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Residencia de Protección para Menores

3. CONTENER, CUIDAR Y PROTEGER

Reprimir o sujetar el movimiento o impulso de un cuerpo. Reprimir o moderar una pasión.

Asistir, guardar, conservar.

Amparar, favorecer, defender a alguien o algo. (RAE) Finalmente, la idea de “contener, cuidar y proteger” está en manos de la Comunidad , la cual se asocia a los lugares de Residencia. En las residencias la comunidad se produce en distintos niveles. Está la comunidad de los niños, de los pro- fesionales, de los niños y sus educadoras, del total de quiénes ahí se encuentran. Y es de suma importancia, que haya ca- bida para todas esas posibles comunidades al interior de una residencia, así como, espacio para el Individuo del cual se componen.

La importancia de fortalecer la comunidad, radica en que así se le delegan mayores responsabilidades y se la hace partícipe del proceso de intervención y por lo tanto, sanación. Esto potencia la desinstitucionalización.

Los lugares que acogen de mejor manera a la comunidad en total son: el comedor, la capilla, el gimnasio, el patio, la sala de actividades. Y en una instancia más íntima, el living y co- medor de la casa. “Living, comedor(es), cocina equipados de acuerdo

a las necesidades de uso y con implementos que puedan ser utilizados por los niños, niñas y adolescentes en los diversos horarios, tal como se produce en una vivienda familiar.” (SENAME, 2009)

Por otro lado, las necesidades de individualidad solamente se pueden evidenciar en la existencia de una cama por niño y en los mejores casos, un closet donde guardar sus pocas pertenencias: “Cada niño/a tiene un dormitorio individual con la posibilidad de compartir la habitación, teniendo cada niño acceso a un espacio individual dentro de este espacio común.” (SENAME, 2009) Es necesario replantearse el diseño del total de la Residencia con el fin de llegar a una forma que promueva las actividades comunitarias, sin obviar por completo, la necesidad del ser humano de un espacio dentro del colectivo, que pueda llamar propio.

62 63 IDENTIDAD EN EL COLECTIVO

En lugares como estos, donde el ingreso es obligado, y por lo tanto, la comunidad absolutamente impuesta, sera de gran ayuda para la adaptación al nuevo habitat, la posibilidad de encontrar espacios a los que recurrir en caso de necesitarlos. Ambientes en donde refugiarse si es que todas las niñas de la casa te están molestando, o si recibiste una visita y no fue un buen encuentro. Esto tiene que ver con la necesidad de existencia de un exterior en un interior.

Podemos también entender que la idea de identidad en el co- lectivo tiene que ver con poder destacarse en ciertas situacio- nes del resto, pararse sobre un escalón y quedar más arriba, para cambiar la perspectiva de las cosas.

Este es un punto de compleja resolución, ya que a pesar de querer fomentar la identidad de cada niño con la individua- lización del espacio, nunca hay que perder de vista, que en las Residencias es fundamental, antes que todo, proteger a los niños, tanto del resto, como de ellos mismos. Por lo que los espacios individuales, siempre tienen algo de colectivos, nunca son totalmente privados.

APROPIACIÓN DEL ESPACIO

Siguiendo con la idea anterior, lo siguiente a tomar en cuenta vendría siendo pasar de la simple existencia del ser en el espa- cio individual a la apropiación del mismo. Para esto, el arqui- tecto puede sugerir cosas, hay un punto intermedio, entre so- brediseñar y no diseñar nada. En la primera, se corre el riesgo de que el usuario no encuentre oportunidad de cread nada y de que toda la mantención y el cuidado por el espacio termine siendo trabajo de la administración, debido a la desconexión que sienten los niños con el entorno impersonal en el que se ubican. En la segunda, si se hace del lugar una hoja en blan- co para que el usuario se apropie, no se estarían tomando en cuenta las condiciones precarias en las que llega este usuario a habitar, sin muchos recursos materiales y espirituales para apropiarse de un lugar. Es por esto, que en el justo medio se encuentra un espacio que sugiere una apropiación por parte del usuario, sin dejarlo en el absoluto vacío.

