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Una vez presentados los resultados del análisis de las respuestas obtenidas en la Base de Datos que sirve de instrumento a la presente investigación, se pueden exponer las siguientes conclusiones en cada uno de los componentes seleccionados, Formación integral y de calidad, Capital humano y Servicio social.

Componente de Formación integral y de calidad. La revisión y análisis de las respuestas obtenidas en cada uno de los 13 indicadores ofrecen una visión del concepto y valoración que las escuelas tienen de todos estos insumos que corresponden a los sistemas de planeación, currículo, exámenes, promedios y resultados académicos.

Algunos aspectos que resaltan son el hecho de que la información en muchos de los indicadores tiene más uso estadístico y administrativo para que las escuelas de todos los niveles supervisen a su personal y no tanto para permitir correcciones o adecuaciones en planes de capacitación o de diseño del currículo que impacte en una mejora de la calidad académica. Se destaca particularmente en las escuelas oficiales y en los niveles de educación básica.

El hecho de asistir anualmente a capacitaciones y cursos de actualización parece incidir solamente en el nivel de cumplimiento de obligaciones laborales, y no tanto en el aprovechamiento de verdaderas oportunidades de aprendizaje y

mejoramiento profesional.

Como afirma Arancibia (1997, los datos estadísticos que se obtienen sobre asistencia a cursos de actualización o capacitación, en ocasiones, no ofrecen la validez que se requiere para asumir que los docentes realmente están capacitados para hacer mejor su trabajo.

100 Los exámenes externos tales como Enlace, en secundaria y bachillerato, o los que se aplican en la Olimpiada del conocimiento en primaria son considerados como indicadores de aprendizajes y cumplimiento de programas. Sin embargo, en las respuestas no se ofrece información sobre que estrategias se siguen para utilizar esos resultados en aplicaciones prácticas para alcanzar mejores logros académicos. Estos exámenes pueden considerarse como herramientas de validez externa, que dan

información de los niveles de aprendizaje de los alumnos y que les ofrece un marco de referencia al comparar año tras año el puntaje obtenido.

La percepción general que se desprende de este análisis es la valoración por el cumplimiento de los aspectos administrativos, el manejo de la estadística oficial de asistencia a cursos, de registros de calificaciones, de cumplimiento con planes y programas oficiales, pero no se alcanza a medir cuanto de estos indicadores realmente impactan en la calidad de la educación. Es decir, el conocimiento de que una serie de acciones se realicen en las escuelas no significa necesariamente que eso mejore los procesos de enseñanza – aprendizaje de los alumnos.

Componente de Capital humano.

Los indicadores analizados en este componente se relacionan con el personal docente, su capacitación, actualización y estadísticas sobre rotación y clima laboral.

Los indicadores relacionados a las horas de capacitación ofrecidas a los docentes, cuántas realmente toman y qué temas se imparten son aspectos que pueden vincularse. Por un lado, destaca el hecho que la capacitación es un aspecto importante para las escuelas, quizá por la obligatoriedad de los cursos oficiales, lo que se

demuestra con la afirmación del 100% de las escuelas participantes de todos los niveles educativos, en ofrecer cursos a su personal.

101 La proporción de cada área de capacitación expresan diversas estimaciones entre lo que se dedica a lo académico y lo que se dedica a otras áreas de superación personal. Es importante destacar que en muy pocas escuelas, un bachillerato y una secundaria, se toman decisiones a partir de las necesidades que se detectan en capacitación, lo que hace pensar que los contenidos de los cursos se elige más bien por decisiones ajenas a la institución como pueden ser las disposiciones oficiales, principalmente en las escuelas públicas de educación básica y no tomando en cuenta las necesidades reales y actuales de los docentes que van a participar.

El indicador que señala el número de profesores perteneciente a los distintos escalafones o sistemas de clasificación muestra que este aspecto está determinado por el hecho de que la escuela pertenezca al sistema oficial o sea de carácter privado. Esto permite observar que la educación privada no ha generado ningún parámetro escalafonario que sea similar al establecido por el sistema oficial.

Sobre el índice de mejora del nivel de calidad de vida de los trabajadores en función de su retribución económica los datos obtenidos no permiten establecer si en verdad existe esa mejora del nivel en la calidad de la vida de los docentes, ya que el cálculo en 50% de las escuelas primarias y una secundaria, se considera la nómina, sueldos y prestaciones pero no hay un seguimiento a su forma o hábitos de vida que permita establecer comparaciones.

Los resultados de la evaluación del clima laboral se obtuvieron en el 48.3% de las escuelas mediante la observación de la forma de trabajo y de cómo se relacionan los docentes, pero no se ofrece información sobre que herramienta se utilizó para realizar estas observaciones y solamente en un bachillerato, una secundaria y un preescolar, se aplicaron encuestas a los docentes. En algunos casos se habla de un “buen ambiente”, pero no se definen características claras.

102 El índice de rotación interna y externa, en todos los niveles, únicamente registra el conteo de los cambios que se han registrado en las plantillas de los docentes y el registro y conteo de altas y bajas del personal, sin ofrecer información de los motivos o de los resultados en términos de mejora de estos cambios.

Componente de Servicio social

Para este componente se midieron cuatro indicadores relacionados con el involucramiento en programas de ayuda comunitaria y de aportación de becas.

En el indicador correspondiente al número de programas de servicios social se encontraron resultados muy variables en la forma de organizar este aspecto y en casi todas las escuelas de todos los niveles, solamente se hace un conteo cuantitativo y registro cualitativo de los programas en que se participa.

