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Consideraciones generales sobre la enseñanza de la Historia Local

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1.3 Consideraciones generales sobre la enseñanza de la Historia Local

“La inclusión del estudio de la Historia Local debe ser ante todo una obra del pensamiento que se distinga por lo racional no solo de la selección del contenido histórico, sino por las posibilidades educativas (Alonso Gallardo Lorenzo. Tesis de Maestría "La Historia local como instrumento formador de la identidad. Una propuesta para trabajar con escolares de 5to grado, Santa Clara. p. 32)

Para ello se debe tener esclarecido lo que se define como localidad; de la cual el investigador Waldo Acebo plantea que es: “Un territorio más o menos extenso con una población estable, históricamente construida, con una organización económica, social, política y culturalmente definida, que forma parte de una estructura mayor, superior o más compleja. " (Alonso Gallardo Lorenzo. Tesis de Maestría "La Historia Local como instrumento formador de la identidad. Una propuesta para trabajar con escolares de 5to grado de Santa Clara. p. 31)

El concepto de la Historia Local que permite mejor consideración para desarrollar rasgos puntuales no solo de la investigación sino de la docencia es el conformado por el profesor Lorenzo Alonso Gallardo el cual lo ve como un: "Proceso histórico que transcurre en núcleos poblacionales cuya ubicación espacial y quehacer histórico- cultural se relacionaría con zonas aledañas que de alguna forma estuvieron

subordinadas o vinculadas en el pasado histórico, habiéndose construido en ellas los rasgos distintivos de la producción y reproducción de sus condiciones de existencia, tendiendo a lo común y que permiten la observación del proceso nacional matizado, además, por lo particular,” (Castro Ruz Fidel. Editorial Osvaldo Sánchez. Revista educación no 69 abril-junio 1988, p. 12)

A lo largo de la historia, los pueblos escriben páginas patrióticas revolucionarias que van conformando su Historia Local. Cada una de estas historias locales constituye un pedazo de la Historia Nacional. En su tratamiento docente estará la emotividad en el relato de las acciones de los personajes, en las descripciones vívidas de los acontecimientos locales, en las valoraciones de los hombres y mujeres destacados, en la de héroes o sencillas figuras, personalidades de todas las esferas.

La enseñanza de la Historia Local posee hoy un lugar no muy meritorio como metodología específica. Existen evidentes carencias de conocimientos sobre la Historia Local en los niños, dado porque no todos los maestros logran un tratamiento metodológico coherente y equilibrado en la relación de la Historia Nacional y la Local, de acuerdo con los objetivos de cada nivel de enseñanza y a partir de la concepción de que la historia puede aprenderse a partir de la cotidianidad, las relaciones con la sociedad, aprovechando el potencial cultural y axiológico que brinda la comunidad. El tema de la historia regional o local acompañó a la enseñanza de la historia desde su génesis.

Desde finales del siglo XVIII se desarrolló un complejo y variado proceso de opiniones, experimentación y aplicación de diversos proyectos para la introducción de la asignatura historia en los planes de estudio, y dentro de ellos, no faltó la idea de establecer el estudio de la historia de la localidad.

Un ejemplo de esto fueron las experiencias desplegadas por los pedagogos alemanes y austriacos que concedían gran importancia a la heimat o comarca donde vivían los alumnos, como centro para los estudios en las escuelas.

El pedagogo Salzmann, que estableció en 1784 este tipo de estudio de la localidad en su instituto de Schnepfenthal, dijo: " Antes que la Historia de los asirios y persas,

de griegos y romanos, nos interesa más la del lugar en que vivimos y las gentes que nos rodean"(Castro Ruz, Fidel. Ob. Cit .p 4).

Pero no es hasta 1926 con la Circular 114 que se introduce por primera vez en Cuba la enseñanza de la Historia Local en tercer grado, como antecedente de los estudios de la Historia de Cuba que recibirían los alumnos de cuarto, quinto y sexto grados. El establecimiento de la enseñanza de la Historia Local en tercer grado de la escuela elemental cubana; tuvo, entre otros, dos grandes inconvenientes: la falta de preparación de los maestros en esa materia y la ausencia de textos destinados a ese fin.

No es hasta el siglo XIX, llamado " Siglo de la Historia ", que se sistematiza la enseñanza de esta disciplina.

Iniciándose el siglo XX, un grupo de historiadores y pedagogos cubanos divulgaron en la isla… ni libre ni independiente entonces. Un texto donde se abordaron criterios acerca de la Historia Local asociada al estudio de la Historia de Cuba.

