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construir un sistema indígena salud propia e intercultural

Los pueblos indígenas, ya sea en la ciudad o en la zona rural tienen una ruta del plan de vida a seguir, conocen de forma clara las directrices de la vida, orientado bajo los guías espirituales, de la madre naturaleza, de los principios de la Ley de origen. Por la misma razón el indígena está permanentemente en colectividad, reflexionando, en comunicación con ese ser cósmico llamado creador. El indígena no debe olvidar las normas de la vida las cuales debe cumplir, por eso está en permanente análisis, diálogo con la colectividad,

con la familia, con el entorno, con las autoridades, con cuatro interrogantes que son: ¿quiénes somos?. ¿De dónde venimos?, ¿En dónde estamos? y para ¿Dónde vamos?. Es claro que estas preguntas a resolver para el indígena están en las leyes de la naturaleza a los cuales se les ha ido llamando Planes de Vida para el buen vivir.

5. CAPITULO 5

5. Proceso participativo de formulación de la política

pública para pueblos indígenas en Bogotá

En este último capítulo desarrollamos todo el proceso de trabajo que se inicio desde el 2010 en las distintas mesas de trabajo, agendas, temáticas y acuerdos entre las instancias de la Alcaldía Mayor y las autoridades indígenas del Distrito, hasta llegar a convertir en propuestas de política pública indígena para Bogotá.

5.1. Antecedentes: Alcaldía de Luis Eduardo Garzón en la

política pública para los indígenas en Bogotá

Mientras en el nivel nacional se iba avanzando en la construcción de la propuesta de un sistema de salud indígena intercultural, en Bogotá el gobierno de Luis Eduardo Garzón inició un proceso de reconocimiento de la diversidad, a partir del Plan de Desarrollo, denominado “Bogotá sin indiferencia, un compromiso social contra la pobreza y la

exclusión”(Plan de Desarrollo Bogotá Sin Indiferencia. 2004 – 2008.)

Para el caso en concreto, Luis Eduardo Garzón en su programa de gobierno presentado a la ciudadanía bogotana –2004-2007–, manifestó como propósito firme “atender los

crecientes problemas sociales, específicamente la pobreza y la exclusión” que aquejan a

un alto porcentaje de la población, alrededor de un compromiso social contra la pobreza, con un gran enfoque de garantía de derechos humanos (González, 2009).

La alcaldía ha identificado la existencia de unas condiciones muy graves en Bogotá de pobreza y exclusión de los grupos étnicos (afros, indígenas, rom y palenqueros) en la ciudad y se tomó la determinación de atender activamente el problema, elaborando “Un compromiso social contra la pobreza y la exclusión”. Se acudió a la solidaridad para superar la indiferencia, planteando un política que hacía énfasis en la interacción entre

agentes y sectores—comunidad internacional, sector privado, ciudadanía en general— con perspectivas para erradicar la pobreza, el hambre y la exclusión.

Se definen como elementos fundamentales de este “Compromiso social contra la pobreza, la exclusión y el hambre” acciones integrales en salud, educación, cultura y recreación. Se señala que nuestro Estado Social de Derecho impone una agenda social que debe atender en forma progresiva las distintas demandas de los sectores más pobres y vulnerables. Se plantea la necesidad de un Concejo Distrital de Política Social, instancia de decisión y concertación de política social–participación, seguridad alimentaria, vivienda, des-marginalización, educación, salud, empleo.

Se reconoce que la inclusión social solo se puede lograr mediante la satisfacción progresiva de los derechos sociales—alimentación, educación, salud, vivienda básica y servicios públicos domiciliarios—a grupos cada vez más amplios de la población en cumplimiento de instrumentos internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales y la obligación de los Estados de velar por la progresividad de los derechos económicos sociales y culturales. Este proceso reconoce el carácter vinculante de instrumentos internacionales como la Declaración del Milenio, suscrita por 189 países en la cumbre de las Naciones Unidas, especialmente en relación con la atención a los grupos que se encuentran en una mayor vulnerabilidad22.

Aunque el gobierno de Garzón fomentaba el reconocimiento, la participación y la presentación de propuestas por y para los grupos étnicos, debido a la falta de organización, los pueblos indígenas asentados en Bogotá, no se alcanzó a desarrollar un proceso de participación activa, a diferencia de las comunidades afro descendientes, quienes había trabajado propuestas amplias en salud, educación, participación política, vivienda, empleo, medio ambiente y desarrollo, que sirven de base para los propósitos del gobierno de Luis Eduardo Garzón.

Solo al finalizar el gobierno de Luis Eduardo Garzón los indígenas alcanzan a obtener la expedición del Acuerdo 359 presentado por la Concejal indígena Ati Quigua23 en el Concejo Distrital; el Acuerdo 359 de 2009 fue el camino para el desarrollo y la implementación de una política pública para los pueblos indígenas. Por esta razón en

22. González-A. Angélica, 2009. Derecho a la salud grupos étnicos en Bogotá. La definición del problema y la construcción

de la agenda “Bogotá sin indiferencia un compromiso social contra la pobreza y la exclusión” 2004-2007. Bogotá. Colombia.

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salud hasta el momento no se había logrado abordar las mayores dificultades que consistían en las barreras de acceso y la salud gratuita; tampoco se lograba tener una buena interlocución con las instituciones de salud para mejorar la atención y hacer propuestas para el beneficio de los indígenas.

Otra de las visiones propuesta durante la época de Garzón de la “Ciudad de derechos” que suponía la construcción de un espacio urbano donde se reconozcan, restablezcan, garanticen y ejerzan los derechos individuales y colectivos en la que se disminuyan las desigualdades y evitables, con la institucionalización de políticas de Estado que permitan trascender los periodos de gobierno y consolidar una Bogotá en la cual la equidad, la justicia social, la reconciliación, la paz y la vida en equilibrio con la naturaleza y el ambiente, sean posibles para todas y todos.

Se anunciaba el Propósito de que cada vez más ciudadanas y ciudadanos participaran de los beneficios del desarrollo y ejercerán sus derechos y libertades, en especial aquellos cobijados por Programas como: 1) Bogotá sana, que garantizaba el derecho a la salud, a través de un enfoque de prevención, promoción y atención primaria en salud, con el fin de satisfacer las necesidades individuales y colectivas, especialmente en garantizar el acceso universal al aseguramiento en salud, vinculando la población en condición de vulnerabilidad y respondiendo al derecho a la atención en salud a toda la población.

2) Bogotá respeta la diversidad, que consistía de plantear el desarrollo e implementación de las políticas públicas y los planes de acciones afirmativas orientados a reconocer y restablecer los derechos de los grupos religiosos, afro-descendientes, indígenas, rom y raizales, y de las lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas -LGBTI.

5.2. 2009. Se inicia el proyecto de construcción y