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CONSIDERACIONES ÉTICAS

In document Dra. Norma Jacqueline Vaca Acurio (página 73-104)

El presente estudio se ajustó a los principios éticos para seres humanos de acuerdo a la Declaración de Helsinki en 1975. A las pacientes se les hizo firmar una hoja de consentimiento informado previamente elaborado para el efecto. El estudio no representó un riesgo alguno para las pacientes, el análisis sanguíneo que se practicó no constituye riesgo al ser cuantificado.

La información recopilada de la hoja de datos se manejó exclusivamente para el desarrollo de la presente investigación y únicamente por los investigadores participantes calificados, con carácter de confidencial, la identidad de las pacientes fue de absoluta reserva de los investigadores, los formularios fueron anónimos, absteniéndose de revelar por ningún concepto su contenido.

3.10 LIMITACIONES

El Centro de Salud Norte de la Policía Nacional de la ciudad de Quito, atiende casos de la Especialidad de Ginecología para el Personal Policial en Servicio Activo, Servicio Pasivo y Familiares especialmente para aquellas que residen en el Sector Norte de la ciudad, es uno de los Centros de referencia de los Sub-Centros de la Policía. Una de las limitaciones que se observó en el transcurso del estudio fue en lo referente al Laboratorio, ya que no existe el Personal suficiente para la realización de exámenes, por lo que en ocasiones las pacientes fueron diferidas para otra fecha, retardando los reportes de los exámenes, así como también retardando el tratamiento en aquellas mujeres que fueron positivas para IgA anti Chlamydia Trachomatis.

61 CAPITULO IV

ANALISIS E INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS

Gráfico No. 1 Distribución de mujeres del estudio “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” por uso de DIU según la edad. CSN-PN. mayo-agosto del 2013

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. Mayo-agosto 2013.Quito-Ecuador Elaboración: Norma Vaca A.

En la presente investigación participaron un total de 210 mujeres sexualmente activas que acudieron al Centro de Salud Norte de la Policía Nacional de la ciudad de Quito entre los meses de mayo - agosto del 2013 con la finalidad de control de Planificación Familiar con el método del Dispositivo intrauterino (DIU).

Con respecto a la edad de la muestra el promedio fue de 32.2±6.41 años, con un rango comprendido entre 15 y 49 años. En el gráfico Nº 1 se muestra la distribución de la edad de las mujeres que conforman la muestra.

1,4 46,2 41 11,4 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 <20 21-30 31-40 >41 % años

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Tabla 1 Distribución de mujeres del estudio “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” que utilizan DIU por edad de inicio de vida sexual activa. CSN- PN. mayo-agosto 2013 Edad (años) “n” % 15 4 1,9 16 4 1,9 17 17 8,1 18 23 11 19 17 8,1 20 30 14,3 21 21 10,0 22 17 8,1 23 22 10,5 24 15 7,1 25 18 8,6 26 5 2,4 27 5 2,4 28 7 3,3 29 2 1,0 30 3 1,4 Total 210 100,0

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. Mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

El 45.2% (n=95) inició su vida sexual entre 15 y 20 años, el 44.3% (n=93) entre 21 y 25 años, en tanto que el 10.5% (n=22) inició su actividad sexual entre los 26 y 30 años.

En cuanto a la edad de Inicio de vida sexual de la muestra en total se observó un promedio de 21.35±3.39 años con un rango de 15 a 30 años.

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Gráfico No. 2 Distribución de mujeres del estudio “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” que utilizan DIU según el número de compañeros sexuales. CSN-PN. mayo- agosto 2013

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. Mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

En cuanto al número de compañeros sexuales de las mujeres, se pudo evidenciar que el 58.1% (n= 122) reportaron tener un solo compañero sexual desde que iniciaron su vida sexual, mientras que el 28.6% (n= 60) dijeron tener dos compañeros sexuales, el 11% (n= 23) revelaron tener tres compañeros sexuales, y únicamente el 2.4% (n= 5) reportaron tener al menos cuatro compañeros sexuales.

