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Previo a la contextualización se solicita autorización a la Inspectora de Nivel Inicial del Distrito de Gral. Las Heras, Pcia. de Buenos Aires, perteneciente a la Región Educativa 10.

Estos JIRIMM si bien poseen características diferenciadas en su población por ejemplo: algunas más dispersas que otras, y en la constitución familiar (familias numerosas, familias ensambladas). En los trabajos se observan similitudes, en su mayoría se dedican a la cría y cuidado de ganado porcino, bovino, tambos, encargados de campos y cuidado de aves y en cuanto a distancias a zona urbana, (aproximadamente 10 km), también en las formas de traslado de los niños en vehículo escolar en su mayoría y familiaridades entre niños de Nivel Primario y/o Secundario por lo tanto los espacios, tiempos y materiales que comparten resultan importantes para la investigación.

Otra de las características principales de estos servicios educativos en lo referido a Nivel Inicial es que se agrupan en salas multiedad donde concurren niños desde los 2 años siendo grupos reducidos de 4 niños como mínimo y 14 niños como máximo, estando a cargo de una sola docente.

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La matricula actual de las instituciones en el año 2016 no ha superado los 8 alumnos cuyas edades oscilan entre 2 y 5 años.

Los JIRIMM seleccionados son el N° 2, 4 Y 7.

Los parajes en los que se encuentran las instituciones referentes son: Paraje Lozano, Paraje Speratti y Paraje Marré respectivamente del partido de Gral., Las Heras, Provincia de Buenos (ANEXO 1 - GRAFICO 1)

El JIRIMM N° 2 cuyo año de creación fue en año 1991, comparte edificio con escuela primaria 15 y secundaria, se encuentra a una distancia de 15 km aproximadamente de la ciudad de Gral. Las Heras, en el paraje Lozano, con calles de tierra para su acceso, que se tornan intransitables en época de lluvia no habiendo ningún transporte de pasajeros para llegar al lugar. El JIRIMM N° 4 ubicado en el paraje Speratti, distante a 8 km de la ciudad de Gral. Las Heras, se encuentra en el histórico edificio de la escuela primaria N° 5. El camino de tierra que conduce a la institución tiene dificultades de accesibilidad en épocas de lluvia en vehículo particular, facilitando el acceso el tren ramal Merlo-Lobos del Ferrocarril General Sarmiento que permite la concurrencia de alumnos y docentes al lugar. (ANEXO 1 - FOTO 1)

El JIRIMM N° 7 se encuentra en el Paraje Marré a 9 km del distrito cabecera, compartiendo espacios con la escuela primaria N° 10. Aproximadamente 5 km de accesibilidad se encuentran asfaltadas. (ANEXO 1 - FOTOS 2 Y 3)

Los edificios de las tres instituciones tienen espacios internos separados para cada Nivel Educativo, en algunos casos hay puertas internas en las que se comunican (Anexo 1- foto 4); contando con espacio verde, patio de cemento y alambrado que separada el área educativa del campo lindante (ANEXO 1 - FOTOS 5 y 6).

Las tres instituciones cuentan con un molino que en sus inicios eran utilizados para la extracción de agua, ya no se utiliza por tener bombeador eléctrico. Todas las instituciones cuentan con servicio eléctrico y gas natural envasado en zeppelín, lo que favorece tener calefactores en los espacios interiores.

El espacio verde que rodea a las instituciones cuenta con parque de juegos (hamacas, sube y baja, calesita), que comparten con otro Niveles. (ANEXO1 - FOTO 6)

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CAPITULO 5

REPORTE DE RESULTADOS

5. A- Dimensiones de análisis

Más allá de cualquier institución, formato o cuestionamiento, el JUEGO TRADICIONAL debe ser en principio remarcado como derecho de todo niño y como derecho social y en las instituciones JIRIMM debe rescatarse por su valor cultural tal como señala la Ley de Educación Nacional.

