Unidad 6 Los derechos humanos como solución
IV. VALORES ÉTICOS 4º ESO
4. CONTRIBUCIÓN DEL ÁREA AL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS CLAVE
Descripción del modelo competencial
En la descripción del modelo competencial se incluye el marco de descriptores competenciales, en el que aparecen los contenidos reconfigurados desde un enfoque de aplicación que facilita el entrenamiento de las competencias; recordemos que estas no se estudian, ni se enseñan: se entrenan. Para ello, es necesaria la generación de tareas de aprendizaje que permitan al alumnado la aplicación del conocimiento mediante metodologías de aula activas.
Abordar cada competencia de manera global en cada unidad didáctica es imposible; debido a ello, cada una de estas se divide en indicadores de
seguimiento (entre dos y cinco por competencia), grandes pilares que
permiten describirla de una manera más precisa; dado que el carácter de estos es aún muy general, el ajuste del nivel de concreción exige que dichos indicadores se dividan, a su vez, en lo que se denominan descriptores de la
competencia, que serán los que «describan» el grado competencial del
alumnado. Por cada indicador de seguimiento encontraremos entre dos y cuatro descriptores, con los verbos en infinitivo.
En cada unidad didáctica cada uno de estos descriptores se concreta en
desempeños competenciales, redactados en tercera persona del singular del
presente de indicativo. El desempeño es el aspecto específico de la competencia que se puede entrenar y evaluar de manera explícita; es, por tanto, concreto y objetivable. Para su desarrollo, partimos de un marco de descriptores competenciales definido para el proyecto y aplicable a todas las asignaturas y cursos de la etapa.
La diversidad de nuestros alumnos y alumnas, con sus estilos de aprendizaje diferentes, nos ha de conducir a trabajar desde las diferentes potencialidades de cada uno de ellos, apoyándonos siempre en sus fortalezas para poder dar respuesta a sus necesidades.
En el área de Valores Éticos
En el área de Valores Éticos incidiremos en el entrenamiento de todas las competencias de manera sistemática, haciendo hincapié en los descriptores más afines al área.
Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología El desarrollo de esta competencia en esta área nos permite desgranar el eje en el que gira todo el currículo básico y el carácter específico del saber ético, ya que todo problema o situación implica una demostración racional. Asimismo, esta competencia ofrece la oportunidad de realizar argumentaciones propias o basadas en teorías éticas y filosóficas. Además, permite plantear y realizar juicios morales o aplicar estrategias de resolución de problemas.
Los descriptores que podemos trabajar son:
• Interactuar con el entorno natural de manera respetuosa.
• Comprometerse con el uso responsable de los recursos naturales para promover un desarrollo sostenible.
• Respetar y preservar la vida de los seres vivos de su entorno.
• Tomar conciencia de los cambios producidos por el ser humano en el entorno natural y las repercusiones para la vida futura.
• Reconocer la importancia de la ciencia en nuestra vida cotidiana.
• Manejar los conocimientos sobre ciencia y tecnología para solucionar problemas, comprender lo que ocurre a nuestro alrededor y responder a preguntas.
• Resolver problemas seleccionando los datos y las estrategias apropiadas. • Aplicar estrategias de resolución de problemas a situaciones de la vida
cotidiana.
Comunicación lingüística
Para el buen desarrollo de esta competencia, será decisivo el fomento de la lectura y el análisis y la reflexión sobre libros y textos relacionados con los contenidos curriculares. De este modo, se desarrollará la comprensión lectora y la expresión oral y escrita, a la vez que se adquieren conocimientos sobre los valores y las teorías éticos, la moral, la justicia, los derechos humanos y la vida en sociedad.
Asimismo, se contribuirá, junto a la comunicación lingüística, a la transmisión de valores a través de, por un lado, la reflexión individual y grupal sobre situaciones pasadas y actuales, y por otro, de la búsqueda de información, la elaboración y la exposición de trabajos en colaboración, que exigen poner en práctica habilidades como la escucha activa, la empatía y la expresión de ideas y sentimientos, utilizando el lenguaje verbal y el no verbal.
Los descriptores que podemos utilizar son:
• Comprender el sentido de los textos escritos y orales. • Mantener una actitud favorable hacia la lectura.
• Expresarse oralmente con corrección, adecuación y coherencia.
• Utilizar el vocabulario adecuado, las estructuras lingüísticas y las normas ortográficas y gramaticales para elaborar textos escritos y orales.
• Componer distintos tipos de textos creativamente con sentido literario.
• Respetar las normas de comunicación en cualquier contexto: turno de palabra, escucha atenta al interlocutor…
• Manejar elementos de comunicación no verbal en diferentes registros y en las diversas situaciones comunicativas.
Competencia digital
Desarrollar la competencia digital desde esta área nos ayudará a manejar herramientas que posibiliten el acceso al conocimiento de hechos sociales, de documentos históricos, de teorías éticas y científicas, y de tratados internacionales, que pongan de relieve la contribución de los valores éticos a la sociedad. A su vez, proporcionará al alumnado la oportunidad de entender la relación que existe entre la tecnología, los valores éticos y la sociedad, para que aprenda a hacer un buen uso de la tecnología a lo largo de su vida.
Los descriptores que podemos utilizar son:
• Emplear distintas fuentes para la búsqueda de información.
• Elaborar información propia derivada de la obtenida a través de medios tecnológicos.
• Utilizar los distintos canales de comunicación audiovisual para transmitir informaciones diversas.
