2.6. Marco referencial
2.6.1. Contextualización de los factores psicosociales
Los Factores Psicosociales son un cúmulo de experiencias y sensaciones que experimenta el trabajador durante su jornada laboral individualmente o en el medio ambiente en el que se desarrolla. En otras ocasiones se refiere a influencias que le afectan psicológicamente, socialmente y hasta económicamente repercutiendo en su salud. Las circunstancias relacionadas con su vida privada, el círculo familiar social y afectivo, la vivienda, el tipo de
alimentación son factores externos que guardan relación con las manifestaciones psicosociales de un individuo. Estos factores psicosociales han sido estudiados bajo manifestaciones diferentes y son considerados como desencadenantes del
estrés laboral que no necesariamente se los asocia con definiciones negativas al trabajador y su salud.
Las diferentes reacciones del trabajador ante una circunstancia laboral dependen de su estado anímico, habilidades, edad, necesidades, cultura. Si son reacciones negativas pueden transformarse en dolencias mentales o físicas, problemas de comportamiento y bajas en el rendimiento laboral. Si son reacciones positivas se transforman en acostumbramiento, motivación o en un reto. (Comité Mixto de la OIT/OMS sobre medicina del trabajo, 1984)
El análisis de los factores de riesgo psicosocial presenta dos alternativas: Primero, su identificación e intervención para propiciar bienestar en la población de trabajadores. En segundo lugar, su identificación e intervención, no sólo para mejorar las condiciones de bienestar, sino para prevenir la enfermedad derivada de los mismos. Bajo este escenario, se requiere el establecimiento de un sistema de vigilancia epidemiológica, que permita monitorear el factor de riesgo en función de prevenir la ocurrencia de patologías o, en su defecto, para disponer la rehabilitación. (Villalobos, 2004, p. 199)
Según este panorama, las interacciones entre factores humanos y de comportamiento pueden influenciar en la salud del trabajador:
Los factores psicosociales y su estudio han cobrado singular importancia debido a que los trastornos por estrés y sus secuelas siguen en aumento, evidenciando afecciones de salud en la población trabajadora, alcanzando cifras que pueden catalogarse como un problema de salud pública. Debería tomarse como una alternativa seria la intervención bajo un modelo sistémico que averigüe los factores causales como los impactos a nivel personal como colectivo. Una buena alternativa sería la vigilancia epidemiológica de los factores psicosociales. (Villalobos, 2004, p. 201)
Si revisamos los comentarios de la oficina Internacional del Trabajo (OIT) según la publicación de Ginebra en 1984 volvemos a ratificar que:
Se han acumulado pruebas que demuestran que existe una relación entre síndromes no específicos de carácter psicológico, de comportamiento o somáticos y condiciones de trabajo estresantes o muy ingratas. Por otra parte, el trabajo integra factores psicosociales positivos propicios para la conservación, e incluso el mejoramiento, de la salud. El enfoque más corriente para tratar las relaciones entre el medio ambiente psicológico del trabajo y la salud de los trabajadores ha sido la aplicación del concepto de estrés. (p.10)
“Los factores psicosociales en el trabajo son complejos y difíciles de entender,
dado que representan el conjunto de las percepciones y experiencias del
trabajador y abarcan muchos aspectos.”(p. 11)
Las primeras listas de riesgos psicosociales son amplias y abarcan gran cantidad de aspectos: la sobrecarga de trabajo, la falta de control, el conflicto de autoridad, la desigualdad en el salario, la falta de seguridad en el trabajo, los problemas en las relaciones laborales, el trabajo por turnos y el peligro físico. (p. 14)
Según el Boletín No1 de Prevención de Riesgos Laborales del año 2013 en
su artículo “Los riesgos psicosociales en la empresa”, informa:
Los riesgos psicosociales son aquellas condiciones que se encuentran
presentes en una situación laboral que están directamente relacionadas con la organización, el contenido del trabajo y la realización de la tarea, y que tienen capacidad para afectar tanto al bienestar o a la salud (física, psíquica o social) del trabajador como al desarrollo del trabajo. (p. 1)
Pedro Gil Monte en la Revista Perú Med Exp Salud Publica comenta:
En el informe del año 2006 de la Conferencia Internacional del Trabajo se identifican cuatro fuerzas como los principales motores del cambio en el mundo del trabajo:
1) el imperativo del desarrollo; 2) la transformación tecnológica;
3) la intensificación de la competencia a escala mundial; y
4) la mayor orientación en función de los mercados, y una función más reducida del Estado.
Junto a esas fuerzas se considera que las mujeres y los hombres que trabajan percibirán cada vez más su propia situación laboral desde una perspectiva mundial.
Estos cambios, además de afectar a las economías de los países, tienen consecuencias sobre la población laboral activa, pues influyen en las opciones de empleo; las relaciones sociales o familiares; las necesidades de formación; la actualización de conocimientos y destrezas; los ritmos de trabajo; la disponibilidad de recursos; la ordenación de los procesos laborales; los cambios en las ofertas laborales, y también sobre la salud de la población. Debido a estas variaciones observamos que el perfil de las enfermedades y accidentes laborales ha cambiado en las últimas décadas hacia una situación en la que los riesgos de origen psicosocial, y sus consecuencias, han cobrado protagonismo por el incremento de la frecuencia con que aparecen implicados en el origen de las bajas laborales, ocasionadas por problemas de salud con origen en el trabajo, o la accidentabilidad laboral (p. 237-238)