8. Presentación y Análisis de Resultados
8.5 Conocimientos, actitudes y prácticas del personal de salud, con respecto a las diferentes
Para la realización del análisis de los estudios de investigación del segundo objetivo se tuvieron en cuenta aspectos determinantes, como los conocimientos, las prácticas del profesional de la salud, y las preferencias, en cuanto a las recomendaciones de uso de las diferentes modalidades de cribado, entre otras variables.
Jácome y cols, (2011) en su estudio trasversal e inferencial, investigaron acerca del conocimiento, actitudes y prácticas de los médicos y enfermeras de la Estrategia Salud de la Familia para Mossley (RN), con respecto a la detección temprana del cáncer de seno; tomaron una muestra de 33 médicos y 47 enfermeras, con una edad promedio de 42 años, a los cuales se les indagó acerca de:
Tiempo de formación: de uno a nueve años, 16 médicos (48,5%), 17 enfermeras (37%); 10 a 20 años, cuatro y 18 (39,1%) respectivamente; más de 20 años 13 médicos (36,1%) y 11 enfermeras (23,9%).
En cuanto al tiempo de trabajo en la atención primaria en salud: uno a cinco años 15 médicos (45,5%), ocho enfermeras (17,8%) de seis a diez años 12 médicos (36,6%) 17 enfermeras (37,7%) de 11 a 15 años un médico (3,0%) 07 enfermeras (15,5%) y más de 15 años, cinco médicos (14,9%) 13 enfermeras (28,8%).
A las preguntas sobre Conocimientos
¿Alguna vez han indicado realizarse el autoexamen de mama a mujeres asintomáticas? 31 médicos (93,9%) y 46 enfermeras (97,9%) respondieron que sí; un médico (3,0%) y una enfermera (2,1%), no.
Gráfica 3. ¿Ha indicado alguna mujeres sintomática realizarse el autoexamen de mama?
Fuente: Autora a partir del análisis de los datos del estudio de investigación (De Medeiros Jácome & Cols (2011) nº6,)
¿Cuál es la edad recomendada para solicitar la mamografía? Dos médicos (6,1%) y tres enfermeras (6,4%) afirmaron que a partir de 30 años. 23 médicos (69,7%) y 44 enfermeras (93,6%), 40 años; seis médicos (18,2%), a partir de los 50 años; no sabe no responde, dos médicos (6,1%).
Gráfica 4. Edad recomendada para la solicitud de la mamografía.
MEDICO ENFERMERA 31
46
1 1
Ha indicado alguna vez a mujeres asintomáticas
realizarse el autoexamen de mama
SI NO MEDICO ENFERMERA 2 3 23 44 6 0 2 0
¿Cual es la edad recomendada para la solicitud de la
mamografía?
Fuente: Autora a partir del análisis de los datos del estudio de investigación (De Medeiros Jácome & Cols (2011) nº6,)
¿Cuál es el mejor examen para el diagnóstico precoz del cáncer de mama? Examen clínico de la mama: 16 médicos (48,5%) y 34 enfermeras (72,3%); Mamografía: ocho médicos (24,2%) y cuatro enfermeras (8,5%); Ultrasonografía de mama: un médico (3,0%) y seis enfermeras (12,8%); Resonancia magnética: un médico (3,0%); no responde: siete médicos (21,2%); y más de una alternativa: dos enfermeras (4,3%).
Gráfica 5. ¿Cuál es el mejor examen para el diagnóstico precoz del cáncer de mama?
Fuente: autora a partir del análisis de los datos del estudio de investigación (De Medeiros Jácome & Cols (2011) nº6,).
Tabla 4. Compendio en porcentajes de los resultados de las preguntas de conocimientos.
Conocimientos ¿Alguna vez han indicado en mujeres asintomáticas realizarse el autoexamen de mama?
Médicos /si Enfermeras/si Médicos/no Enfermeras/no
Respuesta: 31 (93,9%) 46 (97,9%) 1 (3,0%). 1 (2,1%). 16 8 1 1 7 0 34 4 6 0 0 2
¿Cuál es el mejor examen para el diagnostico precoz del
cáncer de mama?
Conocimientos
¿Cuál es la edad recomendada para solicitud de la mamografía?
A partir de 30 años 40 años 50 años no sabe no responde Médicos 02 (6,1%) 23 (69,7%) 06 (18,2%) 02 (6,1%). Enfermeras 03 (6,4%) 44 (93,6%) 0 0 Conocimientos
¿Cuál es el mejor examen para el diagnóstico precoz del cáncer de mama?
