• No se han encontrado resultados

CONSIDERACIONES PARA UNA POLÍTICA ECONÓMICA PARA EL SECTOR DE LA CULTURA EN MÉXICO

II. CRECIMIENTO Y DESARROLLO ECONÓMICOS BASADOS EN LA CULTURA

4. CONSIDERACIONES PARA UNA POLÍTICA ECONÓMICA PARA EL SECTOR DE LA CULTURA EN MÉXICO

Se ha argumentado abundantemente sobre la conveniencia de otor- gar al sector cultural un tratamiento formal de sector económico, cuya operación se optimizaría en lo económico con reglas de operación cla-

ras, estables en el tiempo y conducentes para su desarrollo, en benefi-

cio de los creadores, trabajadores y empresas que en él participan.

A continuación se presentan algunas breves reflexiones sobre las líneas de acciones recomendables desde la óptica económica.

4.1. Estadísticas y Cuenta Satélite de la Cultura: un reduccionismo

cuantitativo necesario

La disponibilidad de información, así como la facilidad de acceso a ella están asociadas con el grado de desarrollo económico, político y

20 Jack M. Balkin, "Digital Speech and Democratic Culture: A Theory of Freedom of Expression for the Information Society", 79 Nueva York U.L. l. Rev. 1 (Nueva York, 2004).

social de un país. Una de las características de los países latinoameri- canos es la falta de información económica sistemática, metodológi- camente robusta y replicable en el tiempo, sobre todo acerca del sec-

tor cultural. "Si deseamos tomar en serio el asunto de las industrias culturales, sería necesario integrarlo en las preocupaciones públicas

bajo el mismo título que el empleo, el turismo, la defensa o las finan- zas. Para eso sería necesario contar con cifras y con métodos de pro- ducción seguros de estas cifras, para poderlas así interpretar correc-

tamente y utilizarlas como herramientas de convicción en el debate

público".21

Esta necesidad se agrava ante la urgencia de una adecuada pla- neación de políticas culturales que promuevan su producción y con-

sumo tanto desde el punto de vista de la educación integral, como por el lado del crecimiento económico.

De este modo, es prioritaria la compilación de estadísticas confia- bles, robustas y consistentes que brinden información acerca del comportamiento y evolución del sector cultural, así como la identifi- cación y definición de indicadores clave de la cultura que nos per- mitan elaborar comparaciones internacionales. En este sentido

opera la propuesta de creación de una Cuenta Satélite de la Cultura, tal como lo han hecho ya Colombia y Chile, análoga a la Cuenta

Satélite del Turismo, de tal suerte que se puedan cuantificar y dimen-

sionar las actividades culturales en las economías de nuestros países. En el nivel regional o estatal, nuestros países, y particularmente

México, tienen una gran multiculturalidad y por lo tanto una gran

diversidad cultural, sin embargo, es necesaria la generación de medi -

ciones que permitan el análisis y consecuente aplicación en términos de políticas públicas, en los planes económicos y de desarrollo en el nivel estatal. En la elaboración de dicha información la composición metodológica puede variar entre Estados debido a la complejidad cultural; por ello es de esperar una alta variación en la medición de la contribución económica entre Estados

Existen regiones que combinan en forma equilibrada los atracti-

vos naturales, patrimoniales y una oferta cultural diversa y muy rica; sin embargo, cada región enfrenta problemas distintos: dotación de

21 Paul Tolila, "Industrias culturales: datos, interpretaciones, enfoques. Un punto

de vista europeo", en Industrias Culturales y Desarrollo Sustentable , Secretaría de

Relaciones Exteriores, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y Organización de los Estados Iberoamericanos (México, 2004).

servicios, insuficiente infraestructura básica, problemas para produc- ción y comercialización agropecuaria, escasa capacitación para el otorgamiento de servicios y, en general, bajos niveles educativos; por

lo tanto, para la adecuada planeación y diseño de políticas culturales

es de suma importancia conocer las diferencias regionales, estatales

e incluso locales.

