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CONOCER GENTE Y HACER AMIGOS

In document Universitarias a La Cama (página 60-74)

Voy a hacer una suposición tonta de que si lograste sobrevivir 18 o 19 años de tu vida, sabes cómo hacer amigos. Puede que tengas 2 o 20 (o 2000 en Facebook). Pero si tú situación es algo como era la mía, unas cuantas indicaciones, recordatorios e información no te harán daño.

Hay una palabra que todos los chicos seductores lanzan y todos parecen tener una definición un poco diferente de ella: valor.

No escribiré un tratado sobre ellos, pero rápidamente, el valor es atractivo. Nos movemos hacia las cosas con valor y nos alejamos de las cosas sin valor.

Algunas cosas son universalmente valiosas. Los Cuatro Rasgos que voy a compartir contigo son universalmente valiosos. Otras cosas tienen un valor universal cercano, tal y como la buena apariencia, el dinero y perritos

chiquitos lindos.

Hay algunas cosas que son valiosas en situaciones específicas o para personas en específico. Una chica insegura que nunca haya tenido una figura paterna puede valorar más un hombre paternal y protector mientras que una mujer fuerte e independiente seguro valorara más un hombre que le dé su espacio y su libertad.

Así que de nuevo, todos nos movemos hacia las cosas que son valiosas para nosotros. Y en el campus, la manera en que haces amigos y te conectas socialmente es al ser un chico social y valioso que hace algo que le llamo dar amor.

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¿Porque esa seducción a la Antigua no me funcionó? Bueno, ya te dije sobre las convenciones sociales que se entrometen. Pero hay algo más sucediendo allí: seducir no se trata realmente de dar amor.

Piénsalo. La mentalidad típica de los artistas de seducción es “Quiero tomarme fotos con mujeres sexys y quizás tener sexo con algunas de ellas, así que voy a decir y hacer algunas cosas que harán que una mujer abra sus piernas.” Me refiero a que, cuando realmente llegue el momento, esa es la mentalidad que la mayoría de los chicos les empieza a afectar.

Así que lees cosas como esa y piensas “GENIAL!” Claro, tu vida no es así y la mía tampoco lo era. Pero ahora tienes este punto de referencia ‐ una meta de tipos – que tiene mucho menos que ver con cualquier mujer en particular y más que ver con tu habilidad de acostarte con muchas mujeres.

Entonces tu mentalidad al salir y empezar a conocer chicas tiene una

orientación hacia una meta. Felipe me decía algo sobre una teleconferencia donde hablo y un chico le hizo una pregunta que decía algo como “Cuando ejecuto un cumplido, en que momento yo…?

¿Disculpa? ¿Estás ejecutando un cumplido?

Los cumplidos son cosas que deberían salir de manera espontánea porque de alguna manera, alguna chica es increíble.

Entonces, sí… cuando los chicos se amarran mucho a los aspectos técnicos de la seducción y de las citas, creo que empiezan a olvidarse de la razón original por la que se metieron en todo esto: tener chicas geniales en sus vidas. Ven la seducción y las habilidades de interacción de la misma manera en que piensan sobre construir computadoras o carros y actualizarlos con los últimos trucos y componentes.

Pero esto no acerca necesariamente a un chico a lograr sus metas. Cuando me pedían consejos, básicamente le decía a los chicos que salieran y se

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divirtieran y que no pensaran en tener sexo. Cuando te estas divirtiendo estás dando amor. ¿Oye, Y sabes qué? Varios de esos chicos lograron acostarse con unas chicas solo porque estaban pasándola bien y compartiendo su amor con las personas alrededor.

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Así que si tu meta es tener mucho sexo al azar, o una novia, o mucha actividad social, tener chicas increíbles en tu vida se trata de dar amor. La cosa es que… cuando lo descifras la mentalidad de la seducción se trata sobre tomar las cosas. Se trata de tener fotos con chicas sexys que les puedas mostrar a tus amigos, tener sexo con algunas chicas que puede o que no te importen y validar tu ego a cuesta de otros. No te culpo si esto te sucedió porque a mí también me sucedió.

Pero de nuevo, desde la raíz, la seducción trata de darles algo a las

personas. Y cuando un chico no está dándoles algo a las personas, cuando les está quitando cosas, no es valioso. De hecho, es un poco como una sanguijuela de amor.

Usemos un ejemplo aquí. Piensa en el chico que llega a la fiesta donde todo el mundo se está divirtiendo, relajándose, riéndose. El no lleva ninguna energía positiva, diversión o felicidad propia; su única meta es tener sexo. Así que va de chica en chica viendo si le funciona algo de lo que dice. Sale por sí mismo, no le importa la gente que está alrededor excepto si lo lleva a algo. Él está chupándose la escena social, esperando lograr llevarse una chica de ahí. NADA DE AMOR AHÍ. Consideremos otra clase de chico.