Si bien las unidades de análisis conforman un todo, ya que están en relación unas con otras, resultando imposible separar los compañeros de juego, de los espacios, tiempos y materiales, por ejemplo; servirán como ejes para dar respuesta a la investigación.

Se analizarán los datos aportados por la ex Coordinadora SEIN (hoy JIRIMM) y de las docentes de los JIRIMM 2,4 y 7 durante el ciclo lectivo 2015 – 2016 en entrevistas, observaciones, vídeos, registros fotográficos y anécdotas registradas en situaciones de campo, basadas en las unidades de análisis planificadas anticipadamente:

 Espacios  Tiempos  Formatos  Transmisión  Compañeros de juego  Objetos lúdicos  Repertorio lúdico ESPACIO

Según R. Ofele podemos clasificar a los espacios de juego en espacios físico en los que influyen factores climáticos y geográficos, espacio creado para desplegar el propio juego y un

espacio intermedio (Winnicott) que se nutre de ambos, que es el espacio donde verdaderamente se desarrolla el juego, denominado por R Ofele “espacio vulnerable”.

Haciendo referencia a los espacios de estas instituciones rurales, la ex coordinadora de SEIN, expresa que el lugar escuela pasaba a ser un ámbito donde los niños tenían un lugar de pertenencia, donde se fortalecían los vínculos con otros niños de edades y géneros diferentes. Al nombrar el parque lo describe “como un lugar de campo, espacio verde, hermoso y jugar ahí en

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el campo, en el césped, el espacio de juego siempre estaba.” En este caso claramente la docente

manifiesta ese espacio físico, real que la institución pone a disposición de los niños.

Las docentes de los JIRIMM 2, 4 y 7 coinciden que el espacio que los niños prefieren es el parque y el patio. Aunque agrega la docente de JIRIMM 4, Andrea I, que “el arenero es un espacio donde los más pequeños despliegan sus juegos en el momento del parque

Por otro lado, en registros fotográficos, fílmicos y observaciones se registran juegos en espacios como patio de tierra, cemento, bajo la sombra o al sol, en el aula o salita, SUM (Salón de Usos Múltiples) que comparten con escuela primaria y donde generalmente funciona un comedor. Cualquiera de ellos son, generalmente, elegidos por los niños a pesar de alguna sugerencia de las maestras a modo de evitar riesgos y tener ciertos cuidados.

En las entrevistas, al preguntarle a las docentes por los espacios, todas hicieron referencia al espacio físico tal como lo referencia R. Ofele y no a aquel que crea el jugador para desplegar su juego; pero se observa en registros fotográficos lugares específicos donde los niños crean su campo de juego, sea en arenero, en la casita de madera, el patio de tierra o algún objeto como metegol donde se marca el límite de su juego, el espacio no visible a simple vista, al que mediante la observación y registro podemos inferir como espacio intermedio al cual se refiere D. Winnicott.

En observaciones y visitas se observa que los niños prefieren el espacio externo para jugar e incluso para su juego simbólico (ANEXO 2 - FOTO 2).

Cabe destacar que estas instituciones además, cuentan con zonas de sol, sombra, reparos permitiendo el uso en distintas estaciones bajo recomendaciones de las maestras según se presenten los factores climáticos.

El espacio físico, real; como ya se dijo, es múltiple y variado, pero tal como señala la Dra. G. Scheines, no es inmóvil, los niños se sumergen en diferentes espacios para convertirlos en campo de juego; invitando o proponiendo a pares, docentes y adultos a participar, tal es el caso que se relata en el repertorio lúdico donde los niños juegan a “La Farolera” en el espacio interior mientras esperan para merendar.

TIEMPO

El tiempo para el juego con otros de diferentes edades en estas instituciones siempre aparece como el momento del recreo, que solo la docente del JIRIMM 7 hace referencia a un tiempo estipulado de media hora.

Relata la ex coordinadora de los SEIN que en las épocas que ella asistía a estas instituciones el tiempo para el juego estaba delimitado por el recreo expresando “como te decía se compartían los recreos, la mayoría de los nenes de Jardín eran todos hermanos de chicos que

33 venían a la escuela primaria, así que compartían los juegos y la hora del recreo, como ellos les decían”

En este caso tal como expresa Caillois en sus escritos, por ser libre es una actividad separada de la vida corriente, que las docentes ponían a disposición de los niños.