A pesar de las limitaciones y presiones que sobre este y otros tópicos relacionados con la enseñanza de la historia imponía el contexto colonialista, los educadores cubanos tempranamente comprendieron las potencialidades de la Historia Local para transmitir valores, sentimientos y actitudes, y en particular para la formación del patriotismo.

Pero no fue hasta 1985, con un segundo momento de cambios curriculares que el nuevo diseño de la disciplina de historia, trajo consigo un mayor espacio e independencia como asignatura de todos los niveles de enseñanza. El currículo asumido para la enseñanza de la Historia Nacional resultó ser más coherente y correlacionado, facilitó abordar elementos de la Historia Local incluido en los programas de todos los niveles.

En los umbrales del siglo XXI constituye una necesidad de la escuela cubana la aplicación de los estudios de la Historia Local.

Esta necesidad viene dada por la importante función social que cumple en la contribución a la asimilación de los conocimientos históricos, la formación de

sentimientos patrióticos y de elevados valores morales que conforman sus convicciones sobre el papel que debe desarrollar en la sociedad como ciudadanos cívicos independientemente de la profesión que luego desempeñarán en la práctica social.

La Doctora Idania Núñez La O en su tesis para optar por el grado científico de Doctora en Ciencias Pedagógicas destaca que el trabajo con la Historia de la localidad es un medio pedagógico cuya finalidad es dar a la enseñanza una base real que permita a los alumnos ejercer su espíritu de observación comparación y juicio. Este medio permite interrelacionar la función instructiva de esta enseñanza con la función educativa, ya que el objetivo que persigue el maestro no es solo el de profundizar en el conocimiento del proceso que contribuye a la formación de valores y sentimientos en los alumnos.

La Historia Local se relaciona con los objetivos psico-pedagógicos y sociopolíticos que pueden resumirse en:

Conocimiento de los sucesos locales más importantes que enseñan a amar el entorno, cuidar los edificios y lugares históricos, respetar los patrimonios vivos que han participado en los hechos de la historia reciente despertando el interés por imitarlos realizando acciones heroicas.

El trabajo con la historia de la localidad constituye un trabajo particular que no puede disolverse dentro de la historia patria sino que tiene su propio contenido, su peso específico dentro del campo de conocimiento y el desarrollo cultural del individuo. Los hechos y procesos históricos, la biografía de los héroes locales y el papel desempeñado por los ciudadanos en un momento dado enriquecen el mundo subjetivo de los estudiantes.

Las actividades que se realizan ya sean independientes, extraclases y extraescolares deben contribuir a lograr una independencia cognoscitiva que los induzca a pequeñas tareas investigativas que eleven los sentimientos de orgullo por el territorio en que viven, el respeto a los héroes locales y aprendan a apreciar los sitios históricos que enriquecen el mundo cultural de la comunidad y el individuo.

Es imprescindible, ante todo, asumir con gran responsabilidad la investigación histórica y la auto superación , romper con la enseñanza tradicional, sobrepasar los límites de la escuela para enseñar a los alumnos a descubrir cuanto hay en la comunidad y convertirlos en indagadores del entorno.

La enseñanza de la historia de las localidades tiene una extraordinaria importancia pedagógica por las potencialidades axiológicas, culturales, estéticas, morales, éticas, cívicas, políticas-ideológicas y de otra índole que le brinda el alumno., pues los pedagogos estiman como una necesidad que los alumnos pueden comprender mejor lo que está a su alcance y se verifica en su ambiente que lo que sucede en otros lugares .Además la historia representa la vida de la humanidad, y la nacional es la que más nutre el corazón y el cerebro ,preparando en el futuro ciudadano al continuador de la misma quien forma su carácter y su conciencia y lo hace digno heredero del acervo moral y material que la familia cubana ha elaborado en este pedazo de tierra, teatro de hazañas legendarias, morada de un pueblo noble, heroico y generoso.

Para lograr todo esto es indispensable que el maestro posea un amplio dominio del conocimiento histórico; busque constantemente en diferentes fuentes de conocimiento, datos, anécdotas, fragmentos de documentos históricos, que contribuyan a dar vida a los hechos.

En la escuela primaria el maestro debe prestar una amplísima consideración a lo que se pude llamar el aspecto viviente y poético de la historia patria. Los hechos históricos que se presentan a los alumnos deben ser animados llenos de calor y de vida. El maestro que no sepa vitalizar y dramatizar esa enseñanza fracasa en ella. Por ese motivo las lecciones de historia patria requieren una preparación muy cuidadosa. Hay que conocer a fondo el asunto, dominarlo por completo e ilustrarlo con anécdotas y comparaciones adecuadas que aviven la imaginación y muevan el sentimiento.

