6 ¿ Estudiar í a Lic en Lenguas Modernas?
ESTUDIANTES DE LICENCIATURA EN LENGUAS MODERNAS
3. Consideran la Licenciatura en Lenguas Modernas
Gráfica D3
Análisis Cuantitativo: Desde la perspectiva del profesional en Lenguas modernas, es complicado verlo desde fuera como algo ajeno a sí, por el contrario es la vida y la herramienta con la que se gana la vida, por eso la moda en esta pregunta tiende a inclinarse hacia la categoría profesión en su mayoría, un 18% ve su carrera como una vocación, y finalmente un modesto pero estable 8% considera su carrera como un arte, “el arte de enseñar o de transmitir conocimientos viejos y actuales a mentes nuevas”.
El 74% que refleja la tendencia o la forma de vida de un futuro profesional en lenguas modernas, la argumentamos con tres testimonios desde diferente ángulo, es decir, desde la vivencia individual del estudiante de la licenciatura, Lm15, Lm20 y Lm47 en su orden afirman: “enseñar no es de agrado de todo el mundo y se necesita paciencia y otras habilidades para enseñar” , “la licenciatura en lenguas Modernas requiere la misma preparación y discusión que carreras como la Medicina, además en este mundo globalizado su rol adquiere mayor importancia”. El 18% ve su carrera como una vocación, y con argumentos firmes, trabajan en construir una imagen sólida entorno a su vocación, estas tres encuestas nos dan una perspectiva de lo anterior; Lm9, Lm23 y Lm41 a lo cual argumentan de la
85 siguiente forma en su orden: “la licenciatura en si, es creatividad, arte, vocación, forma de expresión”, “considero que es vocación ya que la labor de enseñar a otros requiere amor por lo que se hace, por el aprendizaje de otros idiomas y por difundir el aprendizaje de estos”, “muchas personas pueden conocer y hablar una lengua pero si no hay vocación para enseñar, ni conocimientos pedagógicos, no cumpliría las expectativas que exige la docencia”.
Finalmente, el 8% de la muestra argumenta que su carrera es un arte, a pesar de ser un número no muy grande en la muestra total, es importante porque los estudiantes de la licenciatura ven en su profesión un arte, de esto dan testimonio las encuestas Lm5, Lm9 y Lm46 y lo afirman de la siguiente forma: “es arte el aprendizaje y por ende profesión a tal punto de llegar a enseñarla”, “la licenciatura en sí, es creatividad, arte, forma de expresión”, “la enseñanza es un arte”.
Gráfica D4
98% 100% 98% 98% 94% 84% 58% 36% 32% 30% 44%
86 Análisis Cuantitativo: En relación con la tabla de datos que antecede este análisis los adjetivos que definen cada una de las respectivas carreras, según el imaginario de los estudiantes encuestados, nos encontramos con tendencias muy similares en contraste con las otras graficas comparativas de cada uno de los respectivas facultades. Tal como vemos las carreras de medicina, arquitectura e ingeniería tienen calificaciones positivas, junto con administración de empresas, pero las humanidades, incluso en el concepto de los propios estudiantes de la licenciatura, se ven con números rojos, las humanidades se encuentran en deuda con la sociedad o su imagen actual se encuentra, muy denigrada, al parecer la fuerte globalización bajo la cual se rige esta aldea global, envía a las humanidades a un segundo plano. Es cierto que se encuentran en el ocaso de su línea histórica, pero el fuerte influjo de una economía con altibajos, aplasta con números y estadísticas a la realidad de las humanidades, las dueñas de la sabiduría y el conocimiento se ven incluso en vergüenza al no saber articular un discurso acorde a la época del capitalismo global.
Carrera Adjetivos positivos Adjetivos negativos Administración de
Empresas
Prestigiosa (9 veces)
Medicina Prestigiosa (27 veces)
Arquitectura Afamada (7 veces)
Economía Influyente (9 veces)
Ingeniería Electrónica Importante-Respetados (5 veces)
87 Licenciatura LM Importante (14 veces)
Estudios Literarios Impopular (10 veces)
Filosofía Impopular (9 veces)
Teología Impopular (11 veces)
Artes Visuales Afamada (5 veces) Menospreciada (5 veces)
Gráfica D5
Análisis Cuantitativo: Entorno a la realidad de un salario bien remunerado o una profesión próspera, los datos presupuestados de forma negativa, se repiten inclusive con los estudiantes de la licenciatura, al parecer esta representación social de que un sueldo estándar para los licenciados, es malo o simplemente es
88 el peor, porque consideramos que existen profesiones, como las de docente, en que la remuneración es una “miseria” en comparación con otras, que tienen sueldos con buenos estímulos.