Como Dar Amor

El chico número 2 es divertido, sencillo, que siempre está determinando maneras en que se puedan juntar las personas y disfrutar de su compañía. Tiene muchas sonrisas para dar, muchos cumplidos para compartir y mucho amor para el mundo. Las personas se juntan a su alrededor porque él les hace un mundo mejor. No se preocupa por las personas que no le caen bien porque está haciendo lo que lo hace feliz y se rodea con personas que hacen su mundo mejor. Él no es un tonto‐feliz, el solo está… cómodo.

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A este chico le va bien en el campus (y casualmente, en casi todo lo demás). Lo que este chico hace es dar amor a las personas a su alrededor. El hace que sus vidas sean mejores al divertirse y al vivir bajo sus propias reglas. No hay una meta cuando sale – él quiere simplemente pasarla muy bien. Eso significa que a veces disfrute juegos, significa tener sexo salvaje en un baño, significa relajarse jugando bolos con sus amigos.

Ahora pensemos sobre lo que significa dar amor en el campus. ¿Cuáles son las imágenes que típicamente asociamos con la Universidad? Alguna película gringa con chicos fiesteros y despreocupados que solo quieren divertirse. ¿Estas empezando a ver algún patrón surgiendo?

Estos chicos traen la fiesta cada vez que entran a una habitación. Y eso es VALIOSO en la universidad. Cualquier cosa que contribuya a la experiencia universitaria, a la escena social universitaria, a la realidad que las personas quieren vivir… ese chico que juega tiene amor para dar, porque todo el mundo lo está viendo diciendo “!ah que genial… estos son los juegos en las fiestas universitarias! ¡Buenísimo!

Cuando comencé a trabajar en esto, recordé que me burlaba de los chicos que estaban a mí alrededor y no lo entendían. Estos chicos que eran unos perdedores, imbéciles y copiones. Me dije a mi mismo, “A la mierda con esos chicos,” “ellos no le agregan nada de amor a mi vida.” Pasaba mi tiempo hablando con chicos geniales y chicas que quería tener. Pero a

medida que mi círculo social se expandió y me volví más “genial”, empecé a ser más amable con todo el mundo. Y aquí está lo loco del asunto – los chicos que anteriormente pensé que eran perdedores se me acercaban en las fiestas porque yo era el chico que había sido amable con ellos, el que agrego algo de amor a su mundo solamente por hablarles unos minutos. No paso mucho tiempo para que pudiera ir a cualquiera lugar ver unas cuantas personas cuya vida les había mejorado simplemente al ser social y dar

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estaba feliz de verlos y de repente yo era popular.

Vamos a discutir el valor específico de las chicas universitarias un poco más cuando profundicemos en la mente de una chica universitaria. Pero por ahora, consideremos el valor universitario general.

Un Cuento de Dos Grupos Sociales

Había dos grupos de chicos en la facultad de mi amigo en mi Universidad, cuyas diferencias ilustraban perfectamente lo ideal que es el valor‐ de‐ dar. El primer grupo consistía de tres chicos que eran atractivos, fluidos y que tenían un buen juego para seducir. Pero casi no los veíamos salir, y cuando los vimos, ellos casi no socializaban con los demás. Estaban más enfocados en su propio grupo y en las chicas que querían conquistar.

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El Segundo grupo de chicos eran todos locos. Ellos siempre estaban

haciendo una parrillada, yendo a los juegos de futbol con la cara pintada y haciendo que las personas hiciera cosas que no harían por si solas. Hablaban y amaban a todo el mundo. Uno de los chicos tenía una franela que decía “Tu Mama Va a la Universidad”. Claro, eran todo tipo de idiotas, pero hacían que estar en la universidad se sintiera como un esfuerzo de equipo. Todos estábamos en eso para disfrutar los 4‐6 años allí.

Me dicen que en la reunión de estudiantes del último año todos veían al primer grupo con nostalgia. Incluso compartían el sentimiento de decepción con todos, diciendo que deseaban haber formado parte de la escena con más ímpetu. Ellos no eran chicos seductores inmorales. Pero no daban amor de la manera en que lo hacían los chicos del segundo grupo.

Como podrás imaginar, el Segundo grupo tenía una perspectiva mucho más diferente sobre sus 4‐6 años anteriores.

Ahora, no tienes que hacer cosas llamativas o pintar tu cara para contribuir en la experiencia universitaria de todos los demás. Todo lo que se necesita es energía buena y una actitud de vamos‐a‐divertirnos.