En este momento agrega la entrevistada,” nosotros lo compartíamos y estábamos con las maestras y con los chicos más grandes que muchas veces ellos mismos les enseñaban juegos del tipo tradicional no?; jugar a la pelota, como te decía el gallito ciego, pero sí , se nota que eso era muy habitual en ellos, mas en las escuelas rurales”

Por otro lado al referirse a un tiempo separado de la vida corriente, de los que habitualmente hacían en sus casas remarca que “se levantaban muy temprano, que no se si había tanto tiempo para el juego, me parece que el juego se daba mucho más en la escuela o era un lugar donde podían compartir con el otro muchas actividades de tipo lúdicas, pero no así en el hogar, porque el hogar era más bien cada uno su tarea… ayudar a los papás o estar cerca de ellos cuando ellos trabajaban”

Vale destacar acá la cita de Chateau quien expresa: “El juego depende indirectamente de la actividad de los adultos…” (1973, p.35). Lo que significa que si bien los niños participaban de la actividad de los padres o familiares, imitar o ayudar forma parte de su juego.

La docente del JIRIMM N° 2 dice: “Con respecto al tiempo, es algo indistinto, porque yo lo puedo dar como una actividad previamente planificada, tanto el juego de dramatizaciones como el de la opción que elijan libros o lo que puedan elegir ellos en los momentos libres. El tiempo que utilizan depende al momento que yo haya utilizado en los momentos libres en el día”.

En este sentido la docente manifiesta tiempos que concede a los niños para el juego dependiendo de los tiempos que ella utilice para cumplir con las actividades previstas, no de un tiempo que ofrece para que los niños jueguen de manera relajada y sin presiones según cita R. Ofele, quien expresa que las exigencias podrían trabar el vinculo y por lo tanto romper esa

duración interior temporal condicionando sus límites.

A la hora del parque “que ellos tienen media hora por día”, señala la docente del JIRIMM 7, “y ahí dejarlos y que ellos puedan hacer juegos que ellos tengan ganas, con quienes quieran, en el momento que quieran y de su forma”

El tiempo que comparten con niños mayores y con adultos (docentes) sigue siendo un indicador importante en estas instituciones, ya que el recreo como ellos denominan parece ser un momento de intercambio donde cada uno tiene la libertad de elegir para construir su escenario de juego como claramente describe la docente del JIRIMM 4 en párrafos anteriores cuando expresa “ahí dejarlos...”

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Los tiempos en estas instituciones también dependen de los factores climáticos, ya que en época invernal o de lluvia los niños deben transitar muchos kilómetros de calles de tierra que tal se cito en las limitaciones del estudio y no permiten una frecuencia con sus compañeros de juego, pero recuperan al reintegrarse.

FORMATOS

Resulta difícil clasificar a los juegos tradicionales por sus formatos, aunque sí podría tenerse en cuenta diferentes formatos como juegos con y sin juguetes. Entre los juegos sin juguetes en el trabajo de campo en los JIRIMM se observa:

 Predominio de rondas como “Lobo estas?”, “La farolera”, “Pato Ñato”, “huevo podrido.

En el relato de las entrevistadas y en la observación de La Farolera se observa que los más pequeños poco a poco van adquiriendo las reglas sencillas, pero al hacerlas solos relata la docente del JIRIMM N° 7 “…algunos más chiquitos quizá no llevaban a cabo las reglas perfectamente, pero los más grandes los iban orientando”, refiriéndose a los niños de 5 años, ya

que en estas instituciones las secciones son multiedad (2, 3, 4, y, 5 años)

Las rondas son juegos que necesitan de Otros, compañeros o adultos; en este encuentro con los Otros los pequeños imitarán gestos, movimientos, ritmos y canciones para apropiarse del juego. En los dichos de la docente se deja claro que con las reiteraciones del juego los “más grandes” van orientando las reglas o los acuerdos (formas de giro, no soltarse, no tironear, no girar más rápido o más lento). En el caso específico de La Farolera: cruzar entre los compañeros, levantar los brazos en “Alcen las barreras para que pase la Farolera”, y arrodillarse en el compañero que toque (no volver ni adelantar), serán acuerdos y reglas que los más pequeños deberán ir incorporando al juego.