Pero, esto sólo es un muestreo de un pequeño grupo de estudiantes, por tanto vemos que los estudiantes de la Licenciatura, incluso ellos mismos se ven de una forma prematura, como profesionales con sueldos remunerados de forma inadecuada o pobre, pero el asunto parece ser más social que real, pues hay profesionales en el medio con buenos sueldos, como otros que ganan estrictamente lo necesario, dadas las políticas de los lugares donde laboran o porque no tienen las suficientes garantías en su lugar de trabajo para exigir un pago justo.
De esta muestra nos encontramos con tres testimonios que pertenecen a las
encuestas Lm15, Lm20 y Lm47 en su orden afirman: “tiene mucho campo laboral
pero desafortunadamente es muy desagradecido en nuestro país”, “no es acorde porque involucra mucho esfuerzo (físico, monetario, psicológico), para el sueldo que se recibe”, “insuficiente en general para los docentes, por la importancia y la magnitud de influencia en la profesión”.
89 Gráfica D7
Análisis Cuantitativo: El grafico muestra una perspectiva sólida y latente en relación con la imagen segura que manifiestan los estudiantes de la licenciatura en lenguas modernas, pues en su mayoría aprueba su propia carrera y le asigna la categoría de importante con un 68% de la muestra total. Entonces, al menos en su contexto, los estudiantes de la licenciatura se sienten seguros y defienden su carrera como lo haría cualquier estudiante de cualquier programa académico de pregrado, pero al parecer esa importancia, sólo es clara para quienes estudian su respectiva carrera, sea por falta de información o por no conocer de cerca la carrera de la licenciatura ya que no parece lógico que sólo estos resultados sean positivos.
A pesar de que la totalidad de los encuestados en las otras facultades coincidan con el grado de importancia que merece la licenciatura en lenguas, pero que por desconocimiento de causa, no se puede hacer una sólida defensa de la licenciatura o los resultados se muestran cortos, veamos el testimonio que ofrecen los estudiantes de la facultad de lenguas para contrastar al respecto teniendo en cuenta las encuestas Lm19 y Lm22 que afirman: “sí me parece muy importante y útil para la sociedad Colombiana, ya que educaríamos más a los niños”, “muy importante ya Colombia es un país en conflicto y con mucha pobreza, que
90 necesita que los niños estudien y se alejen de esto, y tengan una mirada diferente y positiva acerca de su futuro y su vida en general”.
Análisis Cualitativo: Cuando los estudiantes de la LLM se miran en retrospectiva, nos encontramos con una imagen sólida y una convicción respecto de su carrera, la defienden con argumentos a favor de la misma, pero a pesar de la seguridad con la que se expresan, o la seguridad que tienen al expresarse en relación con su carrera, flaquean sus fuerzas al luchar con las representaciones sociales, del entorno o de la realidad nacional.
No es que los licenciados en lenguas se vean a sí mismos como débiles o inútiles, y en realidad no lo son, pero el constructo social riñe constantemente con la imposición de un esquema o carga cultural que parece venir de antaño, Bourdieu(1996). A fuerza social, queremos ser una nación bilingüe pero sin cumplir con todos los estándares, es decir, desconociendo que las lenguas extranjeras se estudian, se aprehenden y se perfeccionan en un proceso académico de formación continua, consecuencia de lo anterior, los procesos de estudio en y aprendizaje en lenguas extranjeras, se ven entorpecidos por los prejuicios o constructos culturales arraigados en la cultura tradicional de un pueblo, y esto se refleja en el espejo de las encuestas que han sido resueltas por estudiantes de la carrera de LLM, quienes luchan a contracorriente para defender lo que por tendencias globales debería ser una exigencia integral para la totalidad de la sociedad colombiana.
Esa exigencia de un mundo globalizado se encuentra en consonancia con el dominio de los idiomas, pero ni siquiera los estudiantes de la licenciatura parecen convencidos de ello, dudan mucho respecto de su futuro profesional en el ámbito económico, afirmando en su mayoría que la licenciatura es una profesión desprestigiada en el país y que dado su bajo índice de reconocimiento, la remuneración tiende a ser baja.
Desde los postulados de Hall (1997), observamos en los estudiantes de la licenciatura una representación de enfoque intencional de lo que parece una
91 asimilación negativa de su propia realidad como profesionales, esto se debe en parte por la falta de importancia cultural de los idiomas, o porque nuestra nación no es bilingüe. Sin embargo a pesar de ello, observamos que en realidad, la sociedad ha cambiado, y en nuestro tiempo, el dominio de la lengua inglés, es un común denominador entre la mayoría de la población joven o de formación universitaria.
A pesar de los constantes esfuerzos por aumentar las cifras de una sociedad políglota, y a su vez trabajar en pedagogías de impacto para alfabetizar con los días, un número mayor de personas en lenguas extranjeras, nuestro país conserva la distancia con las lenguas, por ser una materia poco apreciada por los estudiantes, o por la repulsión que les genera la misma a una parte de las personas los idiomas, pues se les dificulta el dominio de los mismos.