Examen clínico de la mama Mamografía ECO de mama RNM no responde más de una alternativa Médicos 16 (48,5%) 08 (24,2%) 01 (3,0%) 01 (3,0%), 07 (21,2%) 0 Enfermeras 34 (72,3%), 04 (8,5%), 06 (12,8%) 0 0 02 (4,3%).
Fuente: autora a partir del análisis de los datos del estudio de investigación (De Medeiros Jácome & Cols (2011) nº6,).
Actitudes
¿Se siente preparado para realizar el examen clínico de mama en las unidades de saúde? 27 médicos (81,8%) & 32 enfermeras (68,2 %) respondieron que si, 14 enfermeras (29,8) & 06 médicos (18,2%) contestaron no.
Tabla 5. Compendio en porcentajes de los resultados de las preguntas de actitudes.
Actitudes ¿Se siente preparado para realizar el examen clínico de mama en las unidades
de saúde?
SI NO
Médicos 27 (81,8%) 06 (18,2%)
Fuente: autora a partir del análisis de los datos del estudio de investigación (De Medeiros Jácome & Cols (2011) nº6,).
Prácticas
Conducta con una mujer 35 años en alto riesgo de cáncer de mama. Cita de control en seis meses: un médico (03,0%) y 15 enfermeras (31,9%)ultrasonografía mamaria bilateral: 23 enfermeras (48,9%) y 15 médicos (45,4%); interconsulta con mastología: cinco médicos (15,1%) y tres enfermeras (06,3%); examen clínico de la mama: 15 médicos (45,5%) y 38 enfermeras (80,8%); solicitar mamografía: nueve enfermeras (10,9%) y cinco médicos (15,1%) y alternativas: D – E 8 médicos (24,2%) y 6 enfermeras (12,7%).
¿Cuál es su consejo sobre las medidas para detectar el cáncer de mama?
Proporcionar información sobre el cáncer de mama (hereditario) y la investigación: ocho médicos (24,2%) y 16 enfermeras (34,0%). Enseñanza del autoexamen de mama a partir de los 20 años: 22 médicos (66,6%) y 21 enfermeras (44,6%); resaltar la importancia de las consultas médicas periódicas: 13 enfermeras (27,6%) y siete médicos (21,2%). Guiar e informar de laimportancia de los exámenes complementarios: cuatro médicos (12,1%) y tres enfermeras (6,3%) y Alternativas: A, B, C y D: 26 enfermeras (55,3%) y cinco médicos
(15,1%).
Tabla 6. Compendio en porcentajes de los resultados de las preguntas de la práctica de las diferentes modalidades de cribado.
Prácticas Cita de control en 6 meses (A). Solicitar ECO mamaria bilateral (B). Interconsulta con mastología (C). Realizar un examen clínico de la mama (D). solicitar mamografía (E). Alternativas: D – E (F). Enfermeras 15 (31,9%) 23 (48,9%). 03 (06,3%). 38 (80,8%), 09 (10,9%). 06 (12,7%). Médicos 01 (03,0%) 15 (45,4%). 05 (15,1%). 15 (45,5%) 05 (15,1%). 8 (24,2%)
Prácticas ¿Cuál es su consejo sobre las medidas para detectar el cáncer de mama? (A) Proporcionar información sobre el cáncer de mama y la investigación. (B) Enseñanza del autoexamen de mama a partir de los 20 años (C) resaltar la importancia de las consultas médicas periódicas (D) Guiar e informar de la importancia de los exámenes complementarios (E)Alternativas: A, B, C y D: Enfermeras 16 (34,0%) 21 (44,6%) 13 (27,6%) 03 (6,3%) 26 (55,3%) Médicos 08 (24,2%) 22 (66,6%) 07 (21,2%) 04 (12,1%) 05 (15,1%). Fuente: autora a partir del análisis de los datos del estudio de investigación (De Medeiros Jácome & Cols (2011) nº6,).
Estos resultados obligan a reflexionar acerca de la integralidad de la formación que debe recibir toda persona que haga parte de un equipo de salud, dado que los conocimientos, aptitudes, actitudes, habilidades y destrezas deben estar articuladas para poder ofrecer seguridad al paciente en el preciso momento en el que se le está brindando atención en salud. Su experiencia laboral, conocimiento científico y disponibilidad son aspectos esenciales a la hora de desarrollar estas actividades.