Por otro lado es interesante la respuesta obtenida sobre el uso dado a este aspecto en primaria, secundaria y bachillerato, en el que se afirma que tiene que ver con la formación que desean para sus alumnos y su proyección a la comunidad y no solamente considerarlo como una práctica obligada. En estas escuelas consideran que debe vincularse al aspecto del número de personas involucradas en los programas de servicio social y los números obtenidos hablan de hasta un cien por ciento del personal calculado. En preescolar no lo tienen considerado como una actividad establecida. Sobre los resultados del sistema de evaluación del servicio social no se da información sobre ponderaciones que permitan saber si el servicio social está funcionando adecuadamente.

El porcentaje de alumnos con beca se menciona solamente como un registro estadístico que considera el total de alumnos, la cantidad de alumnos becados y el

103 porcentaje otorgado. En las instituciones públicas se hace mención a la beca

“Oportunidades” pero no en todas las escuelas esta información es para verificar el buen criterio de la asignación de becas sino más bien para reportar a las autoridades o bien llevar un control de sus becados, es decir, cumplir con requerimientos

administrativos y oficiales.

La realización de la presente investigación permitió conocer cuáles son esos aspectos que en las escuelas se consideran como importantes en función de sus objetivos de formar integralmente a sus alumnos, de mantener el profesionalismo y calidad de sus docentes y el hacer realidad lo que se enuncia en los ideales educativos en general de formar a ciudadanos que promuevan el bienestar social.

Las respuestas ofrecen una visión muy centrada en la gestión directiva. Se responsabiliza al director de gran parte de las actividades de formación, de administración de recursos humanos y de impacto social. Surge como una tarea pendiente, el que las escuelas se administren por consejos directivos que no centralicen en una sola persona las decisiones más importantes.

Se observó también un apego a las cuestiones oficiales sin que exista una valoración real de su impacto en la educación. Se hacen las gestiones y actividades que tienen que hacerse como escuelas incorporadas a sistemas oficiales, y se considera que se cumplió si la actividad o gestión se realizó, pero no se apreció una valoración de sus beneficios esperados. El nivel de bachillerato, ofrece un panorama de mayor gestión de evaluación de sus actividades. Sin embargo es importante recordar que cuando se aborda el tema de la evaluación educativa se debe hacer referencia no solo a la del aprendizaje, sino además a la de planes y programas

104 utilizados que deben cumplir una serie de requisitos a la hora de diseñarse e

implantarse.

Un programa debe dar respuesta a necesidades de formación de un egresado, responder a un perfil, fundamentado en las necesidades que lo originan, y a quién va dirigido. Se debe contemplar la clasificación y contextualización de los objetivos del programa, la coherencia entre estos y el perfil del profesional, los conocimientos a desarrollar y este sistema de conocimientos debe ser coherente con los contenidos y las habilidades a formar. Sería interesante preguntarse si los programas de estudio dan respuesta real a estos requisitos fundamentales.

Las respuestas obtenidas sobre capacitación y remuneraciones al personal en todos los niveles, se aprecian igualmente contagiadas de esta dinámica oficial. Los cursos que se ofrecen no responden a diagnósticos reales del entorno de cada

comunidad, sino que se consideran casi exclusivamente la oferta que ofrece el sistema educativo nacional.

La labor del profesor debe estar caracterizada por enfrentar constantemente las tareas de diseño, adecuación y rediseño de sus estrategias didácticas considerando que las instituciones educativas de calidad son aquellas que permiten generar los

mecanismos de adaptación a nuevas y cambiantes condiciones del aprendizaje y que el proceso de renovación es un paso esencial para desarrollar los instrumentos y la visión organizacional a largo plazo que permita adaptar la práctica educativa para que ésta sea capaz de responder a nuevas condiciones de manera proactiva y constante.

Una limitación que puede mencionarse del estudio es su tendencia a evaluar el nivel primaria, y a muy pocas escuelas de los otros niveles educativos. Por otro lado, no puede dejar de mencionarse la temporalidad de las respuestas, es decir, que los datos corresponden a un tiempo definido en las escuelas. La forma de preguntar

105 representa otra limitante, ya que algunas preguntas eran respondidas de muy diferente manera, principalmente la que se refiere al “valor del indicador”, en la que se

encontró una variedad muy grande de respuestas, algunas cuantitativas con datos numéricos y otras cualitativas con informaciones de “mucho o poco” .

La variedad de indicadores de los tres componentes analizados y las respuestas obtenidas permiten reconocer la actividad que se realiza en las escuelas de todos los niveles educativos. El cumplimiento ante las exigencias de planes y programas, de capacitaciones oficiales y de registrar asistencias y ausencias ofrece una visión de una fuerte gestión administrativa. Sin embargo, puede ser importante investigar en futuros estudios, el impacto real que esto tiene en la calidad educativa analizando estrategias didácticas que ofrezcan resultados en la formación de mejores alumnos, capaces de cumplir las expectativas descritas en los perfiles de egreso de los diferentes niveles educativos.

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Apéndice A

Instrumento de recolección de datos

1. Componente 2. Indicador

Datos del informante:

3. Nivel Educativo donde se desempeña 4. Cargo(s) dentro de la institución educativa

Información acerca del indicador de evaluación institucional:

Para las siguientes preguntas, es muy importante que las respuestas no excedan de 200 palabras.

5. ¿Cuál es el valor del indicador? 6. ¿Cómo se calculó este indicador?

7. ¿De qué otras formas se puede calcular este indicador?

8. ¿Cuál es el departamento o entidad responsable dentro de la institución educativa para calcular este indicador de manera frecuente?

9. ¿Cuál es el procedimiento que se sigue en la institución educativa para generar dicho indicador?

10. ¿Con qué periodicidad se calcula este indicador?

11. ¿Qué tanto este indicador es usado dentro de la institución educativa? ¿Qué

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