Irrumpir en el Grupo

Me arriesgaré y hare otra suposición: si estás leyendo este libro,

naturalmente no estás en el centro que es donde se forman los grupos sociales. Es genial – es algo que llega con el paso del tiempo – así que quiero compartir algunos pensamientos sobre como unirse y conectar con otros grupos sociales.

Cuando estas empezando a conocer personas nuevas y a meterte en grupos sociales nuevos, lo primero que puedes hacer es trabajar para establecer cosas en común. Si tienes en común la misma ciudad o estado eso ayuda.

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Pregunta “¿Así que, de dónde eres?” Si es una chica y te dice de algún lado que no conoces, puedes bromear y decir “Uy Mierda, conozca a una chica loca que vive allá.” La chica preguntará quien, y tú puedes decir “Solo

bromeaba, ¿Cómo es allá? Esto es un ejemplo de una técnica que aprendí de Felipe y que uso bastante.

Incluso mejor que las ciudades en común, es cuando conocen la misma persona. Poder decir “ah mierda, ¿conoces a tal y a cuál? Es el lazo más poderoso y rápido que puedes formar con cualquier persona. “Si, ese chico está muy loco. La última vez que lo vi estaba en…” Listo, entraste. “Espera, ¿cómo lo conoces?” Ahora, no soy de los que acosan, pero si sabes que vas a conocer cierto grupo de personas en clases o en un evento, vale la pena entrar a Facebook y ver si conoces gente en común.

A medida que profundizas en la conversación, puedes empezar a hacer preguntas sobre como un grupo de amigos han hecho todo juntos. La mayoría de los grupos sociales tienen una serie de historias compartidas, de experiencias y de puntos de referencia. Tienen cosas que hacen juntos que son divertidas e interesantes. De hecho, he notado que

aproximadamente el 70% de lo que hablan los grupos sociales es sobre las cosas que hicieron juntos. Si tuviera una dólar por cada vez que he

escuchado una historia empezar así como “Oye, te acuerdas esa vez cuando fuimos a…” Sería un hombre millonario.

Cuando empieces a conocer personas en cualquier grupo social, mantén tus interacciones de una manera ligera. Ha habido pocas veces en mi vida en que estropee las cosas con las chicas y los chicos al tratar de ser aceptado. Está bien definir algunos planes para pasártela con ellos, pero no vayas de inmediato de nunca haber conocido a alguien a hablarles cinco veces al día. En general, una o dos semanas son buen tiempo para empezar a considerar la cantidad de tiempo que vas a pasar con un grupo.

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Una vez que estas en el Grupo

Al final del día, todo se trata de compartir. Una vez que te integraste y te conectaste, deberías mantener un contacto regular con las personas de tus grupos sociales, hombres y mujeres por igual. Las experiencias compartidas (mientras más locas mejor) llevan a conexiones profundas, historias geniales y memorias fenomenales.

Haz que la conversación sea social cada vez que puedas. Pregúntale a las personas a quien han visto, que ha pasado de nuevo con la vida de todos, quien sale con quien, etc. 9 de 10 veces, esto es más interesante que discutir sobre las clases, especializaciones y deportes.

Más adelante en este libro, compartiré algunos pensamientos en cómo avanzar de ser un miembro del grupo a ser su líder.

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Las Mujeres en el Grupo

Okey, conseguiste un grupo social genial y empezaste a integrarte. Tienes tus ojos puestos en María Eugenia, que está en el top tres de chicas sexys del grupo. Pero una noche sales y Carla (una orbitadora) se emborracha y quiere llevarte a casa. ¿Qué haces?

Si eres conocido como el chico que se junta con las orbitadoras de cualquier grupo en particular, tus chances con las chicas como María

Eugenia van disminuyendo. ¿Por qué sucede esto? Bueno recuerda que rol juegan las orbitadoras – tienen un valor “pequeño” comparadas con las chicas populares del grupo. Así que en el momento en que eres catalogado como el chico que se junta con las orbitadoras, empiezas a ser ubicado en esa categoría.

Lo loco es que puedes juntarte con las orbitadoras y cualquiera de otros grupos con impunidad. Así que, mientras estés juntándote con chicas que no son orbitadoras de María Eugenia, estas bien. Ya que María Eugenia

tampoco conoce esas chicas, su valor no es conocido, y te juntes con ellas o no, tiene poco impacto en el rol en tu grupo social del que María Eugenia si forma parte.

Felipe me dijo que durante su último año, él se la pasaba con el grupo “popular”, y que de hecho tenía una novia que ni siquiera era parte de esa escena, así que era algo como lo mejor de ambos mundos. Él estaba feliz y saludable y lleno con su relación, y tampoco sentía ninguna presión por acostarse con las orbitadoras cuando se le insinuaban. Pero cuando su relación terminó al final del año, empezó a salir con la chica más sexy del campus, que sí era parte de esa escena.