La mayoría de mujeres son monógamas y el 41,9% refirieron haber tenido más de un compañero sexual 58,1 28,6 11 2,4 0 10 20 30 40 50 60 70 1 2 3 4 % compañeros sexuales

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Tabla 2 Distribución de mujeres del estudio “prevalencia de Chlamydia Trachomatis” que utilizan DIU según el tiempo de uso del dispositivo intrauterino. CSN-PN. mayo-agosto 2013 Años de uso ‘’n’’ % 1 38 18,1 2 76 36,2 3 52 24,8 4 23 11,0 5 14 6,7 6 5 2,4 7 2 1,0 Total 210 100,0

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

En lo referente al tiempo de uso del DIU de las mujeres, se pudo observar que el 18.1% (n= 38 ) reportaron usar el DIU durante 1 año, el 36.2% (n=76) usaron el DIU por 2 años, mientras que el 24.8% (n=52) dijeron usar el DIU por 3 años, el 11% (n=23) reportaron usar el DIU por 4 años, el 6.7% (n=14) usaron el DIU por 5 años, el 2.4% (n=5) revelaron usar el DIU por 6 años, y únicamente el 1% (n=2) reportaron usar el DIU por 7 años.

El promedio de tiempo de uso del dispositivo intrauterino fue de 2,63 años ±1,3 años, con un rango comprendido entre 1 y 7 años.

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Gráfico No. 3 “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” por uso de DIU según determinaciones de Inmunoglobulina A. CSN-PN. mayo-agosto 2013

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

En relación a los resultados de IgA se pudo observar que el 18.1% (n=38) presentó valores positivos (+) para IgA.

18,1 81,9 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Positivo Negativo % IgA

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Gráfico No. 4 distribución de mujeres del estudio “prevalencia de chlamydia trachomatis” por uso de DIU según grupos por edad. CSN-PN. mayo-agosto 2013

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

p.NS

En relación a la edad de las mujeres se pudo observar que el promedio para los casos positivos el 2.6% (n= 1) fueron menores de 20 años; el 52.6% (n= 20) estuvo en edades comprendidas de 21 a 30 años; mientras que el 39.5% (n= 15) de 31 a 40 años; y únicamente el 5.3% (n= 2) fueron mayores a 41 años de edad. El promedio de edad de los casos positivos fue de 30,74±6,02 años y de los casos negativos fue de 32,58±6,46 años (p=0,494).

Con un nivel de significación p=0.494 no hubo diferencia estadísticamente significativa en lo que respecta a la edad de las mujeres que realizan planificación familiar con DIU.

2,6 52,6 39,5 5,3 1,2 44,8 41,3 12,8 0 10 20 30 40 50 60 <20 21-30 31-40 >41 % años Positivos Negativos

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Tabla 3 Distribución de las mujeres del estudio “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” que utilizan DIU por edad de inicio de vida sexual. CSN-PN. mayo-agosto 2013 Edad (años) Positivos Negativos “n” % “n” % 15 2 5,3 2 1,2 16 4 10,5 - - 17 11 28,9 6 3,5 18 6 15,8 17 9,9 19 4 10,5 13 7,6 20 5 13,2 25 14,5 21 1 2,6 20 11,6 22 1 2,6 16 9,3 23 1 2,6 21 12,2 24 1 2,6 14 8,1 25 1 2,6 17 9,9 26 - - 5 2,9 27 - - 5 2,9 28 1 2,6 6 3,5 29 - - 2 1,2 30 - - 3 1,7 Total 38 100 172 100,0

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. mayo-agosto2013 Elaboración: Norma Vaca A.

P<0.01

Con respecto al inicio de vida sexual de las 210 mujeres del estudio que planifican con DIU, para los casos positivos para IgA el 97.4% (n= 37) inició su vida sexual en edades comprendidas entre los 15 a 25 años de edad, mientras que el 2.6% inició su vida sexual sobre los 25 años de edad.

