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Condición del arbolado en el Bosque de Chapultepec

4.4 Trabajos de campo con espacios verdes

4.4.2 Condición del arbolado en el Bosque de Chapultepec

total), principalmente eucaliptos, que se encontraban muertos o con una estructura de riesgo. Un 60% del arbolado deberá ser podado y el resto recibirá otros tratamientos como descompactación y aireación del suelo, mulching, sistemas de refuerzos, tratamientos a las raíces, trasplantes y tutores.

Los resultados de este estudio se incorporaron en el segundo informe de trabajo de la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal del 2001-2002; ahí se presentó la conclusión del Plan Maestro para el Bosque de Aragón en colaboración con la Dirección General de Obras Públicas de la Secretaría del Medio Ambiente (GDF, 2002). De esta manera y como consecuencia de las recomendaciones, se continuó con el proceso de remodelación del Zoológico de San Juan de Aragón y la rehabilitación de los albergues para la fauna que allí habita. En la actualidad se está extrayendo el arbolado muerto como efecto de la plaga y se está reforestando, aunque los nuevos árboles aún no reúnen las características de tamaño y calidad que la arboricultura recomienda.

4.4.2 Condición del arbolado en el Bosque de Chapultepec

El Bosque de Chapultepec (Área de Valor Ambiental) es el paisaje cultural emblemático de la Ciudad de México, foco de atracción, centro recreativo por excelencia de los capitalinos y un testigo de la historia. Está conformado por tres secciones, la primera es la más antigua, ya que desde tiempos prehispánicos fue lugar de recreación y esparcimiento para los gobernantes texcocanos y teotihuacanos (los últimos hallazgos arqueológicos lo han demostrado). En la primera sección se encuentra el “Cerro del Chapulín”, al cual debe su nombre el lugar, ya que eso significa la palabra Chapultepec en nahuátl; en su cima se encuentra el Castillo y actual Museo Nacional de Historia. A medio sendero se encuentra el Museo del Caracol, a su costado quedan los Baños de Moctezuma con los manantiales que ahí existieron y un pequeño lago. Al fondo se localiza el Zoológico de la Ciudad de México y la residencia oficial de Los Pinos, así como los Museos de Arte Moderno, Rufino Tamayo y el Museo Nacional de Antropología. La segunda sección es una ampliación de la primera, fue construida en los años sesenta y por ello cuenta con dos lagos, la sección de juegos mecánicos, restaurantes, calzadas, áreas para

corredores y ciclistas, vistosas fuentes, juegos infantiles y tres museos: el Tecnológico, el de Historia Natural, agregándose en la década pasada el moderno Museo del Niño.

La tercera sección, construida después, está pensada como un tipo de reserva ecológica, por lo que cuenta con más espacios verdes que buscan acercarse y conectarse más con los bosques periurbanos. Aunque se han visto afectados por las invasiones para la construcción de casas y edificios de gente pudiente principalmente en las barrancas silvestres (GDF, 2002).

El Bosque de Chapultepec en sus tres secciones ocupa una extensión de 647.5 hectáreas. Es uno de los bosques urbanos más grandes y visitados del mundo, recibe anualmente alrededor de 104 millones de visitantes79. Esta circunstancia, que por un lado lo sitúa como un sitio de gran valor social, le genera a la vez gran cantidad de dificultades. El mayor problema en el que incide el usuario del Bosque es la generación y dispersión de basura, que está asociado a los productos envasados que lleva consigo el visitante y/o adquiere en expendios de venta fijos y ambulantes al interior del Bosque, así como a la reproducción de hábitos inadecuados para disponer de los desechos. Otro problema grave es la ocupación y privatización del espacio público por parte de más de mil vendedores ambulantes, que prácticamente impiden el paso y generan contaminación y proliferación de plagas de roedores.

Por otra parte, en lo que tiene que ver con las áreas verdes, los árboles, sus mejores y más legítimos representantes, se encuentran en condiciones precarias de salud debido a la plantación excesiva durante mucho tiempo, sin ninguna planeación, que ha creado una sobre densidad y saturación de plantas, limitando el desarrollo saludable del Bosque (Fotografía 6). Existe poca biodiversidad, debido a que se han plantado las mismas especies, haciendo el paisaje monótono, dominado en más del 70% por tres especies de árboles: truenos, fresnos y cedros. El ahuehuete, la especie más emblemática del Bosque de Chapultepec, se encuentra oculto y hostigado por gran cantidad de cedros y fresnos que obstruyen su desarrollo e impiden disfrutar del espectáculo de ver su tamaño, porte y extensión de su copa.

Para enfrentar esta problemática, el segundo informe de la Secretaría del Medio Ambiente (GDF, 2002) dice que “con el propósito de garantizar la participación ciudadana, no sólo en los trabajos de mantenimiento y mejoramiento ambiental del bosque, sino también

79 El Central Park de Nueva York con 341 hectáreas recibe 20 millones de visitantes y El Retiro en Madrid recibe

involucrando su participación en la toma de decisiones, el día 4 de agosto del 2001 el Jefe de Gobierno anunció públicamente la creación del Consejo Rector Ciudadano del Bosque de Chapultepec” (p. 12). A decir del Gobierno del Distrito Federal (GDF, 2002) “el objetivo de este Consejo es el de propiciar un espacio consultivo, de reflexión y toma de decisiones en el que sus integrantes aporten su experiencia y talento en la búsqueda de soluciones integrales para la restauración del bosque” (p. 13). El Consejo está integrado por “miembros distinguidos de la sociedad, representantes de instituciones privadas, de educación y sector académico que han manifestado su interés y preocupación por el mejoramiento integral del Bosque de Chapultepec” (p. 13).

Fotografía 6. Baja condición de vigor de los cedros en el Bosque de Chapultepec (Foto del autor, 2004).

