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6. Análisis y Resultados Demandas de las Asociaciones Mapuche de la

6.1. Contexto organizacional mapuche en la comuna de Santiag o

6.1.1. Abordaje identitario de las Asociaciones Mapuche: Organización, participación y poder Mapuche en la ciudad.

Como forma de rescatar y reconstruir la identidad mapuche que por diversos motivos, entre ellos, las estrategias de asimilación impuestas por el Estado chileno y la migración forzada campo – ciudad a la que se vieron obligados a realizar una gran cantidad de mapuche, es que se ha producido, en las últimas décadas, un auge por reencontrarse con las raíces ancestrales, en un territorio no tradicional, como forma de reconocerse en una historia, un presente y un devenir histórico común. Este reencuentro se da, principalmente, después de un camino forjado por la búsqueda de mejores condiciones para vivir.

“(…) yo creo que mucha gente se ha venido a la ciudad por falta de trabajo, y ha terminado formando sus familias, con sus hijos y esa es la gente que ha estado conformado grupos nuevos en distintos lugares de nuestro país” (Entrevista Nº1, 2014, pp. 27).

La conformación de grupos de mapuche, en diversos lugares del país, ha propiciado que desde las instituciones estatales (CONADI), emanen lineamientos para que las comunidades mapuche, que han requerido un reconocimiento por parte del Estado chileno, tanto en territorio mapuche como en la ciudad, han debido realizarlo a través de la formalización de su comunidad en una “Asociación”. Esto, en mayor medida, se realiza para poder acceder a beneficios por medio de proyectos, los cuales a la vez, implica asimilar a la organización mapuche a las organizaciones funcionales, generando un tránsito que los aleja de su organización ancestral, es decir, de la “comunidad” en su forma y sus modos de relación social, cultural y política.

“Nosotras trabajamos organizadas mucho antes de habernos asociado como usted dice, lo hicimos por una emergencia y como forma de relaciones y conversaciones con el Estado chileno (…),

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sólo por eso lo hicimos, y para emitir certificados para que los hijos obtengan la beca, y eso ha sido todo lo que lo hemos usado” (Entrevista Nº2, 2014, pp. 31).

En este sentido, las Asociaciones Mapuche han propiciado las formas y acciones, en diversas intensidades, para que la organización ancestral persistan, y con ello se pueda proyectar la cultura en su esencia.

La constitución de las Asociaciones Mapuche, como espacios formales que responden a una institucionalidad, se han configurado principalmente por fines económicos. Sin embargo, existe un gran interés por validar, y no perder, la comunidad en su forma:

“Yo creo que las organizaciones deberían ser validadas en su propia forma, y ese debería ser un criterio de cambio muy importante, porque cada grupo tiene sus líderes naturales, y sus roles también, que se vienen a cumplir, se autoaclaran en el trayecto al trabajo” (Entrevista Nº2, 2014, pp. 33).

Tal como se mencionó en la presentación de las Asociaciones Mapuche que participaron en la presente investigación, existen variadas temáticas abordadas por éstas, las cuales en su mayoría buscan propiciar un espacio de su cultura, historia y cosmovisión en un territorio que está generando las acciones para condicionar el diálogo entre las diversas culturas.

Las Asociaciones Mapuche, en su diversa organización, buscan generar las condiciones para impulsar las transformaciones estructurales que la institucionalidad chilena debe realizar para el reconocimiento de un Estado que abarque sus diversas dimensiones desde una perspectiva que respete la colectividad humana. En este sentido, los diversos abordajes de la organización mapuche en la ciudad, buscan instalar debates, los cuales, de ser considerados por las políticas públicas, deberían generar nuevas miradas, y con ello, nuevas acciones como lo son por ejemplo en el ámbito de la educación, de la salud, de los derechos, del arte ancestral, de la participación política, del reconocimiento y el respeto por la diversidad, entre otros.

Se observó, que la mayoría de las Asociaciones Mapuche, como forma de hacer prevalecer la cultura, han generado instancias, también en diversas intensidades, para recuperar y promover el uso del mapudungun, donde se ha realizado un trabajo serio de investigación y preparación, en la perspectiva de ir instalándolo a nivel nacional para la construcción de un Chile más diverso e inclusivo.