Así que, así es cómo funcionan realmente estas escenas. Ahora, está BIEN acostarse con las orbitadoras después de que te hayas juntado con María

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Eugenia. Tu valor está establecido. Pero recuerda: si estás pasando tiempo juntándote con la fruta más baja del árbol, vas a terminar en el mismo recipiente.

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Habiendo dicho todo esto… ¡quizás no estés interesado en salir con María Eugenia! Quizás no te importa y estas totalmente feliz al salir con las orbitadoras. No hay problema amigo – Puedes juntarte con 10 de ellas a cambio de cada chica elite que puedas obtener. ¿Calidad, cantidad o ambas? Todo lo que puedo hacer es mostrarte el camino.

Mi Camino

En retrospectiva, todo tiene sentido. Pero solo fue por algo de suerte y casualidad que pude encontrar mi camino hacia las escenas que pude ir. Todo empezó con una chica que conocí en clase, estaba en una de las

facultades “menos” conocidas. No era muy bonita, pero era muy dulce y nos hicimos amigos. Un día le ofrecí ayuda con su computadora y cuando fui a su casa, conocí algunos de sus amigos.

Creo que yo tenía un aire misterioso y de confianza; Era juguetón, divertido y ciertamente no estaba intentado conquistar a nadie. Les caía bien y

empezamos a ir a algunas fiestas. Pronto empecé a aprender sobre la jerarquía en la universidad. Algunas chicas defendían sus facultades, otras eran más sociales y se conectaban con otras facultades. Felipe me ayudo a ver estos patrones y empecé a establecer mejores amistades con las chicas más conectadas.

Pronto empecé a invitar unos chicos geniales y antes de darme cuenta, se estaba formando un grupo social. Yo estaba en el centro de un mundo pequeño y creciente, pero conociendo más y más personas. Nunca me quede dormido; una vez que ese grupo se estableció empecé a acercarme a otras chicas sexys.

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Yo me portaba bien con mis muchachos, pero nunca dependía de ellos para planear mi noche o mis Buenos ratos

Empecé a organizar fiestas divertidas, logre que las personas actuaran un poco más locas de lo que deberían y me uní a ellas al pasarla muy, muy bien. En este punto, algunas chicas se habían interesado seriamente en mí.

Algunas de las chicas originales de la facultad menos conocida estaban cayendo en mis brazos accidentalmente cuando salíamos. Pero algo cambio en mí. Ya no sentía que necesitaba o quería juntarme con ellas.

Una noche en particular, recuerdo estar en una fiesta en una casa, con una chica que me monto una escena porque no quise besarla. Otras chicas

vieron esto y empezó a correr la voz de cómo esta chica se volvió loca por mi culpa.

Esto hizo que otras chicas me notaran. Yo no estaba lanzándome a agarrar la fruta más baja. Tenía unos estándares y no iba a juntarme con cualquier chica.

Una de las chicas más populares pensó que yo sería un reto divertido. Felipe vio que esto pasaría y me advirtió que me relajara. Mierda, ¡fue difícil! Yo deseaba mucho a esta chica.

Las primeras veces que salimos juntos fue en situaciones sociales. Me pase de coqueto con ella y le demostré un poco más de interés que con las otras chicas, pero siempre me iba rápidamente por ir a otro lado. Una vez fui a otra fiesta, otra vez solo fui a casa. Ella no tenía por qué saber eso; todo lo que tenía que saber es que era misterioso y un reto para ella.

Un día estábamos en una fiesta, estando en la cocina con otras personas y dije “Siento que quiero besarte ahora mismo.” Y así mismo, estábamos uno encima del otro. Los demás veían como ella prácticamente me devoraba… fue algo de leyenda. Y mientras que nadie podía ver precisamente lo duro

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las personas con un estatus alto.

Cuando empezamos a salir, ella me ponía a prueba una y otra vez. De nuevo, gracias al consejo de Felipe. Nunca deje que me arruinara o me doblegara. Nunca me enrede mucho. Felipe me dijo “recuerda, hay una panorama más grande que esta chica Marco.” No pasó mucho tiempo y tuve que terminar con ella; Vi que era el tipo de chica insegura y auto‐ destructiva y yo no quería tener nada que pudiera herirme o

desequilibrarme.

Ella me odio en las siguientes dos semanas de que terminamos pero se dio cuenta de que nunca fui necesitado ni fui un imbécil con ella y que aún me importaba.

Nos hicimos buenos amigos y pronto nos veían como una “pareja poderosa”

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