4. Marco teórico referencial
4.1 Fundamentos teóricos
4.1.1 Fundamentación pedagógica
4.1.1.1 Estrategias pedagógicas
4.1.1.1.3 Construcción del conocimiento
Uno de los referentes teóricos en la construcción del conocimiento en cuanto a las
habilidades de pensamiento lógico es la taxonomía de Bloom (1956) con los ajustes y mejoras
planteadas por Anderson, Krathwohl y Bloon (2001) y Churches( 2009), que actualizaron la
conceptualización de las categorías definidas por Bloom, proyectándolas a la era digital y
diseñando una nueva representación de la mismas en una estructura piramidal que sirve de
guía para alcanzar las capacidades intelectuales del pensamiento. Las mejoras tienen que ver
con las seis categorías conceptualizadas y que fueron resumidas asi:: Recordar, Comprender,
Aplicar, Analizar, Evaluar, Crear. A su vez cada módulo de aprendizaje tiene unas tareas
específicas de acuerdo a la complejidad del mismo, unos materiales de apoyo para realizar el
proceso y una rúbrica de corrección.
La idea de estos investigadores acompañada de los estudios de Fowler (1996) fue
establecer un sistema de clasificación de las habilidades de pensamiento llamada Taxonomía
de Dominios del Aprendizaje y que en realidad es la sintetización de los objetivos del proceso
de aprendizaje donde el estudiante al aplicarlos, según ellos, debería adquirir nuevas
habilidades y conocimientos. Ellos identifican tres dominios de actividades educativas: El
cognitivo, el afectivo y el psicomotor.
Este Dominio abarca el conocimiento, desarrollo de habilidades y actitudes intelectuales
para pensar sobre los objetos de estudio. Está constituido por seis categorías:
Conocimiento (recoger información): tiene como principal actor la memoria para recordar conceptos previamente aprendidos por medio de hechos evocables, términos,
conceptos básicos y respuestas. Incluye definición de terminología y conocimiento de hechos
específicos.
El sujeto es capaz de recordar información anteriormente aprendida. Reconoce
informaciones, ideas, hechos, fechas, y nombres, símbolos, definiciones etc., de una forma
aproximada a cómo las ha aprendido. Se apoya para su desarrollo en algunas palabras claves y
preguntas estructuradas que están en relación con la habilidad que se trata de estimular y
mejorar en el pensamiento lógico como quién, qué, porque, cuándo, omitir.
Comprensión (confirmación, aplicación): Es cuando a la información recolectada se le aplica cierto proceso de análisis apoyándose en las habilidades de organización, la
comparación, la traducción, la interpretación, las descripciones, la extrapolación, el sujeto
logra mostrar la información de otra manera y es capaz de decir causas y consecuencias
producto de la aprehensión y procesamiento de la información. Algunas palabras claves que se
proponen para esta categoría son comparar, contrastar, demostrar, refrasear.
Aplicación (hacer uso del conocimiento): Consiste en aplicar el conocimiento logrado en un lugar diferente o situación nueva que no tiene nada que ver con el sitio en que fue
aprendida. El sujeto es capaz de utilizar el conocimiento para su provecho. Algunas palabras
Análisis (dividir, desglosar): Toma el aprendizaje global y hace desgloses parciales para una mejor comprensión de las relaciones y principios de organización y separación de
elementos en unidades más pequeñas y específicas, haciendo un examen y discriminación del
todo a partir del conocimiento adquirido. Algunas palabras claves que se proponen para esta
categoría son analizar, categorizar, clasificar, comparar.
Síntesis (reunir, incorporar): Es el proceso donde se comienzan a relacionar conceptos y se crean patrones que pueden contextualizar gran variedad de información y a partir de la
interconexión de los mismos surge nueva información con nuevos saberes. Algunas palabras
claves que se proponen para esta categoría son construir, escoger, combinar, componer.
Evaluación (juzgar el resultado): Busca valorar resultados a través del discernimiento de lo aprendido enunciando nuevas teorías y juzgando con justa causa y validez en las ideas a
partir de unos criterios claros. Algunas palabras claves que se proponen para esta categoría son
concluir, criticar, decidir, defender.
ii. Dimensión afectiva
Según Fowler (1996) esta dimensión está ubicada en el campo de las emociones y la
reacción de los sujetos a estos estímulos. Los objetivos afectivos están estrechamente ligados a
la conciencia y crecimiento en actitud, emoción y sentimientos. Hay cinco niveles en el
dominio:
Recepción: El individuo es actor pasivo en el proceso de aprendizaje y su objetivo es recolectar los estímulos del mundo exterior tal como se le presentan y los interioriza. Es el
Respuesta: El individuo es actor activo, participa dinámicamente en el proceso de aprendizaje atendiendo estímulos y reaccionado ante ellos de de algún modo.
Valoración: El individuo es capaz de valorar los objetos, fenómenos o la información con cierto criterio.
Organización: La información, ideas y valores pueden ser agrupados de acuerdo a ciertas conveniencias y criterios fruto de los esquemas propios del individuo.
Caracterización: Es capaz de individualizar las cosas que lo rodean o conceptos que le presentan lo mismo que describir características y valores particulares.
iii. Dimensión psicomotora
Tiene que ver con la conexión entre el cuerpo y el cerebro los cuales trabajan
sincrónicamente a partir de las habilidades que se tienen para determinada actividad y
terminan influyendo en el cambio desarrollado en la conducta o habilidades intrínsecas o
propias al perfil de aprendizaje del individuo.
Comprende los siguientes niveles: Percepción, Disposición, Mecanismo, Respuesta
compleja, Adaptación, Creación.
Descritas de esta manera las tres dimensiones y con los aportes de Krathwohl (2001) se
reordenaron las categorías en habilidades de pensamiento de nivel inferior (Recordar,
Comprender, Aplicar) y habilidades de pensamiento superior (Analizar, Evaluar, Crear) y se
definieron tareas que se presentan en diferentes formatos de visualización buscando la máxima
bajo del dominio cognitivo sino que se ubica de acuerdo a la escala de la madurez intelectual
de los estudiante (Churches, 2009) y se complementa con la manera de trabajar estos
conceptos en el aula. Estas definiciones parten del supuesto de que el estudiante tiene que
elaborar su propia definición, de acuerdo a la tarea con que ejercite lo que implica que
acciones de comprensión, de análisis y de evaluación de los presupuestos elaborados, generan
propio conocimiento, lo que supone un avance en el dominio metacognitivo. El objetivo es
que el estudiante lleve en forma total su proceso que en resumen es paso a paso ir avanzando
por cada una de las categorías e ir superándola con la ejecución de las diferentes tareas. Puede
darse que se ejercite mucho más en actividades de orden superior (analizar, evaluar, crear)
frente a las de orden inferior (recordar, comprender, aplicar), lo cierto es que todas están
presentes para garantizar el máximo aprendizaje y entrenamiento en el desarrollo de
habilidades cognitivas (Churches, 2009). La estructuración de las actividades que se
desarrollan en el REDA están con base en este sustento teórico, y aunque en el no se va a
abarcar todo el proceso por lo complejo que resulta, si se van a tratar de emular las escalas
básicas del proceso.