MARCO GEOGRÁFICO, LÍMITES TERRITORIALES Y DISTRIBUCIÓN
3 CONDICIONES CLIMÁTICAS Y POTENCIAL BIOLÓGICO.
El clima de la cuenca alta y media del Alberche puede calificarse de mediterráneo con fuerte continentalización y una gran influencia de la montaña, especialmente en la zona alta10. La presencia de montañas de cierta altitud (1.200-1.400 metros) y llanuras protegidas por el relieve, con una altitud de unos 600 metros explican los acusados contrastes climáticos entre unas zonas y otras. El relieve actúa variando temperaturas y pluviosidad, provocando además un efecto de pantalla que hace disminuir la pluviosidad en la fosa de Cebreros-El Tiemblo- Valdeiglesias. Por el contrario, las montañas del alto Alberche recogen abundantes lluvias, que llegan a superar los 1.500 mm. anuales.
En la zona media del valle (El Tiemblo, San Martín de Valdeiglesias), el clima se caracteriza por unas temperaturas extremas, con una media anual entre 10º y 14º C. La amplitud térmica también es alta, alrededor de 20º: el mes más frío (Enero) oscila entre 4º y 6ºC, y el mes más caluroso (Julio) entre 23º y 25ºC. La pluviosidad media anual se encuentra entre 600 y 800 mm., debido a la cercanía de la sierra, de lo que Madrid. Durante la Baja Edad Media señaló la frontera entre las tierras abulenses y las de Pedro Dávila en Valdemaqueda. Asimismo, el río Tórtolas es actualmente límite entre Ávila y Madrid; en la Edad Media lo era entre El Tiemblo, aldea abulense, y el señorío de San Martín de Valdeiglesias.
10Los datos del clima están tomados de GARCÍA BALLESTEROS y otros: "Madrid" en Geografía de España, tomo 7, pp. 335-589; ALLUÉ ANDRADE, J.L.: Atlas fitoclimático de España, ICONA, Madrid, 1990; y GALÁN GALLEGO, E.: "El clima de la provincia de Toledo y suroeste de Ávila", en Estudios Geográficos, 162, 1981, pp. 19-49.
resulta que los meses secos sólo son julio y agosto. El máximo pluviométrico se registra entre noviembre y diciembre, con otro máximo en marzo. Este clima, válido para el valle medio del Alberche, es más húmedo y fresco a medida que nos acercamos a los rebordes montañosos, llegando a superar los 1.500 mm. La presencia de castaños en las proximidades serranas de El Tiemblo, Cadalso, Cenicientos, Rozas de Puerto Real y Casillas indica esa mayor pluviosidad.
Los suelos de la fosa del Alberche están formados por suelos poco evolucionados y de escasa calidad, con predominio de rocas graníticas en los rebordes montañosos y de gneis a orillas del río. El resto de la comarca está cubierto por sedimentos silíceos, lo que propicia la aparición de una vegetación más semejante a la de la actual Extremadura, con alcornoques y encinares de tipo luso-extremeño o silíceo11.
La vegetación resultante del clima y de los suelos del valle del Alberche es la típica de los bosques mediterráneos: encinas, enebros y pinos silvestres abundan en las zonas bajas del valle. A media ladera, predomina el rebollo y el pino resinero. En los rebordes montañosos, predomina el pino albar; en la Edad Media existieron también robles y castaños; hoy han desaparecido o aparecen muy dispersos12.
A orillas del río y sus afluentes se sitúa una zona de vegetación de ribera, con alisedas, fresnedas y olmedas, muy abundantes también en la Edad Media, sobre todo en el valle medio del río. De ahí, topónimos como Aldea del Fresno o La Poveda (en término de Villa del Prado).
El medio natural se vió alterado y humanizado con la ocupación y organización del territorio que se inició a partir del siglo
11GARCÍA BALLESTEROS, A. y otros: "Madrid", en Geografía de
España, tomo 7, ed. Planeta, Barcelona, 1988, pp. 398-399.
12Hoy perviven amplios sectores con castañares en El
XII. El paisaje actualmente conserva en gran medida la humanización sufrida. Destaca especialmente el aprovechamiento vinícola, ganadero y forestal que es tradicional en toda la comarca. A partir de los años 70 del siglo XX, se ha sumado a estas actividades tradicionales la del esparcimiento y residencia secundaria, debido a la cercanía a Madrid y a los valores naturales y culturales de la zona.
II.- LOS LÍMITES TERRITORIALES Y SU EVOLUCIÓN EN LA EDAD MEDIA.
La delimitación territorial no sólo informa de los límites concretos que marcan la división de dos territorios, sino que su estudio permite observar también la articulación jurisdiccional y organización política de esos territorios13. En el caso del valle del Alberche, la evolución del trazado de los límites territoriales desde el siglo XII deja ver principalmente dos elementos característicos de su historia: el carácter fronterizo de la zona y la expansión de la nobleza por un territorio alejado del concejo abulense.
El trazado de los límites entre las diversas jurisdicciones presentes en el valle del Alberche desde el siglo XII fue muy complejo. El carácter fronterizo del valle, entre Ávila y Toledo, provocó numerosos contenciosos entre el obispado abulense y el arzobispado de Toledo desde principios del siglo XIII, cuando el alejamiento del peligro almohade obligó a una delimitación mucho más clara de los límites entre ambas diócesis y entre los concejos de Ávila y Escalona y el monasterio de Valdeiglesias. El intenso proceso de señorialización que sufrió el sur de Ávila a partir del siglo XIV y, sobre todo, en el siglo XV vino a complicar aún más el trazado de las fronteras.
13Últimamente han surgido varios estudios sobre la
organización geográfica de Castilla en la Edad Media, que muestran el interés por superar la simple delimitación de fronteras para estudiar el trasfondo jurídico, político y social que el trazado de límites territoriales supuso. Entre ellos, destacan los de LÓPEZ GÓMEZ, Julia y LÓPEZ GÓMEZ, Antonio: "Las comarcas toledanas según las relaciones topográficas de Felipe II", en Boletín de la Real Academia de la Historia, CLXXXVII, 1990, pp. 337-362; BARRERO GARCÍA, A.Mª.: "Los términos municipales en Castilla en la Alta Edad Media", en Actas del IIº
Simposium de historia de la Administración, Madrid, 1971, pp.
141-160. Un recorrido por la aparición y evolución de los rasgos de identidad regional en la Castilla bajomedieval y su reflejo en las instituciones administrativas, en LADERO QUESADA, M.A.: "Las regiones históricas y su articulación política en la Corona de Castilla durante la Baja Edad Media", en En la España
medieval, 15, 1992, pp. 213-247. Otro interesante punto de
vista, en MITRE FERNÁNDEZ, E. y otros: Fronteras y fronterizos