4.1.- CONCLUSIONES.
Durante estos cincuenta y dos años de conflicto armado en que se ha visto sumido nuestro país, las Fuerzas Armadas han jugado un papel trascendental con una alta cuota de sacrificio que implicó el asesinato de muchos de sus miembros en emboscadas, campos minados, enfrentamientos y ataques terroristas de diversa índole que en la mayoría de los casos iban en contra del derecho internacional humanitario, dejando además miembros de la fuerza pública mutilados, familias huérfanas, madres sin sus hijos, familias desintegradas y hogares con un dolor profundo.
Las Fuerzas Armadas siempre han demostrado su compromiso con el cumplimiento del mandato Constitucional para el que fueron creadas y ello no solamente implica la defensa de las instituciones sino la lealtad férrea con su Comandante Supremo, el Presidente de la República, es por ello, que ante el actual proceso de paz, sus miembros acatan los lineamientos fijados por el Gobierno Nacional en pro del logro de los objetivos propuestos cuando se inició dicho proceso. Como militares entendemos que ningún proceso es perfecto pero es necesario encontrar un camino que ponga fin o por lo menos mitigue la confrontación armada que se ha venido dando y que ha causado tanto sufrimiento a los colombianos, por esto es necesario apoyar las diferentes iniciativas encaminadas al logro de la paz, eso sí, todo enmarcado dentro del Estado social de Derecho y la garantía de los derechos de las víctimas.
Como investigador, pienso que en el acuerdo de paz firmado con las FARC, existen vacíos en el punto relacionado con la aplicación del modelo de justicia
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transicional o legislación para la paz, ya que en él se establece la aplicación de restricciones a la libertad como penas para aquellos que hayan cometido delitos graves y que así lo hubieren confesado en marco del proceso de paz. Se requiere de mucha socialización y pedagogía para que sea entendido y aceptado por el pueblo, en este caso, con la Jurisdicción Especial para la Paz, adoptada dentro del marco del proceso de negociación con las guerrillas de las FARC y que no es más que un instrumento aceptado por el Derecho Internacional que le permite al Estado Colombiano crear unas condiciones especiales para investigar, juzgar y sancionar las conductas cometidas en el contexto y en razón del conflicto armado, en particular los delitos más graves y representativos, pero ante todo, busca la satisfacción de los derechos de las víctimas, el derecho a la justicia y contribuir a garantizar sus derechos a la verdad, la reparación y la no repetición, así como contribuir a la consolidación de la paz.
Un punto álgido en la mesa de negociación y en el cual las fuerzas armadas combaten a diario es el relacionado con el narcotráfico, pues para nadie es un secreto acerca de la estrecha relación de la guerrilla de las FARC con esta actividad delictiva, la cual se convirtió en su mayor fuente de financiación después del secuestro según cifras de la UIAF (Unidad de información y Análisis Financiero del ministerio de Hacienda) en estudio realizado en el año 2.005 y en el documento de trabajo Nr.2/2014 ―Finanzas de las ONT-FARC: Hacia la formulación de estrategias de debilitamiento y reducción‖ publicado por la Escuela Superior de Guerra. Esta fuente de financiación le ha generado a las FARC grandes utilidades que le han servido para para el sostenimiento de la actividad armada y su confrontación con la fuerza pública en la cual muchos campesinos se han visto afectados. Nada concreto se ha dicho acerca de que va a pasar con esos activos adquiridos producto del enriquecimiento ilícito de las FARC y si van a hacer parte del fondo para la reparación de quienes sufrieron por su accionar.
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Para concluir, es necesario resaltar que procesos tan trascendentales para el país, implican una mayor socialización no sólo con las Fuerzas Armadas sino con el común de la gente, en busca de dar a conocer de manera clara el verdadero alcance de las negociaciones y resolviendo todas las inquietudes que puedan suscitarse logrando así que la precepción de la gran mayoría sea positiva y de apoyo hacia los acuerdos del proceso de paz.
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4.2.- RECOMENDACIONES.
Teniendo en cuenta que el conflicto armado en Colombia ha afectado de una u otra manera a todas las esferas sociales, es imprescindible crear unos canales efectivos de divulgación y explicación del desarrollo de las negociaciones y los puntos acordados en las mismas, mostrando claramente el alcance de los acuerdos y el impacto que tiene en nuestra sociedad, de esta manera el poder primario puede conocer lo acordado. De igual forma, convendría conformar grupos de trabajo focalizados a nivel regional que de manera sucinta consoliden todas las inquietudes que pudieran surgir y que posteriormente sean unificadas a nivel central y puedan ser transmitidas al grupo negociador con el fin de ser analizadas y si es el del caso tenidas en cuenta para seguir haciendo ajustes a los acuerdos y lograr un proceso en cierta forma consensuado con el pueblo.
Las Fuerzas Armadas deben ser tenidas en cuenta en ese proceso de socialización, desde el soldado más raso hasta todo el personal civil que presta sus servicios en la misma a fin de evitar la desinformación que se dio en muchos de los puntos tratados y acordados en la mesa de negociación durante el actual proceso de paz con las guerrillas de las FARC y que fue aprovechada por diversos sectores para crear un ambiente de malestar y desconfianza hacia dicho proceso, situación está que también se dio a nivel social conllevando al resultado negativo del plebiscito conocido por todos, en cual el pueblo no dio su aval a los acuerdos básicamente porque desconocía los verdaderos alcances de estos al contar con tan poco tiempo para su análisis luego de haberse dado a conocer públicamente por parte del gobierno.
Realizar un nuevo sondeo al final del proceso de paz con el fin de conocer el verdadero impacto de este en las fuerzas armadas y contrastar esa precepción
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previa que sus miembros tenían sobre los acuerdos de paz, que de acuerdo a la encuesta realizada en esta investigación se mostraban desacuerdos en temas como la aplicación de la Jurisdicción Especial para la paz y la aceptación del mismo proceso de paz como la mejor salida para el logro de la paz.
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