Practicas del personal de salud: Magalhães da Silva y cols. (2009), en su estudio descriptivo, cuantitativo, con una muestra de 159 profesionales, 40 enfermeras, 48 auxiliares y 71 trabajadores de la salud de 19 Unidades Básicas de Salud en Fortaleza, Ceará,
identificaron la realidad de la aplicación del autoexamen de la mama por enfermeras profesionales y los factores que dificultaban la adhesión a dicha práctica.
Frecuencia de realización y técnica
De los 159 profesionales, 86 (54%) llevan a cabo el EEB mensualmente; de los 73 restantes, 60 (82%) informaron que no lo realizaban por olvido, 38 (52%), porque no confiaban en su técnica (no sabían la técnica correcta) y 35 (48%) por falta de atención médica. Se encontró que, aunque la mayoría de estos profesionales promueve la realización y aplicación del AEM, los profesionales se sentían inseguros y les gustaría mejorar esta práctica.
Características sociodemográficas de las participantes Nivel de educación:
Escuela secundaria 107 (67,3%).
Educación superior completa 38 (23,9%).
Entre las 40 enfermeras, tres (7,5%) eran especialistas y uno (2,5%) con grado de maestría.
Un (2%) de los auxiliares de enfermería tenían educación superior incompleta.
De los 71 trabajadores de la salud de la comunidad consultados, 62 (87,3%) había completado la escuela secundaria, cinco (7%) completaron la escuela primaria, dos (2,8%) superior incompleta y uno (1,4%) el nivel secundario incompleto.
De las participantes, 41 (25,8%) ya tenían algún problema en la mama y 73 (45,9%) tuvieron algunos casos de cáncer en la familia; el porcentaje varía según el grado de parentesco entre la madre, tía y abuela.
Autocuidado: 91 (57,2%) mujeres no practican ejercicio físico orientado a la estética corporal; expresaron satisfacción con la forma de su cuerpo, ya que a 140 (88,1%) les gusta su cuerpo y a 134 (84,3%) sus senos. Esta condición puede facilitar el autocuidado del cuerpo, y propicia la identificación de los cambios que requieran atención, en relación con el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades. El cuidado de sí mismo implica la intimidad con el cuerpo, sentirlo, acogerlo, respetarlo. Con ello se fomenta la sintonía con el ritmo propio y se afirma con él.
De las 159 enfermeras, 86 (54,1%) realiza la EEB (autoexamen de mama) mensual, y de estas, 64 (40,3%) lo lleva a cabo después de la menstruación; ocho (5%) antes del período menstrual, tres (1,9%) durante, dos (1,3%) en un día fijo del mes y uno (0,6%) antes, durante y después de la menstruación.
Aplicar para predicar es la mejor estrategia para enseñar a otros cómo hacer algo, pues se está ilustrando desde lo más profundo y con sinceridad; no se siente bien cuando se habla a otra persona por qué se debe hacer algo sin compartir la experiencia de lo que se expresa. El aplicarlo en nosotros mismos (profesionales enfermeros del área de la salud) es una muestra clara del autocuidado que, en repetidas ocasiones, expresamos para otros (paciente).
Magalhães da Silva y cols. (2009), estudio descriptivo, cuantitativo, con una muestra de 159 profesionales, 40 enfermeras, 48 auxiliares y 71 trabajadores de la salud de 19 Unidades Básicas de Salud en Fortaleza destacaron las prácticas de buena salud adoptadas por el personal de salud:
Significativamente, más enfermeras (73,5%) que profesores (42,5%) tenían confianza en la realización de la EEB.
Más enfermeras (88,8%) que profesores (42,5%) manifestaron que podían reconocer fácilmente las masas mamarias a través de la EEB.
Más enfermeras (48,8%) que profesores (10,4%) expresaron enseñar el EEB a sus pacientes o estudiantes.
Las enfermeras dijeron Que Comenzaron realizando la EEB a la edad media de 22:57 ± 5:11 y profesores de la media de edad de 32,87 ± 7,77.
El conocimiento sobre la EEB entre las enfermeras y los maestros: El porcentaje de participantes que tuvo conocimiento del EEB fue mayor en las enfermeras que en los maestros (81,5% versus 45,1%).
Las fuentes más comunes de información para las enfermeras: Consulta de material escrito (42,6%), la educación de la escuela de enfermería (38,6%) y profesionales de la salud (37,6%) escritos.