Entonces, los estudiantes de la licenciatura caminan con la convicción de estudiar algo que es importante para el progreso de la sociedad, pero luchar en contra de una sociedad, que en su mayoría se encuentra arraigada a su idioma natal, y que manifiesta un alto grado de dificultad para dominar e interactuar con los idiomas. Consecuencia de todos los factores anteriormente mencionados, nos encontramos al interior de una lucha de representaciones que se convierten en habitus
contrarios, una serie de imaginarios que se encuentran en el cruce de intereses económicos y sociales, pues mientras el país busca integrarse a la agenda global, la nación se encuentra en una lucha interna que fragmenta tanto los focos de atención como los intereses y en medio de esas representaciones sociales, se encuentran los estudiantes de la licenciatura que luchan por un abrirse un espacio vital entre las nuevas generaciones y por no decaer en el intento de promover una cultura poliglota a las nuevas generaciones.
Para entender porque nos vemos a la mitad de un cruce de caminos, veremos que Foucault (1966) habla también de representaciones, pero Foucault entendería este cruce de caminos como un punto de encuentro de diversas realidades que se encuentran en conflicto, todas y cada una las lógicas que presionan por mantenerse como la verdad única, en nuestra nación son todas realidades validas
92 de las cuales se constituye un conjunto de tradiciones y fenómenos culturales que no se encuentran en lucha de opuestos, sino que también constituyen el proceso mismo de transición de un estado de cosas a un progreso auto sostenible basado en el uso y dominio adecuado no sólo de las lenguas extranjeras sino también de las estrategias discursivas para educar las futuras generaciones cada vez de una mejor forma.
9. CONCLUSIONES
Es importante tener en cuenta que estos resultados están relacionados únicamente con estudiantes Javerianos de cuatro Facultades. Antes de intentar dar respuesta al interrogante planteado al principio de este trabajo de grado, se van a hacer ciertas acotaciones y comentarios que están relacionados directamente con este estudio realizado y los resultados de la investigación.
Se podría decir, después de analizar los datos, que existe una “diferencia” o “desbalance” entre las ciencias que están relacionadas directamente con las humanidades tales como Psicología, Licenciatura en Lenguas Modernas, Estudios Literarios, Filosofía, Teología, Artes Visuales contra las áreas especializadas en la salud y en la negocios tales como Administración de empresas, Medicina, Arquitectura, Economía, Ingeniería Electrónica. Mientras que los estudiantes de las ciencias económicas y de la salud utilizan adjetivos negativos para describir a las carreras relacionadas con las humanidades, estas segundas guardan un respeto profundo por las primeras.
Se puede apreciar que hay un desconocimiento amplio en cuanto a información específica sobre el licenciado y la licenciatura en las personas encuestadas dado que gran parte de las justificaciones que se dan corresponden a respuestas de no sabe/ no responde. Por ejemplo, cuando a los profesionales en el área de la salud se les preguntó por el salario de los docentes, el 80% de los encuestados respondieron no saber nada lo cual justifica que hay un problema de
93 desinformación que pareciera “predisponer” a las personas llevándolas a tener prejuicios que de alguna manera pueden subvalorar al Licenciado.
El desconocimiento de la remuneración económica mantiene a los docentes de lenguas extranjeras en el mismo estatus en el que se ha conservado frente a otras carreras aparentemente mejor remuneradas. Tal vez, esta es una de las tantas problemáticas que se encargan de mantener siempre al Licenciado en lenguas en una posición que “no está a la altura de ni se equipara con otras carreras”.
En cuanto a los estudiantes de Economía, el Licenciado en Lenguas Modernas es una persona con formación en idiomas con un campo laboral en docencia y traducción. Su carrera es considerada como una profesión o una vocación impopular y desprestigiada con un sueldo que desconocen. También, la gran mayoría afirmó que no estudiarían una Licenciatura pero que aún así el rol del Licenciado es importante para la sociedad colombiana.
Para los Ingenieros, el Licenciado es un docente que ejerce como profesor, traductor o investigador. Sus estudios son considerados una profesión pero aún así la describen con adjetivos negativos y consideran que son profesionales mal pagos y confirman que no estudiarían una carrera como ésta pero aún así piensan que el rol del Licenciado es importante para la sociedad colombiana.
En lo que respecta a los Administradores de Empresas, el Licenciado en Lenguas Modernas es un profesor calificado en lenguas con un campo laboral reducido. Puede trabajar como docente pero sus estudios corresponden más a una vocación que a una profesión. El sueldo es “malo” y por esta razón no estudiarían esta carrera aunque creen que el rol es importante para la sociedad colombiana.