Finalmente, otra forma efectiva para la generación de informa- ción precisa y comparable es el establecimiento de observatorios o redes de observación ligados a la academia, no sólo sobre las indus-

trias culturales, sino sobre todas las clases de actividades culturales.

4.2. Marco institucional

Es responsabilidad del Estado llevar a cabo una política cultural para crear las condiciones que propicien la más amplia participación y

compromiso social, mas allá de nuestras diversidades sociales, étni- cas, políticas, religiosas o de género, a la altura de los retos de la glo- balización y del intenso intercambio cultural con el mundo. El desa- rrollo de nuestra cultura nacional y su preservación constituyen una responsabilidad histórica de las actuales generaciones, responsabili-

dad que no se agota en la indispensable labor creativa. De tal forma se debe transitar hacia el futuro, con una visión y un proyecto de país

que contribuya al pleno desarrollo de las potencialidades y expecta- tivas de los mexicanos.

Éste es el reto para nuestro país y para la región en su conjunto. Es necesario, entonces, contar con un marco jurídico integral para el sector cultural, que establezca los principios y oriente una política de Estado que garantice el ejercicio pleno del derecho a la cultura, así

como el acceso y disfrute de los bienes y servicios, que salvaguarde el

patrimonio cultural de la nación, que defina la ubicación y el papel del Estado, sus dependencias y la participación pública, privada y social en el desarrollo y fortalecimiento de nuestra cultura.22

Con respecto a la importancia de la industria cultural como punto

estratégico de desarrollo del país, conviene atender la exitosa expe-

riencia internacional de establecer una Secretaría de la Cultura con

22 Senador Armando Chavarría Barrera, "Propuesta de Proyecto de Ley General de Cultura " (México, 2004).

presupuesto propio -1% del Producto Interno Bruto-, como lo

recomienda la UNESCO. Las políticas culturales en las diferentes esfe-

ras del gobierno deben constituirse como una política integral que

permee desde el ámbito federal, pasando por el estatal, hasta el

municipal, en donde desde el seno de la educación, se fortalezca la actividad cultural como elemento de desarrollo.

4.3. Política fiscal

La operación de las unidades económicas, empresas e industrias cul-

turales podrán optimizar su aprovechamiento económico al contar -como lo hacen los demás sectores de la economía- con reglas de

operación, claras, estables en el tiempo y conducentes para el desa- rrollo del sector. La evidencia muestra que un sector económico que cuenta con estas reglas, tiene en consecuencia una política económi-

ca sectorial, una atención y tratamiento específico en lo relativo a sus

relaciones comerciales con el resto del mundo, y de manera destaca- da, una política fiscal en general y de incentivos fiscales para su pro- moción en lo particular.

Es importante desarrollar políticas fiscales integrales y de incenti- vos para los agentes económicos y las empresas, sobre todo de tama-

ño micro, pequeño y mediano, que se caracterizan por ser de origen y operación nacional, con alto impacto en la generación de empleo,

producción, inversión, exportaciones y valor. Son éstas en su mayoría

unidades económicas de subsistencia que crean altos volúmenes de

empleo y autoempleo. En México, al igual que en el resto del mundo

y especialmente en los países en vías de desarrollo las Mipymes son las más abundantes: 95% del total de las empresas en los países de la

OCDE y entre 60% y 70% en la generación de empleos. En 1998 exis-

tían en México 2 814 267 unidades económicas, de las cuales 214 308

estaban dedicadas a actividades económico-culturales, es decir 7.61% del total de las unidades económicas registradas en nuestro país y sus -

ceptibles de beneficiarse de una política fiscal y de incentivos para su

fomento.