Los programas de televisión (56,1%), material escrito (38,3%) y los trabajadores de la salud (35,6%) fueron las fuentes más frecuentes de la información para los maestros. Sin embargo, el 93,4% de los enfermeros y el 98,2% de los maestros mencionaron, que requieren de más información acerca de la EEB.
Un porcentaje significativamente mayor de enfermeros (69,3%), que de profesores (46,7%) sabía cuál era el momento correcto para la realización de la EEB para las mujeres con
menstruación regular. Sin embargo, los enfermeros (20,4%) y profesores (24,6%) no difieren en sus conocimientos acerca de la oportunidad de la EEB para las mujeres con menstruaciones irregulares.
¿Por qué las enfermeras y los maestros comienzan a realizar la EEB? ¿Por qué no lo hicieron?
El miedo al cáncer de mama fue el motivo principal para la realización de la EEB para ambos, enfermeros (42,3%) y profesores (52,3%). Las razones más comunes para no realizar la EEB en enfermeras fueron: ausencia de sintomatología (82%), olvido (56,4%), y la ansiedad acerca de la posibilidad de reconocer la masa (28,2%).
Para los profesores, las razones más comunes para no realizarla fueron, la falta de conocimiento (68,9%), la ausencia de sintomatología (54%), olvido (32,4%) y la ansiedad por encontrar la masa (37,8%).
Resumen: Las enfermeras y maestros son fuentes de conocimientos, pues la enseñanza y educación que ofrecen a las personas está inmersa en su labor diaria; es de gran importancia que ellos posean conocimientos que promuevan la salud y detecten la enfermedad de manera oportuna, porque los convierte en multiplicadores de esta información. El conocimiento y aplicación de la práctica adecuada del autoexamen de mama por parte de profesionales idóneos promueve la confianza en ellos mismos y que la transmisión de la información se haga de manera adecuada.
Cruickshank S, Kennedy C, Lockhart K, Dosser I & Dallas L (2007) en su investigación tipo revisión bibliográfica, muestra cinco estudios, donde se evaluó la
efectividad de la intervención individualizada que ofrece la enfermera especialista, en la consulta a mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer de mama.
El apoyo psicológico y emocional que brinda la enfermera durante la consulta es determinante en la adherencia a los programas de atención en salud.
Poseer un amplio conocimiento acerca del cáncer de mama y de las diferentes modalidades de cribado utilizadas en la identificación de alteraciones en el seno permite, que en determinados momentos de la vida práctica (del ser y el quehacer) del enfermero, se pueda direccionar correctamente la atención; es importante no olvidar que poseemos una herramienta vital en este proceso, la comunicación y educación. La efectividad con que logremos transmitir los conocimientos es fundamental en el seguimiento que el usuario efectuará en su ámbito comunitario; igualmente, la enseñanza de una correcta técnica de aplicación de Autoexamen de mama, la sugerencia de los controles periódicos, que se deben contemplar dentro de las estrategias de seguimiento y la búsqueda activa en casos donde se pierda la continuidad, etc. Dentro de la detección temprana en atención primaria se rescata y resalta el conocimiento de las diferentes modalidades de cribado, sus indicaciones, etc.
Conclusiones
A partir de la revisión bibliográfica realizada se pudo determinar que la participación de enfermería oncológica en la detección precoz del cáncer de mama, está influenciada por el conocimiento de las modalidades de cribado así como su efectividad, aspectos que le permitirán al enfermero especialista en oncología instaurar programas de detección temprana con bases firmes y solidas donde ofrezcan a otras personas seguridad en el seguimiento de una posible enfermedad.
Sin lugar a duda el examen clínico y el autoexamen de la mama, son estrategias de cribado que no generan costos en su aplicación, lo que resultaría importante a la hora de iniciar un programa de cribado en cáncer de mama, pero para que refleje su efectividad requiere de entrenamiento, conocimiento de la anatomía mamaria, habilidad y experticia del enfermero especialista en oncología que aplica esta técnica como herramienta en los programas de detección temprana.
La mamografía de tamizaje resulta benéfica en la detección del cáncer de mama, y está relacionada con la detección de alteraciones mamarias en estadios tardíos de la enfermedad, como resultado de la baja adherencia a esta modalidad conlleva que las mujeres consulten con mayor frecuencia por la presencia de sintomatología. También está sujeta a que se presenten falsos negativos o positivos por condiciones anatomo-fisiológicas de las mama, es allí donde la ecografía de mama destaca en su
acción al permitir visibilizar alteraciones mamarias que no son posibles de observar (microcalcificaciones, ca in situs, etc.) con la mamografía.
