colombia, hacen que las operaciones de comercio que se dan a través del rio Magdalena sea más eficiente.

66

Anexos

Anexo No.1: Principales puertos fluviales para el comercio en el río Magdalena

67