3. CARACTERÍSTICAS DEL ENTORNO
3.7. Caracterización del sector de la Educación Superior
3.7.2. Contexto de Iberoamérica
Uno de los principales cambios que se evidencia en el sistema de Educación Superior es el incremento en la matrícula académica, en el año de 1970 a nivel de Iberoamérica se encontraban matriculados cerca de dos (2) millones de estudiantes y en la actualidad esta cifra asciende a veintidós (22) millones entre los años 2008-2011, lo que permite evidenciar que durante los últimos cuarenta (40) años se ha producido una ampliación considerable (diez veces más) en el sistema educativo superior en cuanto a cobertura se refiere, ya que con lo presentando anteriormente América Latina está contribuyendo con cerca del 14% de la matricula a nivel mundial.
Ahora bien, ese incremento en la matrícula también es similar para Colombia dado que si se hace la comparación para el año de 1970 habían ochenta y seis mil (86.000) estudiantes matriculados y para años recientes como 2010-2011 la cifra asciende a un millón setecientos mil (1’700.000) estudiantes; lo cual pone de relieve al sistema de Educación Superior comparado con el de países Latinoamericanos como lo son México quien cuenta con dos millones setecientos mil (2’700.000) estudiantes, Argentina dos millones quinientos mil (2’500.000) y Brasil con siete millones(7’000.000).
192 OCDE - EL BANCO MUNDIAL. Evaluaciones de políticas nacionales de Educación: La Educación Superior en Colombia [en línea]. <DOI http://dx.doi.org/10.1787/9789264180710-es> [citado en febrero 21 de 2014]
134
Cuando la tasa bruta de escolarización de un país está por encima del 50% se dice que se pasa de la masificación a la fase de universalización en la Educación Superior, es decir que países como Venezuela y Argentina se acercan cada vez más a países desarrollados como Corea y Estonia ya que ambos países (Venezuela y Argentina) tienen casi el 60% de la tasa bruta en el sistema escolar. Dejando de lado la segregación que existía anteriormente entre los grupos étnicos especialmente indígenas y afro; por lo tanto lo que se viene dando es una tendencia hacia la diversificación en sus diferentes componentes pasando de ser una universidad de élite a una de masas donde hay heterogeneidad entre los estudiantes.
Un factor fundamental que explica las razones por las que se ha dado éste incremento en la cobertura en el sistema de educación es por el papel que juega el mercado, dado que quienes ofrecen el acceso a la Educación Superior son agentes de carácter privado. Un claro ejemplo es el de Brasil donde durante el gobierno del presidente Lula da Silva se apostó por la inversión en las universidades privadas con ánimo de lucro. Esto va ligado con la situación actual que viven varias universidades en distintos países, producto de las políticas estatales frente a la Educación Superior, quienes apoyan que el Estado vaya disminuyendo potencialmente el financiamiento de las universidades públicas, teniendo repercusiones no solo a nivel institucional sino también social, ya que las consecuencias de tener acceso al sistema de Educación Superior se ven claramente reflejadas tanto en los estudiantes como en sus familias.
En cuanto al dilema existente entre la universidad pública y la privada, en América Latina se pueden observar fuertes diferencias. En Chile el 80% de la matrícula es privada, al igual que en Uruguay y en Argentina, con porcentajes un poco más bajos; mientras para Colombia se presenta lo siguiente: el 45% es privada y el 55% es pública, disminuyendo así la tendencia de los años 80 hacia la matrícula de carácter privado.
Otra tendencia que se observa en las grandes transformaciones que presenta el sistema de Educación Superior es el crecimiento paulatino en el ingreso de las mujeres al sistema educativo; más del 50% de la matrícula en la Educación Superior en Iberoamérica corresponde a mujeres. En Colombia, actualmente, el 52% de la población matriculada en el sistema educativo superior es femenina; un fenómeno social que antes no existía, pues principalmente aquellos que tenían acceso a la Educación Superior eran los hombres. Aunque la tendencia sobre el incremento de las mujeres en la Educación Superior es propensa al aumento, las áreas de conocimiento en las cuales se insertan ocurre principalmente en las ciencias sociales, las humanidades, administración, y en menor cantidad la salud. Lo que permite establecer que se sigue ejerciendo una especie de dominación sobre carreras del área de la tecnología, la informática y las ingenierías por parte de los hombres.
Por otra parte, aunque el sistema de matrícula en la Educación Superior se expandió (tasas por encima del 50%), ello no significa que se haga bajo condiciones de un sistema inclusivo y equitativo, puesto que cuando se analiza la base del quintil más pobre en el conjunto de la Educación Superior, se observa que quienes se han beneficiado principalmente con la apertura en las matrículas hacia el sistema educativo son las clases pertenecientes a los sectores medios y altos, pues aunque las personas de los sectores bajos también ingresan a la universidad lo hacen en menor proporción que los anteriores.
135
Un claro ejemplo de lo anterior se presenta con Ecuador, donde casi el 75% de los sectores que ingresan a la universidad se encuentran entre medios y altos, es decir que solo un poco más del 25% son sectores bajos. Pero el caso más extremo se presenta en Uruguay, dado que el 98% de la población que se inserta en la Educación Superior está en los sectores medios y altos y sólo el 2% se halla en los sectores bajos.
El hecho de que personas de educación media estén ingresando ahora a la Educación Superior produce un alto grado de heterogeneidad de tipo económica, cultural, étnica y racial, teniendo como consecuencia, a su vez, que tengan deficiencias en competencias para la lectura, escritura, y las matemáticas, producto de las falencias que se presentan desde la escuela, además de que una gran cantidad de éstos son los primeros en sus familias en llegar a la universidad.
El Sistema Educativo debe tener entre sus objetivos promover la integración social de los diferentes actores aumentando la cobertura y la equidad, dando paso a que se produzca una movilidad social entre los sectores existentes, pues la Educación Superior contribuye al crecimiento económico por medio de la transmisión y generación de conocimiento para el capital humano con el propósito de que se origine competitividad a nivel nacional e internacional. Para América Latina, la alta debilidad institucional que se presenta en la mayoría de los países que la componen se debe principalmente a que hay profundas inestabilidades políticas, poca eficacia en el funcionamiento gubernamental y en las regulaciones públicas, alta corrupción y poca responsabilidad por parte de las autoridades oficiales frente a la sociedad civil. Dejando como consecuencia los altos índices de inequidad en sectores como la educación, el crecimiento económico, y la exclusión social. El porcentaje sobre la base de línea de pobreza en Colombia es del 32% según los datos presentados por el Banco Mundial para el año 2012.
A diferencia de Colombia, España tiene 50 universidades públicas y 23 privadas con 100.000 profesores y 1’500.000 estudiantes matriculados y únicamente el 10% de ésta población realiza sus estudios en universidades privadas. Los recursos públicos que se destinan por medio de las transferencias a las universidades oscila entre los 6.000 millones de euros que en términos porcentuales son entre el 70-75% de la financiación de las universidades. Para las universidades de carácter público el gasto total es de casi 9.000 millones de euros193.
Por otra parte, en contraste en lo presentado para Colombia y España, en EE.UU solo el 40% de la educación es pública pero tiene el mayor número de estudiantes matriculados con una cifra que equivale a los 15 millones de estudiantes incluidos en el sistema educativo.