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“el posicionamiento en el uso del idioma a nivel público, porque lo que queremos es que tengamos en el tiempo cada vez un mayor uso públicos de la lenguas, nosotros incentivamos a que la gente use la lengua independiente que estén o no los hablantes, pero hay que visibilizar las lenguas” (Entrevista Nº3, 2014, pp. 28).

6.1.2. Percepciones del contexto social, cultural y político del Pueblo Mapuche desde las voces de los Kümeche La realidad social, cultural y política que vive en la actualidad el Pueblo Mapuche no les son ajenas a los líderes (Kümeche) de las Asociaciones Mapuche, las demandas históricas se consideran como justas, y se cree que deben ser resueltas por el Estado, el cual no ha hecho los esfuerzos necesarios para recomponer las relaciones de discriminación y asimilación impuesta hace más de 200 años. Es posible decir en este sentido que uno de los interés que propició a muchas de las organizaciones mapuche en su constitución, fue la solidaridad en la resistencia de la situación que vivió y vive actualmente el pueblo mapuche a nivel nacional:

“(…) hay mucha gente que está sufriendo, aunque no se muestra mucho en las noticias día a día (…). Vemos mucho sufrimiento, vemos muchos carabineros metidos” (Entrevista Nº1, 2014, pp. 33). “(…) lo que están haciendo es justo, es una recuperación, no son tomas, ellos no han salido fuera de su región si fuera toma debieran ir a Valparaíso o a otra región hacia el norte, a ellos les corresponde el terreno y yo creo que el trabajo que están haciendo ahí es bastante sacrificado y ojalá que se haga justicia, esa es mi percepción, es una lucha que tiene bastante de serio y la historia de alguna manera les favorece pero usted sabe que la justicia del winka no es lo mismo” (Entrevista Nº4, 2014, pp. 22).

Estas Asociaciones Mapuche a pesar de la lejanía territorial, buscan las formas para mantenerse comunicados y al tanto de lo son las reivindicaciones mapuche hoy en día, generando un tránsito en la diferenciación de un “otro”, es decir, de lo que ellos constituyen como mapuche, en relación a lo que es la sociedad chilena en general. Situación que se ha venido dando como forma de autoafirmación de la identidad étnica, lo que los sitúa en un contexto social específico, donde los y las mapuche deben cumplir un rol histórico en la reivindicación de su historia:

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“Yo siento que aquí en el barrio hay mucha gente mapuche, entonces estamos alejados de la problemática que hay en el sur, por eso vemos noticias que siempre nuestro Pueblo está con algún problema” (Entrevista Nº1, 2014, pp. 26).

“Pero nosotras creemos que a través del trabajo de recuperación, de tejido, de enseñanza, de investigación, de difusión, de conquista de otros territorios donde están las ideas de las personas, si podemos colaborar con el resto de las comunidades mutuamente para que hagan ejercicio de su derecho de autodeterminarse, de exigir la devolución de las tierras, de decidir que se va a hacer sobre esas tierras, que esas decisiones sean respetadas, más allá si son entendidas o no por el mundo occidental, por la sociedad, por los wingkas, o como se les quiera llamar y yo creo que todas las comunidades que están organizadas y trabajan a favor de la comunidad y no de intereses individualistas están al otro lado, en el sentido de que van a poder estar mancomunadas y poder colaborarse, ya que por el hecho de existir de esa forma, va a poder colaborar a las otras” (Entrevista Nº2, 2014, pp. 37).

La lucha por las reivindicaciones del pueblo mapuche, tratan temas históricos y profundos, muchos de los cuales han carecido de abordajes complejos por los gobiernos de turno. Así como también, éstas han sido desarrolladas en su accionar (e instaladas en el imaginario social) por un movimiento mapuche que la mayoría del tiempo carece de articulación estratégica, lo que ha debilitado la consecución de aquellas demandas. Los conflictos responden principalmente a intereses por el derecho a la tierra, ya que ésta configura la esencia de la cultura mapuche, es donde se proyecta la vida, el equilibrio, la proyección del pueblo mapuche, en definitiva, el Kimün (conocimiento) y el Rakiduam (pensamiento) del Pueblo Mapuche. Pero también, las luchas se están dando por lograr las transformaciones en el ámbito institucional, es decir, en el reconocimiento y respeto de los pueblos presentes en el país.