“Provided we incorporate the proper spatial suggestions into our design, the inhabitants will be more inclined to expand their sphere of influence outwards to the public area” (Hertzberger, 2009)

64 65 EL PATIO

El Patio debiese ser, en una Residencia de Protección, igual de significante que lo construido. Bajo ningún parámetro se debe concebir el patio como el resultante aleatorio de lo construido. Este tiene que ser planificado como cualquier edificio del sitio. Además, debiese tener tanto peso, aunque sea a nivel de metáfora, que lo construido. Tiene que haber un adecuado equilibrio, constante, entre espacio cerrado y es- pacio abierto, entre interior y exterior.

Según los investigadores del Instituto Europeo de políticas ambientales, la naturaleza es hoy un sanador subestimado, ya que ofrece múltiples beneficios para la salud, desde reducir las alergias hasta aumentar el bienestar y la autoestima. El estudio asegura que las personas que viven cerca de árboles y espacios verdes tienen menos probabilidades de ser depresi- vos que a quiénes se les niegan espacios verdes.

JUEGO

Entendiendo la relevancia del patio, este podría ser el lugar por excelencia en dónde se propicia el juego, asumiendo que este forma parte fundamental del desarrollo del hombre. Como dice Johan Huizinga (1972), así como existe el Homo Sapiens, que piensa, existe el Homo Ludens, que juega. La limitación espacial del juego permite de manera lúdica, valga la rebundenancia, la elaboración del concepto de límite y al mismo tiempo de reglas que se acuerdan entre los juga- dores para el desarrollo óptimo del mismo. Estas dos, sirven para desarrollar habilidades básicas de convivencia y sociabi- lización entre los niños. Está de más decir que el estableci- miento de límites o el rayado de cancha, es primordial para el correcto funcionamiento de una comunidad. Incorporación de la importancia de los límites, el rayado de cancha, que a estos niños tanto les falta y que es fundamental para la vida. A pesar de que los terrenos de juego son mundos tempora- les que conviven en el mundo habitual, este último puede ser concebido o acondicionado para un mejor desarrollo del juego. Pontenciando habilidades básicas de convivencia y so- ciabilización entre los niños.

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Referentes

Comunidad e Institución

Ha habido mucha insistencia de mi parte por definir cómo se debiesen proyectar las residencias de protección, una especie de guía para el arquitecto. Estos esfuerzos tienen que ver con dilucidar en qué aspectos la arquitectura también ha contri- buido en la falla sistémica que han tenido los centros relacio- nados con el Servicio Nacional de Menores y entender de qué forma, todas las disciplinas podríamos aportar a su mejora. De los aspectos más importantes a destacar en este intento por definir parámetros para la planificación de residencias de protección para menores, es la identificación de dos grupos que confluyen al interior de este recinto, la Comunidad y la Institución. Hacer un lugar que permita la adecuada interac- ción de ambos, requiere de una correcta lectura de qué es lo que requieren estos dos grupos. Es por esto que se han bus- cado referentes que demuestren en ejemplos ya construidos las posibilidades que existen para acoger situaciones similares. A continuación veremos dos ejemplos, uno es una comuni- dad del grupo Bresciani, Valdés, Castillo, Huidobro. “Estaba- mos en contra de los antjardines y pasajes que por reducidos

y unifuncionales se tansforman en su mayoría, en áreas muertas. Prefe- rimos dar un espacio intermedio entre la calle y la vivienda, que sirviera tanto de acceso como de plaza común ... En sínteses, lo que informa nuestro trabajo es la acción de sumar en lugar de restar, de multiplicar en lugar de dividir.” (Castillo Velasco,

El otro, un hospital psiquiátrico del grupo HOK. “En vez de un hospital del tipo cerrado, ellos querían uno que expresase apertura al máximo grado posible. En él, el paciente no estaria encerrado cons- tantemente vigilado y prohibido de caminar a través del edificio. En cambio, él sería provisto con una atmósfera de libertad, dentro de límites desesados”.