La historia ocurrió en el pasado. Los hechos históricos son irrepetibles, por ello la comprensión histórica precisa de la intuición. Hay que lograr lo sensible y lo concreto en las nociones históricas. De esta precisión depende que se logren

representaciones históricas en los escolares, que se correspondan con lo real acontecido en lo local.

En este sentido las huellas histórico-locales que existen en los pueblos constituyen elementos nocionales concretos.

Por eso se concibe la Historia Local no como un fin en sí mismo, sino como un medio pedagógico, un método de trabajo protagónico del alumno en la búsqueda y descubrimiento de la historia de su pueblo como parte de la historia de un país. Aunque la divulgación y la enseñanza de la Historia Local es un proceso multifactorial, la escuela, como centro cultural fundamental de la comunidad, asume esa gran responsabilidad. Es imprescindible entonces, garantizar la interrelación e integración de todos los factores y proyectos de la comunidad en ese propósito, Para preparar las lecciones de Historia Local el maestro ha de acudir a todas las fuentes de información que pueda proporcionarse, entre otras, los archivos locales, las obras, las "memorias" y los informes de carácter oficial o privado que traten de la localidad. Los archivos de museo, iglesias y notarías, las colecciones de periódicos locales y antiguos, las obras generales de historia, las tradiciones y leyendas, si las hubiese, que circulen en la localidad, y aún los relatos de los vecinos antiguos, testigos y conocedores de los hechos locales, habrán de ser portadores auxiliares a los que deberá acudir el maestro con el fin de prepararse de manera adecuada para enseñar la Historia Local.

Al tratar los aspectos metodológicos generales en la aplicación de este principio es necesario detenerse en algunas consideraciones psicológicas y pedagógicas que influyen en la formación de los alumnos.

Una de las tareas más importantes planteadas para los maestros es la aplicación por los alumnos de los conocimientos en la práctica.

Los planes y programas de educación en el sistema educacional cubano expresan esta concepción, la cual requiere de un trabajo conscientemente orientado y coordinado entre todos los maestros para que apliquen los principios pedagógicos que ayuden al establecimiento de dichos vínculos de forma sistemática.

¿Cómo cumplir este principio en la enseñanza de la historia, que tradicionalmente se ha tenido como una asignatura esencialmente teórica y que, como algunos afirman, es tan abstracta y alejada en tiempo y espacio de los alumnos?

En la asignatura historia este principio puede y debe reflejarse mediante los aspectos siguientes: el enfoque político – ideológico, la educación politécnica, el estudio de la localidad, el vínculo con la contemporaneidad.

La enseñanza toma los lineamientos que dimanan de los documentos del Partido Comunista de Cuba para el análisis de los hechos, fenómenos y procesos. De esta forma se establece el vínculo entre el materialismo histórico concreto y nuestra práctica revolucionaria.

Al ofrecer a los alumnos las distintas formas de producción las características de los instrumentos de trabajo en las diferentes épocas históricas, el valor e importancia del trabajo del hombre en el desarrollo de la sociedad, esta asignatura contribuye a la formación politécnica de los estudiantes.

Al abordar la historia patria en general, se hace posible, además, el análisis de los hechos ocurridos en la localidad, lo cual favorece la asimilación de los procesos más importantes del acontecer nacional y constituye una vía para el conocimiento de los elementos más cercanos a los estudiantes como son su localidad, su municipio, su provincia. La interacción dialéctica entre estos elementos, favorece la solidez de los conocimientos y la vinculación de la teoría con la práctica

El estudio de aspectos de la Historia Local a que se aspira en los objetivos del programa supone una investigación concebida en su forma más elemental. Se trata de que el alumno pueda buscar respuestas a preguntas sencillas en algunas fuentes de conocimiento histórico que existen en su localidad, que las identifique, se familiaricen con ellas y aprenda a valorarlas.

Un educador es un especial ser humano forjador del mejoramiento humano; es un patriota formador de patriotas; un revolucionario formador de revolucionarios.

No se refiere a la formación de un especialista en historia, sino a la historia como parte imprescindible del conocimiento de todos y cada uno de los que asuman la responsabilidad de educar.

A continuación se ofrecen algunos aspectos válidos para el trabajo con la Historia Local:

1. Preparación de los maestros .Los maestros necesitan una preparación adecuada para enseñar con fruto la Historia Local. En primer lugar tiene que conocer las fuentes de dicha historia. Todo cuanto exista en el término y sea creación de la voluntad humana es fuente de enseñanza histórica. Los maestros deben hacer un estudio cuidadoso del municipio, tomando nota del material y de los sitios de valor histórico.

