ATENCIÓN TEMPRANA
4. INFLUENCIA DEL PROCESAMIENTO Y ALMACENAMIENTO DE LA INFORMACIÓN EN LA COMPRENSIÓN.
4.1. Consideraciones previas: procesamiento de la información.
Mientras que el conductismo se centra esencialmente en el estudio del aprendizaje mediante teorías basadas en el análisis de estímulos y sus respuestas, las teorías cognitivo – constructivistas, se basan en procesos mentales internos que mediatizan entre el input recibido y el output o respuesta.
La concepción del ser humano como procesador de información, se basa en la analogía entre la mente humana y el funcionamiento de un ordenador. El ordenador, se adopta, como metáfora del funcionamiento cognitivo humano.
Así también, las teorías del procesamiento de la información se concentran básicamente, en la forma en que la gente presta atención a los sucesos del medio, codifica la información que debe aprender y la relaciona con los conocimientos que ya tiene, almacena la nueva información en la memoria, recuperándola cuando es necesaria.
La memoria es la capacidad que tenemos los seres humanos para registrar, retener y recuperar información. Para esto se realizan procesos de codificación (registro de la información), almacenamiento y recuperación (localización de la información cuando es necesario utilizarla).
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Sólo cuando se dan estos tres procesos, somos capaces de recordar. Tal y como podemos observar en la siguiente figura 6:
Figura 6: Los procesos básicos de la memoria
El procesamiento de la información comienza cuando un estímulo, impresiona uno o más de nuestros receptores sensoriales. La memoria sensorial recibe en primera instancia dicha sensación manteniéndola en su registro, para que sea atendida, seleccionada e identificada para su posterior procesamiento.
El material, cuando es recibido por la memoria sensorial, está completamente desorganizado, como una copia de los objetos y acontecimientos del mundo que nos rodea, siendo nuestro sistema cognitivo el que tiende a imponer una organización e interpretación en toda la información de entrada.
Es aquí donde acontecen dos procesos (Figura 7):
1. Atención: proceso por el cual, seleccionamos algunos de los muchos datos posibles.
2. Percepción: reconocimiento de patrones, o proceso de concesión de significado al estímulo, comparando éste con la información conocida.
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Figura 7: La memoria sensorial y los procesos de atención y percepción
Para que una entrada sea percibida, debe mantenerse en el registro sensorial y compararse con los conocimientos en la Memoria a Largo Plazo (en adelante: MLP). La percepción, pues, depende de características objetivas (físicas) de la información y de las experiencias previas del sujeto.
Así también, dicho reconocimiento de patrones, procede de dos formas:
- Procesamiento de abajo – arriba: en el que se analizan las características y crea una representación significativa para identificar los estímulos.
- Procesamiento de arriba – abajo: en el que se forman expectativas acerca de la percepción fundada en el contexto. En él, se anticipan los hechos y se percibe de acuerdo a ellos.
Pero no todo lo que acontece es estrictamente cognitivo, las expectativas influyen en la percepción, es decir, percibimos lo esperado y no lo inesperado, identificando, a partir de este hecho, dos principios perceptivos:
o Predisposición perceptiva: sentimos lo que queremos percibir
o Constancia perceptiva: mantenemos estables las características de los estímulos aunque varíen las condiciones del entorno.
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Una vez que la sensación ha sido filtrada, entra en acción la memoria operativa (en adelante, MO), denominada también como memoria de trabajo, que corresponde al estado de alerta, o de lo que uno está consciente en ese momento.
Para que la unidad se retenga en esta memoria, se debe repasar, de otro modo se perdería rápidamente.
Por ello, mientras la información está en la memoria operativa, se activa el conocimiento relacionado de la MLP, la memoria permanente, y se coloca en la memoria operativa con el fin de integrar en la MLP la información nueva.
Por lo tanto, la memoria operativa, contiene la nueva información y la información recuperada de la MLP (Figura 8)
Figura 8: Interacción y actividad entre memoria operativa y MLP
La memoria operativa tiene una capacidad limitada. El modelo del ―Buffer‖ de repaso (Baddeley y Hitch, 1974/2000), explica que, se procesa la información rellenando ranuras hasta que no queda espacio. Para obtener más espacio, se debe olvidar información, codificarla o recodificarla.