Con respecto al cribado en cáncer de mama se muestra que la enfermera tiene mayor habilidad y facilidad de motivar e incentiva a los pacientes , esto articulado con los conocimientos, actitudes, destrezas que esta posee, cualidades que favorecen y permiten tener autonomía en el manejo de los casos clínicos direccionando el uso de la técnica de cribado según las necesidades de cada paciente.
Recomendaciones
Para la constitución y conformación de programas de detección – cribado en cancer de mama se requiere de un amplio conocimiento acerca del cáncer de mama, las diferentes modalidades de cribado utilizadas en la identificación de alteraciones en mamarias lo que ayudara a brindar oportunidad en la intervención que se ofrece al usuario.
Debe de estandarizarse la enseñanza del autoexamen de mama en edades tempranas (a partir 09 años de edad) similar a lo establecidos en otros programas de atención en salud pública como es el caso las políticas de vacunación en contra VPH todo esto con el objetivo de crear hábitos tempranos de autocuidado y de conciencia saludable.
Existe pocos estudios científicos que planteen el rol, los conocimientos, etc. de enfermeria frente a los programas de cribado, motivo por el cual sugiero que este campo de acción se mas socializado y explotado en materia de investigación.
Para mejor la adherencia de la población al uso de las modalidades de cribado seria elemental que desde las ips – eps se hiciera promoción de estas durante las consultas médicas y se estandarizara la inclusión obligatoria a estos programas según las necesidades y características de cada paciente.
Bibliografía Bibliografía de Referencia
Angarita, F.; Acuña, S.; Tawil, M.; Ruíz, A. & Torregrosa, L. (2010). Uso de la mamografía de tamizaje en las pacientes con diagnóstico con cáncer de seno en el Hospital Universitario San Ignacio, Centro Javeriano de Oncología. Univ. Méd. Bogotá,
(Colombia), 51(2), 155-166. Recuperado de
http://med.javeriana.edu.co/publi/vniversitas/serial/v51n2/Uso%20de%20la%20mamo graf%EDa.pdf.
Arboleda, W.; Betancurth, D. & Correa, L. (2011). Frecuencia de mamografía y examen clínico de mama en mujeres del régimen subsidiado - Manizales (Caldas). Hacia la
Promoción de la Salud, 17(2), 125-135. Recuperado de
http://www.scielo.org.co/pdf/hpsal/v17n2/v17n2a09.pdf.
Cruickshank, S.; Kennedy, C.; Lockhart, K.; Dosser, I. & Dallas, L. (2008). Specialist breast care nurses for supportive care of women with breast cancer. Cochrane Database Syst
Rev., 23(1), 1-38. Recuperado de
http://www.google.com.co/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=3&ved=0C DIQFjAC&url=http%3A%2F%2Fwww.update-
software.com%2Fpdf%2FCD005634.pdf&ei=grpSVML9JqjjsATqvIKwAQ&usg=AF QjCNGWCubNdOPLlSp3ov5K5zSGUhgWsA&bvm=bv.78597519,d.eXY
Demirkiran, F.; Akdolun Balkaya, N.; Memis, S.; Turk, G.; Ozvurmaz, S. & Tuncyurek, P. (2007). How do nurses and teachers perform breast self-examination: are they reliable
sources of information?. BMC Public Health, 7(96). Recuperado de http://www.biomedcentral.com/1471-2458/7/96.
Jácome, E.; Silva, R.; Gonçalves, M.; Collares, P & Barbosa, I. (2011). Detecção do Câncer de Mama: conhecimento, atitude e prática dos Médicos e Enfermeiros da estratégia Saúde da Família deMossoró, RN, Brasil / Detección del Cáncer de Mama: conocimiento, actitud y práctica de los Médicos y Enfermeros de la estrategia de la Familia de Mossoró, RN, Brasil. Rev. Bras. Cancerol, 57(2), 189-198. Recuperado de http://bvsalud.org/portal/resource/es/sus-23679.
Kösters, J. & Gøtzsche, P. (2003). Regular self-examination or clinical examination for early detection of breast cancer. Cochrane Database of Systematic Reviews, 1(2), 1-22. Recuperado de http://www.cochrane.dk/research/Regular%20self- examination,%20CD003373.pdf.