2. La intuición debe ser la base de la enseñanza histórica con la cual esta gana en claridad y sencillez, se promueve el deseo de investigar y se desarrollan los poderes de observación y de reflexión.

3. La enseñanza intuitiva de la Historia Local requiere la práctica de excursiones de observación histórica y la organización de un museo histórico local.

4. Las lecciones deben ser sencillas, cortas, animadas y el programa debe comprender en su conjunto, los puntos más interesantes de la Historia Local desde la fundación de la población hasta nuestros días.

Todas estas indicaciones pueden ser enriquecidas con el uso de videos tomados en nuestra localidad, además nutrirse de las informaciones que brinda nuestro canal 22 donde se abordan temas locales relacionados con la cultura ,el deporte , la historia entre otros. Múltiples son las formas que pueden utilizarse para el logro de esos objetivos, todo queda en manos de la creatividad, entusiasmo y dedicación de los maestros.

1.3.1.- Potencialidades de la Historia Local

El empeño de emplear la historia como medio insustituible en la labor educativa no deja más alternativa que penetrar en las raíces nacionales. El camino parte de la

indagación de lo histórico más cercano para el dominio de lo propio y de aquí transitar al contexto universal. Bajo esta premisa se organiza la enseñanza en Cuba. No puede haber en este proceso ni dogmas, ni vicios, por cuanto existen dos factores que operan como contrarios a cualquiera de estas tendencias.

El primero tiene que ver con el hecho de que el desarrollo de la personalidad transcurre en un escenario social común, pero sujeto a procesos internos y diferentes en cada individuo. Lo segundo tiene implicación en el adelanto que hace la ciencia histórica, lo cual plantea diversas presupuestas y tesis que destinan las anteriores. Es por eso que la inclusión del estudio de la Historia en el esfuerzo pedagógico debe ser ante todo una obra del pensamiento que se distinga por lo racional, no solo de la selección del contenido histórico sino, por las potencialidades educativas. Este proceso se hace más complejo si se toma en consideración que la localidad tiene una existencia objetiva y que los individuos vinculados a ella asimilan su sentido de historicidad. Por tal motivo, si bien todos los hechos son portadores de significado histórico, no todos tienen trascendencia para la labor formativa desde el ángulo pedagógico. Aún no se han establecido teóricamente los principios rectores para garantizar un orden a este aspecto

El profesor Waldo Acevo, al abordar la localidad en el plano histórico, didáctico plantea que “es un territorio más o menos extenso, con una población estable, históricamente constituida, con una organización económica, social, política y culturalmente definida, que forma parte o se supedita de alguna forma, a una estructura mayor, superior o más compleja .¨ Acevo Waldo, Apuntes para una metodología de la enseñanza de la Historia Local y su vinculación con la Historia Patria, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1991. p. 24¨.

Se toma esta definición luego de expugnarle la magnitud de” más o menos extensa”, lo cual no aporta claridad y además, lo relacionado con la población estable, resulta de cierta relatividad si se toma en consideración que la historia de algunas localidades ha sido matizada por una población flotante o se ha nutrido de inmigrantes de otras localidades, factores estos no desestimables.

Desde el ángulo geográfico, aplicado al terreno de la enseñanza es vista como el territorio que permite la realización de observaciones durante actividades de aprendizaje de los alumnos, ya sea en los alrededores de la escuela y áreas de la localidad. Por tanto, la autora considera que esta definición no es la más adecuada a los fines de estudio histórico de comunidades humanas. Resulta obvio que la localidad es una expresión geohistórica y cultural, base de la Historia Local.

En el ámbito pedagógico la historia se expresa como el estudio hecho por el alumno de los próceres, hechos, fenómenos singulares, locales del pasado y presente de un territorio en relación con la historia de la Patria .Habría que analizar hasta qué punto un hecho es local o singular, o hasta donde lo último implica lo primero. En última instancia puede tratarse de una tendencia nacional observable en la localidad y por tanto no sería singular.

El doctor Hernán Venegas, define la historia como “quehacer historiográficos sobre impuestos urbanos de mayor o menor importancia. No debe confundirse con la zona, pero es incuestionable que la localidad no exista sino en íntimas relaciones con su entorno geohistórico zonal e incluso regional. Fierro Bárbara, Una estrategia para el tratamiento de la Historia Local, Tesis de Maestría, ISP Enrique José Varona, 2007. Esta definición se acerca con mayor certeza a una formulación adecuada para