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6.1. Acciones realizadas, principales hallazgos, lecciones aprendidas, recomendaciones.

A modo de conclusiones se puede señalar que la Escuela San Ignacio presenta un escenario favorable para la estudiante en práctica porque permite realizar en su totalidad la Unidad Didáctica,

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no se presentan mayores problemas para implementar las experiencias diariamente, se brinda el espacio necesario, y el equipo de aula brinda el apoyo y ayuda necesaria en todas las ocasiones, es por ello que los resultados obtenidos tanto en los aprendizajes de los niños y niñas como en el contexto de aprendizaje seleccionado son altamente positivos, además cabe señalar que el hecho de realizar experiencias donde los niños y niñas fueran protagonistas, pudieran explotar su creatividad, explorar su entorno y mantenerse en contacto con la naturaleza, favoreció a que los aprendizajes fueran internalizados en los párvulos, ya que aprender haciendo es muchísimas veces más significativo que mantenerlos durante toda la jornada trabajando en libros o mirando hacia la pizarra, el simple hecho de innovar en los lugares donde se desarrollan las experiencias también influye de gran manera, el hecho de realizar experiencias al aire libre, ya sea en el patio o en los pasillos de la escuela, ya genera en los párvulos que despierte su motivación pues es algo nuevo que les interesa conocer y de lo que quieren participar.

Antes de la implementación de la Unidad Didáctica, los párvulos solo se acercaban a los temas de las ciencias y la naturaleza mediante la utilización del libro “Vamos a explorar” el cual se utiliza únicamente si ya se han trabajado todas las páginas del libro y queda tiempo, en esas ocasiones se permite utilizar este libro que contiene temas similares a los de la unidad, pero el hecho de que estos aprendizajes se encuentran en el libro no invita a los niños y niñas a aprender haciendo, mucho menos explorando ni jugando, no hay un material potencialmente significativo que transforme la experiencia en algo significativo, pues es más de la misma rutina a la que los estudiantes están acostumbrados, por lo cual no se están respetando los principios fundamentales de enseñar ciencias, aprender jugando y explorando. Con la implementación de la unidad esto fue cambiando, el cambio en la participación de los niños y niñas fue notorio, las ganas de trabajar aumentaron, se logró captar la atención de niños que nunca participan de las experiencias, lo que deja en claro que realizar experiencias lúdicas atrae la atención de los párvulos lo que favorece la entrega de aprendizajes, el hecho de conocer conceptos nuevos como “germinar” las semillas, y ver todo el proceso desde que la plantan hasta que salen los primeros brotes y luego el proceso de crecimiento, incentiva inimaginablemente a los párvulos a seguir aprendiendo sobre los cuidados de la naturaleza, los procesos de crecimientos de las plantas, las necesidades que se deben cubrir para que estas crezcan y la preocupación que mostró cada uno de los niños y niñas cuando les tocaba participar del riego, esperaban con ansias estas instancias para ver los cambios en el huerto y observar cómo van creciendo sus plantas, ya que eran ellos los principales responsables de estos cambios. Día a día el cuidado del entorno fue tomando mayor importancia en los niños y niñas del nivel, esto se vio reflejado en pequeñas acciones que realizaban como, separar la basura en los contenedores, arrojarla al contenedor indicado, llamarle la atención a algún compañero/a cuando el

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papel que había arrojado al basurero no caía en el interior, el hecho de proteger las plantas que crecían en el huerto, preocuparse del horario de riego, mantenerse atentos a los nuevos brotes o ya casi al finalizar la Unidad, maravillarse al ver como sus plantas crecían y ya podían ser utilizadas para lo que se había pensado; por ejemplo el cilantro, creció a un nivel que ya se podía cortar y sentir su aroma, al acercar a los niños y niñas a una pequeña rama de cilantro extraída del huerto, ellos inmediatamente asociaban el aroma a las comidas que les preparan en sus casas, mostrando que realmente aprendieron lo que se esperaba, que existen distintos tipos de plantas, algunas sirven para alimentarse, otras son de uso medicinal y algunas (las flores) para atraer a las abejas que por estos días se encuentran en extinción, todas estas pequeñas acciones demuestran que los párvulos les daban sentido a las experiencias, que internalizaban los contenidos referidos al cuidado del entorno, que respetan la naturaleza y se hacen responsables de cuidarla y conservarla, ya a esta edad están formando conciencia acerca de estos temas que por lo demás son demasiado relevantes en la época en que vivimos, por lo cual se deben inculcar a partir de estos niveles para así aportar con el desarrollo de ciudadanos consientes y responsables de sus acciones, así lo señala Harlen: “(…) no