• Manejar herramientas digitales para la construcción de conocimiento.
• Actualizar el uso de las nuevas tecnologías para mejorar el trabajo y facilitar la vida diaria.
• Aplicar criterios éticos en el uso de las tecnologías.
Conciencia y expresiones culturales
Esta área contribuye a la competencia de conciencia y expresiones culturales en la medida en que posibilita la adquisición de pautas personales, interpersonales e interculturales que permiten participar de forma eficaz y constructiva en cualquier sociedad democrática, respetando los valores y los derechos socialmente reconocidos.
Los descriptores que entrenaremos en esta competencia son:
• Valorar la interculturalidad como una fuente de riqueza personal y cultural. • Apreciar los valores culturales del patrimonio natural y de la evolución del
pensamiento científico.
• Expresar sentimientos y emociones mediante códigos artísticos.
• Apreciar la belleza de las expresiones artísticas y las manifestaciones de creatividad, y mostrar gusto por la estética en el ámbito cotidiano.
• Elaborar trabajos y presentaciones con sentido estético.
Competencias sociales y cívicas
El área de Valores Éticos es, sin duda, la materia desde donde se trabajan de forma más directa las competencias sociales y cívicas del alumnado. Las habilidades sociales y de colaboración se incrementan cuando se reflexiona sobre el fundamento ético de la sociedad y se toma conciencia de la importancia de sus valores éticos y morales. A su vez, ofrece la posibilidad de resolver conflictos interpersonales de forma constructiva, por lo que el alumnado no solo fortalece su identidad personal, sino que desarrolla actitudes como la tolerancia, la asertividad, la solidaridad y el respeto a la pluralidad cultural, política, religiosa o de cualquier otra naturaleza, favoreciendo la socialización y la adquisición de comportamientos morales significativos.
Los descriptores que entrenaremos en esta competencia son:
• Conocer las actividades humanas, adquirir una idea de la realidad histórica a partir de distintas fuentes e identificar las implicaciones que tiene vivir en un Estado social y democrático de derecho, refrendado por una Constitución.
• Aplicar derechos y deberes de la convivencia ciudadana en el contexto de la escuela.
• Desarrollar la capacidad de diálogo con los demás en situaciones de convivencia y de trabajo, y para la resolución de conflictos.
• Mostrar disponibilidad para la participación activa en ámbitos de colaboración establecidos.
• Reconocer la riqueza de la diversidad de opiniones y de ideas.
• Aprender a comportarse desde el conocimiento de los distintos valores. • Concebir una escala de valores propia y actuar conforme a ella.
• Evidenciar preocupación por los más desfavorecidos y respeto a los distintos ritmos y potencialidades.
• Involucrarse o promover acciones con un fin social.
Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor
Para ejercer de un modo consciente, crítico y reflexivo el ejercicio de la libertad y la justicia, y emprender acciones que beneficien a la sociedad, resulta necesario que los alumnos y las alumnas desarrollen aspectos como la autonomía, el liderazgo, la capacidad de innovación, la creatividad o la iniciativa personal.
Desde esta área se plantean tareas y situaciones reales e hipotéticas que permiten el entrenamiento de dichas habilidades. Esto va a posibilitar que el alumnado exponga sus ideas, inicie acciones nuevas, investigue, asuma responsabilidades o gestione los recursos materiales, digitales y personales que tiene a su alcance.
En este caso, los descriptores a trabajar son:
• Gestionar el trabajo del grupo coordinando tareas y tiempos.
• Priorizar la consecución de objetivos grupales sobre los intereses personales. • Generar nuevas y divergentes posibilidades desde conocimientos previos de
un tema.
• Configurar una visión de futuro realista y ambiciosa.
• Encontrar posibilidades en el entorno que otros no aprecian.
• Optimizar el uso de recursos materiales y personales para la consecución de objetivos.
• Mostrar iniciativa personal para comenzar o promover acciones nuevas. • Asumir riesgos en el desarrollo de las tareas o los proyectos.
• Actuar con responsabilidad social y sentido ético en el trabajo.
Aprender a aprender
La competencia de aprender a aprender implica la conciencia de las necesidades y de los procesos de aprendizaje, el reconocimiento de oportunidades y la habilidad de superar dificultades para poder aprender con éxito. Esta se promueve en el área de Valores Éticos mediante el ejercicio de procesos cognitivos tales como analizar, sintetizar, relacionar, comparar o argumentar, así como favoreciendo el interés por descubrir la verdad y los valores que impregnan las experiencias de su vida cotidiana.
Los descriptores que se pueden utilizar son:
• Identificar potencialidades personales como aprendiz: estilos de aprendizaje, inteligencias múltiples, funciones ejecutivas…
• Generar estrategias para aprender en distintos contextos de aprendizaje. • Aplicar estrategias para la mejora del pensamiento creativo, crítico,
emocional, interdependiente…
• Desarrollar estrategias que favorezcan la comprensión rigurosa de los contenidos.
• Planificar los recursos necesarios y los pasos que se han de realizar en el proceso de aprendizaje.
• Seguir los pasos establecidos y tomar decisiones sobre los pasos siguientes en función de los resultados intermedios.
• Evaluar la consecución de objetivos de aprendizaje. • Tomar conciencia de los procesos de aprendizaje.
5. ORGANIZACIÓN Y SECUENCIACIÓN DE CONTENIDOS Y ESTÁNDARES