El promedio de inicio de vida sexual activa en las mujeres positivas para Chlamydia fue de 18,63±2,7 años y para quienes no presentan infección fue de 21,95±3,22 años (p=0,002).

Con un nivel de significación p<0.01 hubo diferencia estadísticamente significativa, en lo que respecta a la edad de inicio de vida sexual.

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Gráfico No. 5 Distribución de las mujeres del estudio “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” por uso de DIU según el número de compañeros sexuales. CSN-PN. mayo-agosto 2013

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

P<0.01

A mayor número de compañeros sexuales mayor prevalencia de chlamydia trachomatis p<0,001

En relación al número de compañeros sexuales, para los casos positivos el 18.4% (n=7) refirió tener 1 compañero sexual; el 18.4% (n=7) dijo tener 2 compañeros sexuales; mientras que el 50% (n=19) reveló tener 3 compañeros sexuales y el 13.2% (n=5) manifestó tener 4 compañeros sexuales. El número de compañeros sexuales en las mujeres que usan DIU fue estadísticamente significativo

Con un nivel de significación p<0.01 hubo diferencia estadísticamente significativa en las mujeres que usan DIU para planificación familiar en relación al número de compañeros sexuales. 18,4 18,4 50 13,2 66,9 30,8 2,3 0 0 10 20 30 40 50 60 70 80 1 2 3 4 % compañeros sexuales positivos negativos

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Tabla No. 4 Distribución de las mujeres del estudio “Prevalencia de Chlamydia Trachomatis” que utilizan DIU según el tiempo de uso del método. CSN-PN. mayo-agosto 2013 Años de uso Positivos Negativos “n” % “n” % 1 2 5,3 36 20,9 2 5 13,2 71 41,3 3 13 34,2 39 22,7 4 6 15,8 17 9,9 5 8 21,1 6 3,5 6 3 7,9 2 1,2 7 1 2,6 1 ,6 Total 38 100,0 172 100,0

Fuente: Encuesta desarrollada y aplicada en la investigación en el CSN- PN. mayo-agosto 2013 Elaboración: Norma Vaca A.

P<0.01

El promedio de tiempo de uso del dispositivo intrauterino paro los casos positivos fue de 3,68 ±1,4 años, con un rango comprendido entre 1 y 7 años y para el grupo negativo fue de 2,4±1,15 años (p=0,003).

En lo referente al tiempo del uso del DIU para los casos positivos el 5.3% (n=2) usó el DIU por 1 año; el 13.2% (n=5) lo usó por 2 años; el 34.2% (n=13) por 3 años; el 15.8% (n=6) usó por 4 años; el 21.1% (n=8) por 5 años; el 7.9% (n =3) por 6 años; y el 2.6% (n=1) usó el DIU por 7 años. Ver tabla 4.

Con un nivel de significación p<0.01 hubo diferencia estadísticamente significativa en relación al tiempo del uso del DIU.

70 DISCUSIÓN:

La infección por Chlamydia Trachomatis constituye un problema en salud pública para la mujer en edad reproductiva, publicaciones recientes refieren que entre el 70 y 90% son asintomáticas. Las mujeres afectadas con este patógeno son a menudo asintomáticas y la infección puede persistir durante meses sin producir signos y síntomas, lo cual puede retardar el diagnóstico y aumentar el riesgo de secuelas a largo plazo como la infertilidad (Eng T, Butler W. 2005).

Cuando las pacientes no son identificadas ni tratadas se permite que el agente infeccioso invada los tejidos, causando procesos patológicos en el aparato reproductor. Las complicaciones de estas infecciones incluyen cervicitis, uretritis, enfermedad inflamatoria pélvica, (EPI) infertilidad, entre otras. Sumado a esto, hay estudios que demuestran que la presencia de este agente facilita la transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana y del virus papiloma humano. (Giuliano A. y Col. 2001).