El fomento fiscal para la actividad productiva de las empresas se

puede dar a través de concesiones, préstamos y subsidios, es decir ,

ayuda directa a empresas o individuos específicos. Por otro lado, los

incentivos fiscales consisten en excepciones o disminuciones en los impuestos que no forman parte de la estructura esencial del sistema

fiscal pero que han sido introducidas con otro fin que el de elevar la recaudación.

La razón económica más válida para su aplicación es la subpro- ducción, es decir, un nivel de producción inferior al socialmente óptimo o al potencialmente alcanzable. Se destacó aquí la caracterís-

tica de economías de escala con las que operan estas Mipymes de la

cultura, según la cual, a medida que aumenta la escala de la produc- ción de un bien o servicio, su costo medio disminuye.

La dificultad del financiamiento es una barrera importante para el crecimiento y la generación de economías de escala. A pesar de que

la mayor parte de las empresas trabajan con ayuda de las institucio-

nes financieras para sus pagos de impuestos y transacciones con otras

unidades económicas, el porcentaje de aquellas que tienen capaci-

dad de acceder a crédito y financiamiento es extremadamente bajo. En México no existe tratamiento fiscal específico, mucho menos

especial, para los agentes económicos, personas físicas, unidades eco- nómicas y empresas dedicadas a la producción o al comercio de bie- nes o servicios culturales. Es decir, el régimen fiscal es, en el mejor de

los casos, el mismo que para el resto de las personas físicas o morales, colocando a estas empresas en una posición de desventaja relativa, ya

que otros sectores de la economía reciben y se benefician de trata- mientos de privilegio por parte del fisco. Tal es el caso de la industria

maquiladora, que cuenta con apoyos para capacitación especializada

de su mano de obra, tratamiento fiscal especial para el ingreso de sus insumos y maquinaria y equipo, así como para la exportación de sus

productos terminados, infraestructura especifica para la movilización de su mano de obra, insumos y productos, etcétera.

Sin embargo, México no es la excepción. En un contexto interna-

cional también es inexistente una política de incentivos fiscales como tal: no hay una política bien estructurada de incentivos fiscales para la cultura y en todos los casos analizados, estos mecanismos están

sumamente localizados en la industria cinematográfica y, en menor

grado, en la industria editorial. No obstante, para otras actividades culturales que no son catalogadas como industrias, como las artes escénicas y las artes plásticas, son escasos los apoyos.

4.4. Acuerdos comerciales internacionales

Las negociaciones comerciales internacionales y la promoción de las

exportaciones fortalecen el acceso de productos nacionales a los mercados internacionales, a la vez que abren nuevos mercados y

diversifican el destino de nuestras exportaciones, fortaleciendo así la

planta productiva nacional y la creación de empleos bien remunera- dos. Sin embargo, es importante destacar que la globalización ha ori- ginado una variedad de acuerdos comerciales que no otorgan aten-

ción suficiente al sector cultural.

En la última década México ha experimentado una serie de cam- bios en política económica que le han permitido aumentar su creci-

miento potencial en múltiples sectores. Uno de los más relevantes es su apertura acelerada a través de una serie de tratados y convenios

con diferentes países, con lo que se pretende un mayor aprovecha- miento de las ventajas nacionales. Entre los tratados más significati- vos está el North America Free Trade Agreement ( NAFTA) o Tratado de Libre Comercio de América del Norte ( TLCAN ), que desde su entrada en vigor en 1994 se ha convertido en uno de los instrumen-

tos más importantes en política comercial, ya que el comercio total

entre México y Estados Unidos pasó de 89.5 mil millones de dólares en 1993 a 196.2 mil millones de dólares en 1998. 23 Por otra parte, tiene implicaciones incluso en política exterior con Estados Unidos

pues estableció definiciones fundamentales para el trato bilateral con

el socio número uno de México. Adicionalmente, dicho acuerdo per-

mitió que Canadá se convirtiera en el segundo mercado más impor -

tante para los productos mexicanos.

