Como se ha expuesto a lo largo de esta investigación, el fenómeno de la segregación residencial remite a diversos factores, los cuales están ligados principalmente a la mala planificación por parte del Estado en materia de Política Pública, como también a la intervención directa e intencionada por parte del mercado para así segregar a los grupos más vulnerables del centro de la ciudad. En ese sentido es necesario avanzar a hacia una Política de vivienda que apele a la inclusión de los barrios de vivienda social hacia sectores con cercanía a servicios, además de una distribución heterogénea de las clases socioeconómicas para así tener una ciudad inclusiva.
Es a raíz de la presente investigación que se buscó comprobar o refutar el supuesto que se había mencionado en capítulos anteriores, en donde existía la afirmación de que las familias de Punta del Sol de Rancagua estaban vivenciando procesos de segregación entre ambos comités, como también discriminación y exclusión por parte de los grupos aledaños al condominio.
Para lograr o refutar dicha hipótesis, esta tesis por medio de una metodología cualitativa, específicamente desde la hermenéutica fue que se efectuó el trabajo de campo en la ciudad de Rancagua con ocho personas que habitan los barrios Punta del Sol, en donde en un proceso de investigación que duro aproximadamente seis meses se recabo una importante cantidad de información que fue posteriormente analizada para ver si dicho supuesto sobre las dinámicas de segregación residencial estaba en lo correcto o errado.
Fue así que dentro de los principales resultados se debe mencionar que el supuesto esta en lo correcto, ya que existen dinámicas de segregación hacia las familias de los barrios de Punta del Sol, específicamente por parte de los vecinos de Av. La capilla quienes desde un comienzo se opusieron a la instalación de este barrio en su sector, teniendo paralizada la obra de construcción durante aproximadamente siete meses en donde las familias con desesperación observaban como su sueño de la vivienda propia se fue atrasando por otras personas.
80 En ese sentido se puede observar como las familias de Punta del Sol fueron discriminadas constantemente por los vecinos de los alrededores, desde que se comenzó a construir el proyecto de vivienda hasta cuando ellos comenzaron a habitar sus nuevas viviendas. Además se debe señalar que dentro de las principales causas por las cuales los habitantes de estos barrios fueron segregados desde un comienzo se debe principalmente a la “visión negativa” que existe hacia los barrios de vivienda social, ya que se los vincula constantemente con la delincuencia, drogadicción y marginalidad en donde la sociedad genera trabas de manera automática para relacionarse con estos grupos.
Por otra parte los procesos identitarios entre los distintos grupos va generando que estos se autoexcluyan del resto ya sea por nivel socioeconómico o por historia de vida en común. Este es el caso de los barrios Punta del Sol quienes se segregan entre sí por diversos motivos, de los cuales el principal es el nivel de organización que han alcanzado ambos grupos en donde se considera poco provechoso relacionarse con un grupo considerado “conflictivo”.
Además las familias señalan que el hecho de vivir constantemente situaciones de exclusión y segregación por parte de los grupos externos al condominio termina traduciéndose en procesos de aislamiento social a nivel grupal, en donde estos grupos pierden el intereses de relacionarse con un otro que los excluye.
También se puede observar como a pesar de los fuertes niveles de aislamiento social que expresan vivir algunas personas, estas aun cuentan con redes de apoyo en el barrio y fuera de este, dándole importancia a las relaciones con otros sujetos, por muy pocas que sean estas ya que pueden servir en caso de necesitar ayuda o apoyo por parte de algún familia y/o vecino.
Por otra parte es importante mencionar que el hecho de crear barrios en lugares seguros y con buen nivel de acceso a distintos servicios, no se asegura que el barrio se encuentre realmente incluidos a su entorno, ya que si no existe una real aceptación por parte de los grupos que convergen en el mismo territorio, nunca se podrá hablar de una real integración del barrio hacia su entorno.
Es importante mencionar que las percepciones de desconfianza e inseguridad han sido factores claves al momento de la segregación y
81 aislamiento de los grupos, esto principalmente a que existe una inseguridad generalizada en la sociedad al momento de relacionarse con otras personas, lo que se traduce en niveles de aislamiento social tanto a nivel personal, es decir, con los demás vecinos del barrio, como también a nivel grupal en donde cada uno de los condominios se encierra dentro de un cierre perimetral para sentirse más seguro, aunque esto provoque que exista una disminución en la relación con los vecinos de los alrededores del barrio.
Además las barreras a nivel socioeconómico han provocado que se generen dinámicas de segregación entre ambos grupos, ya que existe una visión de que uno de los grupos posee mejor condición que el otro, lo cual automáticamente ha provocado que exista un rechazo mutuo entre ambos condominios.
También es importante señalar que la visión que da cada uno de los condominios ha provocado que existan niveles de aceptación diferenciados hacia cada uno de los grupos, en donde el que posee más mejoras y se ve más limpio y ordenado tiende a ser menos discriminado que el otro grupo, esto se refleja claramente en la construcción de antejardines en Punta del Sol I lo que ha provocado que los vecinos de Av. La capilla cambie la visión negativa que tenían hacia ellos, pero que a pesar de eso aun sigan mirando de mala manera al otro grupo.
Por lo anterior es necesario destacar que la construcción de barrios de vivienda social con cercanía a servicios y ubicados en lugares acomodados de las ciudades, no asegura necesariamente su real integración a su entorno ya que se pueden comenzar a vivir dinámicas de segregación y exclusión entre los grupos que habitan estos espacios. Es por lo mismo que se hace necesario generar estrategias de intervención que sean capaces de integrar a todos los actores que convergen en el mismo espacio de modo tal de asegurar la real inclusión de todos los miembros del sector.
Finalmente es necesario formularse nuevas preguntas en torno a la construcción de barrios de vivienda social integrados a su entorno, en donde la construcción de barrios en lugares con buena ubicación y acceso a servicios no necesariamente podría ser la solución definitiva a la inclusión de las familias más vulnerables, sino que se deben repensar los procesos de intervención social generados con estas familias ya que esta dimensión puede jugar un rol preponderante en generar barrios de vivienda social integrados a su entorno.
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