Los resultados revelados en el presente estudio presentan una prevalencia de Chlamydia Trachomatis del 18.1% en las mujeres que realizan planificación familiar con DIU, dosificado por micro ELISA según valores de IgA. , datos similares a los encontrados en estudios realizados por López C. 2003 (México); y por Hidalgo C. y col. 2005 (Ecuador) en su tesis de investigación realizado en mujeres fértiles asintomáticas que asisten a Consulta Externa del Dispensario Central del IESS-Quito reportando una prevalencia del 18,25%.

La infección por Chlamydia Trachomatis es de distribución mundial y su importancia como problema de Salud Pública depende de la región geográfica estudiada, así se puede apreciar que la prevalencia del presente estudio es más

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alta que la reportada en países desarrollados como E.U.A (Hasta un 11%), y Europa (2 al 9%), pero mucho más baja que la informada para Latinoamérica (Hasta un 40%). (Zenilmam J. 2006), lo que puede atribuirse a que en los países desarrollados las mujeres acuden periódicamente a controles, recibiendo tratamiento oportuno, incluido la pareja sexual.

De igual manera la prevalencia en diversos estudios varían de acuerdo a la población analizada, en trabajadoras sexuales Chilenas que asistía a control a Unidades de atención de Salud sexual en Chile, (Venegas G. 2011), encontraron el 69.1%, dato que difiere mucho al reportado en esta investigación, pudiendo relacionarse con el número de compañeros sexuales, nuevas parejas, no utilización de métodos de barrera, así como a un inadecuado control de salud sexual.

El promedio de Edad del grupo estudiado (Gráfico 1) fue de 32.24 ± 6.41 años con un rango de 15 a 49 años; y del grupo de mujeres positivas para Chlamydia Trachomatis (Gráfico 4) fue de 30,74± 6,02 años, (p=0,494), resultados no concordantes con los estudios realizados por Herrera, M. y col. 2005, quienes demostraron que la prevalencia de infecciones por Chlamydia es mayor en mujeres de 15 a 24 años, probablemente se debe a que el grupo etario que acude a control de planificación familiar al Centro de Salud Norte PN en su mayoría son mujeres mayores de edad, con educación Superior y profesionales en la carrera policial.

La Edad en este estudio no fue estadísticamente significativa demostrándose que este factor no se relaciona con la prevalencia de Chlamydia trachomatis.

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Factores como el inicio temprano de actividad sexual tienen un riesgo importante de adquirir infecciones por Chlamydia. Un reporte de la KFF en 1998 afirmó que la Chlamydia infecta con facilidad el cuello uterino inmaduro, haciendo que las mujeres adolescentes sean más susceptibles. La práctica de conductas sexuales de riesgo es una característica común en estas edades, lo que hace que este sector de la población esté sometido a un riesgo más elevado de ITS, EPI y sus secuelas. (Peláez J. 2012)

En el estudio realizado se determinó que el promedio de edad de inicio de vida sexual (Tabla 1) de la población de estudio fue de 21,35±3,39 años, con un rango de 12 a 30 años. De las mujeres positivas para Chlamydia (Tabla 3) el promedio de inicio de vida sexual fue de 21,95±3,22 años (p=0,002). Estos resultados concuerdan con los referidos por numerosos autores que plantean que la población joven es vulnerable a estas entidades clínicas, tanto por razones biológicas como por razones de comportamiento. De hecho, a nivel mundial las tasas más altas de infecciones por Chlamydia Trachomatis son más frecuentes en mujeres adolescentes e inicio de la edad adulta entre los 15 a 24 años. (Zenilmam J. 2006, Emans J. 2005, Huneeus A. 2009).