hay que olvidar que las actitudes que configurarán la conducta adulta posterior se desarrollan muy pronto. El dialogo sobre las consecuencias de acciones corrientes, desde evitar arrojar desperdicios hasta reciclar papeles o metales, debe orientarse a engendrar la responsabilidad de sus propias acciones, en el contexto de su experiencia personal. De ese modo, a medida que se amplíen sus experiencias y conocimientos, también lo hará su responsabilidad.” (Harlen, 1998, pág. 96)

Se considera que la implementación de la Unidad didáctica tuvo resultados positivos que se pueden observar con facilidad, en el actuar de los niños y niñas y también se reflejan en los resultados plasmados en los gráficos presentados anteriormente, lo que deja una sensación de satisfacción y entusiasmo en la estudiante para continuar de esta manera, el camino que recién comienza.

6.2. Nuevas interrogantes que surgen a partir del proceso realizado.

A partir del proceso realizado surgen las siguientes interrogantes, si en una Escuela, Colegio o Jardín Infantil se promueve el currículo integral, o el crecimiento integral de los alumnos, ¿Quién se encarga de comprobar que esto se cumpla?, ¿Existe algún ente fiscalizador capaz de dar cuenta si en la práctica esto se cumple?, o más bien, ¿De quién es la tarea de comprobar que esta propaganda por la cual una familia se guía para buscar un colegio a sus hijos, es cumplida en su totalidad?, porque tal como sucede en esta Escuela, eso no es así, si los niños y niñas pasan del nivel NT2 a primero

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básico sumamente bien preparados en el área de lenguaje y matemáticas, pues durante el transcurso del año aprendieron a “leer” y hasta a “agrupar cantidades” pero, ¿Esto es lo relevante que debe aprender un niño o una niña que cursa este nivel?, ¿Hasta qué punto se espera que llegue la escolarización que limita a los niños y niñas a vivir su etapa de niñez como según esta estudiante en formación corresponde?, porque generalizando, un alto porcentaje de colegios y escuelas en nuestro país no busca que los párvulos aprendan jugando, no espera que pregunten, no espera que se muevan ni que hablen durante las horas de clases, no esperan que un niño o niña innove al pintar y dibujar algo, sino que buscan que sigan los estereotipos ya dados, que continúen aprendiendo a leer y contar desde kínder para llegar bien preparados a primero básico porque en segundo ya se incluyen pruebas SIMCE en las cuales deben obtener el mayor puntaje posible para dejar en un buen lugar a su institución, ¿eso es lo que se espera en los niveles de Educación Parvularia? De ser así, se considera por parte de la estudiante que el trabajo realizado con la implementación de esta Unidad dio un vuelco en la historia de esos 36 niños y niñas, y no solo por lo que aprendieron, sino que porque disfrutaron aprender, porque comprendieron que ir a la escuela es más que tomar un libro y completar actividades, descubrieron que la Escuela puede transformarse en un lugar divertido del cual obtendrán enormes aprendizajes estando fuera o dentro del aula, sin libros pero si jugando, explorando, observando, pensando, comparando, suponiendo y comprobando, como debe aprender un niño o una niña de este nivel, jugando, divirtiéndose e internalizando aprendizajes de manera natural, no por repetición o por obtener una carita feliz, sino que por la satisfacción personal que da el participar de las experiencias pensadas en ellos y ellas y en sus intereses.

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