6. METODOLOGÍA QUE UTIL IZA LA EDUCACIÓN EXPERIENCIAL
6.7 Establecimiento de limites
6.7.3 Contrato de valor agregado
Este concepto puede tener diferentes elementos, lo principal es el compromiso que adquieren los participantes con ellos mismos. Un contrato en el que todos se comprometen, incluyendo al facilitador, a cuidarse mutuamente. Este “cuidarse”, debe ser en el nivel físico y emocional, de forma tal que se le agregue valor a cada persona y al grupo en general. Así mismo este concepto requiere de un compromiso a participar, a trabajar unidos, a compartir sentimientos y opiniones, a no hacer comentarios y chistes a costa de otros, e inclusive es un compromiso a divertirse. Requiere que los participantes se comprometan con determinadas normas de comportamiento. (Rohnke & Grout, 1998 p.18)
Según el documento de la Universidad de Princeton (Marzo, 1998 p.3), el contrato de valor agregado, llamado por ellos "Contrato Grupal (CG)" es: Un
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El Contrato de Valor Agregado viene de el concepto de la póliza de no descuento utilizado por el modelo gestáltico.
contrato mutuo entre los miembros del grupo y los facilitadores que define cómo operará el grupo mientras se van moviendo a través de sus metas. Es un proceso en donde el grupo acuerda encontrar valor positivo en los esfuerzos de sus miembros. Este es usualmente expresado al dar ánimo, establecer metas, discutir en grupo y al tener un espíritu confrontativo y de perdón. Este acuerdo estimula: (a) Valorarse a sí mismo, (b) Valorar a cada uno, (c) Valorar la Comunidad en Aprendizaje, y (d) Valorar la Experiencia de Aprendizaje; lo cual ayuda a asentar las expectativas de los participantes acerca de lo que va a ser la experiencia.
El contrato de valor agregado le pide a cada miembro del grupo hacer un pacto para: (a) Adherirse a la seguridad física y emocional de todos los miembros, (b) Dar y recibir una retroalimentación honesta, (c) Elevar el grado de conciencia de descontar o devaluar a otros, y (d) Trabajar unidos para alcanzar las metas individuales y grupales.
Luego de presentar la idea del Contrato de Valor Agregado, se le debe pedir a cada miembro que diga que hará efectivo el contrato y el facilitador debe explicar el por qué establecer este contrato cuando se trabaja con un grupo. Las razones para hacerlo son: (a) Este establece expectativas fuertes para el comportamiento, (b) Sirve como un contrato para las normas de grupo, (c) Establece una línea base para medir como el grupo se está desenvolviendo, y (d) Si en algún caso, un participante no lo está cumpliendo, permite preguntar abiertamente si cree que está cumpliendo los pactos establecidos, con el objetivo de que sea la persona misma quien revise su comportamiento.
Además, hay otras reglas fundamentales que deben ser explicadas como parte del contrato de valor agregado, las cuales incluyen:
* Reto por Opción.
* Respeto hacia la diversidad del grupo, esto es que no existe discriminación alguna respecto a la raza, género, orientación sexual, religión o creencias personales de los integrantes. Para la educación experiencial todas las personas tienen mucho que aprender de los demás. En este contexto se defiende el respeto hacia el otro como uno de los valores fundamentales, es decir, que se entiende que no se tiene que estar de acuerdo, y que es necesario estar abierto a escuchar sinceramente y a pensar acerca de como otros ven el mundo.
* Derecho a pasar, es decir, que a las personas se les respeta el silencio o el no querer expresar en un momento dado sus sentimientos y opiniones.
* Estar 100%, es estar dispuesto a estar totalmente presente en cada una de las actividades del taller, dando lo máximo de si mismo en cada momento. Es estar “aquí y ahora”.
* Usar lenguaje que incluya el género.
* Usar lenguaje de "Yo", es decir, expresarse siempre de forma personal y en primera persona. Esto hace sentir que la persona está comprometida con las ideas y sentimientos, no está hablando de otras personas, está hablando de sí mismo, que es coherente y que por lo tanto los otros también pueden comprometerse de la misma forma con sus sentimientos y pensamientos.
Otro concepto importante que puede incluirse dentro del contrato de valor agregado es el de la confrontación. En la gran mayoría de casos las personas
confunden confrontar con enfrentar y son términos completamente diferentes, en donde enfrentar, produce que las personas se sientan amenazadas y en situaciones que posiblemente bloqueen su crecimiento y les impida alcanzar sus objetivos. Cuando se habla de enfrentamiento suponemos que debe haber un "choque" ya sea entre personas o niveles de energía que tenemos que utilizar, para seguir adelante o desviarnos para evitar el encuentro. Enfrentar es ponerse frente a frente con otra persona. En el enfrentamiento se juzga a otra persona, dejando a un lado el respeto por la diferencia.
La Confrontación, en cambio, lo que hace es dirigirse a las personas pero con respecto a las actitudes que ellas tienen, es poner en tela de juicio una actitud que está impidiendo o podría llegar a interferir con los objetivos que se quieren alcanzar. Es decir, que no se juzga a la persona sino las consecuencias de sus actos. Como ejemplo, se podría decir que una persona que en algún momento presenta una actitud descortés, no es descortés. La confrontación es ir hombro con hombro con un frente común, sin interferir unos con otros, pues se va en una misma dirección.
Según Rohnke & Butler (1995), “Una buena retroalimentación puede proveer un marco donde los miembros del grupo sientan que es apropiado confrontar y manejar estos aspectos interpersonales. Dependiendo del grupo, el facilitador puede necesitar modelar técnicas efectivas para abordar aspectos interpersonales y así permitir que aprendan cómo manejar exitosamente sus propios conflictos.” (p.35)
Estas tres bases, la autogestión, el reto por opción y el contrato de valor agregado, deben conocerse al comenzar el programa, ya que por otro lado “las
bases también se dan para permitir que los participantes entiendan y se sientan cómodos en lo que van a hacer juntos”. (Rohnke y Butler, 1995 p. 6)