En cuanto al comportamiento sexual, diversos Autores han informado que el factor más influyente en las infecciones del tracto genital inferior femenino es el número de compañeros sexuales (Bukusi EA, Cohen CR, Meler AS. 2006)

En estudios realizados en Inglaterra se calculó que el riesgo de infección es pequeño con un 3% cuando se tiene un solo compañero sexual, pero significativamente mayor al 33% cuando se tiene dos o más compañeros sexuales (Arango A I. 2001), encontrándose en esta investigación una asociación significativa con esta variable, en la que el 63.2%% de mujeres positivas para esta

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bacteria refirió haber tenido más de 2 compañeros sexuales (Grafico No. 5) resultados que probablemente están en relación con su profesión, al tratarse de mujeres policías están sujetas a pases a distintos sitios del País, fuera del lugar de su residencia, creando inestabilidad con su pareja, desconociéndose además la conducta sexual de su compañero, lo que concuerda con la literatura en donde se menciona que los miembros de las fuerzas armadas alcanzan un nivel de prevalencia mayor al 20% (Harrison´s H. 2001). Dato importante que merece ser tomado en cuenta para la detección de Clamydia T. mediante realización de exámenes de laboratorio e instaurar tratamiento específico incluído a su pareja(s) sexual(s), evitando las complicaciones causadas por esta bacteria.

El dispositivo intrauterino es un método anticonceptivo mecánico de mucha utilidad en mujeres en edad fértil, un 13% de las mujeres en edad de procrear utilizan DIU en el mundo, lo cual hace que sea el segundo método anticonceptivo de uso más generalizado luego de la salpingoclasia. (Barnet B. 2000).

De las 210 usuarias estudiadas que emplearon el método, El 18.1% de mujeres presentaron infección por Chlamydia Trachomatis (Tabla 3), lo que sugiere que el empleo del dispositivo intrauterino puede ser un factor desencadenante en el desarrollo de las infecciones que permite la introducción de la bacteria en el tracto genital durante la colocación del mismo, tal como se hace referencia en las investigaciones realizadas por los Autores (Guerra-Infante FM. 2003, Berm. 2004).

La mayor parte de las mujeres de la presente investigación (56.9%) usaron el DIU por 3 años (tabla Nº 4) tomando en cuenta que la duración de efectividad de la T de cobre es de 10 años. Las mujeres con dispositivo intrauterino tienen mayor riesgo de padecer enfermedades pélvicas inflamatorias, pues el DIU altera el epitelio al estar en contacto con el útero. (Guerra F. 2003)

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El uso del DIU favorece la aparición de infecciones ginecológicas, por el hecho de ser un cuerpo extraño produce un fenómeno inflamatorio con presencia de una gran cantidad de leucocitos polimorfonucleares y macrófagos; este microambiente puede permitir el crecimiento y mantenimiento de C. trachomatis. (Guerra-Infante FM. 2003).

En las infecciones genitales se debe contemplar como factor de riesgo el DIU, y además considerar que la prevalencia aumenta según se prolonga el uso de éste, existiendo la preocupación de que las guías del DIU constituyan un refugio para la colonización de gérmenes, aumentando la incidencia de infecciones resistentes. (Peláez J. 2009). De la población de estudio el promedio de tiempo de uso del DIU fue de 3,68 ± 1,4 años (P= 0.003) (Tabla Nº4) estableciéndose una asociación significativa con esta variable. De la misma manera en un estudio llevado a cabo en mujeres que asistieron a la consulta en la Clínica de Infertilidad del Instituto Nacional de Perinatología de la ciudad de México observaron que el uso del dispositivo intrauterino (DIU) fue un factor incidente en el desarrollo de la infección. (Guerra-Infante FM. 2003).