Ambos seleccionados para contrastar la forma que toma un lugar pensado para acoger a una comunidad que se adminis- tra a sí misma y otro pensado para acoger una comunidad en manos de una institución, e intentar comprender las dinámi- cas propias de cada una. Además se seleccionaron estos dos casos, porque ambos se resuelven hacia el interior, dejando clara la construcción de un perímetro que separa del mundo externo, igual como hacen las residencias de protección ac- tualmente.

Luego veremos algunos ejemplos que se seleccionaron por las atmósferas que en las imágenes presentan, en relación a materialidad y método constructivo. Todos son ejemplos de edificios para acoger comunidades, cuya característica más destacable, a mí juicio, es la construcción de grandes cubier- tas, bajo las cuáles se ubican los programas comunes.

70 71 Escuela Primaria en Gando de Keré Arquitectura

Centro de Desarrollo Espiritual Maharashtra

de Sameep Padora y Asociados

Brick and wicker Centre in Rwanda de Do- minikus Stark Nueva Residencia de Artistas en Senegal de Toshiko Mori

Casa Comunitaria de Cam Thanh de 1+1

Referentes

Atmósfera

Jungla Floral de 1+1 2

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Lugar

Ramón Cruz Montt 2137 Macúl

Santiago de Chile

Corresponde ahora ubicar esta futura Residencia de Protección en algún lugar de la ciudad.

“Ubicada en zona de fácil acceso para los usuarios (niños, niñas, ado- lescentes, sus familias) y actores relacionados. Zona de ubicación cuenta con acceso u orientación de fácil comunicación o vínculo con redes sociales de apoyo, de oferta pública y privada. Ubicada en zonas que no están cerca o afectas a contaminación de labores industriales productivas, de emisiones contaminantes o de basurales autorizados o ilegales.”

(Sename, 2009)

Estas son las directrices entregadas por el Estado en relación a la ubicación de una Residencia, y en realidad señalan puntos que la mayoría de las personas revisa a la hora de escoger un lugar dónde vivir. En este caso, el acceso a redes sociales toma más peso, ya que, al fallar la familia como red de apoyo

de los niños, los siguientes en la línea son, la comunidad. Y esta comunidad es cierto que se da en una primera instancia al interior de la Residencia, sin embargo, luego debe venir un segundo momento, que tiene que ver con establecer vínculos con el exterior, los vecinos, el barrio, la comuna.

La elección del lugar, en este caso, se ve absolutamente con- dicionada por la realidad del mismo. Para aterrizar la inves- tigación a un caso concreto, se decidió trabajar con una cor- poración sin fines de lucro, entidad colaboradora del Servicio Nacional de Menores. Más adelante se detallará la labor del mandante y la elección de este caso en particular, pero uno de los factores más influyentes en la elección de la Fundación María Ayuda, es que ésta, efectivamente tiene planes de tras- ladar a un grupo de 30 niñas desde la comuna de Maipú a Ma- cul. Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las niñas. El terreno en Macul fue adquirido en la forma de comodato, a través del Estado. La idea de María Ayuda es generar en ese sitio una Residencia ejemplar, que logre concretar de la mejor manera posible, todo lo antes planteado.

74 75 En la siguiente imagen, podemos ver dónde se ubica actual-

mente la Residencia de Niñas de Maria Ayuda, en Maipú y dónde pretenden reubicarla, en Macúl. Claramente, la segun- da se encuentra más cerca del centro de la Región, por lo tanto, pone a las niñas en una situación ventajosa en cuánto acceso a múltiples servicios.

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