“Y las demandas mapuche son de territorio, el lugar donde tú vas a hacer toda tu vida, tu huerta, tu telar, vas a hacer tus teñidos, vas a hacer tus canciones, tus danzas, tus ceremonias, eso es, para eso es el territorio, no para plantar el desierto verde ni súper explotarlo ni secar el agua ni envenenarla” (Entrevista Nº2, 2014, pp. 56).

Esto, se ha dado por el gran desconocimiento en relación al tema de las intervenciones que se han realizado para enfrentar los procesos, los

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cuales han detonado en asimilación, racismo e intento de exterminio del pueblo mapuche por parte del Estado:

“(…) sobre todo la gran discriminación, el racismo que hay sobre el pueblo mapuche que es el sustento de todo el desequilibrio y la injusticia que existe, es a partir de esa tremenda gran ignorancia, desconocimiento, de ahí emerge toda esa falta de respeto, discriminación, el racismo, y tiene muchas dimensiones, osea tiene por un lado que te tratan de terrorista o de mapuchita, o de indiecito, o de incendiario, flojo, entonces tiene como esas connotaciones, no se escucha decir que las mujeres mapuche son sabias, que es lindo o no sé qué, que los hombres son sabios, que tienen fuerza, honor, no es palabra de conversación” (Entrevista Nº2, 2014, pp. 23).

Lo que se espera de este escenario, es que se propicien espacios que permitan solucionar los conflictos actuales, respetando las diversas culturas, sin imponer leyes, acciones y visiones que sólo aportan a la desunión, y con ello, a desacelerar el avance de las políticas en relación al tema indígena:

“(…) hay que ayudar a conducir el pensamiento hacia entender que la cultura mapuche, que es el legado de la gente de la tierra, debe ser, y se debe esforzar toda la sociedad en hacer posible que se le dé un espacio, no el mínimo, sino un espacio de mucho respeto y donde pueda coexistir este espacio en la sociedad con una autodeterminación de cómo vamos a compartir” (Entrevista Nº2, 2014, pp. 25).

Frente a lo anterior, la demanda por la autodeterminación se cree que permitirá sentar las bases para generar un diálogo entre los distintos pueblos, el cual sea sin resentimientos y respete la diversidad por sobre todo:

“(…) de ambos lados se debe ceder un poquito, para que haya un diálogo (…),es muy importante que a nuestra gente le saquen todo lo que les tienen allá, los militares, carabineros, un montón de cosas que no deberían existir en los campos, ni con nuestra gente” (Entrevista Nº1, 2014, pp. 37).

Para llegar a objetivos que emancipen las miradas es necesaria una articulación del pueblo mapuche. En la actualidad, esta articulación ha sido impulsada en gran medida por las nuevas generaciones de mapuche, quienes, en su gran mayoría, han crecido lejos de su tierra de origen, pero

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que con el pasar del tiempo, con los relatos e historias que han recibido de sus antiguos, se han organizado, dentro de sus frentes, a favor de impulsar el reconocimiento de las demandas históricas de su pueblo.

“(…) nuestros jóvenes están despertando y ellos quieren y desean encontrarse con sus raíces también de origen, lo necesitan” (Entrevista Nº4, 2014, pp. 22).

La percepción de las personas entrevistadas, se encuentra situada desde la perspectiva de un reconocimiento en lo institucional del Pueblo Mapuche, donde, a través de la organización, del empoderarse, del participar en instancias decisorias, hacerse parte del movimiento mapuche en todos sus frentes, se pueda generar una estrategia común que aporte a un nuevo diálogo, el cual permita a las personas mapuche y no mapuche, transformar sus miradas, poniendo en el centro, el concepto de la subjetividad plurinacional.

6.2. Demandas de las Asociaciones Mapuche en relación al