Sin embargo, Hubacher, D. y col.2008; Cruz, J. y cols. 2007; Iglesias, J. y cols. 2010 por estudios llevados a cabo no encontraron asociación entre el uso de dispositivos intrauterinos y la frecuencia de ninguna de las infecciones vaginales investigadas en su estudio. De la misma manera, Alemán L. y col. 2007; González, C. 2006 en un estudio llevado a cabo en mujeres que asistieron a la consulta de ginecología del Instituto de Prevención y Asistencia Social del Ministerio de Educación del Estado de Mérida, Venezuela, al correlacionar el uso de métodos anticonceptivos (DIU) y vaginosis bacteriana tampoco encontraron diferencia estadísticamente significativa.

Por la naturaleza asintomática de la infección por Chlamydia Trachomatis es difícil realizar un diagnóstico certero en base a los hallazgos clínicos y antecedentes

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sexuales, por lo que se hace indispensable recurrir a exámenes de Laboratorio para su detección, y poder instaurar un tratamiento adecuado, evitando así la diseminación de nuevos casos y el riesgo de complicaciones asociado con ellas.

Las nuevas técnicas de detección del antígeno para Chlamydia han sido de mucha utilidad en el diagnóstico, siendo catalogada la prueba de micro ELISA un buen método por su reproductividad, especificidad y sensibilidad para la investigación de anticuerpos anti chlamydia circulantes (Ostos O. 2003), por lo que en las mujeres de este estudio se realizó determinaciones de IgA mediante el método de micro ELISA encontrándose que un 18.1% resultó ser positiva para esta prueba.

En el presente estudio hubo asociación de prevalencia de Chlamydia trachomatis por el uso del DIU en mujeres que lo utilizaron. Esto nos sugiere que debemos tener presente los factores de riesgo al momento de indicar un DIU, y en el caso de insertarlo habrá que vigilar más estrechamente a las usuarias.

76 CAPITULO V

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

CONCLUSIONES

De los resultados obtenidos de la presente investigación se puede concluir:

1. La prevalencia de Chlamydia Trachomatis en las mujeres que realizan planificación familiar con DIU fue del 18,1%, confirmada con la dosificación de IgA en suero mediante el método de micro ELISA. El diagnóstico oportuno de esta infección es fundamental para prevenir las secuelas en el aparato genital, particularmente la infertilidad. Estos datos permiten concluir que la determinación de IgA anti Chlamydia Trachomatis constituye un método efectivo por su sensibilidad y especificidad, ofreciendo la ventaja de ser una prueba automatizada, procesando un gran número de muestras y los resultados se obtienen en 90 minutos.

2. La población de estudio, positiva para Chlamydia Trachomatis se caracterizó por estar dentro de un promedio de 30 años de edad, constituyéndose en esta investigación en un factor no determinante, contrario a lo que se ha establecido en varios estudios, en los que se hace referencia que esta patología se hace presente principalmente en adolescentes y jóvenes menores de 25 años de edad.

3. El promedio de inicio de actividad sexual de las mujeres positivas para Chlamydia Trachomatis fue de 21 años. Estos datos confirman que una mujer que inicia tempranamente su vida sexual tienen un mayor riesgo para estar colonizada por esta bacteria, o para la adquisición de enfermedades que

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afectan el tracto genital inferior, muchas de las cuales se transmiten sexualmente.

4. El 63,2% de mujeres positivas para Chlamydia Trachomatis demostraron tener más de 2 compañeros sexuales, constituyéndose éste en un factor de alto riesgo para infecciones de transmisión sexual, siendo un indicador útil para la detección de Chlamydia Trachomatis mediante la realización de exámenes de laboratorio.

5. El promedio de tiempo de uso del DIU en mujeres positivas para Chlamydia Trachomatis fue mayor a 2 años. Toda usuaria de DIU debe ser supervisada periódicamente, se han reportado casos de infecciones genitales y pélvicas por DIU, si no se la descubre a tiempo invade varios órganos con las consiguientes complicaciones. Se debe recalcar la importancia de los métodos de diagnóstico para su detección y tratamiento oportuno.

De esta manera el estudio ha logrado demostrar estadísticamente y con un alto

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