Lindberg, N.; Stevens, V.; Smith, S.; Glasgow, R. & Toobert, D. (2009). A Brief Intervention Designed to Increase Breast Cancer Self-Screening. Am J Health Promot, 23(5), 320–
323. Recuperado de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3774130/.
López, L.; Suárez, L. & Torres, L. (2009). Detección del cáncer de mama en México: síntesis de los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Reproductiva. Salud pública Méx,
51(sup. 2), s345-s349. Recuperado de
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S0036- 36342009000800027&script=sci_arttext.
Lucena, M.; Crocco, M.; Stoisa, D.; Longo, G.; Costamagna, C.; Villavicencio, R. & Pezzotto, S. (2007). Ecografía mamaria: nuestra experiencia y sus indicaciones
actuales. Anuario Fundación Dr. J. R. Villavicencio, 1(15), 69-74. Recuperado de http://www.villavicencio.org.ar/pdf07/069.pdf.
Magalhães da Silva R.; de Barros Sanches, M.; Rocha Ribeiro, N. L.; Aleudinelia Monte Cunha, F. M. & Pereira Rodrigues, M. S. (2009). Realização do auto-exame das mamas por profissionais de enfermagem. Rev Esc Enferm USP, 43(4), 902-908.
Manrique, F.; Ospina, J. Vega, N.; Morales, A. & Herrera, G. (2012). Factores asociados a la práctica correcta del autoexamen de mama en mujeres de Tunja (Colombia). Invest.
educ. enferm, 30(1), 18-27. Recuperado de
http://www.scielo.org.co/pdf/iee/v30n1/v30n1a03.pdf.
Michael, M.; Garzoli, E. & Reiner, C. (2008). Mammography, sonography and MRI for detection and characterization of invasive lobular carcinoma of the breast. Breast Dis, 5(30), 21-30. Recuperado de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19850992.
Püschel, K.; Thompson, B.; Coronado, G.; Gonzalez, K.; Rain C. & Rivera, S. (2010). If I feel something wrong, then I will get a mammogram’: understanding barriers and
facilitators for mammography screening among Chilean women. Fam Pract, 27(1), 85–
92. Recuperado de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2860714/.
Romaní, F.; Gutiérrez, C. & Ramos, J. (2011). Autoexamen de mama en mujeres peruanas: prevalencia y factores sociodemográficos asociados. Análisis de la Encuesta Demográfica de Salud Familiar (ENDES). An Fac med, 72(1), 23-31. Recuperado de http://www.scielo.org.pe/pdf/afm/v72n1/a05v72n1.pdf.
Zelle, S.; Nyarko, K.; Bosu, W.; Aikins, M.; Niëns, L.; Lauer, J.; Sepulveda, C.; Hontelez, J. & Baltussen, R. (2012). Costs, effects and cost-effectiveness of breast cancer control
in Ghana. Trop Med Int Health, 17(8), 1031-43. Recuperado de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22809238.
Bibliografía Consultada
Bayo, J.; García, J. & Lluch, A. (2007). Cáncer de mama: Cuestiones más frecuentes. Madrid, España: Entheos. Recuperado de http://fecma.vinagrero.es/documentos/preguntas.pdf. Camargo, I. & Caro, C. (2010). El papel autonomo de enfermeria en las consultas. Av.
Enferm, 28(1), 143-180. Recuperado de
http://www.enfermeria.unal.edu.co/revista/articulos/xxviii1_14.pdf.
Cofiño, R.; García, A.; Muslera, E. & Natal, C. (2005). Programa de detección precoz de cáncer de mama en Asturias. Guía rápida para profesionales. Asturias, España: Consejería de Salud y Servicios Sanitarios.
Harris, R.; Yeatts, J. & Kinsinger, L. (2011). Breast cancer screening for women ages 50 to 69 years a systematic review of observational evidence. Preventive Medicine, 53(3): 108-114.
Jennings-Dozier, K. & Mahon, S. (2002). Cancer prevention, detection and control: a nursing perspective. California: University of California.
López, L.; Torres, L.; López, M. & Rueda, C. (2001). Identificación de lesiones mamarias malignas en México. Salud Pública Mex, 43(3), 199-202. Recuperado de http://www.scielosp.org/pdf/spm/v43n3/a04v43n3.pdf.
Mahon, S. (2012). Screening for breast cancer: evidence and recommendations. Clinical
Journal of Oncology Nursing, 16(6), 567-71. Recuperado de