En el proceso de recodificación, combinamos fragmentos de información de una forma que ocupe menos espacio en la memoria operativa.
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Tal y como observamos en la Figura 8 para mantener activa la información en la memoria operativa, es necesario su repaso. Existen dos repasos:
A. Repaso de mantenimiento: el cual se limita a mantener la información en la MO (memoria operativa), el tiempo suficiente para que pueda actuar sobre ella.
B. Repaso elaborativo: transfiere la información a la memoria a largo plazo. Este repaso también establece relaciones con otros conceptos que están en la MLP y desarrolla nuevas asociaciones con esos conceptos.
Respecto al proceso de codificación, consiste en colocar la información en un contexto significativo, que permita su posterior recuperación.
Hemos visto hasta ahora, los procesos que intervienen entre la memoria operativa y la MLP, para poder almacenar y procesar dicha información. Para ello, contamos con la implicación de tres componentes en nuestra MO (Gathercole, 1993):
Ejecutivo Central: encargado de regular el flujo de información a través de la MO y dirigir el almacenamiento y la recuperación de ésta a la MLP.
Lazo Articulatorio o Fonológico: responsable de almacenar el material en un código verbal de corta duración, subyaciendo de esta actividad su participación en los procesos de lectura.
Agenda viso-espacial: la cual procesa y almacena la información visual y espacial, incluido el material codificado como imágenes visuales.
De estos tres componentes o agentes que intervienen en la MO deducimos las siguientes funciones:
- Comparar la información que recibimos con la que tenemos almacenada en la MLP
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- Combinar o integrar el material a ser aprendido con el cuerpo organizado de conocimientos que tenemos almacenado en la MLP.
- Repaso de la información para su mantenimiento en la MO o su elaboración para transferirla a la MLP.
- Generar una respuesta.
El modelo de Baddeley y Hitch (1974, 2000), incluye tanto componentes de almacenamiento como de procesamiento de la información. Ambos autores mantienen que el ejecutivo central es responsable de operar la información y planificar la atención. Mantiene los objetivos en memoria, planifica los procesos requeridos para conseguir cada objetivo y uso de atención selectiva para centrarse en alguna operación.
Respecto a los almacenamientos sensoriales alimentan dos memorias de trabajo: - El lazo fonológico (Baddeley y Hitch, 1974/2000), consta de un buffer y un proceso de retención que recircula los contenidos del mismo. La idea tradicional de las 7 unidades máximas de almacenamiento en la misma, es necesario superarla, puesto que las investigaciones llevadas a cabo, indican que la MO es mejor, por ejemplo, para palabras cortas vs palabras largas, para palabras con sonidos muy diferentes vs palabras con sonidos familiares, siendo la limitación producida por el buffer y por los procesos de retención
- Respecto al buffer, no toda la información visual es espacial (Baddeley y Hitch, 1974/2000). Los resultados de los experimentos llevados a cabo con tomografías indican que, cuando los sujetos tienen que mantener en memoria la localización espacial de un estímulo o la forma del estímulo, sugieren la existencia de dos búferes, por lo que no sólo se usa en la percepción visual, sino también las imágenes mentales.
- Baddeley y Hitch (1974/2000), concretan que las diferencias individuales en la resolución de problemas pueden deberse a diferentes capacidades en la MO, donde uno
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de los aspectos con mayor influencia en dicha capacidad podría ser la velocidad de procesamiento.
Una predicción razonable de este modelo descrito, es que una interferencia en la memoria operativa, se traduce en peores prestaciones en las tareas de razonamiento.
Así también, la MO también es necesaria en la comprensión del lenguaje:
- Para almacenar información parcial sobre un texto pronunciado o leído mientras se codifica el resto.
- Los procesos de comprensión pueden trabajar sobre la información almacenada temporalmente para producir un significado coherente para el texto o el discurso completo.
- Por último, Baddeley y Hitch (1974/2000), exponen que existen evidencias neuropsicológicas de que la memoria operativa es necesaria para la comprensión de frases, pero sólo cuando la frase es lo suficientemente compleja para que algunas palabras tengan que mantenerse en memoria mientras se percibe el resto de la frase.