 La mancha es otro de los juegos que se dan en un grupo y de aquí vale rescatar la creatividad y la imaginación de los niños que, conociendo su formato, pueden darle una variación como la Mancha Vaca, que en párrafos posteriores se hace referencia a la anécdota en el apartado Repertorio Lúdico.

Otro de los juegos citados que también dan cuenta de la zona rural, y su contexto en especial son aquellos que Caillois denomina Mimicry (Cap. 1, p. ), en las que se destaca:

 el juego de “la inseminación” con animalitos de plástico, o el del “Boliche de Zapiola”, o la dramatización en la casita (anexo 2-foto 2). Los elementos con que simulan la situación son juguetes incorporados por las docentes, en este caso se infiere que estos formatos pueden poseer rasgos de una comunidad determinada, y las acciones replican los trabajos y costumbres de la vida de los adultos. Esto se

35 puede relacionar con la idea de A. Pelegrin cuando manifiesta que este tipo de juegos permiten forjar la identidad de un grupo otorgando rasgos culturales de una verdadera sociedad, si bien son juguetes básicos como mate, pava, escobita, animalitos de plástico, los pequeños los incorporan en situaciones cotidianas pertenecientes a esta zona rural en particular.

TRANSMISION Y COMPAÑEROS DE JUEGO

Una de las particularidades del juego tradicional –como ya se ha dicho- es la transmisión de generación en generación, permitiendo vínculos afectivos y comunicativos; esta relación parece estar impregnada en las instituciones JIRIMM y ello lo podemos observar cuando la ex coordinadora expresa el recuerdo de sus inicios:

“ me quedó como anécdota o algo que yo fotografié, todavía tengo fotos de eso, que me

llamo mucho la atención, los chicos de la escuela primaria organizaron los festejos del día del niño, o sea con una maestra se disfrazaron de payasos, pero bien disfrazados de payasos, con todo lo que tienen que tener, la pintura, todo, y ellos mismos hicieron todo, organizaron todos los juegos con los nenes, y eso era porque eran chicos adolescentes, ya casi séptimo grado, 13 o 14 años, y bueno ahí pude ver como ellos disfrutaban de estar con sus hermanos y compartir un momento disfrutando y los nenes también, eran sus hermanos disfrazados!!” …”se compartía a nivel digamos de compañerismo, por lo menos esa fue mi experiencia, con las maestras de primaria, para trabajar codo a codo, cuando había que preparar un evento

En la investigación, en el JIRIMM N° 2 se registra foto de juegos de bolita en el recreo, donde se observa que los más pequeños no juegan, sino que miran el juego de los más grandes, actúan como espectadores, (Anexo 2, - foto 3)

Al respecto J. Chateau(1973, p. 52) manifiesta:

“Sin dudas quedan muchos juegos en los cuales los pequeños no pueden tomar parte:

las bolitas, el salto del carnero, la rayuela, el marro, etc. Pero son también muchos los juegos en que se permite intervenir a los más pequeños.

La docente del JIRIMM N° 4 explicita que “en Educación Física juegan carreras, hacen rondas, juegan al Pato Ñato y estos juegos después los hacen en el recreo y los de Primaria llevan a los de Jardín”, claramente en este párrafo se afirma que los más grandes los aceptan y los más pequeños prefieren observar o simplemente estar en el juego a jugar solos.