Finalmente, tenemos el grupo de Licenciados quienes se consideran docentes con campo laboral en docencia, procesos comunicativos e investigación. Sus estudios son considerados una profesión aunque admiten que los adjetivos negativos son los más viables para calificar su carrera. Consideran que tienen un sueldo malo pero el rol para la sociedad colombiana es muy importante.
94 Considero que toda la sociedad colombiana debería reestructurar la educación con el fin de que los profesionales en educación dejen de tener esa imagen social tan mala y pase a ser personas mucho mas respetadas. Además, la docencia no puede considerarse menos ni tampoco no estar al mismo nivel que otras carreras porque todas finalmente requieren una preparación especial y un esfuerzo grande. La educación y la cultura son las herramientas del progreso, el conocimiento es poder, reza la sabiduría popular. Pero esto parece sólo una frase que suzurra el viento, y que se opaca con la globalización del pensamiento, porque cuando realizamos la investigación en torno a las representaciones, que poseen los estudiantes de la universidad privada (Javeriana), respecto de la docencia y el papel de los licenciados, nos encontramos con una figura desacreditada y sin valor que no se compara con la de un profesional, de la administración pública o un financiero.
Los licenciados en lenguas modernas y general, la figura del docente se ve opacada por la economía que se mide en relación con el canon mundial, en busca de profesionales competentes que llenen plazas de trabajo, no que aporten al desarrollo de una mejor sociedad.
Pero el desarrollo compite con exigencias del mercado, el cual se nos muestra desde el entorno de la Universidad privada, como una industria que fabrica profesionales, no seres humanos, por eso las humanidades, se encuentran en una situación de olvido o desprestigio, dentro del cual se incluye el campo de la docencia en lenguas extranjeras, esto solo evidencia que el progreso cultural de la sociedad colombiana se da de forma inequitativa y desigual, la cobertura en educación procura ser total, pero no logra estándares de calidad. Es decir la cultura de la educación no es una prioridad en Colombia, hay una consciencia colectiva de la importancia de formar no solo profesionales sino también docentes competentes que formen esos profesionales.
Los jóvenes contamos con excelentes herramientas para fortalecer la cultura educativa y la promoción de la misma, es precisamente el auge de las sociedades
95 de la información, la que permite construir espacios libres de barreras para comunicar una nueva educación, una nueva cultura. Pero los imaginarios sociales y las representaciones con las que carga toda una nación, son tradiciones que persiguen incluso a los estudiantes universitarios, toda la carga cultural recae sobre los jóvenes en formación, quienes como se observa en los resultados, manifiestan una preocupación latente por la formación en lenguas extranjeras, pero que cargan en sus imaginarios, la falta de nombre, prestigio, o buen salario de los docentes, las humanidades son herramientas que forjan pensamiento crítico, pero que no tiene forma de competir contra el mercado y las exigencias de una aldea global en donde impera la economía o la producción en masa.
A su vez observamos como la identidad nacional se diluye en una mezcla entre la desinformación y la ausencia de una cultura de la educación y una cultura de la docencia. Vale la pena observar que mientras las sociedades de la información se conectan, la realidad nacional se desvanece al mirar al espejo del mundo en busca de una orientación que seguir. Porque mientras nuestras tradiciones se encuentran arraigadas a mantener arquetipos de las profesiones, crecemos bajo el amparo de considerar que la docencia o las humanidades, no son importantes para el progreso de la sociedad, a pesar de considerar, importante el dominio de varias lenguas extranjeras, mantenemos la distinción entre ser colombiano y parecer colombiano, pues la identidad se encuentran distribuida entre asimilar la realidad global y manifestar una identidad propia, a pesar de ello, ver en la educación o en la docencia algo con poco renombre, es esa conciencia tradicional que influye sobre modos de ver la realidad nacional.
Este trabajo de grado abre posibilidades nuevas de investigación como por ejemplo con encuestas en otros contextos, otras carreras o a un nivel mas especifico.
96 10. BIBLIOGRAFÍA
Aldridge, A, Levine, K. (2001) Topografía del Mundo Social. Barcelona: Editorial Gedisa.
Agray, N. Universidad Industrial de Santander (2008) VII Taller Nacional para la transformación Docente en Lenguaje.
Agray, N. (2008) Revista “Signo y Pensamiento” Vol. 27 No. 53. “¿Qué le pide hoy la sociedad colombiana a un profesor de lenguas extranjeras?”
Bourdieu, Pierre. Raisons pratiques. París: Seuil, coll. Points, 1996, “Habitus”. Colombia, Ministerio de Educación (1994, 8 de febrero), “Ley 115 del 8 de febrero
de 1994), por medio del cual se expide la ley general de la educación”.
Documento de currículo, (1992) 1. Intencionalidad formativa, en Licenciatura en Lenguas Modernas. (Pontificia Universidad Javeriana)
Foucault, M. Las palabras y las cosas - Una arqueología de las ciencias humanas.