Como resultado de la continua apertura comercial mexicana, a mediados del año 2000 se celebra el acuerdo comercial con la Unión

Europea, que rápidamente se convierte en el segundo socio comer- cial con 3.4% seguido por Canadá con 1.7% mientras que con

Estados Unidos se realiza aproximadamente 88.7% de las exporta- ciones.24

Un tercer acuerdo muy importante, dada su relación con el resto

de los países latinoamericano es el realizado con Mercosur. Realizado

23 Luis Rubio, El TLC en el desarrollo de México, Tres ensayos: Fobaproa, privatización y TLC,

Centro de Investigación para el Desarrollo (México, 1999).

en julio de 2002, el Acuerdo de Complementación Económica 54

establece una zona de libre comercio con los países latinoamericanos miembros de este mercado.

Cada uno de los diferentes sectores percibe de manera diferente

el impacto de esta apertura de mercado, es entonces cuando toma

validez una serie de argumentos contra la actual tendencia a la glo- balización. El ejemplo mas claro es el sector audiovisual cuyo merca-

do potencial se ha abierto de una manera exponencial.

Diferentes gobiernos han mostrado su preocupación por mante-

ner su identidad cultural, así como garantizar la competitividad del

sector de la cultura Con todo, es necesaria una reflexión más pro- funda sobre lo que significa en la actualidad mexicana producir polí-

ticas culturales bajo el contexto de la integración económica, ya que

"la globalización también es política, tecnológica y cultural".25 4.5. Economías formal e

informal

Sin duda, uno de los principales problemas de las actividades econó- mico-culturales es la ilegalidad, es decir, la producción, distribución

y comercialización de bienes pirata.

Para el adecuado crecimiento de cualquier economía es indispen-

sable la protección de los derechos de propiedad tal como lo son los

derechos de autor. Su violación opera negativamente en términos económicos, entre otras formas al desincentivar la creación y al dis-

torsionar la remuneración legal y formal a los creadores.

Este problema no sólo tiene que ver con la protección o no del

sector, sino con la garantía del Estado de derecho por parte del

gobierno mediante la correcta y efectiva aplicación de la ley . De no garantizarse su cumplimiento no sólo el sector de la cultura es per- judicado, sino la economía completa, ya que la confianza de los indi-

viduos y empresas determina en gran medida el grado de inversión y la eficiencia de la economía.

Otra de las características del sector cultural es la elevada presencia de la economía informal, es decir, aquellas actividades que no se rea- lizan a través del mercado registrado oficialmente, por lo que se des-

25 Anthony Giddens, Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en nuestras vidas(México, 1999), p. 23.

conoce la magnitud de su producción y sus transacciones y no pagan impuestos. Esta práctica está sumamente generalizada especialmente entre las actividades de producción artesanal como los artistas plásti- cos, las galerías y los artesanos.

4.6. Formación de capital humano

Como en cualquier sector de cualquier país, uno de los elementos más importantes es el capital humano y su calidad; pero para garan- tizar el pleno desarrollo de la creatividad de los artistas mexicanos no bastan la creación y el mantenimiento de escuelas de arte públi- cas -como las que ya existen- o el otorgamiento de becas y apoyos de estudio.

Si bien estas condiciones son indispensables para que los produc- tores ofrezcan una cultura no comercial, también es urgente fomen-

tar la cultura y las artes en todas las personas, con un énfasis especial

en los pequeños, con el objetivo de robustecer la demanda por bie- nes y servicios culturales, y también contar con una población mejor

educada y con todas las ventajas que esto implica.

Si el gobierno y la población no reconocen la calidad de los artis-

tas mexicanos, en el país seguirá ocurriendo la "fuga de cerebros". Excelentes creadores de cine, música, literatura, artes plásticas etc.

han tenido un reconocimiento mayor en el extranjero por lo que

ahora radican en países en donde tiene amplias posibilidades de desarrollo y sus productos son bien recibidos.