En referencia a esto expresa J Chateau (1973, p. 53), que “los pequeños tienen en esos juegos un papel subalterno […] Ante todo hacen número”. Al expresar la docente que” los

llevan” se podría inferir que están participando, que están en el juego, que los tienen en cuenta, pero seguramente su papel como dice Chateau es subalterno y solo hacen número (Pato Ñato,

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ronda, carrera). Parafraseando a J Chateau seguramente los más pequeños nunca serán el Pato Ñato, ni el Lobo, ni la Farolera cuando participen con los más grandes.

Es importante destacar la importancia de los más grandes para involucrase en estos juegos, los cuales seguramente tendrán reglas o formas de jugarlos propios, quienes trasmitirán los formatos; así como también el docente; a fin de propiciar la autonomía y el desempeño en el desarrollo del juego.

Da cuenta de esta afirmación los relatos de las docentes entrevistadas de los JIRIMM

 JIRIMM 2 “Intervengo como parte, primero como parte que ellos me enseñan a

mí, o sea que yo no tengo ningún saber previamente con respecto a los juegos que ellos traen y a partir que ellos me enseñan a jugar, soy la que luego impone las reglas complejizando el juego

 JIRIMM 4 “.. observando, interviniendo y jugando con ellos cuando les trasmito

un juego nuevo, alguna ronda, algún juego sencillo para que se entretengan en el momento antes del almuerzo.”

 JIRIMM 7 “a los mas chiquititos quizá, a veces, hay que orientarlos, pero prefiero pedirle a los más grandes que les expliquen cómo se pueden llevar a cabo”

“muchos de los juegos se los trasmiten los mismos chicos, y yo por ahí les trasmito juegos más de mi infancia.”

algunos mas chiquitos quizá no llevaban a cabo las reglas perfectamente, pero los más grandes los iban orientando

OBJETOS LÚDICOS

Muchos son los objetos o materiales lúdicos que permiten jugar con libertad en un JIRIMM; al respecto la ex coordinadora de los SEIN, recuerda con añoranza:

“… con respecto a los materiales… en realidad nos costaba mucho…hacíamos una rifa

y se compraba lo esencial y si no íbamos, me acuerdo los Smith Hills que ahora último llegaron a las instituciones, en ese momento eran maderitas que íbamos a pedir recortes a las madereras, era más bien utilizar el recurso creativo del docente. O armar loterías con dibujos, y bueno plastificarlos, era mucho eso, usar mucho el ingenio”

“no se hablaba de juguetes, sino los que se hacían caseros. O el gallito ciego, esas cosas sí eran muy comunes en la escuela y se compartían.”

Durante la entrevista hace referencia a… “una rueda con un poco de arena y bueno, nada más…”“(Anexo 2 - Foto N° 1)

37 En el “nada más” se ve un niño con un balde y otro con un cartón imaginando y proyectando con materiales sencillos una situación lúdica, evidencia alegría en su desarrollo.

Juegos como los mencionados en entrevistas: el anillito con una piedrita, un pañuelo para el gallito ciego, el espacio determinado con diversos colores para el veo-veo, la pelota (anexo 2 foto 4) podrá servir para diversas formas de lanzamiento, pateo o juegos, las sillas (anexo 2- foto 3) que se observan podrán delimitar el campo de juego o servir de arco para el fútbol, el balcón de la casita (anexo 2 foto 2) es “el balcón de la casita”, pero hay un niño “montándolo”, por lo que también podría ser el caballo que deja en la puerta.

Los materiales sencillos o aún la falta de ellos permiten a los niños transformarlos en impactantes y asombrosos insumos para el juego; valorando las indefinidas posibilidades lúdicas que estos materiales ofrecen.

Citando a A. Ridao (2007, p. 5) describe perfectamente lo antedicho:

Imaginar multiplicidad de funciones en los objetos para generar juegos permite objetivar la cultura y los valores y constituye formas de transmisión y preservación de los saberes propios de un núcleo social”.

Se observa que los materiales usados por los niños para sus juegos en el ámbito rural posibilitaban ser transformados para distintos juegos según las necesidades de los niños, sea un cartón en pala para cargar en balde o en arrastre para el traslado de arena del tarro grande a la

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