Entre los miembros del Consejo Rector Ciudadano se encuentran: Ángeles Mastretta, Marinela Servitje, Adriana Pérez De López, Germán Dehesa, Emmanuel Acha, Rodolfo Dirzo y Alejandro Soberón” (GDF, 2002, p. 13).

Entre las actividades que se plantearon realizaría el Consejo Rector Ciudadano del Bosque de Chapultepec destaca hacer un diagnóstico de las condiciones en que se encuentra el Bosque de Chapultepec, en particular su primera sección para, con base en esto, realizar un pronóstico que permitiese un acercamiento a su problemática ambiental. Este pronóstico muestra los principales ejes sociales, culturales, históricos, ambientales y arquitectónicos de la situación. Un primer producto de este esfuerzo es el Plan Maestro para el Rescate del Bosque de Chapultepec, para el cual se realizó un estudio dasonómico en la primera sección, que abarcó también aspectos fitosanitarios y de suelos, con el fin de evaluar la condición de salud del arbolado y recomendar las acciones pertinentes.

A continuación se presentan los resultados más importantes del estudio dasonómico, desde el punto de vista técnico de la condición del arbolado y su contribución a la sustentabilidad urbana:

• La sobre densidad del Bosque de Chapultepec80, primera sección, que sobrepasa en muchos sitios los 500 árboles por hectárea, crea una densa masa forestal que contribuye negativamente a la condición de salud del arbolado. También se generan problemas de inseguridad para los visitantes y riesgo de incendios. La dasonomía, la ciencia que estudia los bosques, recomienda que en un parque urbano no deban existir más de 120-150 árboles maduros por hectárea con el fin de permitir su desarrollo saludable y facilitar la recreación81.

• El excesivo número de individuos sobrepasa la capacidad del suelo para sustentarlos, llevando a la generación de plagas y enfermedades, y finalmente a la muerte de gran cantidad de árboles. Consecuencia de ello es que los árboles están creciendo raquíticos y mal conformados e impiden el desarrollo de los más saludables. Actualmente el cedro, una de las especies que más abundan, está afectado por la plaga de descortezadores y además padece de una enfermedad cuyo control implica la extracción de los individuos enfermos a fin de evitar su propagación al resto del arbolado sano (Cibrián, 2004).

80 Se calcula aproximadamente en 54,000 el número de árboles existentes para las 120 hectáreas arboladas de la

Primera Sección del Bosque Chapultepec (Rivas, 2004).

81 En un levantamiento rápido realizado por el autor en el 2004, en varios sitios del Central Park de Nueva York,

• El cerrado dosel forestal no permite el paso de luz y agua de lluvia al suelo del bosque. El 90% de la precipitación es interceptada por la copa de los árboles y se pierde por evaporación (Rivas, 2004).

• La pésima condición de salud del arbolado, derivada de la anterior situación, incide en que el bosque no contribuya adecuadamente a la aportación de los servicios ambientales y sociales de limpieza del aire, captura de dióxido de carbono, belleza del paisaje y recreación.

• Dos familias taxonómicas (Oleaceae y Cupressaceae) agrupan al 78% del arbolado. La sola familia Oleaceae (donde se encuentran el trueno y el fresno) reúne al 54.1% del arbolado (Ibid.).

Con el propósito de resolver está problemática, durante el 2004 se llevaron a cabo diferentes tratamientos arboriculturales:

• La recomendación principal derivada de los estudios fitosanitario y de suelos fue que para mejorar la condición de salud del arbolado era necesario el control de la densidad mediante el aclareo del bosque. Esta forma de cultivar el bosque consistió en la extracción de los individuos chicos muertos, enfermos, oprimidos y mal conformados (Rivas, 2004).

• Se extrajo un 25% (aproximadamente 13,500 árboles) de toda la masa existente en el Bosque en su Primera Sección. De estos árboles el 67.6% eran chicos (menos de 7 m de altura), pertenecientes a las dos familias con mayor número de individuos (Oleaceae y Cupressaceae). Aproximadamente 600 árboles eran árboles grandes muertos y de riesgo que requerían ser removidos por razones de seguridad.

• El 50% por ciento del arbolado del bosque recibió poda de limpieza de copa. Consistía básicamente en eliminar partes secas, plantas parásitas y objetos extraños de la copa de los árboles. Esto ha redundado en una mejor condición de salud y tendrá un positivo efecto estético.

• Los sitios de mayor compactación del suelo recibieron un tratamiento de aflojamiento y riego. También, se fertilizaron estos espacios y se agregó material orgánico resultante de la trituración de las ramas de las podas.

Los beneficios ya empiezan a observase como efecto de los tratamientos e indudablemente mejorarán la condición de salud del bosque (Fotografía 7). Su incidencia tiene que ver principalmente con:

• Mejor composición y calidad de la masa forestal.

• Buena condición de salud de los árboles en el bosque.

• Disminuir riesgos de incendios.

Fotografía 7. Mejor distribución del arbolado y condición del suelo en el Bosque de Chapultepec, como efecto de los tratamientos (Foto del autor, 2005).

• Permitir paso de luz y agua al suelo.

• Mayor visibilidad y seguridad para los visitantes.

• Densidad apropiada del arbolado, abriendo en algunos casos espacios para la recreación.

Estas acciones son de carácter técnico, pero debido a la sensibilidad social sobre la importancia del Bosque como el “pulmón” central de la Ciudad, por la suspicacia, la desconfianza hacia todo lo que venga del gobierno y por el poco conocimiento que se tiene acerca de la cultura moderna para el cuidado de las áreas verdes y los árboles, no era de extrañar que se presentaran resistencias, y que se politizara la situación para no hacer lo que se requería82.

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